El arte rupestre contiene imágenes de danza y de animales, que implican un contexto musical. En La Pintada, Sonora, se encuentra la “representación de escenas de danza de individuos con astas de venado, de animales (ciervos) que en posición vertical parecen danzar y por la presencia de individuos tocados de astas y plumas en las cacerías y que posiblemente hacen referencia a las máscaras, disfraces o tocados utilizados en estas prácticas.”12 La representación de tortugas marinas y tortugas antropomorfas en Casimiro, La Palma, La Pintada y la Serpiente, posiblemente está relacionada con el sacrificio de éste animal, en las ceremonias solsticiales de los Zuñis de Nuevo México, en las cuales el objetivo de las oraciones pronunciadas y de las danzas ejecutadas parece ser procurar lluvia para las mieses.13 En La Proveedora, Sonora, se localizan cuatro figuras antropomorfas. Tres que parecen inmovilizadas en postura de danza, de las cuales dos tienen cabeza de contorno marcado. Y una en posición de danza que tiene la cabeza ligeramente decorada con tres dedos en la punta de los miembros.14 En la cueva de Cacahuaziziqui , Guerrero, se aprecian dos grandes personajes que participan del estilo olmeca. Una peculiaridad es la presencia de vírgulas de la palabra, que por estar florecidas, se han interpretado como una plegaria o canto.15
La cerámica muestra diferentes formas de documentos musicales. Del Horizonte Preclásico, en El Arbolillo, Zacatenco, se conocen “instrumentos musicales, tales como sonajas y silbatos; éstos últimos son relativamente abundantes.”16 Del Horizonte Histórico, se han encontrado ollas, molcajetes, platos extendidos y hondos, vasos, vasijas dobles y vasijas miniatura, con diversos diseños, entre los que se encuentran volutas y oyohualli17 [cascabeles]. Así también, como “cosa típica del periodo azteca, están las figurillas humanas. Ahora se trata de representaciones de deidades como Xochiquetzal... Xochipilli, Macuilxóchitl”18, esto es, los dioses de la música y las artes. Asimismo, hay malacates o husos, de intensa decoración con pájaros de cuyo pico sale la voluta de su canto; dioses, entre los cuales uno de ellos -según Horcasitas- puede ser Huehuecoyotl19, dios del canto y la danza.
La pintura mural revela tanto al dios como al esclavo y dentro de los diversos estratos de la jerarquía social abundan los músicos.20 Según Ruiz Gallut en Teotihuacan el caracol se presenta como un instrumento de sonido, como en el Conjunto de los Jaguares, donde una serie de felinos soplan uno de estos objetos, del que surge una voluta. Por toda la ciudad, la vírgula de la palabra está colocada frente a los rostros de personajes, ya sean antropomorfos, animales u objetos, casi siempre a la altura de la boca o del hocico, de donde parece surgir e indicar la emisión de sonido que lleva a preguntarnos si se trata de plegarias, discursos, cantos o simplemente música. Los sacerdotes ricamente ataviados cantan, danzan o caminan empuñando una sonaja. En las procesiones, los personajes con ricos atuendos caminan, ofrendan y elevan plegarias o cantos que se integran en una sola acción que posibilita la comunicación con los dioses. En Atetelco se ubican un coyote y un jaguar de cuyos hocicos sale un elemento trilobular y una vírgula. En el tablero, aparecen dentro de rombos, personajes con pectorales de caracol con vírgula de sonido.21