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Vol. 18, Núm.8 noviembre-diciembre 2017.

Un giphybook para B@UNAM en su X aniversario

Jackeline Bucio García Cita

Amantes de la cultura del remix y seguidores de las oportunidades del mundo digital, presentamos este giphybook (o librogif) como parte de las celebraciones de los diez años del Bachillerato en línea (B@UNAM). Navegaremos a través de algunos hitos en la vida de este modelo educativo: el nacimiento de la idea, la incredulidad sobre la efectividad de la educación a distancia, la llegada a tierras lejanas, etcétera. Nuestra idea fue tramar un relato ad doc a partir de diversas creaciones GIF que generosos (e ingeniosos) internautas han donado al ciberespacio.

Esperamos que los lectores disfruten esta narración de bucles animados que engloban nuestra visión sobre nuevas formas de lectura, el aprendizaje en línea y la cultura de compartir y reutilizar recursos educativos abiertos.

Palabras clave: B@UNAM, remix, GIF, narrativa digital, aprendizaje en línea, lectura digital.

Vol. 18, Núm.8 noviembre-diciembre 2017.

Estudiantes y sus experiencias en B@UNAM

Susana Sabath
Cita

A través de videos y entrevistas, se da a conocer en un breve espacio el radio de acción del Bachillerato a Distancia B@UNAM. Este proyecto se aprobó en 2007, con el propósito de apoyar a migrantes hispanoparlantes residentes en el extranjero para continuar sus estudios. A lo largo de 10 años, se ha extendido a 34 países, 16 estados y 118 municipios de la República, dando oportunidad de cursarlo a deportistas de alto rendimiento, artistas, personas con capacidades diferentes, adolescentes, jóvenes y adultos, de áreas urbanas y rurales, quienes pueden ingresar al nivel superior y cuentan con herramientas para acceder a mejores empleos. Palabras clave: bachillerato a distancia, B@UNAM, oportunidades, estudiantes.

Referencias para ampliar la perspectiva sobre estudiantes B@UNAM:

Carrión, C., Romero, G., Sánchez, D. (2017). La tutoría en el B@UNAM. Casos de éxito en la retención de alumnos con alto riesgo de deserción. Revista Mexicana de Bachillerato a Distancia, 68-77. Recuperado de http://bdistancia.ecoesad.org.mx/?articulo=la-tutoria-bunam-casos-exito-la-retencion-alumnos-alto-riesgo-desercion.

García, M. (2015). Los egresados de B@UNAM en el extranjero. Revista Mexicana de Bachillerato a Distancia, 100-108. Recuperado de http://bdistancia.ecoesad.org.mx/?articulo=los-egresados-de-bunam-en-el-extranjero.

Hernández, P. (2011). Nuestros alumnos de la quinta generación. Revista Mexicana de Bachillerato a Distancia, 64-68. Recuperado de http://bdistancia.ecoesad.org.mx/?articulo=nuestros-alumnos-de-la-quinta-generacion.

Hernández, P. (2011). Nuestros alumnos de la quinta generación. Revista Mexicana de Bachillerato a Distancias, 64-68. Recuperado de http://bdistancia.ecoesad.org.mx/?articulo=nuestros-alumnos-de-la-quinta-generacion.

Un artículo escrito por un estudiante:

Velasquez, G., Frías, M. (2017). Factores que influyen en la decisión del estudiante por el programa B@UNAM. Revista Mexicana de Bachillerato a Distancia. Recuperado de http://bdistancia.ecoesad.org.mx/?articulo=factores-que-influyen-en-la-decision-del-estudiante-por-el-programa-bunam.

Y el libro:

Delgado, M. (2015). Así viví mi bachillerato a distancia. CDMX, México: Secretaría de Educación, Gobierno del Distrito Federal.

Vol. 18, Núm.8 noviembre-diciembre 2017.

Cursos de formación docente: un diseño a seis manos vía hangouts

Ana Lía Herrera Lasso y Mantilla,
Gustavo Álvarez Sánchez y
Águeda Venegas de la Torre
Cita

La formación docente y continua de los asesores de B@UNAM es una de las actividades fundamentales de nuestro Bachillerato. Los materiales en línea de las asignaturas se actualizan por lo menos cada seis meses, por ello es necesario que también nuestros asesores estén actualizados en su disciplina. Los cursos de formación tienen como objetivo acercar a los docentes a investigaciones y propuestas científicas y académicas vigentes, producto del trabajo de especialistas en cada área. Los expertos desarrolladores de estos cursos son especialistas en la materia, con sólidas trayectorias académicas, además de ser asesores de B@UNAM. El trabajo colaborativo entre todo el equipo es fundamental para que el resultado sea positivo.

En este video se verá el proceso de generación de ideas para un curso de formación, y de manera intercalada, el producto final de dichas ideas.

Palabras clave: formación docente, B@UNAM, colaboración, hangouts, actualización.

Vol. 18, Núm.8 noviembre-diciembre 2017.

1:28 minutos para solucionar las cuitas de un asesor novel

María del Pilar Valencia Saravia Cita

El modelo académico de B@UNAM requiere de sus asesores no solamente un alto nivel de preparación académica sino también de su conocimiento y manejo de recursos tecnológicos, disposición para aprender y un profundo compromiso con nuestros estudiantes. Se espera de ellos que contribuyan para que el estudiante aprenda de forma efectiva, motivada y placentera, que colaboren con tutores y coordinadores a minimizar la deserción y que detecten y atiendan, de forma diferenciada, a estudiantes en riesgo, a quienes llevan el avance propuesto y a aquellos que presenten características sobresalientes. Este breve video ilustra algunos puntos clave de la formación que implica un esfuerzo de 120 horas por parte del candidato a asesor.

Trabajo dedicado, con mucho cariño, a todos los superasesores de B@UNAM.

Palabras clave: bachillerato a distancia, B@UNAM, asesor en línea, TIC, educación en línea, docencia.

Adriana Bravo Williams Resumen Introducción Museos de la UNAM Los museos interactivos de ciencia… ¿Los museos son sitios para aprender? Bibliografía Resumen Los museos son ámbitos que guardan la memoria de la actividad humana y la relación de ésta acción con el entorno. Hay muchos tipos de museos, con diversos contenidos y representando diferentes ideologías que nos muestran el pasado, nos hablan del presente y nos llevan hacia una reflexión del panorama próximo y lejano en una prospectiva del mundo que tendremos. En la Ciudad de México, se podría visitar uno cada fin de semana, sin repetirlo, durante tres años o más. De estos, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene 27 museos abiertos al público, además cuenta con galerías y colecciones de muchos tipos, aunado a ello, preserva espacios museales como jardines botánicos, planetarios, observatorios y otros recintos destinados a la promoción de la ciencia y la cultura. Con un breve panorama sobre lo que los museos significan y aportan, quiero invitar al lector a que visite los espacios museales de esta casa de estudios, que conozca su patrimonio, fortalezca su identidad y obtenga más herramientas que le sirvan para tomar decisiones basadas en la información. Palabras clave: museos, espacios museales, museos universitarios, museos interactivos, aprendizaje, museos UNAM. Museums of the UNAM. Learning and entertainment sites A museum is an ambience that keep’s memory of human activity and the relation of this action to the environment. There are many types of museums, with diverse content and representing different ideologies that speak to us about the past and present, and take us to a reflection about all that could be. In Mexico City there are so many museums, that you could visit one every weekend and not repeat any for three years or more. The Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) has 27 museums open to the public. It has galleries and collections of many types, UNAM also preserves museum spaces such as botanical gardens, planetariums, observatories and other sites that promote science and culture. In this article I invite the reader to meditate about what these museum spaces signify and cotribute, as tools to strengthen our cultural identity and prepare us to make decisions based on information. Keywords: museums, museum spaces, university museums, interactive museums, learning, UNAM museums. Introducción El museo significa lugar para la contemplación, interpretación, conjunción de ideas y sentimientos. Ámbito para la lucidez repentina en la búsqueda de soluciones, que impulsa nuevos aprendizajes y actos creativos. Espacios para la inspiración, educación y esparcimiento. Adriana Bravo Williams, 2017. A lo largo del tiempo, la humanidad ha dejado vestigios de sus prácticas científicas y culturales, procurando resguardar el conocimiento acumulado en sitios específicos para que sus descendientes los conozcan, los usen y los enriquezcan y, de esta manera, lograr un desarrollo social y medioambiental de bienestar común. En los primeros museos establecidos, las prácticas museológicas se centraban en los objetos: cómo exhibirlos, en qué orden, cuál era su valor y qué se podía decir de ellos. El objeto musealizado, con esta manera de concebir el escenario, hablaba por sí mismo, o al menos, así se pensaba. Con el tiempo, se ha cambiado el enfoque para poner en primer plano al público: qué le interesa, qué sabe, qué y cómo aprende y cómo se relaciona con el contexto físico, social y emocional en el museo (Alderoqui y Pedersoli, 2011, p. 18). De tal forma que el museo se visualiza como agente de cambio social y desarrollo (Hooper-Greenhill, 1999; De Varine, 2008). Universum. Foto: Rosa María Del Ángel. Es así que, en 2007 se reformula su definición en el seno del Consejo Internacional de Museos (ICOM, por sus siglas en inglés) como: “las instituciones que tienen carácter permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abiertas al público, que adquieren, conservan, estudian, exponen y difunden el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su ambiente con fines de estudio, educación y recreo” (ICOM, 2007). Este nuevo enfoque enfatiza la importancia de que el patrimonio se encuentre al servicio de la comunidad y responde a la necesidad de enriquecer y fortalecer los conocimientos generales de la población para que enfrente los problemas sociales y medioambientales que crecen día a día a nivel mundial y participe en su solución. En este sentido, se abren espacios y se desarrollan estrategias museográficas y políticas institucionales para motivar en el público un cambio de actitud que erradique la indiferencia de la gente en asuntos en los que debe estar involucrado y, también, le den herramientas para buscar información y tomar decisiones basadas en evidencias. Además de los museos, se consideran también como espacios museales a: los sitios y monumentos naturales, arqueológicos, etnográficos e históricos; las colecciones con especímenes vivos de plantas y animales como los zoológicos, jardines botánicos, acuarios y vivarios; los centros de ciencia y planetarios; las galerías de arte no lucrativas; los institutos de conservación y galerías de exhibición sostenidas permanentemente por librerías y centros de archivo, y las reservas naturales. También se consideran espacios museales algunas organizaciones y centros culturales que realizan las funciones mencionadas en la definición del ICOM o la gestión de recursos patrimoniales tangibles e intangibles (patrimonio vivo y actividad creativa digital). Como los museos, estos espacios también tienen un potencial educativo ya que el patrimonio natural y cultural se coloca al servicio de la sociedad para que ésta tome conciencia de su relación con el entorno, como individuo y como parte del grupo socio-medio-ambiental. Museos de la UNAM La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cuenta con 27 museos abiertos al público, además de sitios museales como jardines botánicos, planetarios, galerías, colecciones de: especímenes naturales, instrumentos históricos, libros incunables y obras de arte, que representa gran parte del acervo patrimonial de la institución y su comunidad. En cada uno de estos sitios se realizan una o varias de las funciones sustantivas de la institución: investigación, docencia y extensión de la ciencia y la cultura. Sus contenidos pueden engolosinar a los adictos o iniciar a los curiosos , pues han aprovechado diversos medios y formatos para presentarse y actualizarse. Pero no solamente son interesantes los objetos e ideologías que resguardan, algunos de ellos se ubican en recintos históricos de gran belleza arquitectónica como es el caso de los diez museos que se encuentran en el centro de la Ciudad de México, en el antiguo “Barrio universitario”: el Antiguo Colegio de San Ildefonso, el Palacio de Minería, el Museo de las Constituciones, el Museo de la Mujer, el Museo Experimental El Eco y la UNAM Hoy. El Palacio de la Autonomía es uno de los más antiguos y se considera un edificio emblemático, pues en él se instauró la primera rectoría universitaria y se gestaron los movimientos estudiantiles que promovieron la autonomía de la Universidad en 1929, con el objetivo de garantizar la independencia política y administrativa de factores externos. A lo largo de los años tuvo muy diversos usos hasta que en 2004 se inauguró el Museo de la Autonomía Universitaria, además alberga la Sala de Odontología Mexicana, la Fonoteca de Radio UNAM y es sede externa del Centro de Lenguas Extranjeras. Palacio de la Autonomía. Foto: David Cabrera. Es importante conocer los sucesos que se desarrollaron en estos edificios porque también nos hablan de los aciertos y desaciertos sociopolíticos que se han generado en el país. Por ejemplo, es importante saber que en el edificio donde actualmente se encuentra el Museo de la Medicina Mexicana se estableció el Tribunal de la Santa Inquisición en la segunda mitad del siglo XV hasta que se suprimió en 1820. El desarrollo de este evento, que afectó a miles de personas, debe entenderse y recordarse como un punto de referencia para analizar el presente. También es inherente al contenido de los museos los procesos que se han llevado a cabo en el desarrollo de la investigación científica y tecnológica que se genera como resultado de una necesidad nacional. Un ejemplo de ello es el Museo de Geología que se inauguró en 1906, albergó a la Sociedad Geológica Mexicana dedicada a la investigación y docencia para la explotación minera y a la difusión de la Geología; en 1929 pasó a formar parte de la UNAM con el nombre de Instituto de Geología. Museo del Instituto de Geología. Foto: Ruben Balderas. El Museo Nacional de San Carlos tiene sus orígenes en la Academia de San Carlos fundada en 1871, primera escuela de arte en el continente americano que comenzó importando piezas de arte europeo para la formación de sus estudiantes y actualmente conforma una de las colecciones más importantes en Latinoamérica. La UNAM no solamente cuenta con sitios materiales, aprovechando los recursos multimedia que ofrece el formato digital se encuentran dos sitios web que permiten acceder a los estudios, investigaciones y trabajos de campo que se realizaron sobre América antigua, en el primero, y a la cosmogonía antigua mexicana en el segundo: Museo Virtual Precolombino y Museo Virtual de la Cosmogonía Antigua mexicana. Los museos interactivos de ciencia de la UNAM Los museos interactivos son un esfuerzo en la museología para presentar aspectos de la ciencia y la tecnología que sean accesibles, didácticos y lúdicos a la mayoría de las personas, pero que a la vez muestren fenómenos, conceptos, teorías y procesos inherentes al desarrollo y evolución de las disciplinas en estos campos (Lewenstein, 2004). Para lograr sus objetivos, los grupos humanos que materializaron estos museos se conformaron multidisciplinariamente para desarrollar equipos que tuvieran una respuesta perceptible cuando se interactuaba con ello, de tal forma que el efecto que causaba en el visitante podía ser de tipo físico, intelectual y/o emocional (Sánchez, 2012). El primer museo interactivo de ciencias de la UNAM es Universum, el Museo de las Ciencias. Con una trayectoria de casi 25 años, ha acumulado una gran experiencia en el diseño de exposiciones, en la fabricación de equipamientos interactivos, en el diseño y aplicación de talleres de ciencia recreativos, en la formación de personal, en la investigación en el campo de la museología y en la gestión y administración, por mencionar algunos aspectos. Contiene salas temáticas y espacios temporales que ofrecen retos al visitante para sumergirlo en la comprensión de los procesos y resultados de la ciencia y la tecnología. Universum, el Museo de las Ciencias. Foto: Adriana Bravo Williams. El Museo de La Luz, es el segundo museo interactivo de ciencias de la UNAM, el cual abrió sus puertas al público en 1996 en el Antiguo Templo de San Pedro y San Pablo en el centro histórico de la Ciudad de México. Es un museo único en el mundo que aborda el tema de la luz a través de diferentes enfoques disciplinarios: la luz en el arte, en la química, en la física, en la astronomía o en la biología (Cuevas, 2012). Actualmente, se encuentra ubicado en el patio chico del Antiguo Colegio de San Ildefonso. Un aspecto que no puede dejar de mencionarse de los museos interactivos de la UNAM, es que en ellos se encuentran piezas de arte que fueron creadas para mostrar conceptos o fenómenos de la ciencia. ¿Los museos son sitios para aprender? Las expectativas para visitar un museo son amplias y variadas. Muchos de nosotros vamos porque nos recomiendan la exposición, porque nos atrae el tema o por emplear el tiempo libre en actividades culturales. En algunos sondeos que se han realizado en México y en otros países, se le ha preguntado a la gente por qué asiste a los museos, una respuesta frecuente ha sido: “porque quiero aprender”. Sin embargo, también se escucha a muchos otros que llegan a los museos porque quieren divertirse y piensan que el aprendizaje se termina cuando se sale de la escuela. Actualmente sabemos que el aprendizaje no termina nunca, que tenemos la capacidad de aprender en cualquier sitio y durante toda la vida, cuando las experiencias que vivimos son significativas, es decir, cuando la naturaleza de los eventos hacen sentido con lo que ya sabemos y, de esta manera, el conocimiento adquirido se reintegra en nuevos saberes (Falk y Dierking, 2000). Público de Universum. Foto: Adriana Bravo Williams. En los ámbitos definidos por el ICOM como museos o sitios museales, el aprendizaje tiene características especiales. Cuando se visita sin las presiones de la agenda escolar o de cualquier otro tipo, el aprendizaje es voluntario y lo dirige la curiosidad, el descubrimiento y la libre exploración, la mayoría de las veces, en compañía de parientes, amigos o conocidos con quienes compartimos nuestros hallazgos, dudas y cada comentario se amplía con otras visiones. Las experiencias en estos recintos tienen el potencial de promover la apropiación social del conocimiento, el desarrollo de actitudes positivas y habilidades de observación, búsqueda de información, comparación, recopilación de evidencias para explicar un suceso, apreciación de formas o colores y, todo ello, en un ambiente relajado y hasta placentero. Es posible desarrollar habilidades cognitivas más complejas como el pensamiento divergente –que surge a partir de la búsqueda de alternativas o posibilidades creativas y diferentes–, en donde se generan ideas para el entendimiento de algo; así como también se puede promover el análisis crítico, que nos lleva a buscar evidencias consistentes para interpretar situaciones o datos de diversa índole (Price y Heine, 2004). Público de Universum. Foto: Adriana Bravo Williams. No podemos dejar de mencionar que, aunado a lo anterior, podemos lograr una mejor integración a nuestra cultura reforzando así nuestra identidad y enriqueciendo la relación de pertenencia al medio ambiente. La población, en general, muestra un interés creciente por adquirir conocimientos y habilidades en sitios destinados a la promoción de la ciencia y la cultura. Un dato que resulta sorprendente son los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo Cultural 2012, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), donde muestra que el 12% de la población que participó en el estudio asistió a uno o más cursos y talleres de cine, video, radio, televisión, música, teatro, danza, pintura, fotografía, canto, dibujo, manualidades o artesanías, actuación, diseño o literatura. Este porcentaje es “equivalente a 24 veces el total de alumnos inscritos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante el ciclo escolar 2012-2013 en sus diferentes niveles educativos”. El 62% de la población encuestada seleccionó las actividades culturales a las que deseaba asistir, encontrándose entre ellos los museos, sitios históricos o arqueológicos, bibliotecas o eventos culturales entre otros. A manera de reflexión, podemos decir que los museos son, potencialmente, una fuente de inspiración, un buen pretexto para socializar y una manera única de conocer más sobre nosotros mismos y sobre el entorno. Bibliografía Alderoqui, S. y C. Pedersoli (2011). La educación en los museos. De los objetos a los visitantes. Buenos Aires: Paidós. Cuevas, A. M. (2012). Hacia una percepción multisensorial dentro de los espacios museísticos universitarios. En Rico Mansard, L.F., Abraham Jalil, B.T., Macedo de la Concha, E. (coords.), Museos Universitarios de México. Memorias y Reflexiones. México: UNAM, Dirección General de Divulgación de la Ciencia. Chittenden, D., Farmelo, G. y Lewenstein, B. V. (2004). “Creating connections. Museums and the public understandig of current research”. AltaMira Press. Definición. De (2017). Pensamiento divergente. Recuperado de: [Consulta: 9 de mayo de 2017]. Definición. De (2017). Pensamiento crítico. Recuperado de: [Consulta: 9 de mayo de 2017]. De Varine, H. (2008). The Museum as a Social Agent of Development. París: ICOM News. Falk, J. H., Dierking, L. D. (2000). Learning from museums. Visitor experiences and the making of meaning. EUA: AltaMira Press. Hernández Hernández Francisca (2015). Evolución del concepto de museo. Recuperado de: [Consulta: 15 de mayo de 2015]. Hooper-Greenhill, E. (1999). “The education role of museums”. En Hooper-Greenhill, E. Education, communication and interpretation: towards a critical pedagogy in museums. Londres y Nueva York. Routledge 2d. Edition p.4. Edited by Eilean Hooper-Greenhill. ICOM (2017). La Definición del Museo. Recuperado de: [Consulta: 9 de mayo de 2017]. (2017)de [Consulta: 15 de mayo de 2017]. Museos Universitarios de México (2015). Museos UNAM. Recuperado de: Museums and informal education (2017). Recuperado de: [Consulta: 8 de mayo de 2017]. (27 de febrero de 2007)de Rico Mansard, L. F., Abraham Jalil, B. T. y Macedo de la Concha, E. (coords.) (2012). Museos Universitarios de México. Memorias y Reflexiones. México: UNAM, Dirección General de Divulgación de la Ciencia. Sánchez, M. C. (2012). “Museos universitarios de ciencia”. En Rico Mansard, L.F., Abraham Jalil, B.T., Macedo de la Concha, E. (coords.), Museos Universitarios de México. Memorias y Reflexiones. México: UNAM, Dirección General de Divulgación de la Ciencia. Smith Bautista, S. (2014). Museums in the digital age: changing meanings of place, community and culture. EUA: AltaMira Press. Witker, R. (2001). Los museos. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA).

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079