Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de noviembre de 2011 Vol.12, No.11
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Deconstruyendo al periodismo de ciencia
Laura Vargas-Parada
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Juan Pedro Laclette es investigador de tiempo completo en el Departamento de Inmunología del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, labor a la que se ha dedicado por casi tres décadas. Fue director de esta entidad académica de 1999 a 2007, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias del 2004 a 2006 y actualmente es Coordinador General del Foro Consultivo Científico y Tecnológico por el periodo 2010-2012. Tanto por su trabajo académico como por su actividad administrativa, Laclette ha mantenido un contacto cercano con diversos medios de información. Hace unos días me recibió en su oficina de la UNAM para hablar sobre su experiencia personal con el periodismo de ciencia.

Laura Vargas-Parada: ¿Cuáles son, en su opinión, los alcances del periodismo de ciencia y sus impresiones generales sobre esta actividad en México?

Juan Pedro Laclette: Me parece que habría que distinguir dos temáticas: primero, informar sobre ciencia y segundo informar sobre política científica. A mí me parece que hay un buen número de periodistas que hablan de presupuesto, de políticas científicas, de instituciones, etcétera, que son bastante buenos, bastante serios. Quizá la única crítica que yo les haría es en el sentido de que deberían basar más sus reportajes en investigaciones y menos en la nota del día. Pero en cuanto a profundidad de análisis, hay un buen número de medios que tienen gente capacitada.

Por otro lado, está la comunicación de la ciencia: los que se dedican a informar sobre el conocimiento científico a la sociedad. Para eso se necesita gente que entienda de lo que está hablando, y creo que ahí, tenemos muy pocos. Los reporteros de los periódicos, de los medios que cubren la fuente, saben su oficio, pero no están capacitados para poner el conocimiento científico al alcance de la gente

LVP: Es que por ahí se dice que la ciencia no vende. ¿Por qué las notas sobre ciencia pueden ser de interés para un ciudadano? ¿Por qué un periodista habría de interesarse en hacer noticias sobre las investigaciones que se hacen en el país? ¿Por qué es importante cubrirlas? ¿Por qué es importante que se hable de ellas?

JPL: Yo creo que el periodista está tratando de generar un producto que tenga lectores. Que sea atractivo. Y el periodista de ciencia compite en su medio con otros que aportan otros temas. Actualmente muy pocos medios mantienen secciones específicas para la ciencia.

LVP: A pesar de que la ciencia cada vez tiene más influencia en el mundo en que vivimos…

JPL: Los medios en México claramente van en contra de esta tendencia. Yo creo que la manera de contrarrestar esto es argumentando acerca del impacto de la ciencia en la vida cotidiana. Considero que muchas veces se informa sobre temas científicos, que están bastante lejanos, pero me parece también que conforme la ciencia tenga más impacto en la sociedad, ésta va a tener más conciencia de su importancia. Por ejemplo, en Estados Unidos  la gente tiene una  idea muy clara sobre la relevancia de la investigación científica en su vida y lo mismo podríamos decir en Europa. En México no. Pero en Brasil, que está en el despegue tecnológico, está creciendo la conciencia social. La gente se ha dado cuenta que gracias a la ciencia, la tecnología y la innovación, se fabrican aviones, y los aviones brasileños vuelan por todo el mundo.

LVP: ¿Pero esa conciencia social no depende justo de ese intermediario que es el periodista? ¿El periodista no tiene un papel en informar a la sociedad sobre cuál es la importancia de la ciencia?

JPL: Yo creo que es mutuo. Si bien estamos hablando de los periodistas también la contraparte científica, es importante. Por un lado, muchas veces se entrevista al científico con la idea de que es infalible, y eso no es cierto, él también puede estar informando imprecisamente, y muy comúnmente el periodista es totalmente acrítico al respecto. Entonces ocurren todas estas oleadas de noticias: que la UNAM ya creó tal vacuna o que  el POLI ya resolvió tal problema, ¿y dónde están esos productos? A mi me parece que ahí el periodista debería ser más analítico, más crítico para exponer estos supuestos grandes logros en el nivel de desarrollo que tienen.

Por el otro lado, el científico es también muy formal comunicando su conocimiento, lo que puede servir en un ambiente de divulgación científica o académico, pero no en el entorno del periodismo científico de comunicación social de la ciencia.

LV P: A ti te han entrevistado muchas veces por tu trabajo científico ¿Qué te gustaría encontrar en los periodistas de ciencia que vienen a entrevistarte? ¿O qué deficiencias has notado?

JPL: Los periodistas ya traen en mente la noticia que quieren dar en lugar de escuchar. Este es un problema, no nada más para el periodismo en México, nos cuesta mucho trabajo escuchar. A mi lo que me gustaría, o las entrevistas que me gustan, son en las que no existe una agenda premeditada y ésta se desarrolla de acuerdo a como se va presentando la información. Muchas veces uno muestra algunos resultados, algunos descubrimientos, hallazgos de una manera poco accesible y la verdad es que eso no atrae la atención y sería artificial en una entrevista conducir las cosas por ahí. Yo creo que las entrevistas deben ser interesantes para quien las escucha.

LVP: ¿Cómo logras vincular tu trabajo con la sociedad?

JPL: A mí desde niño me impresionó mucho aquella frase de Einstein que dice: “cuando estemos en medio de nuestras ecuaciones no nos olvidemos que nuestro trabajo es en beneficio a la sociedad”. Esto se puede aplicar no nada más al trabajo científico, sino también al periodismo de ciencia. Es necesario que este entendimiento de la ciencia sea en beneficio de la sociedad, de abrirle ventanas para disfrutar. La ciencia es bonita, es divertida. Informar sobre la ciencia no es para aburrir al lector o al espectador, sino para atraerlo, hacerlo que goce, para enseñarle cosas. Es en su beneficio.

LVP: Hablemos ahora del lado de los tomadores de decisiones. En ese sentido también es importante el periodismo de ciencia, porque lleva información científica a quien eventualmente va a usar esta información para decidir sobre políticas públicas.

JPL: Ahí Javier Cruz y yo siempre hemos tenido una discrepancia, porque yo siempre les digo a los periodistas: ayúdenos, porque mientras los tomadores de decisiones no determinen encaminar el desarrollo económico del país basándose en la ciencia, tecnología e innovación, México no va a crecer. No es cuestión de construir carreteras. Quién va a negar que una carretera es útil.  En lo que hay que pensar es en el valor agregado de una inversión, es claro que el conocimiento trae mucho más valor agregado que la infraestructura.

En el caso del genoma humano hay estimaciones que dicen que por cada dólar que se invirtió en el genoma humano,1 que era un tema básico, se han movido para la economía 140 dólares. No hay mejor inversión.  Pero no hemos logrado convencer a los políticos de esto. Entonces yo les digo a los periodistas: ayúdenos, y Javier dice que esa no es su labor. Yo creo que para sacar el país adelante todos debemos participar.

LVP: ¿Cómo te pueden ayudar?

JPL: Posicionando el tema. Dando la batalla en sus medios para meter noticias sobre el presupuesto, sobre el desplome de la UNAM en los rankings. Posicionando el tema del conocimiento, de la educación superior, de la ciencia y la tecnología, de los hallazgos, hablando de eso, aumentando la conciencia social.

LVP: Cuando hablas de que la sociedad tenga conciencia, ¿la sociedad mexicana no se da cuenta que financia una buena parte de la investigación científica con los impuestos y por lo tanto tienen derecho a pedir cuentas respecto a qué dan los científicos en retorno a los problemas de la sociedad?

JPL: Yo creo que esa una pregunta muy importante, y que más vale que tengamos la capacidad para responderla de una manera apropiada. Por eso yo pienso que en México debemos de preocuparnos por la aplicación del conocimiento. Estoy convencido de la importancia de la ciencia básica. Yo hago mucha ciencia básica, a mi nadie me tiene que explicar eso, pero la justificación social de los millones (de pesos), en apoyo de la ciencia, hay que tomarla con seriedad y no nada más que he generado tantas publicaciones indizadas, no, es necesario ver en qué hemos beneficiado a la sociedad.

LVP: Este tipo de historias sería importante que las cubriera la prensa. ¿Cómo impacta en la vida cotidiana el conocimiento que se genera? Temas a mayor plazo como cuando se acabe el petróleo, ¿qué alternativas tiene México? ¿Qué nuevas tecnologías se están impulsando en México? ¿Cómo se vincula la comunidad científica con los temas que preocupan a la sociedad? Pocas veces se lee sobre esto en la prensa.

JPL: Está mucho menos presente. Como que hemos caído en una situación de lucimiento. La manera de darle acceso a una noticia, por parte de un reportero, es algo que luce como: "ya tenemos la vacuna contra tal cosa", pero no es cierto, no tenemos nuevas vacunas mexicanas desde hace rato, estamos muchos batallando en esto y eso está complicado.

LVP: ¿Eso es por no hacer más investigación, ver las estadísticas y revisar los datos?

JPL: Y que el periodista dimensione el nivel del hallazgo científico. Decía un profesor mío que: el científico busca el reconocimiento como el hombre de negocios busca el dinero.

LVP: ¿Has tenido una mala experiencia con un periodista de ciencia?

JPL: Sí, pero fue mi culpa. Que yo recuerde claramente, fue en una sola ocasión, y viéndolo en retrospectiva, fue culpa mía. Yo era demasiado novato. Fue hace casi 20 años. Me metí en problemas con la entrevista por decir algo impropiamente y luego, al tratar de corregirlo, el periodista me dijo: “no, ya lo dijo”.

LVP: ¿Ese es un problema? ¿Que sólo estén buscando el titular?

JPL: Yo creo que está bien. Si pregunta sobre política de ciencia, el periodista está buscando la nota…(se queda pensando) y lo logró. Pero no me parece malo. (Se ríe).

LVP: ¿El científico también debe prepararse para enfrentarse a los medios?

JPL: Si. Como director de Biomédicas,  me dediqué a impulsar que los científicos informemos a la sociedad sobre nuestro trabajo. No nada más en forma de artículos científicos, que solo leen especialistas, sino en otro tipo de publicaciones de divulgación, como entrevistas a medios, donde se informe a la sociedad que su dinero está trabajando por su beneficio.

Así como el científico tiene obligación de producir conocimiento, formar recursos humanos, enseñanza, yo creo que también (es una obligación) comunicar a la sociedad. Porque nuestra actividad es muy cara.

LVP: Cuéntanos sobre las buenas experiencias. Una entrevista que te haya gustado.

JPL: Muchas. Yo siempre siento que las más recientes.

LVP: ¿Qué es lo que hace que sea memorable la entrevista?

JPL: Que en lugar de impulsar o concentrarse en sus asuntos, te ayuden a sacar la mejor exposición posible de la información que tú puedes dar a conocer. Por ejemplo, una entrevista reciente para un libro, me dio la oportunidad para exponer, de una manera bastante bien estructurada, mis ideas al respecto de la construcción de una política de estado en ciencia y tecnología. Es una entrevista que disfruté mucho.

LVP: ¿Qué cualidades tenía el periodista?

JPL: Estaba informado. Era flexible. Era sensible, porque iba escuchando e iba tomando decisiones sobre el camino. Me acuerdo que traía una lista de preguntas pero no la usó. Se basó en su olfato y por ahí se fue,  y creo que resultó muy bien.

LV: ¿Cómo puede mejorar la cobertura de las noticias sobre ciencia?

JPL: Yo creo que está mejorando a pasos acelerados, y que está aumentando el interés por este tipo de información. Quiero mencionar la experiencia en el Foro (Consultivo) para impulsar mejores comunicadores de la ciencia:

Organizamos un congreso convocando a los comunicadores de la ciencia de todo México. Para nuestra sorpresa, pues nosotros decíamos en México no hay comunicación de la ciencia, llegaron a Acapulco, claro lo organizamos en un hotel bastante atractivo, 260 personas que se definían así mismos como profesionales de la comunicación de la ciencia de tiempo completo. Cuando comenzamos a indagar, muchos comentaban sobre la ausencia de otros colegas. Ahí mismo en la reunión conseguimos datos de 400, y a partir de esos, hemos hecho crecer la base de datos y ahorita tenemos registrados 800 comunicadores de la ciencia.

¿Qué hacemos con la base de datos? Cada dos o tres semanas el Foro Consultivo identifica cuáles son los tres a cinco temas más relevantes de ciencia en México, y entonces les mandamos un comunicad. Estamos tratando de medir cuál es el impacto de nuestros comunicados cuando los liberamos en esta red.

Pero hacer el monitoreo es muy complicado. Estamos trabajando con la iniciativa privada para crear una agencia de noticias de ciencia. La otra cosa que estamos tratando de promover es la intercomunicación. La organización de ese sistema de comunicadores.

LVP: Muchas gracias. Para terminar quiero preguntarte, ¿qué le dirías a un editor de noticias sobre por qué deberían publicar una nota o un reportaje sobre tu trabajo científico?

JPL: Yo creo que la noticia científica puede ser suficientemente atractiva en el sentido de que sea interesante, un hallazgo novedoso por ejemplo. Pero la otra alternativa, creo yo, es el impacto social. Explicar por qué un tema es importante,  por qué va a influir en tu vida, por qué te va a beneficiar o por qué te va a perjudicar. No todo en la ciencia es para el beneficio. La ciencia es un elemento neutro. La tan trillada imparcialidad de la ciencia no es tal, la ciencia es una actividad del ser humano y puede ser usada para bien o para mal.

1. El Proyecto Genoma Humano fue una colaboración internacional de investigación científica iniciada en 1990 con el objetivo de determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN del ser humano. Con una inversión de 90.000 millones de dólares, el proyecto fue coordinado por el Departamento de Energía y los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos. El primer borrador del genoma humano fue terminado en el año 2000 y dos años se completó la secuencia completa. De forma paralela, una corporación privada realizó un proyecto paralelo presentando su propio borrador del genoma también en el año 2000.

 
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