Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de marzo de 2011 Vol.12, No.3
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Maternidad y Neuroplasticidad
Teresa Morales
CITA
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Neuroplasticidad
Neuroplasticidad en el hipotálamo...
Neuroplasticidad en el hipocampo...
Conclusión
Bibliografía
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Introducción


Los mamíferos se distinguen de los demás vertebrados por varias características, como su capacidad para regular su temperatura corporal, el sistema circulatorio, la estructura ósea de la mandíbula, la presencia de glándulas sudoríparas, y en las hembras, su capacidad para producir leche por las glándulas mamarias (www.bbc.co.uk/nature/life/Mammal). Esta última característica es importante, ya que las crías de los mamíferos dependen totalmente de la alimentación proporcionada por la madre desde su nacimiento, por lo que podemos decir que la lactancia es crucial para la supervivencia de la cría(s) y, en consecuencia, de la especie.

La maternidad impone una serie de cambios fundamentales en la fisiología materna, en la que las adaptaciones que ocurren en el cerebro de la madre están dirigidas al cuidado de las crías (conducta maternal) y la producción de leche para alimentarlas. Para la lactancia, la madre debe adaptarse de manera rápida y precisa a la nueva demanda que le impone el cuidado y la alimentación de sus crías, ya que de lo contrario se pone en riesgo la supervivencia de la camada.1

Durante el embarazo y la lactancia se presentan cambios endocrinos importantes, que son iniciados con la fecundación e implican principalmente a las hormonas esteroides, como estrógenos y progesterona; corticosterona o cortisol, y las hormonas prolactina y oxitocina.2 Los cambios en la fisiología materna son dirigidos por el producto (feto y placenta) durante el embarazo, mientras que durante la lactancia dichos ajustes resultan de la interacción de la madre con sus crías. La madre está expuesta a un ambiente enriquecido dado por una variedad de estímulos que recibe de las crías, ya sea sobre el pezón (o pezones) por la succión, o por  medio de sus sentidos (olfato, oído, gusto, tacto, etcétera).

Dada la reorganización anatómica y funcional en el cerebro de la hembra de los mamíferos durante la reproducción, éste se ha considerado un modelo de plasticidad morfológica, neuroquímica y funcional del sistema nervioso central (SNC). Así, investigaciones recientes han mostrado que diferentes áreas cerebrales de la madre se remodelan por la maternidad. Estas áreas cerebrales se relacionan con el control hormonal (neuroendocrino) que se requiere durante esta etapa: la regulación metabólica y la ingesta, y la conducta maternal. También hay remodelación o cambios en áreas cerebrales que regulan el aprendizaje y la memoria; la agresividad materna para protección de su nido; la conducta depredadora, y la respuesta al estrés y el miedo. De hecho se ha mostrado que algunos de estos cambios que le confieren ventajas cognitivas a la madre, persisten a largo plazo, aún cuando la hembra ha llegado a la vejez.3

1 Russell, J.A., Douglas, A.J., Windle R.J., Ingram, C.D. The maternal brain: Neurobiological and neuroendocrine adaptation and disorders in pregnancy and postpartum. Elsevier, 2001.

2 Neville, M.C., McFadden, T.B., Forsyth, I. Hormonal regulation of mammary differentiation and milk secretion. J. Mammary. Gland. Biol. Neoplasia. 7: 49-66, 2002.

3 Kinsley, C.H., Lambert, K.G. The maternal brain. Scientific American, January issue, pp. 72-79, 2006.


 
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