Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de diciembre de 2012 Vol.13, No.12
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El sistema calendárico maya. Historia de su desciframiento
Maricela Ayala Falcón
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Las crónicas mayas
Conclusión y bibliografía
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Introducción


Figura 1. Fray Diego de Landa. Retrato de la galería de los
obispos en la sala capitular de la catedral de Mérida.

El desciframiento de la escritura jeroglífica maya puede decirse que tuvo su inicio formal en la segunda mitad del siglo XIX, casi al mismo tiempo que algunas otras, como la egipcia y la cuneiforme. Pero la maya, por su propia naturaleza, la cual está ligada intrínsecamente al cómputo del tiempo, atrajo la atención de estudiosos ocupados en disciplinas y ciencias muy diversas.

Al comenzar a publicarse sus monumentos, sus códices (libros), y la llamada Relación de las cosas de Yucatán, escrita por fray Diego de Landa y en donde el fraile incluyó un “abcedario”, y la manera en que los mayas del siglo XVI, de la Península de Yucatán, manejaban el tiempo, los estudiosos comenzaron a tratar de leer los textos, especialmente los del documento que llamamos Códice de Dresde que contiene varias páginas dedicadas a cómputos astronómicos. Con dicha información los estudiosos optaron por diferentes enfoques, uno fue el que la escritura era fonética, como la egipcia, pero el “alfabeto” de Landa no se pudo aplicar, salvo en unas pocas lectura de ciertas palabras que estaban en los códices. (Figura 1)

Paralela a la corriente fonética comenzó a desarrollarse otra enfocada al estudio del calendario y la astronomía mayas. En ella han incursionado muchos investigadores. No todos sus trabajos tienen que ver directamente con el desciframiento de la escritura.

Muchos de ellos han hecho elaboraciones sobre la astronomía y, en algunos casos, su contribución se ha circunscrito a la numerología. El presente resumen se limitara, por razones obvias, a mencionar solamente las aportaciones relacionadas con el desciframiento.

El calendario y astronomía maya


Figura 2. Ernest Förstemann
León de Rosny fue el primero que comenzó a trabajar sistemáticamente sobre el calendario y la numeración de los mayas. Desde el primer Congreso de Americanistas (1875), trató sobre el desciframiento de los códices y, además de establecer en la forma hoy usada el orden de la lectura de izquierda a derecha, demostró que el numeral básico en el sistema maya era el 20; que el 5 se representaba por un abarra y las unidades por puntos.

Rosny, en su estudio sobre los tres códices (1876-1878), encontró insuficientes los 71 signos de Landa (alfabeto y signos calendáricos) para interpretar los 700 jeroglíficos que él había calculado ocurrían en los códices, concluyendo que la investigación se encontraba todavía muy al principio para poder dar una interpretación de los manuscritos. Investigó los llamados entonces “pequeño ciclo” o katún, de 52 años (13 X 4)1 y el “gran ciclo”, oahau-katun, de 312 años (13 x 24). Estudió los signos de los días y como se combinaban con 13 numerales, así como los signos para “cielo”, “sol”, ”luna”, ”estrellas”, “fuego”, “agua”, “tierra” y, después, los relativos a diversos animales.

Ya para entonces otro notable investigador Ernst Förstemann, jefe de la Biblioteca Real de Dresde, había comenzado a mostrar un profundo interés por esta clase de estudios. Amplio conocedor de las obras de sus colegas sentó las bases correctas de lo que posteriormente ha sido el estudio del calendario y la astronomía mayas. (Figura 2)

En 1880 publicó una edición facsimilar del Códice de Dresde y durante los siguientes veinte años se dedicó al estudio de la escritura maya, básicamente desde un punto de vista cronográfico. Fue el primero en descubrir y trabajar sobre el sistema vigesimal maya, señalando como éste era utilizado para registros astronómicos y hechos cronológicos. Para 1901, fecha en que publica en alemán sus Comentarios al Códice de Dresde, había logrado establecer la diferencia de usos de los numerales rojos y negros en los códices.2 Además probó que los mayas usaban un sistema numeral por posición; reconoció los signos que indicaban los meses y los periodos, y trató de identificar entre los glifos los de algunos astros, como el Sol, la Luna, Venus, Marte, y Júpiter.

Fue el primero en probar el mecanismo señalando la existencia de dos clases de años que usaban los mayas: el año de 260 días (llamado tzolk´in o almanaque sagrado y formado por la combinación de 20 días con 13 numerales), el de 365 días (haab / tun, formado por 18 periodos de 20 días cada uno, mas cinco días), así como la combinación de ambos (la Rueda Calendario), y los ciclos que forman la llamada Cuenta Larga (del k´in al pictun o “Gran, gran ciclo”)3. Estableció, en fin, que el signo para el “cero” era una concha, y que el de la Luna podía indicar 20; identificó las Tablas de Venus y las de Eclipses lunares en el Códice de Dresde (1894); calculó la Fecha Era, 4 ahau 8 cumhu (cumku/kumk´u), e identificó las llamadas Series Secundarias o Números Distancia en las inscripciones.

El descubrimiento de todos estos datos por parte de Förstemann dio un nuevo giro al desciframiento de la escritura maya. Por un lado, comenzó la llamada escuela ideográfica, que sustentaba su posición aduciendo el hecho de que los signos del calendario son los mismos en toda el área, independientemente de las variaciones en los nombres de cada lengua, y fundándose, además, en que los mismos números estaban expresados ideográficamente. Por otra parte, al descubrirse el funcionamiento del calendario y la astronomía mayas, muchos investigadores se limitaron a indagar este campo, pensando, al parecer, que era el único, con lo cual la interpretación de los signos no calendáricos se fue reduciendo.

1 En realidad no se trata de katunes, sino de ruedas de calendario formadas por: numeral-día, numeral-veintena.

2 Los numerales rojos acompañan a los días y los negros marcan la distancia entre cada fecha.

3 Los nombres de los períodos posteriores al katún han sido designados tomando como base para su formación el nombre del tun precedido por un numeral (Spinden, 1924: 19).

 
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