Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de marzo de 2012 Vol.13, No.3
  Inicio Ejemplares Directorio Quiénes somos Busca artículos Vínculos Contacto Mapa de sitio
 
Documento sin título
 
Repitiendo una y otra vez; la enfermedad Obsesivo Compulsiva
Humberto Nicolini
CITA
PDF
   
Microbios y TOC
Estudios del TOC
Manejo farmacológico del TOC
Tratamiento con terapia conductual del TOC
Bibliografía
Aumentar Letra Disminuir Letra Disminuir Letra   facebook
twitter
google
 

Definición y epidemiología


El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad común y potencialmente discapacitante. Afecta entre un  2 a 3% de la población general, lo mismo que en México (Karno y cols.,1991; Black J y cols., 1996, Caraveo y cols.,1999, 2005) y está caracterizado por pensamientos intrusivos y generadores de ansiedad (obsesiones), así como conductas repetitivas, estereotipadas o ritualizadas (compulsiones), que ayudan a mitigar la molestia de las ideas obsesivas.

Este padecimiento tiene una elevada comorbilidad (es decir, que la presencia de una enfermedad, en este caso el TOC, aumenta el riesgo de tener otras enfermedades), con varias otras condiciones psiquiátricas como la depresión y los tics. 

En las últimas dos décadas se ha reconocido que existe un importante grupo de padecimientos que tienen un componente de forma de pensamiento (cognitivo), similar a las obsesiones, como es el caso de las fobias, hipocondriasis, ideas delirantes, trastornos de la alimentación, o bien un elemento conductual común como acciones repetitivas y estereotipadas similares a las compulsiones, como son los trastornos en el control de los impulsos, las adicciones y los tics. Aunado a estas semejanzas clínicas, muchos de estos padecimientos responden de forma semejante a medicamentos de la misma familia, como son la clase de los antidepresivos-ansiolíticos llamados en la farmacología como inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina. Debido a estas coincidencias es que se ha pensado en el concepto de un “Espectro de padecimientos Obsesivo-Compulsivos” (Hollander y cols 1996, 2011). Dicho concepto incluso podrá cambiar la clasificación de trastornos de ansiedad, formando los padecimientos obsesivo-compulsivos un grupo propio de enfermedades como lo describimos anteriormente.
  
En México, en la más reciente Encuesta Nacional de Salud Mental (Medina-Mora y cols., 2003) no se incluyó al TOC o a otros padecimientos del espectro obsesivo-compulsivo, por lo que tenemos pocos datos nacionales de su presentación, a excepción de pequeñas muestras hospitalarias, pero ninguna de representación nacional (Nicolini y cols., 1992, 1996 y Orozco y cols., 1995).

Famosos con TOC

Muchos famosos pertenecen al 2-3% de la población mundial que padece del TOC y que se traduce, como señalamos, desde una extrema meticulosidad con conductas repetitivas (compulsiones), secundarias, hasta miedos exagerados, y temores infundados y que las personas reconocen lo absurdo de los mismos (obsesiones).

También el trastorno obsesivo compulsivo ha ocupado a diversos medios de comunicación, desde el cine, la televisión, obras de teatro, y escritos en periódicos, revistas y boletines, dado que es relativamente fácil de representar.
 
Probablemente la película que mejor lo muestra, ya que es el tema central, es la estelarizada por Jack Nicholson, “As good as it gets”, traducida al español como “Mejor Imposible”. Otra película como “Wilde”, acerca de la vida del famoso escritor, deja ver los rituales que hacía Oscar Wilde, por ejemplo, al acomodar en cierta posición los cubiertos y platos al comer, buscando la simetría. En la película “Uptown Girls” (en español “Pequeñas grandes amigas”), la niña caracterizada por Dakota Fanning aparece como caprichosa, pero en realidad tiene ideas obsesivas y conductas compulsivas de evitar contaminación.

En otras películas se muestran claramente ideas y conductas compulsivas, como aquellas vinculadas a la conducta sexual como en “Don Juan de Marco”, interpretada por Jonhy Depp, y el amor platónico de Wilde para su pareja “Bosie”. En el rubro del cine de terror y suspenso, crímenes realizados por psicópatas con severos rituales compulsivos, son puestos en evidencia en filmes como: “Seven”, esteralizada por Brad Pitt y Morgan Freeman y “El silencio de los inocentes” con Judy Foster y Anthony Hopkins; o bien la meticulosidad y capacidad de observar detalles y que ayuda a resolver crímenes, como en la serie del detective llamada “Monk”. 

Por otro lado, el ver ejemplos de gente famosa con TOC puede ayudar a quitar el estigma de la enfermedad. Nos queda claro los logros excepcionales de estos notables “famosos” con el TOC, porque si bien ha sido un motivo de sufrimiento personal, no ha impedido que desarrollen otras capacidades que les han dado notoriedad. Muchas personalidades en diversos ámbitos de la vida pública, han sido identificados como portadores de la enfermedad obsesiva compulsiva. Desde actores, escritores, científicos y políticos, en quienes se ha especulado que son o han sido portadores de esta enfermedad, sin embargo, no les ha impedido tener gran éxito profesional. 

Uno de los tipos de compulsiones que más fácilmente se ha dejado ver en la gente famosa, ha sido el comprar compulsivamente. Dichas compras son en lo general objetos de mediano valor, como maquillaje y zapatos, o bien grandes colecciones de objetos de poco valor económico y sentimental y que más bien reflejaban un impulso compulsivo de atesorar/acumular. Como ejemplos de este rubro tenemos a Jacky Bouvier, ex-esposa del presidente J.F. Kennedy y del millionario A. Onassis.  Imelda Marcos, esposa del ex-presidente de Filipinas, es otro claro ejemplo de esta patología. También Michelle Pfeiffer, Winona Ryder y Penélope Cruz se les ha mencionado con esta patología.

Albert Einstein (1879-1955), físico y autor de la teoría de la relatividad, es un personaje histórico que en 1921 obtuvo el premio Nobel de Física y que se suma a la lista. Al parecer padecía de dislexia, repetía frases compulsivamente, y se ha especulado que pudo padecer de un probable asperger con síntomas de TOC. Nikola Tesla (10 de julio de 1856-7 de enero de 1943), ingeniero eléctrico e inventor del motor de inducción, sistemas de comunicación inalámbrica y osciladores de radiofrecuencia, mostró importantes síntomas de TOC hacia 1917. Estaba obsesionado por el número 3: caminaba alrededor de un edificio tres veces antes de entrar; pedía tres servilletas; se hospedaba en cuartos con el número 3, y vivió los últimos días de su vida en el piso 33 de un hotel de Nueva York.

Michelangelo Buonarroti (6 de marzo de 1475-18 de febrero de 1564) fue pintor, escultor y arquitecto del renacimiento. Es considerado, junto con Leonardo da Vinci,  arquetipo del renacimiento. Sus esculturas más conocidas son la Piedad y el David, junto con la capilla Sixtina del Vaticano. Se decía en su biografía que dormía vestido con sus botas por miedo a contaminarse, y que le ocasionaba muchos problemas, en ocasiones, el estar con otras personas, por el temor a que lo tocaran y por ende lo contaminaran. Esto le ocasionaba muchos problemas de interacción social.
 
Ludwig van Beethoven (16 de diciembre 1770-26 de marzo de 1827) compositor y músico cuyas obras musicales han sido de las más importantes a lo largo de la historia de la humanidad. Muchos de sus biógrafos lo han señalado con TOC, padecimiento que le ocasionaba muchas dificultades de interacción en la corte por sus temores a la contaminación, por lo que constantemente tenía que ser disculpado por su amigo el Archiduque Rudolph.

En cuanto a obsesiones de simetría, al escritor inglés Oscar Wilde se le ha detectado una conducta peculiar de él. Entre los personajes con obsesiones de limpieza (que por otro lado son las más comunes), tenemos, entre otros, al actor Jack Nicholson y el empresario Howard Hughes, quien fuera el hombre más rico del mundo. Hughes padeció además el temor de no poder descartar sus propios desechos orgánicos, lo que lo llevó a vivir en condiciones deplorables hacia el final de su vida.
  
El orden y la limpieza, como caracterizaciones del TOC, aparentemente atormentaban al actor Charles Chaplin. Se dice que una serie de rituales compulsivos extraños desgastan al popular intérprete de Heavy-Metal Marilyn Manson.

David Beckham, el futbolista, ha revelado que tiene que alinear objetos en pares, al igual que acomodar muebles en simetría aún al viajar y alojarse en hoteles. Además, no puede usar zapatos usados en un partido de fútbol. A la actriz Charlize Theron también le afectan los armarios en desorden y pasa mucho tiempo ordenándolos. Cameron Díaz tiene obsesiones de miedo por los gérmenes patógenos, así como rituales de lavado y la costumbre de abrir puertas con los codos para no contaminarse. Donald Trump, el multimillonario, no puede dar la mano cómodamente sin dejar de sentirse que se contaminó, teniendo que desinfectarse y lavarse. A Woody Allen también le afectan rituales de limpieza, orden y simetría. Michael Jackson, quien padecía miedos de contaminación, extremaba medidas para evitar contagios, como el empleo de mascarillas. Además, tenía el trastorno dismórfico corporal, debido a su inconformidad obsesiva con su fisonomía, lo que lo llevó a múltiples cirugías. Un caso similar en México es el del estilista Alfredo Palacios. Jonhy Depp tiene evitaciones compulsivas y miedos fóbicos a las arañas y a los payasos.  También se han mencionado como posibles víctimas del TOC a personajes tan populares como los actores Billy Bob Thornton y Alec Baldwin, junto con figuras históricas como Florence Nightingale, así como Charles Darwin, el célebre biólogo británico. También se encuentran Charlie Sheen con conductas sexuales compulsivas y Harrison Ford, de simetría. En la esfera nacional Adal Ramones, con obsesiones de simetría corporal y tics motores de la región escapular, al igual que el cantante Luis Miguel, con compulsiones de simetría.  También el ex baterista de la banda de rock “Santa Sabina”, Patricio Iglesias, hizo historia con redobles virtuosos, pero que eran parte de rituales compulsivos.

Seguramente muchos otros personajes padecen el TOC, sin embargo el saber con certeza una enfermedad psiquiátrica en personas públicas es un tema difícil de descubrir y tratar. Sin embargo, es claro que bien manejado este padecimiento no es un impedimento para tener grandes logros en la vida.


 
  subir        
 
Editorial
 






Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons