Revista Digital Universitaria
ISSN: 1607 - 6079 Publicación mensual
 
1 de agosto de 2012 Vol.13, No.8
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Red de pacientes por la seguridad del paciente: un rayo de esperanza
Evangelina Vázquez Curiel, Alexo Esperato y Denice Klavano
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Prevención de incidentes
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Introducción

Recientemente establecida en la medicina y la salud pública, la seguridad del paciente, tiene como objetivo erradicar los incidentes en seguridad del paciente las fallas en la atención a la salud. Los incidentes en seguridad del paciente desempeñan un papel central en esta disciplina.  Éstos son definidos como incidentes imprevistos y no voluntarios en la atención médica, que producen o tienen el potencial de producir daños al paciente.

En América Latina, los incidentes en seguridad del paciente afectan hasta un 10% de las hospitalizaciones.  Un cuarto de estos incidentes en seguridad del paciente resultan en consecuencias graves, como la discapacidad o muerte. 1 En consecuencia, la investigación de incidentes en seguridad del paciente ha despertado gran interés. Desde la publicación del Harvard Medical Practice Study 2 en los años 90, diversos estudios de gran calado han abordado esta temática en Australia 3 , Estados Unidos 4 y España. 5 La principal conclusión de tales estudios fue la urgencia de crear programas de prevención de incidentes en seguridad del paciente, debido a la frecuencia e impacto de los mismos. En el decenio siguiente, la  publicación por parte del Instituto de Medicina de Estados Unidos del informe ”Errar es humano”, 6 marcó el inicio de una agenda política internacional en seguridad del paciente. Según lo expuesto en este artículo, la agenda de la seguridad del paciente ha conseguido logros notables, a menudo en estrecha colaboración con pacientes que han sufrido incidentes en seguridad del paciente. 

La participación de los pacientes en la prevención de incidentes en seguridad del paciente, está extendiéndose en Estados Unidos, Canadá, Colombia y México. Esto ocurre como consecuencia de testimonios como los de Susan Sheridan, y la emergencia de un nuevo modelo de cuidado a la salud centrado en el paciente y su familia. Este nuevo modelo promueve la alfabetización en salud y el empoderamiento del paciente, para fomentar la participación de los pacientes en su propio cuidado y su integración en la prevención de incidentes en seguridad del paciente.

Marco teórico: la evolución de la participación social en las políticas públicas

La participación social en la atención sanitaria —entendida como el “acceso real de la población al control de los procesos que afectan su salud”—, está protegida por numerosos marcos legislativos nacionales e internacionales. La participación social está recogida en la Declaración de Alma Ata (1978), cuyo artículo cuarto proclama el derecho y deber del pueblo en “participar individual y colectivamente en la planificación y aplicación de su atención de salud”. 7  En la misma rúbrica, un influyente artículo 8 establece tres niveles de participación social efectiva.  El primer nivel (asociación) conlleva la decisión y la planificación compartida entre sociedad civil y hacedores de políticas. En el segundo nivel (delegación) la sociedad civil logra “autoridad en la toma de decisiones, en un plan o programa concreto”.  Finalmente, el control ciudadano implica la “garantía que ciudadanos o residentes gobiernen un programa o institución, y asuman el control de las políticas y aspectos de gestión”.  Es en este marco en el que se ubica la participación del paciente en la mejora de los servicios de salud.

Contribuciones de los pacientes a la mejora de los servicios de salud

Los pacientes que han sufrido incidentes en seguridad del paciente, pueden contribuir de manera especial a la mejora de la seguridad del paciente. Estos pacientes conocen las repercusiones físicas y emocionales de los incidentes en seguridad del paciente, y presencian de principio a fin la cadena de eventos que desembocan en el efecto adverso. La experiencia de los pacientes se contrapone así a la del personal sanitario. Los profesionales de la salud, por imperativos de la práctica clínica, tienen una visión compartimentada de la atención sanitaria. Por lo tanto,  a través de las historias personales, los pacientes pueden ayudar en la identificación de puntos de falla en la atención a la salud, y  así buscar la solución adecuada. A modo de ilustración, Susan Sheridan ha dado testimonio de los diversos fallos en la atención que impidieron que su hijo recibiera una prueba de bilirrubina. Si su hijo Cal hubiera recibido esta prueba y el tratamiento correspondiente, no sufriría en la actualidad de kernicterus, una parálisis cerebral evitable. Otros casos han sido ampliamente documentados en Estados Unidos y otros países.  Los pacientes pueden contribuir, asimismo, a la mejora y el rediseño de procesos e intervenciones.  

Por ejemplo, en respuesta a una falla de la comunicación que contribuyó a la muerte de su bebé, Sabina Robin ha demostrado este potencial, y recomendó cambios en el hospital de su ciudad natal de Calgary. El hospital ha desarrollado un equipo de respuestas rápidas, para que las familias puedan ponerse en contacto cuando se den cuenta de una situación adversa y la asistencia de urgencia o evaluación sea necesaria. Sabina es parte de la Red de Pacientes por la Seguridad del Paciente de Canadá (PFSC, siglas en inglés). PFPSC es un programa de pacientes guiados por el Instituto Canadiense de la Seguridad del Paciente (CPSI, siglas en inglés). Los miembros de PFPSC son pacientes o personas cuyos seres queridos han sufrido daño en la atención a la salud, y utilizan sus experiencias para influir en la mejora de la seguridad del paciente, mediante la colaboración con el CPSI y otros miembros de la  comunidad de la seguridad del paciente. Comparten sus historias y experiencias para enseñar y ofrecer ejemplos reales de cómo las fallas o errores en la prestación de asistencia sanitaria, afecta a los individuos y las familias. Además, también recomiendan, contribuyen y participan en favor de la seguridad del paciente en los consejos y comités de los hospitales, grupos de políticas gubernamentales y los comités científicos, entre otras actividades.

El empoderamiento del paciente

El empoderamiento del paciente es crucial para lograr su participación efectiva en la mejora de los sistemas de salud. Este término se refiere a la obtención de los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para la toma de decisiones sobre su propia salud y mejora de los servicios. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mediante el empoderamiento las personas ganan control sobre las decisiones y acciones que afectan su salud. 9 De esta manera, el paciente empoderado es líder de su propia salud.

Existen cuatro componentes fundamentales para el empoderamiento del paciente: 9

  • Comprensión del paciente de su propio rol;
  • Conocimientos suficientes para poder involucrarse en la mejora de su propia salud;
  • Habilidades del paciente, y
  • La presencia de un ambiente facilitador de su participación.



1 Aranaz-Andrés JM, Aibar-Remón C, Limón-Ramírez R, Amarilla A, Restrepo FR, Urroz O, Sarabia O, García-Corcuera LV, Terol-García E, Agra-Varela Y, Gonseth-García J, Bates DW, Larizgoitia I; IBEAS team. Prevalence of adverse events in the hospitals of five Latin American countries: results of the 'Iberoamerican Study of Adverse Events' (IBEAS). BMJ Qual Saf. 2011

2 Brennan TA, Leape LL, Laird NM, Hebert L, Localio AR, Lawthers AG, Newhouse JP, Weiler PC, Hiatt HH. Incidence of adverse events and negligence in hospitalized patients. Results of the Harvard Medical Practice Study I. N Engl J Med. 1991 Feb 7;324(6):370-6. PubMed PMID: 1987460

3 Wilson RM, Runcinam WB, Gibberd RW et al. The Quality in Australia Health Care Study. Medical Journal of Australia, 1995, 163:458-76.

4 Samore MH, Evans RS, Lassen A, Gould P, Lloyd J, Gardner RM, Abouzelof R, Taylor C, Woodbury DA, Willy M, Bright RA. Surveillance of medical device-related hazards and adverse events in hospitalized patients. JAMA. 2004 Jan.

5 Aranaz-Andrés JM, Aibar-Remón C, Vitaller-Murillo J, Ruiz-López P, Limón-Ramírez R, Terol-García E; ENEAS work group. Incidence of adverse events related to health care in Spain: results of the Spanish National Study of Adverse Events. J Epidemiol Community Health. 2008 Dec;62(12):1022-9. PubMed PMID: 19008366.

6 Homsted L. Institute of Medicine report: to err is human: building a safer.

7 Organización Mundial de la Salud. “Declaración de Alma Ata”. Disponible en: http://www.paho.org/Spanish/dd/pin/alma-ata_declaracion.htm.

8 Armstein, S. “A Ladder of Citizen Participation”. JAIP, Vol. 35, No. 4. July 1969, pp. 216-224.

9 World Health Organization-Patient Safety. WHO Guidelines on hand hygiene in Health Care. Firt Global Patient Safety Challenge Clean Care is Safe Care. Ginebra, Suiza, 2009.

 

 
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