Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de abril de 2010 Vol.11, No.4
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RAD (Red de Acervos Digitales) de la UNAM. Entrevista con la Dra. Isabel Galina Russell
Patricia Muñetón Pérez
 


En la actualidad los contenidos digitales son un importante recurso que abre nuevas posibilidades para la investigación y la docencia, y cada vez los universitarios producen un mayor número de materiales en formato digital. Uno de los grandes retos es proporcionar la infraestructura y las herramientas para facilitar la administración y el incremento en la visibilidad de estos materiales, así como favorecer su búsqueda. Para lograr estos objetivos, la implementación de repositorios digitales es una de las acciones más importantes que se deben realizar, ya que a través de ellos es posible no sólo concentrar y administrar esta producción, sino también lograr su adecuada difusión en Internet.

Actualmente, en la UNAM se trabaja en el proyecto de RAD, (Red de Acervos Digitales) que tiene como objetivo:
“crear una red de repositorios universitarios para apoyar a las dependencias universitarias en el manejo y la diseminación de sus recursos digitales”.

La Dra. Isabel Galina Russell, quien actualmente coordina este proyecto, nos comenta en esta breve entrevista el origen de los repositorios digitales, su importancia, beneficios, la etapa en la que actualmente se encuentra la RAD y las proyecciones a futuro.

RDU: ¿Qué es un repositorio y cuál es su origen?

Isabel Galina Russell: El término repositorio es relativamente nuevo. Tiene su origen en los llamados “preprints”, que surgieron cuando los investigadores querían dar a conocer los resultados de un trabajo que ya había sido remitido a una revista, pero aún no era publicado. Muchos académicos estaban acostumbrados a enviarse entre ellos los llamados preprints, especialmente los físicos. En un principio lo hacían por correo electrónico, luego por FTP (File Transfer Protocol) y en algún momento, en las universidades, empezaron a poner servidores para almacenarlos, con lo que fue posible que cualquier persona con conexión a Internet tuviera acceso ellos. Así es como inició la idea de lo que se conoce como preprint archives o acervos. Sin embargo, también surgió un problema: encontrar una forma para que todos estos repositorios se comunicaran entre si. Fue entonces cuando se desarrolló un protocolo que se llama OAI-PMH (Open Archives Initiative Protocol for Metadata Harvesting) que sirve para cosechar metadatos, es muy sencillo y permite encontrar información en ellos.

En la actualidad, junto con este desarrollo de la tecnología, también existe en muchas universidades la problemática de que los académicos están produciendo mucho material digital, como presentaciones en Power Point, sitios Web, blogs, imágenes o están digitalizando manuscritos, pero no existe una forma de administrarlos porque todo está desperdigado.

El objetivo principal de los repositorios en las universidades es ofrecer a los académicos un lugar y un sistema que les permita depositar su material a resguardo, y además lograr que éste sea fácil de encontrar en la Red. Muchas veces un académico produce una página Web y nadie sabe que existe. Hay mucho trabajo allí, que es una lástima que no se vea. Esta es una herramienta que permitirá a los académicos tener todo ese soporte en sus materiales digitales. También publicar en un repositorio incrementa la confianza y la credibilidad en la calidad a los materiales, al estar dentro de un dominio de la universidad, y además en un repositorio de la misma institución, que tiene ciertas políticas de ingreso. Asimismo, es primordial organizar los contenidos para que sean más visibles en la Red, ya que un gran porcentaje de la gente inicia la búsqueda de información en Google. Si se colocan los materiales en repositorios más grandes, será más probable lograr una mejor indexación en estos buscadores.

RDU:¿Cuáles son los principales retos para la formación y la implementación de un repositorio digital?

IGR: Uno de los mayores retos es que en la Universidad hay intereses y disciplinas muy distintos, que requieren materiales muy variados. No es lo mismo el tipo de materiales digitales que pueda necesitar la Escuela Nacional de Música, la Facultad de Arquitectura o la Dirección General de Servicios de Cómputo Académico (DGSCA). Por ejemplo, la DGSCA probablemente necesitará software, mientras que en la Escuela de Música se requieran partituras digitalizadas. Lo que nosotros hemos hecho es crear repositorios universitarios (RUs), que se organizan por dependencia. Ellos son los que definen, a nivel local, cuáles son los materiales que pueden ingresar a esos repositorios. El repositorio Institucional de la UNAM (RI-UNAM) es una capa que va arriba de todos los repositorios universitarios y simplemente cosecha los metadatos usando el protocolo OAI-PMH y colecta toda la información de todos los repositorios de la Universidad. Aquí, desde la DGSCA, nosotros nos encargamos de la parte de la coordinación técnica, de las cosechas de metadatos, pero los demás integrantes del equipo se encargan de sus repositorios universitarios y sus materiales.

Otro de los retos muy importantes es lograr el apoyo de la gente que genera los contenidos. Una de las cosas que se ha visto con los repositorios, en otros lugares del mundo, es que a veces se ofrece el sistema, pero no existen o no se depositan materiales. Esa es la parte donde nosotros pugnamos porque la gente se encargue de colocar sus contenidos y participe, porque finalmente estamos ofreciendo una infraestructura tecnológica que no tendría ningún sentido sin la colaboración de la comunidad universitaria. También existe el hecho de que a muchos especialistas les preocupan los derechos de autor.

Otro asunto de vital importancia es lograr el apoyo de la estructura administrativa. Nos interesa mucho que cada repositorio universitario no sea únicamente la iniciativa de una persona, pues si el académico que está a cargo se va de la institución, el día de mañana el proyecto no quede abandonado. Lo que se necesita es contar con un apoyo administrativo para asegurar que dentro de seis meses, un año ó 3 años, todavía se esté ofreciendo este espacio, porque uno como académico está poniendo sus materiales para ser resguardados a largo plazo. Ese es el reto, la parte de la preservación es obviamente importante: que estos materiales digitales se queden en los siguientes años, disponibles, que haya seriedad y apoyo administrativo.

RDU:¿Cuáles son los países del mundo donde se han desarrollado con más éxito los repositorios?

IGR: Los países que más han estado trabajando los repositorios son principalmente: Estados Unidos, Reino Unido y Australia.

Uno de los casos más interesantes es Holanda (Países Bajos). Ellos han logrado el 100 % de cobertura, es decir, todas sus universidades tienen un repositorio institucional. También han buscado que estos repositorios tengan los artículos de los académicos. Realmente se han ido por esta parte de la publicación formal y con lo que han alcanzado un gran éxito.

Entre los países en desarrollo, los que han hecho una labor muy importante son la India y Brasil. Brasil también ha trabajado mucho con repositorios institucionales y esto también se ve con la notable presencia en la Web que este país ha alcanzado en los últimos años.

En México este tipo de proyectos ha tenido un gran apoyo en los últimos años. Ya hay dos o tres instituciones en el país, además de la UNAM, que están manejando repositorios. Yo creo que es importante aclarar que el proyecto de RAD UNAM lleva ya algunos años de planeación. Primero se llamó 3R y estuvo dentro del macro proyecto Tecnologías de la Universidad para la Comunicación y la Información del 2005 al 2009. Ahora hemos tenido un buen apoyo para seguir y darle continuidad a este proyecto, que para esta nueva etapa le cambiamos el nombre a RAD (Red de Acervos Digitales) UNAM.

RDU: A la par con este proyecto, ¿también se lleva a cabo un trabajo de investigación para desarrollar herramientas que permitan a los autores publicar su información de una manera más impactante y útil para los lectores?

IGR: Dentro del proyecto 3R hubo una parte muy importante de investigación. Sin embargo, nos hemos concentrado no en la parte de cómo se presentan los contenidos, sino en cómo se pueden administrar en grupo. Para este fin existen principalmente dos software de código abierto: EPrints y DSpace. Para la RAD decidimos usar de DSpace, que se instala con bastante facilidad. Lo importante es que cada repositorio universitario tenga un software que, permita aceptar materiales y manejar el protocolo OAI-PMH, que en realidad son los requerimientos mínimos para participar dentro de la RAD.

Con la RAD más bien estamos ofreciendo una herramienta para administrar los objetos digitales en su conjunto. Quienes están a cargo de cada repositorio se encargarían de determinar la manera cómo se presentaría la información, basándose en las necesidades de sus usuarios, quienes tienen formas de trabajo muy distintas y un interés en los contenidos muy diferente. No pretendemos exigir que todos los contenidos se hagan de una forma en particular, porque obviamente eso va a depender mucho del contexto de cada disciplina. Lo que buscamos es administrarlos, detectarlos, tener acceso a ellos a través de una sola interfase.

Si tú me preguntaras en este momento, cuántos recursos digitales tiene la UNAM, dónde están, no hay una forma de detectarlo. Lo que este sistema busca es que una persona pueda saber todo lo que se ha producido en términos digitales en la UNAM, sobre de un tema en particular. Por ejemplo, si yo quiero saber sobre “volcanes”, entonces podría buscar en una sola interfase y ver todas las presentaciones Power Point sobre este tema: las imágenes que ha tomado la UNAM, los artículos que se han escrito, es decir, encontrar toda esa información en una sola búsqueda, lo que por el momento no es posible.
Nosotros esperamos que esta herramienta pueda ser útil a tres niveles: a nivel de cada facultad, en toda la UNAM y el público en general, además de las universidades del interior del país y el extranjero.

RDU: ¿En qué consiste el proyecto RAD de la UNAM?

IGR: Yo creo que lo que es muy importante aclarar es que la RAD es todavía un proyecto en proceso. El repositorio institucional (RI-UNAM) aún no ha sido liberado. Estamos trabajando sobre un prototipo con un grupo interdisciplinario desde hace varios años, que también participó con 3R.

Actualmente existen 5 repositorios en la UNAM, en las siguientes entidades: Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Investigaciones Sociales, Instituto de Investigaciones Antropológicas, Instituto de Biología y la DGSCA. Se ha trabajado en conjunto para crear una red chica de repositorios universitarios. En estos momentos estamos cosechando los metadatos. La idea es que en cuanto esto se libere, podremos empezar a aceptar a otras facultades y dependencias que quieran participar, y poco a poco iremos añadiendo nuevos repositorios universitarios, para al final contar con la red de toda la Universidad.

A través de la página de Internet de la RAD (http://www.rad.unam.mx/proyecto/) es posible registrarse para participar en el proyecto. Estamos guardando los contactos para cuando sea posible incorporar a más personas. Ahí también se encuentra información más detallada acerca del proyecto. En realidad para participar no se requiere de conocimientos técnicos muy avanzados. La parte realmente complicada es conseguir los contendidos, hacer los metadatos y colocarlos en el repositorio. Hemos encontrado muchas veces que especialistas interesados nos dicen: “tenemos muchísimo material digital: diez mil imágenes o cinco mil PDF”. El problema es que no tienen la información clasificada acerca de estos objetos. No tienen bien definidos el título, el autor, la fecha, la descripción de estos proyectos, y éste es el trabajo arduo que tienen que ir haciendo. En este sentido sí se requiere ese esfuerzo por parte de cada dependencia. La ventaja de participar, es, obviamente, que estos contenidos van a tener mucha visibilidad hacia fuera. Hay dos repositorios que ya funcionan, todavía no se pueden consultar juntos, pero sí por separado, que son el de la Facultad de Filosofía y Letras y el del Instituto de Biología. Tienen ya casi un año funcionando y ellos sí han reportado que existe un enorme incremento en la cantidad de gente que los visita y los consulta. Entonces sí se genera mucho tráfico y hay mucho interés por estos materiales. Se tiene contemplado que para el mes de septiembre se empezarían a incorporar nuevos repositorios.

Una de las cosas que queremos hacer en la RAD es trabajar mucho con indicadores y métricas: poder ver quién nos está consultando, de qué países y qué tipo de uso se le da a la información, lo que también nos serviría para ir mejorando nuestro trabajo y saber el impacto que tiene, sobre todo en estos tiempos en los que es muy importante justificar el trabajo que uno hace y proporcionar herramientas para que se le empiece a dar mucha más validez a este trabajo digital.

RDU:¿Cuáles serían las diferencias más notables entre un repositorio o acervo digital y una biblioteca digital?

IGR: A grandes rasgos los repositorios son un lugar donde se guarda material generado por los propios académicos de la Universidad, a diferencia de la biblioteca donde en general se coloca material que puede ser de utilidad para los usuarios y que provienen de diversas fuentes.

Ahora, eso no quita que una persona, una dependencia, pueda crear una biblioteca digital, por ejemplo, con unos manuscritos que se hayan digitalizado. Lo que sería muy interesante es que este tipo de proyecto también se colocaran dentro del repositorio. Algo que creemos muy importante es asegurarnos de que existan múltiples caminos para llegar a los materiales que se están produciendo. Es muy importante este aspecto de la visibilidad. Después de 9 ó 10 años de trabajar en la DGSCA, en el ámbito de las publicaciones digitales he visto tantos proyectos buenos, útiles, de muy alta calidad, a los que se les ha invertido mucho tiempo, pero no tienen mucha visibilidad, debido a una falta de promoción o lo que llamaríamos post publicación o diseminación de los recursos digitales. Así como en las publicaciones impresas no termina el trabajo cuando llega el libro de la imprenta, ya que hay realizar lapromoción y publicidad al producto terminado, también esto tiene que hacerse en el mundo digital, porque si no, hay muchos recursos que se quedan perdidos en la invisibilidad. Esto forma parte de las estrategias que tenemos que implementar en forma muy seria para que todos los esfuerzos para producir contenidos digitales lleguen a los lectores.

RDU:¿Cuál es el futuro de los repositorios digitales?

IGR: Yo lo que siento es que ya estamos en un momento donde en realidad hemos generado suficiente entusiasmo por la producción de recursos digitales, es decir, existe mucho trabajo realizado en este campo. Nosotros como Universidad lo que tenemos que hacer es proporcionar a los autores herramientas para que su trabajo se dé a conocer y para administrarlo, y manejarlo a largo plazo.

En la actualidad, si un académico decide hacer un proyecto, como una página Web, generalmente se tiene que encargar de todo el proceso, desde la creación, administrarción, mantenimiento a largo plazo, de la seguridad, de muchísimos aspectos. Nosotros lo que tenemos que hacer es ayudarlo y proporcionarle las herramientas por si requiere emigrar a otra universidad o trabajar en otros proyectos, queden cubiertas sus necesidades de guardar, diseminar y tener disponible este material.

También muchas universidades se han dado cuenta de que los repositorios funcionan como una vitrina hacia el mundo exterior, de qué es lo que nosotros estamos haciendo como universidad. Hoy en día el sitio Web de la Universidad es una ventana donde la gente está viendo lo que está produciendo la UNAM. Nosotros nos tenemos que asegurar de que esa vitrina esté llena de contenidos de buena calidad, fáciles de encontrar, y aprovechar en ese medio. En ese sentido los repositorios están aportando una gran ayuda, al igual que otros proyectos, como las revistas electrónicas de la UNAM, que usan el OJS (Open Journal System).

También los cambios que se han hecho a las páginas institucionales de la UNAM son parte de este esfuerzo, de tratar de hacer una vitrina clara, organizada, con contenidos útiles para nosotros mismos y también para el exterior.

Para conocer más sobre los avances, el equipo de trabajo y los antecedentes del proyecto de Red de Acervo Digitales de la UNAM, consulta la página: http://www.rad.unam.mx/proyecto/

 

 
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