Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de Mayo de 2012 Vol.13, No.5
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Pobreza infantil: conceptos e indicadores
Alicia Canetti, Laura Schwartzmann, Mónica De Martino, Ma. José Bagnato, Oscar Roba, Alejandra Girona, Ana Cerutti, Cecilia Espasandín y Magdalena Álvarez
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¿Qué es la pobreza infantil?
Pobreza infantil en Uruguay
El valor de los indicadores psicosociales
Conclusiones
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Introducción


Uno de los problemas más acuciantes y aún no resueltos en Uruguay, al igual que ocurre  en otros países latinoamericanos, es la situación de los niños que nacen, viven, crecen y se desarrollan en contextos de pobreza. Se trata de una cuestión altamente relevante, en tanto configura un grupo específico, en el que la desigualdad de oportunidades llega a su máximo nivel.

En las últimas décadas se ha planteado la necesidad de enfatizar en la infancia, visualizando a los niños como un grupo que requiere políticas e indicadores específicos, en la medida que sus necesidades son particulares y diferentes de las de los adultos. Como señala Ben Arieh, los niños tienen sus propias prioridades, visión del futuro y valoración de las cosas, los eventos y las instituciones sociales.

El Centro Interdisciplinario de Infancia y Pobreza (CIIP) del Espacio Interdisciplinario de la Universidad de la República, intenta avanzar en conocimientos científicos que orienten las políticas y acciones dirigidas a la infancia, en particular aquellas que buscan dar respuesta a la pobreza infantil. Para ello procura un acercamiento multidimensional que integre, desde los aportes de las neurociencias y el efecto del estrés sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), hasta los múltiples componentes macrosociales. Un punto de partida en este proceso de construcción interdisciplinaria, es establecer algunos acuerdos básicos en torno a la temática, adoptando algunas definiciones consensuadas respecto a los ejes claves y analizar las dimensiones en juego y las consecuencias de la pobreza infantil.


Casa Hogar de Niños - Saltillo, Coahuila, México Foto: Annie Gregory


Revisando algunos conceptos sobre la infancia

Los términos infancia y niñez suelen usarse como sinónimos, aunque algunos autores prefieren diferenciarlos. Infancia hace referencia a los significados y expectativas culturales relativos a un grupo social particular y niñez a la condición maduracional y evolutiva que comparten niñas y niños concretos” (Vergara, 2003:144). De la primera categoría suelen ocuparse disciplinas del campo de las ciencias sociales (sociología, derecho, economía), mientras que de la segunda lo hacen la psicología, medicina, nutrición, biología, etcétera.

La integración de ambos conceptos -infancia y niñez-, respetando sus especificidades, enriquece el análisis. Esta necesaria complementariedad supone abarcar conceptos tales, como crecimiento, desarrollo, bienestar infantil y familia, además de otros más tradicionalmente analizados, vinculados a dimensiones económicas, culturales y jurídicas:

Crecimiento. Es el rasgo fisiológico que define al niño y lo diferencia del adulto. Es un proceso básicamente cuantitativo, vinculado al aumento de la masa de tejidos y órganos, que se acompaña de una remodelación morfológica  y maduración funcional (Hernández Rodríguez, 2001). Se evalúa a través del aumento del tamaño corporal.

Desarrollo infantil. Es un proceso de cambio en el que los niños aprenden y adquieren niveles cada vez más complejos de movimientos, pensamientos, sentimientos y de relación con los demás. Es por tanto un proceso multidimensional que incluye lo motor, lo cognitivo (capacidad para integrar, pensar, razonar), lo emocional (autoconfianza, capacidad para sentir) y lo social (capacidad para relacionarse con los otros).

Bienestar Infantil. Es un concepto que actualmente incluye tanto las influencias materiales y ambientales que inciden sobre los niños, como la percepción directa que los mismos tienen de su estado físico, emocional y social. Abarca los aspectos positivos y negativos de los diversos contextos en que se desarrollan sus vidas (escuela, familia, comunidades, grupos de amigos).

En la intersección de lo individual y lo social, la familia ocupa un lugar privilegiado en la formación de los niños. Su conceptualización incluye diversidad de definiciones y consideraciones que justifican proseguir la discusión y la investigación.  Se reconoce a la familia como “uno de los lugares privilegiados de construcción social de la realidad, a partir de la construcción social de los eventos y relaciones aparentemente más naturales” (Saraceno; Naldini, 2007). Es dentro de las relaciones familiares, definidas y normatizadas socialmente, que los eventos de la vida individual que parecen más pertenecer a la naturaleza (como la sexualidad, la procreación, el nacer, el crecer, el morir), reciben el propio significado.
 
Desde una perspectiva histórica, la familia es producto de las condiciones sociales e históricas en las que vive, no obstante los cambios sociales no determinan de igual modo a todas las familias. Estudios históricos, antropológicos y etnológicos muestran un amplio repertorio de modos de construir familias en el tiempo y en el espacio, es decir, de modos diversos de organizar y atribuir significado al género y la sexualidad, a la alianza entre grupos y entre individuos (Burguière,1988).

 
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