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Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

El derecho a la cultura física: estrategias didácticas en educación física

Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez Cita

Resumen

La asignatura de Educación física de iv y v año en la Escuela Nacional Preparatoria busca brindar al alumnado la construcción de la corporeidad, por medio de su motricidad, para lograr un estilo de vida saludable. El presente artículo describe las actividades académicas implementadas durante la pandemia por sars-CoV-2, Estrategias para promover la salud y Estrategias didácticas como alternativa para promover la salud en tiempos de pandemia por covid-19 de la Iniciativa para Fortalecer la Carrera Académica del Bachillerato, implementados en la Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Schulz”. Entre ellas, se resalta la creación de encuestas para identificar los materiales deportivos disponibles en los hogares del estudiantado, la organización de actividades físicas utilizando diversas herramientas digitales, conferencias destinadas a promover los hábitos saludables y el desarrollo de talleres sobre mecánica y uso adecuado de las bicicletas.
Palabras clave: educación física, derecho, salud, estrategias didácticas, herramientas digitales, pandemia.

The right to physical culture: teaching strategies in physical education

Abstract

The Physical Education subject in 4th and 5th year at the Escuela Nacional Preparatoria aims to help students build bodily awareness through motor skills to achieve a healthy lifestyle. This article describes the academic activities implemented during the sars-CoV-2 pandemic: Strategies to Promote Health and Didactic Strategies as an Alternative to Promote Health in Times of the covid-19 Pandemic through the project Initiative to Strengthen the Academic Career of High School, carried out at Escuela Nacional Preparatoria No. 8 “Miguel E. Schulz.” Among these activities, this text highlights the creation of surveys to identify the sports equipment available in students’ homes, the organization of physical activities using various digital tools, conferences aimed at promoting healthy habits, and workshops on bicycle mechanics and proper use.
Keywords: physical education, rights, health, didactic strategies, digital tools, pandemic.


Introducción

Desde el mes de marzo de 2020, la educación en México enfrentó desafíos importantes en la formación educativa de la población estudiantil en todos los niveles debido a la pandemia por sars-CoV-2. Fue necesario modificar la forma de enseñanza de los contenidos curriculares para impartir clases a distancia, en línea, en formatos sincrónicos y asincrónicos.

Ante esta situación, en la Universidad Nacional Autónoma de México (unam) surgieron nuevas estrategias didácticas, que son las acciones planificadas y estructuradas por el personal docente, con el fin de facilitar el aprendizaje y promover la participación del estudiantado a través de métodos, recursos y enfoques pedagógicos adecuados al contexto. Estas estrategias se apoyaron en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (tic) y en las Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (tac) y en modelos educativos como el aprendizaje significativo, el cual busca conectar nuevos conocimientos con experiencias previas; el aprendizaje socioemocional, que promueve la empatía; la gestión emocional y la integración de recursos digitales educativos.

Esta nueva forma de enseñanza afectó directamente a asignaturas como Educación Física (ef), impartida en la Escuela Nacional Preparatoria (enp), pues enfrentó grandes retos para mantenerse vigente en un contexto virtual. Así, durante el confinamiento, surgieron cuestionamientos fundamentales sobre su función: ¿es necesario impartirla en este contexto?, ¿qué pasará si no se dan clases de ef?, y si se dan, ¿cómo lograr que el profesorado de ef genere hábitos de vida saludable en el estudiantado cuando las condiciones impiden el contacto físico, el uso de espacios deportivos y la convivencia directa?

Derecho a la educación física y la actividad física

Sobre la pregunta de si es necesario impartir ef en el contexto de la pandemia, entendemos que no sólo es necesario, sino crucial, pues constituye un derecho humano. Por esta razón, diversas instituciones y organizaciones a nivel mundial promueven la actividad física, el deporte, la ef y la cultura física, que es el conjunto de conocimientos, prácticas, valores y actitudes relacionados con el cuerpo y el movimiento.

Una de ellas es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (unesco), dedicada a fomentar la paz mediante la cooperación internacional en los ámbitos educativo, científico y cultural. En uno de sus documentos emitidos, la Carta Internacional de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte, se establece en el artículo 1º que:

Todo ser humano tiene el derecho fundamental de acceder a la educación física, la actividad física y el deporte sin discriminación alguna, ya esté ésta basada en criterios étnicos, el sexo, la orientación sexual, el idioma, la religión, la opinión política o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica o cualquier otro factor (2018, p. 2).

En México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el artículo 3º establece que toda persona tiene derecho a la educación, la cual debe ser integral y debe considerar el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano.

En la misma Constitución, fracción ix, se reconoce que la cultura física y el deporte forman parte de la educación y que el Estado debe promoverlos en sus distintos desarrollos y niveles; sin embargo, los espacio públicos o educativos para la práctica física fueron limitados durante la pandemia por covid-19, por lo que se implementaron estrategias didácticas en la virtualidad con implementos físico-deportivos o materiales disponibles para continuar con el desarrollo de la corporeidad y motricidad por medio de la práctica motriz del estudiante.

Con respecto a ello, por un lado, la corporeidad se refiere a la vivencia integral del cuerpo como un modo de estar en el mundo, donde convergen experiencias, emociones, historia personal y formas de relacionarse con los demás (Grasso, 2013). Por el otro, la motricidad puede comprenderse como un proceso complejo mediante el cual la persona organiza acciones significativas en relación con el entorno, integrando aspectos biológicos, cognitivos, afectivos y sociales que dan sentido a su actuar (Grasso, 2013).

Por lo anterior, la asignatura de ef en el bachillerato de la enp promueve un enfoque pedagógico social de la motricidad (enp, 2016; enp, 2017 ), en el que ambos conceptos expresan dimensiones profundas de la existencia humana y permiten comprender cómo las personas construyen significado a través de su acción y presencia corporal.

Impacto de la actividad física, inactividad física y sedentarismo en la población

Sobre la pregunta de qué pasará si no se dan clases de ef, la Organización Mundial de la Salud (oms) ha señalado que la actividad física, es decir “cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía” (2022), desempeña un papel fundamental en el bienestar de las personas, ya que es una condición inherente a nuestra naturaleza como seres humanos. El movimiento corporal no sólo es necesario para las funciones básicas del cuerpo, sino que resulta esencial para mantener una vida plena, saludable y funcional.

Su contraparte, la inactividad física, se presenta cuando no se cumplen las recomendaciones mínimas de actividad física establecidas por la oms y, si esta condición persiste, puede conducir a un estilo de vida sedentario. Para evitarlo y mantener una buena salud física y mental, las infancias y adolescencias de entre 5 y 17 años deben realizar en promedio 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa, preferentemente de tipo aeróbico.

Cuando las personas no incorporan suficiente actividad física en su vida diaria, aumenta significativamente la probabilidad de desarrollar sobrepeso y obesidad, condiciones que a su vez aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.1 De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, “el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que representa un riesgo para la salud” (paho, s.f.).

Estadísticas de la práctica de actividad física en las adolescencias mexicanas

A nivel mundial, existe un porcentaje alto de la población que no realiza actividad física; según la oms el 80% de las adolescencias de 14 a 18 años no alcanza los niveles recomendados de actividad física (2018). Esto está asociado con factores como la urbanización, la mala calidad del aire, la contaminación, el uso excesivo de dispositivos móviles y videojuegos, el reducido espacio con el que actualmente cuentan las viviendas, la falta de deportivos o espacios dedicados al esparcimiento públicos y el aumento de la inseguridad (Aburto y Freyre, 2018).

En el contexto nacional, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en 2021 sobre covid-19 (ensanut) reveló que el 27.7% de los mexicanos realizaban actividad física o practicaban algún deporte antes de la pandemia; de esa fracción, el 68.9% indicó que su actividad física disminuyó considerablemente durante la pandemia y de ellos el 71.5% corresponde a adolescentes (Shamah-Levy et al., 2022). Es decir, solamente 3 de cada 10 adolescentes mantuvieron niveles adecuados de actividad física durante la pandemia y 7 de cada 10 incrementaron el tiempo que pasaban sentados o reclinados, principalmente por la educación a distancia y otras actividades virtuales.

Por todo lo anterior, es importante entender que las prácticas, valores y actitudes asociados con el cuerpo contribuyen al desarrollo integral del ser humano mediante la actividad física, el deporte, la recreación y la educación física y éstas a su vez logran que los jóvenes y estudiantes desarrollen habilidades para manejar sus emociones y tomar decisiones responsables (casel, 2020).

Así mismo, Devís Devís (2001) menciona que en la cultura física se integran los saberes, prácticas y valores que una sociedad atribuye al cuerpo y a la actividad motriz como parte de su patrimonio cultural. Esta perspectiva permite comprender que el concepto trasciende el ámbito del ejercicio o del deporte competitivo pues constituye una dimensión educativa, social y cultural, que transforma la manera en que las personas se relacionan con su cuerpo, su salud y su entorno.

Estrategias didácticas implementadas

Para responder a la última pregunta planteada, al cómo lograr que el profesorado de ef genere hábitos de vida saludable en el estudiantado cuando las condiciones impiden el contacto físico, el uso de espacios deportivos y la convivencia directa,se diseñaron los proyectos Estrategias para promover la salud, en 2020, y Estrategias didácticas como alternativas para promover la salud en tiempos de la pandemia por covid-19, en 2022. Lo anterior tenía la intención de fortalecer el proceso de enseñanza y aprendizaje de los contenidos del Programa de ef de iv y v año de enp 8 “Miguel E. Schulz” de la unam por medio de diversas estrategias innovadoras que favorecieron la promoción de la cultura física en el alumnado.

Estos proyectos se desarrollaron gracias a la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (dgapa), ya que ésta promueve el impulso de proyectos académicos con la Iniciativa para Fortalecer la Carrera Académica en el Bachillerato (infocab). Uno de los primeros se realizó el 29 de febrero del 2020 (un mes antes de iniciar el confinamiento social): el primer taller sobre el uso y mecánica de la bicicleta con una participación de 20 estudiantes y 8 docentes en el estacionamiento 8 del Estadio Olímpico Universitario en Ciudad Universitaria en la Ciudad de México.

Durante el taller se abordó el tema de la revisión técnica de la bicicleta y la importancia de la vestimenta, así como los accesorios adecuados para la seguridad previo a la actividad. Posteriormente, las y los asistentes formaron parte de un circuito de destreza enfocado en mejorar sus habilidades específicas de manejo, los cambios de velocidad y el equilibrio sobre la bicicleta; todo ello con la finalidad de desarrollar competencias motrices del uso eficiente y seguro de la bicicleta como parte de una estilo de vida saludable (ver figura 1).

Taller sobre el uso y mecánica de la bicicleta

Figura 1. Taller sobre el uso y mecánica de la bicicleta para alumnos y profesores en el estacionamiento 8 del Estadio Olímpico Universitario en Ciudad Universitaria.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

No obstante, el inicio del confinamiento y de las clases a distancia cambiaron el contexto de alumnos y estudiantes, por ello resultó fundamental conocer las condiciones reales en las que el estudiantado podía participar en las actividades propuestas, por lo que fue necesario identificar con qué materiales deportivos e implementos físico-deportivos contaban en casa para diseñar estrategias didácticas contextualizadas y accesibles. Es así que construimos un instrumento multidisciplinario, la Primera encuesta de materiales deportivos e implementos físico-deportivos desde casa, en el mes de noviembre del 2020.

Se encuestó a un total de 1323 estudiantes que afirmaron tener los siguientes materiales: el 63% un tapete para hacer ejercicio; el 9.7% caminadora; el 6.9 % elíptica; el 19.7% una bicicleta estática y el 2% rodillo para bicicleta. Con los datos obtenidos de esta primera encuesta, se planearon 3 actividades físicas con aparatos o implementos físicos-deportivos desde casa por medio de la plataforma de Zoom, que proporcionó la infraestructura digital de la unam.

En total hubo una participación de 1273 estudiantes en las diversas actividades promovidas con implementos o aparatos físico-deportivos, las cuales permitieron guiarlos y orientarlos en el uso y manejo de los mismos, lo que propició actividad física moderada y vigorosa (ver figura 2).

Actividad física virtual del alumnado

Figura 2. Actividad física virtual del alumnado con aparatos deportivos desde casa en sala individual de Zoom.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Al inicio del ciclo escolar 2021-2022 se realizó la Segunda encuesta sobre la disposición de materiales deportivos e implementos físico-deportivos desde casa en el mes de septiembre. Se encuestó a un total de 1146 estudiantes que afirmaron tener los siguientes materiales: el 68.7% un tapete para hacer ejercicio; el 9.8% caminadora; el 7% elíptica; el 18.1% bicicleta estática y el 1.8% bicicleta con rodillo.

Según los datos, fue necesario empatizar con las limitaciones en casa como la falta de una conectividad estable, dispositivos de uso exclusivo o personal y la disposición de un aparato físico-deportivo (caminadora, elíptica, bicicleta estática, entre otras). Por eso se decidió implementar estrategias didácticas desde casa con el uso de las tic y las tac los fines de semana o en horario de clase.

Una de ellas consistió en realizar actividades físicas en formato virtual sincrónico con aparatos deportivos desde casa: los alumnos debían ingresar a la plataforma de Zoom con un dispositivo electrónico para recibir la bienvenida por parte del profesorado participante; posteriormente un docente dirigió el calentamiento mientras que el resto de participantes, incluidos otros tres profesores, ejecutaban la actividad. Al término, se dividieron en dos salas con dos docentes de ef por sala para implementar las actividades. Se muestra en la tabla 1 el diseño de la actividad con aparatos deportivos y con implementos físico-deportivos.

Tabla 1

Créditos: elaboración propia.

Estas sesiones se llevaron a cabo los domingos entre las 8:00 y 10:00 AM en seis ediciones: la primera en enero, la segunda en marzo, la tercera en abril, la cuarta en octubre y la quinta en noviembre, todas en el año 2021. La sexta edición se realizó en marzo de 2022. En la primera edición, se tuvo una asistencia de 80 personas, pero para la última edición se alcanzó una participación de 208 personas; es decir, que el impacto total de esta actividad alcanzó a más de 850 personas.

Además de realizar estas actividades físicas, las estrategias para favorecer la salud de los alumnos durante la pandemia por covid-19 incluyeron mejorar su bienestar y su regulación emocional que, según Gross implica “procesos mediante los cuales las personas influyen en qué emociones tienen, cómo las experimentan y cómo las expresan en contextos específicos” (2005, p. 7); por lo cual se efectuó una estrategia didáctica centrada en la práctica de yoga con la presencia de dos maestras de la Federación de Yoga de la Dirección General del Deporte Universitario (dgdu) para guiar y proporcionar ejercicios introductorios al alumnado y al profesorado.

La práctica se realizó en un aula virtual por Zoom y consistió en la realización de posturas mantenidas durante tiempos prolongados, con énfasis en la meditación y la respiración controlada entre cada ejercicio, con el propósito de favorecer la flexoelasticidad y promover el bienestar integral de los alumnos. Se tuvo una participación de 137 estudiantes y 6 docentes.

Práctica de yoga guiada a través del aula virtual

Figura 3. Práctica de yoga guiada a través del aula virtual de Zoom con la participación del alumnado.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Además, como parte de las acciones para fortalecer la formación integral y promover una cultura física que beneficie la salud del alumnado, se implementaron dos ciclos de conferencias dirigidos a profesores y estudiantes. La meta fue fomentar la investigación y construir un pensamiento crítico y reflexivo en torno a la promoción de la salud. Las conferencias pueden consultarse en el siguiente enlace: Ciclos de conferencias: promoviendo estilos de vida saludable (ver video 1).



Video 1. Conferencia. Estudio del Derecho en el Deporte (Nohemí González Díaz Barriga, 2024).


Cuando se retomaron las actividades educativas presenciales en el ciclo escolar 2022-2023 se utilizaron aparatos deportivos adquiridos del proyecto infocab: bicicletas estáticas, bicicletas con rodillo, caminadoras y elípticas. Estos recursos permitieron el acceso al estudiantado que, durante la pandemia, no contaba con estos materiales en casa.

Así, en dicho ciclo escolar se diseñaron e implementaron cuatro talleres orientados al uso adecuado de estos aparatos con el propósito de enriquecer el aprendizaje técnico y funcional de estos recursos, y favorecer el desarrollo de competencias motrices y hábitos saludables. La participación fue voluntaria y el acceso fue en horas libres o al concluir su jornada académica (ver figura 4). En estas actividades se abordaron diversos contenidos que articularon la teoría y práctica: se explicó la anatomía de la bicicleta, subrayando la importancia de elegir un modelo acorde con las características físicas de cada persona, así como el reconocimiento de sus componentes esenciales. Asimismo, se revisaron aspectos técnicos básicos como el ajuste del asiento, la presión de las llantas y el mantenimiento preventivo, incluyendo el engrasado de la cadena y la verificación de seguridad antes de rodar.

De igual manera, se hizo énfasis en la preparación integral del ciclista y el uso adecuado de equipo de protección personal (casco, lentes, guantes y calzado), así como orientaciones sobre hidratación y alimentación relacionadas con la práctica física. Finalmente, se abordaron elementos fundamentales para el dominio de la bicicleta, como la postura corporal, la cadencia del pedaleo y estrategias para la conducción segura en espacios urbanos.

Taller sobre el uso y la mecánica de la bicicleta

Figura 4. Taller sobre el uso y la mecánica de la bicicleta con aparatos deportivos en la enp 8 “Miguel E. Schulz”.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Como resultado de los aprendizajes obtenidos en los talleres, los estudiantes tuvieron la oportunidad de aplicar los conocimientos adquiridos en una serie de paseos ciclistas organizados los días domingos en el circuito ciclista de la Ciudad de México. En total, se realizaron seis recorridos con una distancia aproximada de 14 kilómetros cada uno, lo que permitió reforzar la práctica del ciclismo en un contexto real y controlado.

En la edición de abril del 2023, se llevó a cabo un recorrido especial de 6 kilómetros por el circuito ciclista del campus de Ciudad Universitaria, el cual incluyó la explicación de algunos de sus murales emblemáticos. Esta experiencia integradora favoreció la consolidación de habilidades técnicas y el fortalecimiento de la confianza de los alumnos mientras se desplazaron en un entorno urbano y universitario, con un enfoque formativo y cultural (ver figura 5).

Paseo ciclista del alumnado y profesorado por el campus CU

Figura 5. Paseo ciclista del alumnado y profesorado por el campus de Ciudad Universitaria, unam, Ciudad de México.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Conclusiones

La pandemia por covid-19 representó un desafío sin precedentes para la promoción y enseñanza de la cultura física, en donde se limitó el acceso y participación de la comunidad estudiantil. En este contexto, la ef, como asignatura escolar, debió adaptarse de manera inmediata para dar continuidad a los contenidos curriculares en un entorno virtual.

Durante este periodo, las y los profesores participantes de los dos proyectos infocab implementaron diversas estrategias didácticas innovadoras que buscaron mantener el interés y la participación del alumnado desde casa. Entre estas estrategias destacan los talleres con bicicletas estáticas, elípticas y caminadoras, así como las conferencias y paseos ciclistas, los cuales no sólo favorecieron el cumplimiento de los aprendizajes esperados, sino que también promovieron el derecho al uso del espacio público y la movilidad activa, contribuyendo al bienestar físico y emocional.

Si bien no todo el estudiantado contó con las mismas condiciones materiales para participar plenamente, el uso de recursos digitales educativos permitió mantener una conexión entre el profesorado y estudiantes, facilitando la planificación, organización y comunicación de las actividades propuestas. Esto evidenció que, pese a las limitaciones del distanciamiento social, las estrategias funcionaron de manera positiva en las personas que accedieron de forma continua con un aparato o material físico-deportivo, en las sesiones virtuales o en los talleres y paseos ciclistas presenciales. Estas acciones contribuyeron a mejorar su bienestar mediante la actividad física y al fomento de hábitos y estilos de vida saludables.

Finalmente, la experiencia durante la pandemia por sars-CoV-2 demuestra la importancia de fortalecer la cultura física desde una perspectiva de derechos, mediante propuestas que se adapten a las limitantes de acceso a materiales físico-deportivos y a la innovación de estrategias didácticas que respondan a las diversas realidades del estudiantado, dentro y fuera del aula.

Referencias



Recepción: 2024/05/25. Aprobación: 2025/07/20. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

La boca como escudo: realidades y prevención del VPH

Edith Trejo Rivero, Nuria Patiño-Marín y Yolanda Terán-Figueroa Cita

Resumen

La cavidad bucal es mucho más que una sonrisa; es una ventana diagnóstica fundamental para nuestra salud integral. A pesar de su relevancia, el vínculo entre la salud oral y el virus del papiloma humano (vph) suele permanecer en las sombras, alimentado por mitos y estigmas que retrasan la atención médica. Este artículo explora cómo el virus puede manifestarse en la boca y evolucionar hacia lesiones graves si no se detecta a tiempo. Desde la importancia de las barreras de protección hasta el papel crucial del odontólogo en la detección temprana, abordamos las herramientas que permiten proteger nuestro bienestar. La prevención es posible mediante la educación, el monitoreo constante y el acceso a la vacunación en los sectores público y privado. Derribar estos prejuicios no sólo amplía el conocimiento científico, sino que empodera a los jóvenes para tomar decisiones informadas que salvan vidas a largo plazo.
Palabras clave: salud bucal, prevención vph, cáncer orofaríngeo, vacunación vph México, detección temprana lesiones orales.

The Mouth as a Shield: Realities and Prevention of HPV

Abstract

The oral cavity is much more than a smile; it is a fundamental diagnostic window for our overall health. Despite its relevance, the link between oral health and the human papillomavirus (hpv) often remains in the shadows, fueled by myths and stigmas that delay medical care. This article explores how the virus can manifest in the mouth and evolve into serious lesions if not detected in time. From the importance of protective barriers to the crucial role of the dentist in early detection, we address the tools that allow us to protect our well-being. Prevention is possible through education, constant monitoring, and access to vaccination in both the public and private sectors. Breaking down these prejudices not only expands scientific knowledge but also empowers young people to make informed decisions that save lives in the long term.
Keywords: oral health, hpv prevention, oropharyngeal cancer, hpv vaccination Mexico, early detection of oral lesions.


La relación entre la salud bucal y el virus del papiloma humano (vph) es un tema que, a pesar de su relevancia epidemiológica, continúa siendo poco abordado, tanto en la práctica clínica como en la educación para la salud. Al ser una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo (mspsi, 2018), su impacto en la cavidad oral no debe subestimarse. En nuestra trayectoria docente y clínica, hemos constatado un desconocimiento significativo sobre cómo el virus favorece el desarrollo de lesiones preneoplásicas y neoplásicas, convirtiéndose en un factor determinante en el carcinoma de células escamosas oral (Domínguez et al., 2023).

Esta urgencia preventiva cobra una dimensión alarmante ante la realidad nacional: en México se registra un promedio anual de 12 959 hospitalizaciones por cánceres vinculados al vph (Orengo et al., 2024), incluyendo casos de cabeza y cuello que afectan la cavidad oral y la orofaringe. Ante este panorama, la infografía se presenta como el vehículo idóneo para democratizar la información técnica; su formato permite una mejor comprensión visual de datos científicos complejos y favorece la memorización de conceptos clave, resultando útil tanto para estudiantes como para la población general en contextos educativos.

Para evitar estas complicaciones, es necesario incentivar y contribuir en la prevención de la enfermedad. La evidencia científica demuestra que una parte importante de los casos de cáncer orofaríngeo asociados al vph podría evitarse mediante la educación sexual, la promoción de la salud bucal, la detección oportuna y el acceso adecuado a la vacunación; sin embargo, aún persisten prejuicios, mitos y estigmas que dificultan que la población busque información, atención oportuna o que reconozca los signos de alarma.

Para evitar estas complicaciones, resulta imperativo incentivar la prevención. La evidencia demuestra que una parte considerable de los casos de cáncer orofaríngeo asociados al vph podría evitarse mediante la educación sexual, la detección oportuna y el acceso adecuado a la vacunación, cuya eficacia y seguridad han sido ampliamente documentadas (ops, 2023). Este esfuerzo es vital para el público de entre 18 y 35 años, periodo de mayor riesgo de exposición donde, sin embargo, persiste la creencia de que el virus sólo impacta la zona genital. Dicha desinformación se ve alimentada porque la mayoría de los estudios y programas de prevención se centran en pacientes urológicos o ginecológicos (Guerrero-Putz et al., 2018), lo cual genera silencio y una escasa percepción del riesgo ante lesiones orales.

Asimismo, como autoras asumimos la responsabilidad de fortalecer el puente entre la odontología y la salud pública. Mientras que los programas tradicionales suelen omitir la boca como sitio de infección, la visión bucodental ofrece una puerta diagnóstica única: el dentista es, en numerosas ocasiones, el primer profesional en detectar alteraciones iniciales en la mucosa y reconocer síntomas de alarma (nidcr, 2023). Al considerar factores como la disponibilidad y los costos de las vacunas en el mercado mexicano (imvph y Farmacia San Pablo, 2024), la intervención odontológica se vuelve un pilar para orientar a los pacientes hacia decisiones informadas. Incorporar esta perspectiva expande el alcance de la prevención, convirtiendo al consultorio dental en un lugar clave para proteger la vida y el bienestar a largo plazo.

Infografía

Referencias

  • Domínguez., et al. (2023). Infección por papilomavirus humano y carcinoma de células escamosas oral: una revisión sistemática. Revista Cubana de Estomatología, 60(4), e3880. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-31942023000400025.
  • Guerrero-Putz, M. D., Maya-Epelstein, A., García-Galaviz, R., y Olvera-Posada, D. (2018, noviembre-diciembre). Lesiones por virus del papiloma humano en pacientes urológicos. Revista Mexicana de Urología, 78(6), 463-470. https://tinyurl.com/584ubw6r.
  • Instituto Mexicano de Vacunación contra el Papiloma Humano [IMVPH] y Farmacia San Pablo. (2024). Reporte de costos y disponibilidad de Gardasil 9. (Consultado el 9 de octubre de 2025).
  • Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad [MSPSI]. (2018). Infección por el virus del papiloma humano (vph): hoja informativa. Gobierno de España. https://tinyurl.com/4pa7wr23.
  • National Institute of Dental and Craniofacial Research [nidcr]. (2023). El cáncer oral: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. nidcr. https://www.nidcr.nih.gov/espanol/temas-de-salud/cancer-oral.
  • Organización Panamericana de la Salud [ops]. (2023). Una dosis de vacuna contra el virus del papiloma humano (vph) es segura y eficaz contra el cáncer cervicouterino [Infografía]. ops. https://tinyurl.com/3s9my8b2.


Recepción: 2024/10/28. Aprobación: 2025/10/25. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

Escuchar, comprender y comunicar los procesos naturales y sociales

Mario Alberto Benavides Lara Cita

Iniciamos este editorial agradeciendo a nuestras autoras y autores y a nuestras lectoras y lectores por su confianza en este proyecto. Gracias a ustedes, la Revista Digital Universitaria sigue expandiéndose en su universo de conocimiento, letras y descubrimientos. Para este primer número del año 2026, que va de febrero a abril, les tenemos preparado un conjunto de artículos que, como ya es costumbre, les llevará desde lo micro a lo macro, desde el mundo de la naturaleza hasta el mundo de lo social y sus hibridaciones.

Escuchar, comprender y comunicar son, más que verbos, procesos humanos sobre los cuales se apoyan los artículos que les presentamos. Escuchar implica darse tiempo para dejar que la naturaleza o la sociedad hablen; exige una actitud de atención plena capaz de reducir el ruido que no nos permite ver lo complejo y polifónico de los fenómenos naturales y sociales. Comprender apela a la capacidad de reflexionar, de desentrañar de manera metódica y analítica los fenómenos de la naturaleza y los humanos, de escudriñar mediante la pregunta constante acerca del porqué de las cosas y de cómo se pueden transformar a favor de una vida más plena y justa.

Por último, comunicar significa, en el contexto de los artículos que presentamos, la actitud de ser generosos para compartir el conocimiento, de saltar la cerca de lo técnico y lo reservado para ciertas comunidades epistémicas a favor de todas aquellas personas que, al leer la revista, encuentran ventanas de entendimiento de los procesos naturales y sociales. Esto es muy importante, ya que tenemos la convicción de que este esfuerzo de movilización del conocimiento de quienes aquí escriben, además de permitir los procesos de generación y acumulación del entendimiento humano, despierta inquietudes y con ello vocaciones, tanto de los más jóvenes como de quienes están en búsqueda de nuevos horizontes.

En este número, el lector irá de menos a más en un sentido literal. Los artículos “Señales de humo bajo la tierra: el lenguaje secreto de plantas y microbios” y “La boca como escudo: realidades y prevención del vph nos permiten comprender que lo invisible existe como sistema y comunicación, y está presente con consecuencias palpables en la salud y el medioambiente.

Por su parte, los textos “La gran refinería del cuerpo: un viaje al interior del hígado” y “¿Fuera de tiempo? La huella humana tras el desajuste de los relojes biológicos” son invitaciones a escuchar nuestro mundo interno y externo, y a entender de qué manera aquello que es adentro también es afuera. Comprender, como lo señala el artículo de Rubio-Plascencia y Burciaga, el impacto humano en los ritmos de la naturaleza es una invitación a romper con el antropocentrismo.

Este número presenta dos artículos que nos transportan a las profundidades y misterios de la vida acuática y nos dan a cambio una visión más compleja que rompe con nuestros esquemas. El artículo “Medusas: una reproducción extravagante” nos muestra que la reproducción biológica admite una serie de configuraciones que trastocan con las ideas binarias socialmente construidas de machos y hembras; en tanto que el artículo “Más allá del ‘febrero loco’: la respuesta de ríos y lagos ante el calor extremo” nos permite ampliar la mirada y comprender que los efectos del calentamiento global son persistentes no sólo en los océanos sino en los diferentes ecosistemas acuáticos continentales.

Regresando al mundo humano, los artículos “Yo sí me comería un insecto: de la repulsión al superalimento”, “¿Farmacia o jardín? El poder bioquímico de las plantas contra el cáncer” y “El archivo de lo diminuto: la Colección Entomológica del ciidir-Durango” dan cuenta de cómo nos hemos beneficiado de la naturaleza, pero también de los esfuerzos que hemos realizado para conservarla y aprender de ella.

Los seres humanos, además de estar en comunicación con la naturaleza, también lo estamos con esas realidades que hemos construido y que, por sí mismas, constituyen formas de acción sobre la realidad y la virtualidad. Para ilustrar este planteamiento, los textos “La promesa de la nanotecnología en la purificación del agua”, “Aerogeneradores sin aspas: viento que carga tu celular” y ConCiencia interactiva: un videojuego frente a las drogas” son muestra de cómo, a partir del desarrollo tecnológico, los límites de lo humano se han transformado y de qué manera la comunicación e interacción apoyadas en la tecnología son vistas como una necesidad que nos lleva a detonar procesos creativos, pero también de prevención, apoyo y resiliencia.

Para el cierre de este número, la rdu ofrece, en atención a su propósito de ser un espacio de difusión de las experiencias e investigaciones educativas, dos artículos que refrendan esta convicción. El texto “Cuidar como oficio y como profesión: la historia social de la enfermería” es un trabajo exhaustivo que expone cómo la enfermería ha paso de ser un oficio a una profesión del cuidado. En esa lógica, resalta tanto los aspectos positivos como los negativos que la atraviesan y definen para plantear los desafíos presentes en la formación de profesionales de la salud y en el reconocimiento de esta profesión como de alto valor. Por su parte, el artículo “El derecho a la cultura física: estrategias didácticas en educación física” recupera, desde el contexto de la pandemia, la importancia de esta asignatura y de fomentarla en las adolescencias y juventudes.

Los artículos que aquí se ofrecen de manera generosa son improntas de estos procesos de escucha activa, comprensión profunda y comunicación con sentido que abogan por la necesidad de hacerlos cada vez más presentes en nuestra vida diaria. Esperamos que cada uno de estos textos sea paladeado como un manjar rico en conocimiento. Recordemos que la Revista cambió a una periodicidad trimestral, lo cual da tiempo a que escuchemos, comprendamos y comuniquemos todos los aprendizajes que, con cada palabra, nuestras y nuestros autores nos ofrecen.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

¿Fuera de tiempo? La huella humana tras el desajuste de los relojes biológicos

Cassandra Rubio Plascencia y Luis M. Burciaga Cita

Resumen

En el interior de cada ser vivo late un mecanismo invisible de 24 horas: el ritmo circadiano. Este reloj biológico, sincronizado con la luz y la temperatura, es la brújula que dicta cuándo comer, migrar o reproducirse. Sin embargo, en un mundo saturado de luces artificiales, ciudades fragmentadas y contaminación química, esta maquinaria perfecta se está rompiendo. La crisis climática y la expansión urbana están “envenenando” el tiempo de la fauna, provocando desajustes que ponen en riesgo desde la polinización de nuestros alimentos hasta la supervivencia de ecosistemas enteros. Comprender estas perturbaciones no sólo es una cuestión de ciencia, sino una urgencia para restaurar la sincronía entre nuestra forma de vida y los ciclos naturales. Este desajuste nos marca la hora de actuar; sólo respetando los pulsos de la naturaleza podremos asegurar la vida en la Tierra.
Palabras clave: ritmos circadianos, cambio climático, impacto ambiental, bienestar animal, crisis ecológica.

Out of Time? The human footprint behind the disruption of biological clocks

Abstract

Inside every living being beats an invisible 24-hour mechanism: the circadian rhythm. This biological clock, synchronized with light and temperature, is the compass that dictates when to eat, migrate, or reproduce. However, in a world saturated with artificial lights, fragmented cities, and chemical pollution, this perfect machinery is breaking down. The climate crisis and urban expansion are “poisoning” wildlife’s time, causing imbalances that threaten everything from the pollination of our food to the survival of entire ecosystems. Understanding these disturbances is not just a matter of science; it is an urgent call to restore the synchrony between our way of life and natural cycles. This misalignment tells us it is time to act; only by respecting nature’s pulse can we ensure life on Earth.
Keywords: circadian rhythms, climate change, environmental impact, animal welfare, ecological crisis.

Los relojes que gobiernan el mundo animal

Despertar segundos antes de que el despertador rompa el silencio; sentir ese vacío en el estómago exactamente a la misma hora cada tarde. No es coincidencia: es la precisión de un engranaje invisible. Todos los seres vivos, incluidos los humanos, poseemos relojes internos que guían cambios cíclicos en nuestros procesos internos y conductas —la digestión, los niveles de hormonas sexuales, la frecuencia cardíaca y hasta el vaivén de nuestro estado de ánimo—. Cuando estos patrones duran alrededor de 24 horas, se conocen como ritmos circadianos (Harfmann et al., 2015). Estos ritmos permiten que los organismos se preparen para las oscilaciones de su ambiente, anticipándose a la luz solar, la temperatura o la disponibilidad de alimento (figura 1). Un ejemplo nítido se observa en los insectos polinizadores: su actividad máxima ocurre durante el día, justo cuando la luz y el calor aseguran el banquete de néctar y polen en las flores.

Existen señales que sincronizan estos cronómetros internos con los ciclos del entorno, principalmente con el ciclo de luz y oscuridad. No obstante, otras señales ambientales ajustan la maquinaria: la temperatura, la comida disponible y las interacciones sociales, tales como la depredación o la competencia (Majumdar et al., 2015).




Diagrama de los Ritmos circadianos en un individuo

Figura 1. Ritmos circadianos en un individuo. A lo largo de un período de 24 horas, existen patrones cíclicos en cada nivel de un organismo (curvas de color); ya sea en procesos celulares, en el sistema digestivo o en patrones de actividad locomotora. Créditos: Cassandra Rubio y Luis M. Burciaga.

La orquesta celular y el desove del pez globo

En los animales, la influencia de estos ritmos alcanza el nivel más microscópico: coordinan procesos dentro de cada célula e incluso en el adn. Los ritmos circadianos dictan el momento óptimo para ingerir alimentos y metabolizarlos; asimismo, regulan la secreción de hormonas críticas como el cortisol (asociado al estrés) y la melatonina (determinante para el sueño). Todo ello implica que el reloj biológico influye tanto en el funcionamiento interno como en comportamientos visibles: el patrón de descanso o la reproducción (Zheng et al., 2021; figura 2).




Diagrama de los relojes biológicos de los peces globo

Figura 2. En algunos peces globo, la reproducción está regulada por relojes biológicos internos que responden a señales ambientales, como el aumento en la duración del día durante el verano. Estas señales indican el momento ideal para desovar, cuando la temperatura del agua favorece la supervivencia de las larvas. Sin embargo, si se altera su ritmo circadiano, los peces pueden confundirse y desovar en invierno, cuando las condiciones no son óptimas; lo que reduce drásticamente las posibilidades de que sus crías sobrevivan. Créditos: Cassandra Rubio y Luis M. Burciaga con datos de Zheng et al., 2021.

Engranajes bajo presión

A pesar de que los ritmos circadianos ayudan a los animales a adaptarse a su ambiente, estos pueden alterarse por diferentes razones; lo que causa una desincronización entre el ritmo interno del organismo y los ciclos de su entorno. En las personas, esta desincronización puede provocar daños a la salud (Hou et al., 2020). Seguramente te ha pasado: te desvelas por estar en tu celular, viendo una serie o revisando TikTok. Al hacerlo, la luz de la pantalla engaña a tu cerebro y retrasa esa señal natural de “la hora de dormir”. ¿Y cómo te sientes al día siguiente? Probablemente te duele la cabeza, estás irritable o simplemente no te sientes bien; todo debido a ese desajuste en tu reloj interno por exponerte a la luz artificial en horas que deberías estar durmiendo. Algo similar ocurre en los animales; por ejemplo, cuando se alteran los patrones de sueño y actividad de algunos roedores, estos presentan conductas similares a la depresión y la ansiedad (Walker et al., 2020).

Y es que los ritmos de los animales no se alteran por sí solos. Nuestra presencia y nuestras actividades han tenido impactos críticos: iluminamos la noche con luces artificiales, llenamos el entorno de ruido constante y vertemos sustancias contaminantes en sus hábitats. Todo eso funciona como señales falsas que confunden a los relojes internos; alterando sus patrones naturales de actividad, descanso y reproducción, y con ellos, el equilibrio de los ecosistemas que habitan. Este fenómeno ha sido descrito por Bragazzi et al. (2022) como parte de una crisis global de salud planetaria, provocada por decisiones sociales y económicas que promueven un estilo de vida acelerado —centrado únicamente en el humano— que prioriza la expansión urbana y la explotación sin límite de los recursos naturales.

Paisajes fracturados

Además de todo el ruido, luces y contaminantes, otras actividades humanas —como la creación de carreteras y grandes construcciones— fragmentan las áreas naturales; aislando a los animales en cada pequeño “pedazo” de lo que era su hábitat (figura 3). Esta división, conocida como fragmentación del hábitat, puede causar un desajuste de los ritmos de muchos animales y, aunque aún son escasos, los estudios que abordan cómo esta alteración afecta sus ciclos muestran efectos preocupantes.

Piensa en el caos que sería si la ciudad donde vives se divide con barreras que impiden el paso; lo cual dificulta que realices tus actividades, llegues al trabajo, encuentres comida o te reúnas con tu familia. Pues a eso se enfrentan algunas especies: en el sur de la Amazonia, por ejemplo, los armadillos y zarigüeyas deben cambiar el horario de sus actividades de acuerdo con el tamaño de los fragmentos que habitan (Norris et al., 2010). Algo similar se encontró en el oeste de California, donde los depredadores —como pumas, linces y coyotes— se volvieron nocturnos en áreas con una gran densidad de personas (Wang et al., 2015).

Con todo el crecimiento urbano, ahora los animales tienen que cambiar sus horarios y mudarse a fragmentos de hábitat más pequeños para evitar a los humanos; por lo que se les complica más encontrar refugios y alimentos disponibles por la reducción de su área. Por si fuera poco, también se encuentran más cerca de zonas urbanas donde aumenta el ruido, las luces y la actividad humana; lo cual significa una amenaza y mayor estrés para ellos, obligándolos a cambiar sus horarios de actividad y quedando fuera de sincronía.




Fotografía de cómo las construcciones y residuos humanos fragmentan el hábitat y las rutas de las aves

Figura 3. Las construcciones y residuos humanos fragmentan el hábitat y las rutas de las aves, exponiéndolas a ruidos y luces que desajustan sus ritmos naturales de canto, migración y descanso. Créditos: Cassandra Rubio.

El tiempo envenenado

Los seres humanos hemos contaminado el ambiente, desde la generación de basura hasta la contaminación del agua y del aire que respiramos. Si los animales respiran o ingieren estas sustancias contaminantes, se pueden alterar sus relojes internos —como tejidos o proteínas— que necesitan para realizar sus procesos vitales. Distintos estudios indican que la contaminación por medicinas, pesticidas y metales provocan alteraciones generales en el ritmo circadiano en los peces o en alguno de sus órganos y células específicas.

En especies como el pez mosquito, el pez dorado y el pez cebra, al estar en contacto con aguas residuales y sustancias químicas, dejan de ser activos durante el día y cambian sus patrones hacia una actividad nocturna. Además de esta alteración, los contaminantes generan en los peces distintos daños neurológicos, desequilibrios hormonales, afectaciones al sistema inmunológico y malformaciones en embriones; lo que pone en riesgo su reproducción y supervivencia (Melvin et al., 2016; Zheng et al., 2021; Buzenchi et al., 2024).




Diagrama de la actividad del pez mosquito

Figura 4. El pez mosquito es muy activo durante el día; sin embargo, su ciclo cambia al habitar aguas contaminadas con medicamentos, insecticidas y sustancias químicas presentes en cosméticos, pastas dentales y otros productos que utilizamos a diario. A medida que el agua se contamina más, su reloj interno se desajusta y disminuye su actividad total, pasando más tiempo activo de noche que de día. Créditos: elaborado por Cassandra Rubio y Luis M. Burciaga con datos de Melvin et al., 2016.

El calor que roba horas

La actividad humana ha acelerado el cambio climático en las últimas décadas y estas variaciones están afectando profundamente a los seres vivos. La temperatura, tanto la corporal como la ambiental, influye directamente en los ritmos circadianos (Bragazzi et al., 2022). El cambio climático rompe la relación natural entre la duración del día y la temperatura, generando un desajuste para el que muchos organismos no están preparados; una desconexión que puede tener consecuencias importantes en el funcionamiento de sus relojes internos (Jabbur y Johnson, 2022; Prokkola y Nikinmaa, 2018).

Aún se sabe poco sobre cómo estas variaciones afectan a los animales, pero un caso claro se observa en reptiles como serpientes, tortugas y lagartijas, que dependen de la luz solar para calentarse (figura 5). Estos animales suelen tomar el sol en ciertas horas para “cargar energía” y salir en busca de alimento, para luego refugiarse en zonas sombreadas durante las horas más calurosas. Pero, ¿te imaginas que el calor te robe la mitad del día y no te alcance el tiempo para nada? Así es como viven ahora algunos reptiles: las temperaturas aumentan más rápido y les obligan a acortar sus periodos de actividad. Con menos tiempo disponible, disminuye la comida que consiguen, se reduce su probabilidad de reproducirse y aumenta el estrés y la mortalidad de sus crías (Sinervo et al., 2024).




Fotografías de cómo las iguanas y serpientes aprovechan el calor matutino para elevar su temperatura, y buscan refugio a mediodía cuando el calor es extremo

Figura 5. Iguanas y serpientes aprovechan el calor matutino para elevar su temperatura, y buscan refugio a mediodía cuando el calor es extremo. Si el aumento de temperaturas continúa, se reducen sus horas seguras, poniendo en riesgo su energía y supervivencia. Créditos: Cassandra Rubio.

El efecto dominó

La alteración de los ritmos circadianos en los animales puede afectar una o varias funciones esenciales que intervienen en los procesos que nos proveen de diversos productos y servicios. Pero, principalmente, también se alteran las redes entre organismos y elementos que mantienen vivos los ecosistemas; pues cada especie aporta funciones clave que van más allá de lo que obtenemos de ellas.

Hay aves y murciélagos importantes en el proceso de polinización, ya que en sus migraciones facilitan la reproducción de algunas plantas (Pauw, 2019). Aunque hoy en día se implementan diferentes tecnologías y sistemas de polinización artificial, aún son complementos y no reemplazan por completo estas funciones y beneficios tan valiosos de los polinizadores. Así que, si el cambio climático altera los ritmos circadianos y la migración de aves y murciélagos, podría afectarse la polinización de plantas importantes en la producción de nuestros alimentos; reduciendo la cantidad de frutas, semillas y verduras que obtenemos.

Mientras tanto, en el mar, si los relojes en los peces se desajustan, sus poblaciones pueden cambiar, así como sus horas de actividad. Los peces podrían desplazarse a aguas más alejadas de las costas, a aguas más profundas o incluso cambiar las horas en las que se alimentan. Todo esto es de gran importancia para los pescadores (Alós et al., 2017) y, si esta actividad se ve afectada, hay consecuencias económicas y en la oferta de pescado para nuestro consumo.

Y no sólo los animales silvestres están en riesgo: también hay que cuidar a los de granja. Cuando su ritmo natural se altera, las vacas, cerdos y gallinas pueden enfermarse y dejar de reproducirse; disminuyendo la producción de leche, carne y huevos (Li et al., 2021). La alteración de los ritmos no sólo interrumpe procesos clave para la producción humana, sino que rompe el equilibrio de la biodiversidad (figura 6). Los animales no valen sólo por lo que nos ofrecen; cada uno cumple un papel en su entorno, contribuyendo a la riqueza de selvas y bosques, asegurando que sobrevivan otras especies o aumentando la calidad del agua en los ríos y mares.




Fotografías de cómo todos los animales sostienen procesos clave en la naturaleza

Figura 6. Todos los animales sostienen procesos clave en la naturaleza: las aves dispersan semillas de plantas, regulan poblaciones de insectos y artrópodos al alimentarse de ellos, las abejas polinizan flores silvestres, y los cangrejos trituran hojarasca enriqueciendo el suelo. Créditos: Cassandra Rubio.

Sincronizar el futuro: conclusión

Los ritmos circadianos en los animales están sufriendo las consecuencias de la actividad humana. Más allá de los avances al estudiar las extinciones, la pérdida de biodiversidad y los cambios en ecosistemas, también hay que prestar atención a los impactos que provocamos en los ritmos diarios de los animales. Estos ritmos controlan una gran cantidad de funciones y, si los relojes internos se desincronizan de las señales ambientales, no sabemos a detalle qué consecuencias tendrá para su salud y supervivencia. Además de considerar los posibles problemas para nuestra especie, se debe reconocer el valor que tienen los animales en el planeta por sí mismos y lo que aportan a los ecosistemas.

Es necesario estudiar a fondo estas afectaciones para comprender la respuesta de cada ritmo biológico a diferentes tipos de estrés ambiental; con el fin de diseñar prácticas de manejo y explotación de recursos que respeten estos ciclos e integren el bienestar animal. Además, debemos modificar nuestros sistemas productivos —ajustando los horarios de trabajo, límites de ruido y niveles de iluminación— para respetar la sincronía de la naturaleza, así como impulsar políticas públicas que integren la investigación sobre los ciclos en cada planificación donde sea necesaria.

Este desajustado reloj nos marca la hora de cuestionar nuestra forma de vida, donde se prioriza una expansión urbana sin límites, prácticas extractivas desmedidas y ritmos que no respetan los ciclos naturales. Debemos reconocer el valor propio de la vida silvestre, así como nuestra responsabilidad colectiva para actuar urgentemente y evitar los impactos negativos de nuestras actividades en cada ecosistema. Sólo así podremos proteger los ritmos naturales que son esenciales para la vida de los animales en la Tierra.

Agradecimientos

Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (papiit, ia-202424)

Referencias

  • Alós, J., Martorell-Barceló, M. y Campos-Candela, A. (2017). Repeatability of circadian behavioural variation revealed in free-ranging marine fish. Royal Society Open Science, 4(2), 160791. https://doi.org/10.1098/rsos.160791
  • Bragazzi, N. L., Garbarino, S., Puce, L., Trompetto, C., Marinelli, L., Currà, A. y Kong, J. D. (2022). Planetary sleep medicine: studying sleep at the individual, population, and planetary level. Frontiers in Public Health, 10, 1005100. https://doi.org/10.3389/fpubh.2022.1005100
  • Buzenchi Proca, T. M., Solcan, C. y Solcan, G. (2024). Neurotoxicity of some environmental pollutants to Zebrafish. Life, 14(5), 640. https://doi.org/10.3390/life14050640
  • Harfmann, B. D., Schroder, E. A. y Esser, K. A. (2015). Circadian rhythms, the molecular clock, and skeletal muscle. Journal of Biological Rhythms, 30(2), 84-94. https://doi.org/10.1177/0748730414561638
  • Hou, Y., Liu, L., Chen, X., Li, Q. y Li, J. (2020). Association between circadian disruption and diseases: a narrative review. Frontiers in Physiology, 12, 815847. https://doi.org/10.3389/fphys.2021.815847
  • Li, H., Li, K., Zhang, K., Li, Y., Gu, H., Liu, H. y Cai, D. (2021). The circadian physiology: implications in livestock health. International Journal of Molecular Sciences, 22(4), 2111. https://doi.org/10.3390/ijms22042111
  • Majumdar, G., Trivedi, A. K., Gupta, N. J. y Kumar, V. (2015). Circadian synchronization determines critical day length for seasonal responses. Physiology & Behavior, 147,282-290. https://doi.org/10.1016/j.physbeh.2015.05.005
  • Melvin, S. D., Buck, D. R. y Fabbro, L. D. (2016). Diurnal activity patterns as a sensitive behavioural outcome in fish: effect of short‐term exposure to treated sewage and a sub‐lethal PPCP mixture. Journal of Applied Toxicology, 36, (9), 1173-1182. https://doi.org/10.1002/jat.3284
  • Norris, D., Michalski, F. y Peres, C. A. (2010). Habitat patch size modulates terrestrial mammal activity patterns in Amazonian forest fragments. Journal of Mammalogy, 91(3), 551-560. https://doi.org/10.1644/09-MAMM-A-199.1
  • Pauw, A. (2019). A bird’s-eye view of pollination: Biotic interactions as drivers of adaptation and community change. Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics, 50, 477-502. https://doi.org/10.1146/annurev-ecolsys-110218-024845
  • Prokkola, J. M. y Nikinmaa, M. (2018). Circadian rhythms and environmental disturbances–underexplored interactions. Journal of Experimental Biology, 221(16), 179267. https://doi.org/10.1242/jeb.179267
  • Sinervo, B., Reséndiz, R. A. L., Miles, D. B., Lovich, J. E., Rosen, P. C., Gadsden, H. y de la Cruz, F. R. M. (2024). Climate change and collapsing thermal niches of desert reptiles and amphibians: Assisted migration and acclimation rescue from extirpation. Science of the Total Environment, 908, 168431. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2023.168431
  • Walker, W. H., Walton, J. C., DeVries, A. C. y Nelson, R. J. (2020). Circadian rhythm disruption and mental health. Translational Psychiatry, 10(1), 28. https://doi.org/10.1038/s41398-020-0694-0
  • Wang, Y., Allen, M. L. y Wilmers, C. C. (2015). Mesopredator spatial and temporal responses to large predators and human development in the Santa Cruz Mountains of California. Biological Conservation, 190, 23-33. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2015.05.007
  • Zheng, X., Zhang, K., Zhao, Y. y Fent, K. (2021). Environmental chemicals affect circadian rhythms: An underexplored effect influencing health and fitness in animals and humans. Environment International, 149, 106159. https://doi.org/10.1016/j.envint.2020.106159

Recepción: 2024/11/22. Aprobación: 2025/11/05. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 2 mayo-julio 2026

La especie que imagina

Clementina Equihua Zamora Cita

En esta ocasión, la Revista Digital Universitaria nos trae una colección de artículos que pueden conjuntarse en una sola palabra: creatividad. Para entender este atributo tan humano vale la pena acercarse al libro The Third Chimpanzee, del científico Jared Diamond, quien caracteriza a nuestra especie como el animal que “se comunica por medio del lenguaje, disfruta del arte, hace herramientas complejas y usa ropa”. Pero ¿qué nos distingue de nuestros parientes más cercanos, los chimpancés? Según varios estudios, la diferencia genética entre nosotros y ellos es muy pequeña (por ejemplo, véase Suntsova y Buzdin, 2020). Diamond explica que esa pequeña diferencia se expresa de manera muy marcada en el comportamiento humano.

Por ejemplo, en el registro fósil está documentado el cambio de locomoción de cuatro patas a dos, así como el caminar erguidos. Este mismo registro muestra también el aumento del tamaño del cerebro, lo que permitió a nuestra especie procesar y almacenar más información. Aunque es frecuente encontrar en excavaciones evidencia del uso de herramientas —una demostración de la respuesta de los primeros seres humanos a la complejidad del mundo—, es difícil identificar los genes que controlan esta capacidad creativa y muchas más.

Como menciono, la creatividad es una característica muy humana que, de acuerdo con los psicólogos Robert Sternberg y Todd Lubart, es “la habilidad de producir trabajo que es novedoso y apropiado” a dos escalas: la individual y la social. Explican en The Concept of Creativity: Prospects and Paradigms que la creatividad no es una característica exclusiva de unas cuantas personas, sino que todas la usamos para resolver problemas cotidianos en casa y en la oficina. Añaden que, a escala social, las aportaciones creativas pueden conducir a nuevos descubrimientos científicos, movimientos artísticos o programas sociales, entre otros.

La creatividad ha sido parte del proceso evolutivo del ser humano ya que, como dicen Anthony Brandt y David Eagleman en The Runaway Species, tenemos la capacidad de “absorber la materia prima de las experiencias y manipularla para hacer algo nuevo”.

En un muestrario de creatividad, este número de la rdu inicia con el artículo “La evolución del sueño: un viaje de dos millones de años”. En él, sus autoras y autores nos hablan del dormir, un comportamiento común en los animales que apenas empieza a entenderse mejor en el proceso evolutivo de los homínidos. En el artículo narran los cambios en el comportamiento humano del sueño y la relevancia de los sueños como “un puente entre la experiencia íntima y el mundo cultural que la rodea”, que casualmente pudo haber desempeñado un papel importante en la formación de la creatividad en nuestra especie.

Desde otra perspectiva sobre el sueño, en “Mientras dormimos: lo que la ciencia descubrió sobre los sueños” se aborda la actividad onírica y las dificultades para investigarla desde la psicología. Sus autoras y autores señalan que los sueños son relevantes para manejar, por ejemplo, la sobrecarga de información diaria o para procesar experiencias traumáticas. Como explican, la fascinación por los sueños no sólo implica el reto creativo de investigar algo tan personal y poco accesible para otras personas, sino que también ha impulsado obras científicas y de entretenimiento al alcance de cualquiera.

En “El problema del huevo o la gallina: un camino hacia las ciencias interdisciplinarias”, sus autoras y autores nos llevan a asomarnos a la complejidad de conocer nuestro origen desde una perspectiva interdisciplinaria entre la biología, la física, las matemáticas y la química. Indudablemente, la curiosidad por responder esta pregunta es una manifestación de la creatividad social que ha dado como resultado nuevas áreas de la ciencia a lo largo de muchas décadas.

Acercándonos más al trabajo científico de campo, en “La vida en las playas rocosas: un ecosistema desafiante” sus autoras y autores describen estos ecosistemas ubicados en la frontera entre el agua y la tierra. A pesar de su importancia para la vida en nuestro planeta, padecen las mismas amenazas que muchos ecosistemas del mundo: contaminación, sobreexplotación de recursos, introducción de especies invasoras y cambio climático. El desarrollo de estrategias para conservar estos ecosistemas dependerá del trabajo creativo que involucre a distintas ramas de la ciencia, a las sociedades que conviven con ellos y al desarrollo económico relacionado con su aprovechamiento.

La contaminación abarca muchos ecosistemas del mundo, entre ellos los urbanos. ¿Cómo combatir este problema de manera sustentable? En “Cianobacterias: un tesoro escondido en la naturaleza” se explora el uso de estructuras que aprovechan estos microorganismos por su capacidad para procesar la luz solar y el dióxido de carbono (CO2), y así ayudar a purificar el aire en las ciudades. Las soluciones para construir urbes más saludables dependen de grupos creativos en los que convivan distintas perspectivas y donde la naturaleza sea considerada una aliada indiscutible.

Desde una perspectiva molecular, en “Diversidad genética: la caja de herramientas ante las adversidades”, las autoras proponen estrategias de conservación utilizando dos especies muy mexicanas: el pino chimonque (Pinus leiophylla) y el maíz. La manera de hacerlo consiste en conocer más sobre su diversidad genética, que describen como “el componente más básico de la diversidad biológica”. En particular, su propuesta implica conocer el cambio genético de una población para adaptarse al cambio climático y así contar con información útil para aportar soluciones y estrategias de conservación.

En un nivel más cercano a la vida cotidiana, las autoras y autores de “La segunda vida del agua: el arte de reciclar el recurso más esencial” ilustran, con casos de éxito en Brasil, España y México, cómo es posible recuperar el agua para reutilizarla en ciclos industriales textiles. Repensar los procesos industriales depende de ideas creativas que no sólo benefician a la industria, sino también a los cuerpos de agua naturales y al crecimiento económico.

Por su parte, las autoras y autores de “Zeolita clinoptilolita: la piedra que pone a prueba a las bacterias” hablan de su investigación con este mineral de origen volcánico y de su posible utilidad para combatir la resistencia a los antimicrobianos, un grave problema de salud pública mundial. La capacidad creativa conformada por grupos científicos de calidad representa una oportunidad para que México contribuya con propuestas en beneficio de la salud pública global.

En Continuum educativo contamos con cuatro artículos que, sin lugar a duda, vinculan creatividad y educación. En “Escenificar la justicia: teatro y empatía en la formación jurídica”, su autor nos propone utilizar el teatro como “una vía para humanizar el ejercicio del derecho”. A partir de su experiencia, comparte cómo la enseñanza jurídica puede enriquecerse al vincular razón y emociones.

Desde la perspectiva de la educación no formal, las autoras y autores de “Ciencia ciudadana frente al sargazo: aprender desde la orilla del mar” nos hablan de su proyecto en la región caribeña de México para obtener información útil que permita monitorear las arribazones de sargazo. De acuerdo con sus autoras y autores, la ciencia ciudadana tiene el potencial de fomentar redes de colaboración entre ciudadanía y academia para enfrentar problemas ambientales complejos que afectan a todas las personas. Estas colaboraciones transdisciplinarias son decisivas para transitar hacia la sustentabilidad: el proceso creativo implica no sólo atender el problema en sí mismo, sino también transformar la manera en que trabajamos entre grupos académicos y sociales.

Enfrentando el reto de compaginar educación y nuevas tecnologías, en particular las herramientas de inteligencia artificial generativa (iagen), en “Investigación e iagen: de la actualización a la apropiación” sus autoras y autores comparten la experiencia de diseñar y aplicar una actividad práctica para utilizar iagen. El futuro de nuestra relación educativa con esta herramienta todavía es incierto, pero la creatividad desempeñará un papel importante conforme se incorpore a diversas actividades docentes.

En otro artículo que también utiliza iagen, las autoras y autores de “Cuando el álgebra deja de ser jeroglífico: una experiencia con DeepSeek en el aula” enfocan el uso de esta tecnología en la enseñanza del álgebra. La experiencia creativa no sólo enseñó al estudiantado a utilizar la herramienta para resolver problemas específicos, sino que también abrió un espacio para conversar sobre las implicaciones éticas de su uso.

En la sección Universidades, las autoras y autores de “Innovación pedagógica integrando un enfoque descolonial, transdisciplinario y experiencial en México” comparten su experiencia pedagógica para “construir un espacio de enseñanza-aprendizaje intercultural, horizontal, libre y desescolarizado”, en el que las y los participantes dialogaron sobre sus saberes. Esta experiencia contribuye a transformar el aprendizaje desde una perspectiva que incorpora la transdisciplina en el proceso educativo.

En esta ocasión, la sección Caleidoscopio aborda “Sin polinizadores no hay tequila: la historia ecológica del agave” que, junto con una infografía, explica el ciclo de vida de un grupo de plantas emblemáticas de nuestro país, así como de los organismos que interactúan con ellas. La idea es que, al conocer esta complejidad biológica, se pueda proteger mejor a este grupo vegetal. En un ejercicio creativo novedoso, sus autoras y autores diseñan la infografía mediante inteligencia artificial generativa.

En la sección Impresiones, las autoras y autores de “Te prometieron el futuro, pero era Roma otra vez” nos retan a imaginar la vida cotidiana de la Roma de hace dos mil años y compararla con la actualidad. Así demuestran que muchas cosas no han cambiado. Su herramienta narrativa nos lleva a reflexionar, de manera creativa, sobre prácticas culturales que permanecen a lo largo de miles de años, demostrando que nuestra cultura no necesariamente ha evolucionado en todos sus aspectos.

Y para cerrar este número de la rdu, en la sección Itinerante, el Dr. Melchor Sánchez Mendiola aprovecha la celebración del Día de la Maestra y el Maestro para reflexionar sobre inteligencia artificial y docencia en “La docencia ante la inteligencia artificial: prudencia, imaginación y compromiso”. Una dupla que ya demanda de nuestra capacidad creativa como docentes para incorporar esta herramienta, de manera crítica, a la actividad educativa.

Esta colección demuestra que la creatividad sigue siendo un motor esencial de la actividad humana y de sus manifestaciones en la investigación, las artes y la educación. Nuestro reto, como universitarias y universitarios, es permitir que se manifieste libre y responsablemente para construir sociedades más equitativas y responsables con el planeta. Se lo debemos a las generaciones futuras.

Deseamos que nuestras lectoras y lectores disfruten y se sientan inspirados por el contenido de este número. Les invitamos a incorporar una mirada creativa al leer cada artículo y a compartirla mediante sus comentarios.

Fuentes consultadas

  • Brandt, A., y Eagleman, D. (2017). The runaway species. Catapult.
  • Diamond, J., y Stefoff, R. (2014). The third chimpanzee: On the evolution and future of the human animal. Oneworld Publications.
  • Smithsonian Institution. (s. f.). Human origins. Human Origins
  • Sternberg, R. J., y Lubart, T. I. (1998). The concept of creativity: Prospects and paradigms. En R. J. Sternberg (Ed.), Handbook of creativity (pp. 3-15). Cambridge University Press.
  • Suntsova, M. V., y Buzdin, A. A. (2020). Differences between human and chimpanzee genomes and their implications in gene expression, protein functions and biochemical properties of the two species. BMC Genomics, 21(535). https://doi.org/10.1186/s12864-020-06962-8

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079