Con el apoyo del Programa de Fomento y Coinversiones del Fomento Nacional
para la Cultura y las Artes, en su edición 2009, Ars-tesauro se
configuró como un diccionario en red de artistas emergentes mexicanos
cuyo objetivo principal fue difundir la información recopilada a todo
aquel que lo requiriera, llenando así un vacío en los ámbitos
culturales, artísticos y educativos. Hasta la fecha de su lanzamiento,
no existía un producto con información fehaciente y compendiada
ni en línea ni impreso, en el que el público y los investigadores
tuvieran acceso de forma inmediata y por medio de una búsqueda rápida,
a los datos precisos de quienes son y serán los forjadores del arte
contemporáneo nacional.

Su esencia pretendía ser la de una base de datos disponible al público
en general, en idioma español, con información de calidad desarrollada
de forma asequible para todos aquellos que visitaran el sitio, entre cuyos
propósitos estaría el de abrir puertas a los artistas emergentes
del país para poder trascender a otras instituciones y hacer circular
su obra.
En las palabras de Jon McCormack y Alan Dorin, artistas e investigadores
en el terreno del arte de los nuevos medios, el término emergente se
refiere a revelar, aparecer o “hacer visible” un evento, un objeto
o el resultado de un proceso. En un contexto artístico, emergencia también
se identifica con alusiones como novedad, sorpresa, espontaneidad, apropiación
o creatividad.
Dicho término tiene sus orígenes en los adelantos obtenidos
en los campos de la física, la química y la biología
durante el siglo XIX, en los que respectivamente describe “la llegada
de lo nuevo”, esto es, la emergencia definida como la generación
de nuevas propiedades. En aquel siglo, el Emergentismo llegó a
ser una filosofía sobre la naturaleza del universo y la manera en que
los elementos se combinaban para elaborar estructuras de complejidad creciente.
Cuando la complejidad de la configuración material alcanza cierto nivel,
nuevas propiedades que no habían sido demostradas antes “emergen” y,
por ende, no podían haber sido predichas ni vaticinadas. En términos
de la química molecular, cuando dos elementos químicos con propiedades
determinadas se unen, su resultado no es una mezcla aditiva de los dos sino
un nuevo compuesto.

De acuerdo con el Centro de Arte y Creación Industrial LABoral con
sede en Gijón, España, un comportamiento emergente es más
que la suma de sus partes. Este tipo de discurso proviene de las ciencias
y, en particular, de los estudios sobre complejidad. También podemos
utilizar este concepto desde una perspectiva sociocultural cuando nos referimos
a un nuevo conocimiento que irrumpe en nuestro contexto. Aun cuando el término emergente aparece
con mayor frecuencia para denominar aquellas piezas artísticas que
utilizan soportes tecnológicos, Ars-tesauro abarca también
todas aquellas disciplinas artísticas llamadas tradicionales así como
sus híbridos. Emergencia entonces, se refiere aquí a
toda propuesta artística que irrumpe en el actual horizonte artístico
del país a partir tanto de la consistencia discursiva de la obra de
cada artista incluido, como de la originalidad de su capacidad creativa.
En lo que respecta al arte emergente nacional
y, a diferencia de lo que sucede con fenómenos similares en otros países
en los que son reconocidas diversas formas de arte – el llamado público
o urbano como ejemplo más evidente– capaces de servir de plataforma
para que un artista talentoso emigre a espacios institucionales así como
a canales de venta más propicios, dicha categorización en México
lo hacía hasta hace no mucho, un arte marginal o de segunda casi en
automático, razón por la que resultaba difícil acceder
a instituciones y medios que divulgaran el talento que lo caracteriza, y los
artistas que lo integran pudieran así, difundir y amortizar su producción
de manera justa.
La base de datos de Ars-tesauro englobó en su génesis
a los artistas contenidos en las llamadas artes plásticas o visuales,
las electrónicas y de nuevas tecnologías, las manifestaciones
de arte conceptual, instalación y performance, el arte sonoro,
las artes gráficas y las distintas modalidades del diseño, abarcando
el textil, industrial o de producto, el gráfico y el web. Así,
este diccionario en línea se dedica a aquellas manifestaciones que
lindan en las fronteras entre lo artístico y lo artesanal, abogando
también por la propagación de una nueva cultura del diseño
en la que dicha disciplina sea considerada como una rama artística
añadida, tal y como ya se le considera en muchos países.

Ars-tesauro buscó generar un interés masivo y servir
de instrumento de difusión de todos los artistas presentes en él
que conforman esta esfera. De manera secundaria, presentó proyectos
contenidos por el quehacer artístico contemporáneo como las
exposiciones, los eventos y las premiaciones más relevantes. Ars-tesauro también
ha ofrecidohasta ahora un glosario interactivo que define términos
habituales en el arte emergente.
Hasta ahora el proyecto contiene una primera muestra de setenta y dos artistas
involucrados de manera individual o colectiva. La convocatoria se mantuvo
abierta durante el año que gozó del estímulo del fomento
otorgado por el FONCA. De esa manera, los nuevos artistas enviaron sus propuestas
las cuales fueron revisadas de acuerdo a ciertos requisitos por un comité consultivo
que avaló la consecución del proyecto.
Nunca antes se han celebrado tantas exposiciones, inaugurado tantos museos
o concedido tantas becas y premios como en la era actual. Sin embargo, esto
no ha producido, por el contrario, una concreción equivalente en términos
de promoción y difusión entre los coleccionistas públicos
o privados ni respecto al público interesado en estas cuestiones.
Los objetivos principales del proyecto comprendían el constituirse
un recurso de difusión habilitado para diversos tipos de público.
La información que de Ars-tesauro se desprendiera, sería
importante como un lugar de recopilación de información en el
presente y para futuras investigaciones. Ars-tesauro buscaba generar
un interés masivo en este ámbito particular y servir de instrumento
de difusión de todos los artistas que conforman esta esfera, volviéndose
así, un sitio de promoción indirecta de otros agentes implicados
en el panorama del arte contemporáneo.
En una segunda etapa, Ars-tesauro tendría la capacidad de
llegar a ser un portal con cabida a la información de los mismos artistas
e instituciones emparentadas por medio de banners y links. De igual
forma, este primer esbozo apuntaba a la producción de un diccionario-directorio
impreso en una etapa posterior, una vez que se hubieran cumplido los objetivos
de alcance generales, con miras a ser actualizado en periodos de tres años,
gracias a la ayuda de otros fomentos y patrocinios.
Ars-tesauro pretendía constituirse como un proyecto
sustentable ya que tener una página de internet es mucho más
económico que otros medios. De él esperábamos que provocara
el ruido suficiente para tener los patrocinios necesarios a nivel institucional
en los años subsecuentes. Una característica positiva para las
posibles instituciones involucradas sería la base de datos que la página
generara al solicitar como único requisito a todos los interesados
en conocer Ars-Tesauro, su nombre y correo electrónico. Es
así que se generó un directorio constantemente utilizado para
presentar información relacionada con el ámbito que nos interesaba
fortalecer y que las instituciones académicas, culturales y artísticas
también procuraran. El dinamismo de la página permitiría
establecer una serie de redes cruzadas de información a partir de las
que se verían beneficiados no sólo los artistas sino también
el público que visitara la página y las instituciones que nos
patrocinaran.
Las repercusiones de este proyecto han sido muy variadas. Ars-tesauro fue
tomado en cuenta por un proyecto académico de investigación
llamado “Estrategias creativas y redes culturales de los jóvenes” coordinado
por el Dr. Néstor García Canclini y la Dra. Maritza
Urteaga de la Universidad Autónoma Metropolitana/Iztapalapa, y financiado
por la Fundación Telefónica, la Fundación Carolina y
la Organización de Estados Iberoamericanos. El mencionado proyecto
tiene entre sus propósitos, cito:“el conocer algunos procesos
sociales y culturales que están modificando el papel de los jóvenes
en las sociedades contemporáneas, identificando las principales estrategias
que éstos despliegan para insertarse en nichos de creatividad y sociabilidad
así como también indagar en las nuevas competencias que los
jóvenes deben adquirir para desenvolverse en los campos de la cultura,
adoptando una perspectiva amplia capaz de abarcar en su diversidad las formas
de creación y producción artística joven.” Pero
lo que en mi muy particular punto de vista, ha sido el logro más acertado
de Ars-tesauro, es haber apostado y acertado por la carrera en ciernes
de muchos artistas emergentes que ha visto crecer en su corta edad. Tales
son los casos de Amor Muñoz, quienhace unos meses exhibió uno
de sus proyectos artísticos recientes de forma individual en el Laboratorio
Arte Alameda. Otros casos similares han sido los de Fabiola Torres Alzaga
y Santiago Itzcoatl, presentes en la actual exposición del mencionado
museo que lleva por nombre Machina, Medium, Apparatus, curado por
Karla Jasso, y la exhibición del inusitado proyecto SEFT-1 exhibido
actualmente en la exposición Sueños de la nación.
Un añosdespués 2011, curadapor José Luis
Barrios y Daniel Garza Usabiaga en el Museo Nacional de Arte, realizado
por Iván Puig y Andrés Padilla Domene, este último, miembro
de nuestro diccionario. Ars-tesauro ha tenido también el honor
de incluir dentro de su directorio a jóvenes artistas premiados como
son Adrián Santuario yAriadna Franco quienes obtuvieron la mención
honorífica y el primer lugar respectivamente, en Arte Shock,
programa interactivo sobre los procesos de creación en las artes
visuales de TV UNAM; Rodrigo Da Silva, primer lugar en la categoría
de Diseño de Mobiliario en los D&AD StudentAwards 2010 del
Reino Unido, y el Colectivo Tlama, Premio Vitra en el marco de la Vigésimosegunda
Bienal de Diseño Interior 2010, organizada en la Ciudad de Kortrijk
en Bélgica, por el Museo de Diseño Vitra en colaboración
con el Centro Pompidou, entre otros.
El hecho de escribir esta ponencia algunas veces en pretérito o pospretérito
es porque, al día de hoy, este proyecto no ha sido capaz de actualizarse
sin la ayuda de fomentos o patrocinios. Ars-tesauro ha sido víctima
del estado en el que se encuentra la situación cultural del país.
Una víctima histórica de la crisis, por llamarlo de otra manera,
que redunda por desgracia en los sectores más urgentes de inyección
económica: el educativo, el artístico y el cultural.
Ars-tesauro cumplió con los objetivos comprometidos en su primera
etapa. Sin embargo, para poder apuntar una segunda, la cual incluye crecer
el número de artistas, complejizar las búsquedas cruzadas, servir
de agenda de eventos, tener la capacidad de actualizar la información
de los artistas de manera automática y conformar una segunda sección
de acervo a la vez quegenerar concursos así como exposiciones, y culminar
además en una edición impresa,entre otras, requiere de un equipo
humano mayor y de un presupuesto más generoso que el que gozó gracias
al apoyo del FONCA. Un proyecto de este tipo no puede subsistir gracias al
intercambio de banners y anuncios. De hecho, los museos del INBA y
del INAH no cuentan ni con la capacidad presupuestal real ni con los recursos
para sustentar a sitios web de esta especie.Ars-tesauro subsistió y
fue promovido por los mismos, lo cual agradece infinitamente.
El problema se torna más grave cuando analizamos tanto el micro como
el macroambiente en el que esta índole de proyectos es albergada. La
situación es tan difícil como apostar porun país con
mayor conciencia social, civil y ¿por qué no? cultural y artística
también. Pero la crisis ha llegado a todos los sectores. En términos
del mercado global, el campo editorial nacional no paga lo que debiera a los
autores, fotógrafos ni a los diseñadores, tampoco las instituciones
museales mayores pagan lo que corresponde a los artistas menores o de mediana
carrera pero mucho menos aún, las agencias de publicidad a sus copys,
diseñadores web, ilustradores y a sus creativos en ciernes.
Se requiere de una sociedad más consciente y de mayor empuje y coraje
civil al tiempo que organizada, capaz de erigir un frente común con
los directivos de las instituciones en cuestión, conscientes y sensibles
de esta problemática para gestar proyectos que superen la difícil
etapa de la génesis y sean consecuentes en su proyección tanto
nacional como mundial. El talento, a mi modo de ver, no es aquí el
problema pero sí la canalización efectiva de los recursos necesarios
para hacer crecer proyectos de esta naturaleza.