Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de julio de 2010 Vol.11, No.7
  Ejemplares Directorio Quiénes somos Busca artículos Vínculos Contacto Mapa de sitio
 
Documento sin título
 
Medidas neoliberales y planes de emergencia social en la Argentina de los últimos 30 años
Adrián Manzi
CITA
PDF
   
Analizar lo heterogéneo
Los métodos verídicos argentinos
El aspecto social y el aspecto económico
La emergencia de los planes sociales
La obsecuente estrategia política...
Bibliografía
facebook
Facebook
twitter
Twitter
google
Google
 

Introducción


Regímenes de veridicción

Haciendo una historia de los regímenes de veridicción, y no de la verdad en términos de verdadero o falso, es que se puede entender mejor cómo es que se fue avanzando en políticas de derechos humanos desde la negación, el silencio, la mentira, la complicidad y el terror a un compromiso socio-organizativo que demanda justicia en la Argentina a partir de 1976. Debido a que siempre estuvo una misma verdad, aun cuando fue contada de diferentes maneras: los secuestros, las detenciones-desapariciones, las sesiones de tortura, los fusilamientos y sus simulaciones, el secuestro de bebés y de bienes, un plan económico basado en acuerdos internacionales y en la puesta en marcha del sistema financiero que dejó al gran sector laboral en situaciones de precariedad socio-económicos. Estas políticas, estas acciones militares, civiles y judiciales, represivas y de complicidad, no actúan eximidas de los efectos de los mecanismos competitivos de la sociedad de mercado que se instalaron rápidamente. Las condiciones y los efectos con que la veridicción sobre la situación de los derechos humanos que emergió en Argentina, pudieron desvelar y denunciar qué conductas militares, civiles y del gobierno, tienen mucho que ver con otras condiciones y efectos de otro régimen de veridicción cual es el mercado. No se intenta integrar estas dos formas de racionalidad o ver sus incompatibilidades, ya que cada una tendrá su verdad, su proceso de veridicción asentado en la sociedad; sino más bien esclarecer cómo conviven mutuamente en la Argentina en los últimos 30 años.

No pensamos que el cuerpo social argentino que durante los 70 estuvo en pánico, que negó y mintió, que en los 80 fue temeroso, cómplice y económicamente fatídico, y que en la primera mitad de los 90 fue obsecuente con las políticas de indulto y financieras de Menem y desvalorizó al Estado como regulador de la vida socio-económica; se esté reivindicando fehacientemente y haya comenzado a acompañar a los accionares y propuestas de los distintos organismos de derechos humanos que han ido promoviendo tanto a nivel judicial como social de los delitos contra los derechos humanos. Creemos que la subjetividad del cuerpo social reprimido, negado y fragmentado argentino durante la dictadura militar aún persiste en nuestra actualidad.

De qué manera, entonces, es que se pueden ver sus efectos, o con otras palabras, cómo está constituida nuestra subjetividad a partir de estos procesos de negación, de mentira y de complicidad con que el Plan político-económico fue instalado, y continúa en vigencia paralelamente a las reivindicaciones en materia de derechos humanos que han estado focalizados mayormente en la judicialización de los crímenes por lesa humanidad; ejecutando, por ejemplo, 30 condenas y dos absoluciones a militares argentinos acusados en delitos de lesa humanidad.

Las marchas de reclamos de aparición de personas que comenzaron las Madres de Plaza de Mayo (“marchas del dolor”) y las movilizaciones de cortes de ruta (“piquetes”, “plan de lucha”) que nacieron a fines de los 70 y a principios en la década del 90 respectivamente, se han constituido como una estrategia fidedigna y legítima para todo actor social que reclama por sus derechos humanos, sean de la generación que sean.

 
  subir        
 
  Editorial
 
 

D.R. © Dirección General de Servicios de Cómputo Académico-UNAM / Ciudad Universitaria, México D.F.
Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos aquí presentados, siempre y cuando se cite la fuente completa y su dirección electrónica