Revista Digital Universitaria
10 de febrero de 2006 Vol.7, No.2 ISSN: 1607 - 6079
Publicación mensual

 
     

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Todo lo anterior se debe al temor a perder la estabilidad laboral que creen poseer hasta el momento, que en algunos casos es “condicionada” como se señaló anteriormente, aumentando la movilidad externa; ya que los trabajadores tendrán que cambiar con más frecuencia a nuevos empleos y organizaciones, y la distinción entre la vida del trabajo y la vida del hogar sea menos acentuada, debido a que hay menos trabajadores que gocen de estabilidad laboral y más trabajadores manuales (Zorrilla, 1997), estos últimos, considerados de menor calificación, al respecto, señala Sotelo (1999) que: “… uno de los efectos más pronunciados de estos cambios en los mercados de trabajo y en las políticas empresariales es la tendencia a la creación de segmentos reducidos y restringidos de trabajadores altamente especializados y calificados, frente a una inmensa masa de obreros descalificados y desplazados … “)p. 124)

De esta manera se puede observar que la gerencia del conocimiento afecta a la fuerza laboral, ya que quienes no posean las habilidades, aptitudes y actitudes necesarias para generar conocimiento explícito e innovar serán excluidos del sistema, por lo que, según Wehle (1999): “La posibilidad de acceder a un empleo estable con contrato por tiempo indeterminado y obtener algún tipo de seguridad en el empleo resulta cada vez más incierta para los incluidos, como lógicamente, para los excluidos del sistema…” (p. 92)

Esto se debe a que los conocimientos y calificaciones son una fuente de competitividad que tienen importancia creciente en los mercados globalizados, por tanto, es probable que aquellos que no estén suficientemente preparados y no busquen la actualización queden excluidos del mercado de trabajo [Organización Internacional del Trabajo (OIT), 2002].

En este sentido, se puede resaltar que estos efectos flexibilizadores externos de la gerencia del conocimiento traen como consecuencia según Antunez (1997): “…una subproletarización intensificada, presente en la expansión del trabajo parcial, temporal, precario, subcontratado, mercerizado, que marca la sociedad dual en el capitalismo avanzado …” (p. 35).

Lo que afecta directamente la fuerza laboral con la eliminación de la estabilidad laboral y por tanto, de los derechos con los cuales debería contar el trabajador como salarios, acorde a su desempeño, antigüedad y prestaciones sociales, entre otros, además del aumento de movilidad interna / externa del mismo, lo que trae como consecuencia un trabajador inestable que poseerá una combinación de todas las culturas por las cuales ha transitado al cambiar de empleador y no se adherirá a una cultura corporativa única.

El último efecto flexibilizador de la gerencia del conocimiento hace referencia a la flexibilización ofensiva, debido a que cuando se manifiesta que la gerencia del conocimiento agrega valor a los procesos, productos o servicios estamos en presencia de la introducción de innovaciones en el proceso, producto o servicio. Las organizaciones exigen a la fuerza laboral que constantemente innoven para poder competir en el mercado, ya que según Nonaka (1995) el activo que más tiene valor en la actualidad es el conocimiento y mediante él, la capacidad de innovación, la flexibilidad para cambiar y adaptarse, en otras palabras, el conocimiento aplicado.

Esta introducción de innovaciones requiere un esfuerzo mayor por parte del trabajador en el proceso de transformación del conocimiento, que requiere que el mismo utilice sus procesos mentales para superar la competencia, y por tanto, requerirá mayor dedicación al trabajo o una intensificación del mismo, lo que seguramente le restará horas de la vida familiar, debido a que en la mayoría de los casos el salario estará determinado por la productividad, que se verá reflejada en la introducción de dichas innovaciones.

Por otra parte, el trabajador no disfruta directamente de los beneficios que resultarán de las innovaciones que él ha creado para el proceso, producto y/o servicio, lo cual significa una falta de reconocimiento de los créditos que merece por llevar a cabo las ideas que surgieron de su intelecto.

En función a esta serie de efectos es que el mercado laboral presenta como características un mercado laboral flexibilizado, precarizado, polivalente, fragmentado, y regido por la productividad y competitividad internacional, que obliga a reorganizar el proceso de trabajo, donde se fragmenta y diversifica al trabajador, individualizando las relaciones de trabajo. Por ultimo, la fuerza laboral al permitir el establecimiento de todas estas condiciones que precarizan su condición laboral por miedo a la exclusión, fomentara la explotación indiscriminada de su potencial.

Las organizaciones por tanto, deben centrarse en reconocer la importancia del conocimiento, preparación, formación y experimentación del trabajador para el desarrollo de la gerencia del conocimiento y en la generación de beneficios a las mismas, de manera que puedan compensarse los aportes que la fuerza laboral genera a la organización, mediante el establecimiento de ciertas condiciones de contratación que reduzca la incertidumbre en los puestos de trabajo, así como el mejoramiento de los beneficios socioeconómicos, que dentro de las posibilidades permitan el mejoramiento de la calidad de vida de la fuerza laboral, lo que a su vez influirá en su motivación.

En este orden de ideas, también se hace necesario el respeto de la organización por la inteligencia del trabajador, así como el otorgamiento de valor y reconocimiento de las potencialidades y logros de los trabajadores, de manera que sientan importantes las actividades que realizan y se les impulse a seguir mejorando las mismas a través de la gerencia del conocimiento.

Por otro lado, la organización debe minimizar los efectos de los cambios repentinos en las estructuras y procesos organizativos, mediante el establecimiento de acciones continuas, que moderadamente no afecte el desempeño de los trabajadores y los involucre en los mismos. Así mismo, se considera pertinente establecer el proceso de la Gerencia del Conocimiento como parte fundamental de los procesos de trabajo y no como una actividad adicional, relacionándola directamente en los procesos básicos de las empresas.

Por ultimo, el trabajador individualmente debe luchar en forma constante para hacer valer sus derechos ante las organizaciones, para de esta manera, buscar que sean valoradas sus actividades y logros como parte fundamental en el logro la competitividad en la organización, y de no poder hacerlo de forma individual, reclamar por el rol de los sindicatos como instituciones fundamentales de las luchas laborales.

 

 
   

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