Vol. 19, núm. 2 marzo-abril 2018

La memoria en tiempos de la complejidad

Oscar Ochoa Flores Cita

Resumen

Ésta es una breve reflexión sobre la memoria colectiva a partir de algunos principios básicos de la complejidad y la transdisciplina, por ejemplo, la recursividad, la dialogicidad y los niveles de realidad, expuestos en términos tan sencillos como el tema lo permite. El primer apartado desarrolla los principios en términos de un pensamiento abierto a otras formas de conocer y se centra en varios niveles de la realidad, frente a un pensamiento lineal y mecanicista como el heredado del siglo XIX con respecto al tema de la memoria.
El segundo apartado se enfoca en describir la memoria como resultado de proceso evolutivo a partir de una estrategia de cooperación que facilitó a los seres vivos sobrevivir, lo que se expresa de tal forma en el trabajo grupal de neuronas, personas y especies.
En el tercer y último apartado se observa la parte emocional de la memoria, necesaria para fijar un recuerdo en el contexto social y cómo puede movilizar palabras o acciones para darle sentido a las sociedades cuando éstas se hallan en situaciones de extremas en las cuales es necesario recurrir a la memoria para reafirmar el origen y defender su presente.
Palabras clave: memoria, complejidad, transdisciplina, vida, sociedad..

Memory in times of complexity

Abstract

This is a brief reflection on the collective memory based on some basic principles of complexity and transdisciplinarity, for example recursion, dialogicity and levels of reality, exposed in terms as simple as the subject allows. The first section develops the principles in terms of a thought open to other ways of knowing and focuses on several levels of reality, as opposed to a linear and mechanistic thought as inherited from the nineteenth century with respect to the subject of memory.
The second section focuses on describing memory as the result of an evolutionary process based on a cooperation strategy that facilitated living beings to survive, which is expressed in such a way in the group work of neurons, people and species.
In the third and last section we observe the emotional part of the memory, necessary to fix a memory in the social context and how it can mobilize words or actions to give meaning to societies when they are in extreme situations in which it is necessary recourse to memory to reaffirm the origin and defend its present.
Keywords: memory, complexity, transdiscipline, life, society.

Ideas complejas para la actualidad

Todavía son escasos los esfuerzos por generar conocimiento más allá de la ciencia desarrollada en occidente, mediante la búsqueda del diálogo con otras formas de sabiduría como la que nos han legado los pueblos ancestrales; y todavía son más raros aquellos que lo hacen desde la complejidad, que en palabras de su principal exponente la define como “la incertidumbre en el seno de los sistemas ricamente organizados. Tiene que ver con los sistemas semi-aleatorios cuyo orden es inseparable de los azares que incluyen. La complejidad está así ligada a una cierta mezcla de orden y desorden…” (Morin, 2001: 35) cuyos principios rebasan el pensamiento lineal con el cual hemos sido educados toda la vida. La complejidad nos llevaría a pensar en la comunicación permanente entre los distintos niveles de la realidad, a considerar la relación recíproca entre causas y efectos, opuestos y complementarios, etcétera; pero debemos aceptar también que esto resulta muy difícil para muchos e incluso imposible para otros.

Hablar desde la complejidad y la transdisciplina significa, en sí, un riesgo que no muchos deciden correr, pues de un proyecto que involucre estas características se pueden obtener cuatro o cinco proyectos más. Debemos reconocer que, si ya es complicado lidiar con proyectos que dependen de una sola disciplina o de varias disciplinas o de la convergencia entre éstas, un proyecto transdisciplinario nos obliga a salir de los límites del conocimiento propio y pensar de forma distinta para buscar aquellas ideas que nos permitan elaborar conceptos o formas de investigar adecuadas, tal es el caso de un tema tan complejo como el que nos ocupa: la memoria colectiva.

En términos generales, la memoria se define como “la capacidad que tienen los organismos de mantener una respuesta a un estímulo sensorial después de que éste ha cesado […] opera a través de tres pasos básicos: codificación, almacenamiento y recuperación” (Consuegra, 2011: 181); y cualquier falla en alguno de estos pasos es donde se produce el olvido, como contraparte necesaria de la memoria.

Pero esta definición, que surge desde la psicología, deja fuera otros tipos de memoria, como la genética, la biocultural o la ecológica, por lo que una definición de más alcance nos ayudaría a comprender este fenómeno como un proceso que se recrea a sí mismo y tiene una función organizadora para cada organismo; una definición que abarque todo tipo de información, donde “las nociones de memoria, saber, información, programa sólo adquieren sentido en el seno de un aparato que resucite la memoria, que organice el saber, que transforme la información en programa, que decida la acción” (Morin, 2002: 151). Esto significa que la memoria se realiza en plenitud cuando se ejecuta en aquellos sistemas biológicos, psicológicos, sociales, culturales o ecológicos y forma parte de un sistema mayor; lo que puede observarse a nivel celular, psicológico, del lenguaje humano, en la vida social, en los símbolos compartidos por una cultura particular, y también en las relaciones que se dan entre distintas especies que forman un ecosistema.

En todos estos “instrumentos” la memoria se compone de: a) una clasificación de la información en distintos códigos; b) un almacenaje de la misma en “bancos de datos” como el ADN, los recuerdos, la palabra escrita, las instituciones, los signos y la riqueza biológica del suelo de un territorio, y c) la regeneración de la información que se manifiesta en la herencia genética de los seres vivos, en la organización de los saberes de cada sociedad y de las relaciones entre los organismos que participan de un ecosistema.

Cuando hablamos de las influencias recíprocas que hay entre los distintos niveles de realidad nos referimos a la comunicación permanente que atraviesa a éstos, generando la llamada dialógica, y entendiendo por niveles de realidad al conjunto de sistemas invariantes a la acción de ciertas leyes generales, donde esta comunicación permanente ligada a cada nivel, debido a la repercusión que hay en los tres niveles generales propuestos por Nicolescu: a) el nivel de la microfísica, b) el de la biología y los fenómenos psíquicos y c) el de lo social, las experiencias filosóficas y religiosas (1996).

De acuerdo con algunos estudiosos, el ser humano, que es parte del universo, nace de la unión de por lo menos tres tipos de memoria: genética, lingüística y cognitiva, como lo propone el mismo Víctor Manuel Toledo (2008), donde la memoria se presenta como una constante de la vida. Lo anterior significa que la memoria genética influye en la forma en que podemos hablar y conocer; así como la memoria lingüística afecta en la genética y el conocimiento a partir de la evolución que las lenguas han tenido a lo largo de la humanidad, modificando las zonas especializadas para el habla en el cerebro y la laringe. La memoria cognitiva ha influido en la memoria genética y la memoria lingüística a partir del conocimiento que la humanidad ha desarrollado sobre la genética y el lenguaje, lo que ha hecho posible revertir ciertas enfermedades desde el nacimiento, o crear terapias para resolver problemas del lenguaje y aprender más de éste como un sistema de comunicación innato de nuestra especie.

Aun cuando la distancia que hay entre cada nivel de la memoria humana es abismal (genética, lingüística y cognitiva), la influencia recíproca entre estos es evidente, pues mientras lo genético trabaja a nivel molecular y se expresa en los rasgos biológicos de nuestra especie, equipada con un cerebro de aproximadamente 100 mil millones de neuronas; lo lingüístico trabaja a nivel mental, materializándose en las distintas lenguas de la humanidad que recrean el mundo en cada palabra; y en el plano de los conocimientos se expresa en palabras y actividades grupales que atesoran el conocimiento de pueblos que por siglos han sabido mantener el entorno en el que viven y lo preservan para sus descendientes y para el resto del mundo.



La memoria, expresión de la vida

El cuerpo humano es consecuencia de la diversidad que ha evolucionado por millones de años para alcanzar un orden tan complejo que apenas comenzamos a entender en algunos de sus procesos, donde orden y diversidad han crecido uno a la par del otro; Víctor Toledo afirma que “desde una perspectiva termodinámica, el orden, que es la complejidad que existe en el universo, aumenta proporcionalmente con la diversidad […] Por esta razón, la evolución cósmica postula que la variedad aumenta a medida que aumenta el orden” (2008: 16). De esta forma el trabajo colectivo que ejercen las células que forman los tejidos de cada órgano en todo ser vivo se remonta a las primeras épocas de la vida, cuando los organismos unicelulares aprendieron que la supervivencia dependía de su capacidad para colaborar en tareas específicas para perpetuarse, dicha estrategia se propagó a los siguientes niveles de la vida.

Desde los trabajos iniciales de Charles Darwin, Alfred Russel Wallace y otros, el concepto de cooperación ha sido de gran importancia, pues “el paso de la evolución biológica a la evolución cultural, que comenzó con el homo sapiens, también fue posible gracias a la incorporación de modelos de cooperación en el cerebro humano, lo que permitió a los humanos evolucionar como especie” (Hoebeke, 2014), y que se contrapone a la idea general que la competencia entre los individuos de una especie, y de las especies entre sí, son la base de la evolución; esto posee una carga ideológica más que científica debido a la perspectiva que algunos pensadores hicieron sobre las poblaciones, como el economista Thomas Robert Malthus y su postura competitiva de la vida.

Así, desde los primeros organismos simples, que existieron desde que nació la vida, hasta los órganos más sofisticados como el cerebro humano, la cooperación ha sido la base de la supervivencia y la evolución de los seres vivos, perpetuando estos modelos cooperativos a nivel de las células de los individuos, de las especies y de los sistemas ecológicos, donde la comunicación tiene una función de vital importancia, pues la vida necesita transmitir energía, materia e información en estos niveles para continuar como proyecto de diversidad y orden.

La cooperación entre las células cerebrales para evocar recuerdos requiere de conexiones al azar, en lo que se conoce como plasticidad cerebral; ésta es la respuesta al refuerzo de una actividad o experiencia que se ha tenido. La memoria y el aprendizaje se generan a partir de las conexiones que se producen en las terminaciones neuronales llamadas dendritas, así como de la creación de éstas, las cuales activan grupos numerosos de neuronas para esta actividad, lo que representa un cambio estructural en el cerebro durante la formación de la memoria (Balderas y Bermúdez, 2007), por lo que la actividad de las neuronas no sólo representa un flujo continuo de energía eléctrica, sino la transformación constante del tejido cerebral a partir de la formación de la memoria.




Pero la incorporación de los procesos cooperativos del entorno en el cerebro representa algo más que adaptarse a los cambios del exterior; también adopta las formas de organización autónoma del entorno que permiten su recuperación a partir de sucesos perturbadores o destructores del mismo. Se ha demostrado que los ecosistemas poseen la capacidad de regenerarse y cicatrizar su espacio a partir de microorganismos y especies propias del suelo y, por lo mismo, la salud del suelo en un ecosistema opera como la base de su memoria ecológica (Montenegro, 2004). Lo anterior permite recuperar las especies nativas, así como las relaciones vitales entre éstas, además de reconstruir la dinámica de un ecosistema.

Esto nos permitiría hablar de una semejanza entre la organización del entorno natural con la organización del cerebro a nivel neuronal y equilibrar las relaciones entre sus componentes. Los flujos de materia y energía que los mantienen, posibilitan la recuperación de las perturbaciones que los propios sistemas propician, o de algunas externas que no atenten contra la base de su vida.



Sólo el recuerdo queda

A pesar de su alto grado de organización y diversidad, la vida tiende al agotamiento y a la desaparición, todo ser vivo muere; los cuerpos interactúan en el espacio y crean la dimensión temporal, además del desgaste y la transformación continua que los hará esfumarse. La frase que Marx escribiera en su Manifiesto Comunista encierra un grado de nostalgia y orfandad cuando expresa que “todo lo sólido se desvanece en el aire” para referirse a la pérdida de valor que tiene la vida cuando nos quedamos solos frente a nuestras condiciones reales de existencia en términos sociales; en este nivel también trabaja la cooperación entre los sujetos, para reconstruir algo tan escurridizo y necesario como la memoria.

Como ya se dijo, echar a andar la memoria significa poner a trabajar grandes grupos de seres vivos que, sin importar la escala (células, individuos, especies o ecosistemas), se relacionan entre sí para reconstruir la información ante una necesidad o ambiente que requiere de tal ejercicio. La recuperación del pasado es una forma de afirmar el presente y proyectarse en el futuro; por lo tanto, recordar en colectivo es una actividad social y política de los sujetos para ejercitar de manera abierta su palabra y acciones.

Los sujetos, como productos y productores de la sociedad, crean rasgos colectivos que les permiten diferenciarse de otros al tiempo que crean recuerdos en común y los atesoran en la tradición oral o en registros de todo tipo, pues la memoria de un colectivo tiende a corromperse y los recuerdos se modifican o se pierden, ya que “en el primer plano de la memoria de un grupo se descomponen los recuerdos de los acontecimientos y experiencias que se refieren a la mayoría de sus miembros, y que resultan de la propia vida…” (Hallbwachs, 2004: 45). Aun cuando estos recuerdos no garantizan la veracidad de lo ocurrido, son clave en la construcción de la identidad para estos grupos porque les permite negociar con la realidad, resaltando, modificando o eliminando hechos del pasado.

Además de su faceta relacionada con el conocimiento, la memoria tiene otra parte que es emotiva, pues no hay evocación que no se vea impregnada de emoción, ya que la palabra recuerdo, en su raíz latina significa re (volver hacia atrás) cordis (corazón), volver a algo mediante el corazón; y esto nos hace ver que la emoción es parte fundamental de la memoria, pues ahora sabemos que la capacidad de retener sucesos, lugares o personas en la mente implican la emoción. No importa la naturaleza de las emociones, la mente las utiliza como ancla de la memoria. De tal forma que hay recuerdos placenteros que se evocan una y otra vez, y otros que por su violencia podrán ser eliminados de la memoria de un grupo de manera inconsciente o selectiva, pero siempre con la finalidad de conservar la identidad y estabilidad del grupo social.

Existe otra forma de olvido social que ocurre cuando se manipulan o destruyen las bases materiales en las cuales se deposita la memoria de un grupo, “olvido que puede encumbrarse omitiendo, relegando o destruyendo memorias. Memorias que pueden desdibujarse demoliendo los materiales con que se crean.” (Mendoza, 20015: 130), lo que de inmediato nos lleva a pensar en la destrucción de templos y códices por parte de los españoles al momento de su llegada, por lo que recordar para muchos grupos es una forma de resistencia frente al invasor y al poderoso que busca borrar la memoria de los oprimidos.



A partir del amarre emocional y de la dimensión política entendemos que la memoria no sólo se encuentra funcionando en lo microscópico y de manera silenciosa, ejecutando en cada célula de nuestro cuerpo el programa genético que heredó de nuestros antepasados; también nace de lo individual como una muestra de la memoria colectiva que se forma con la participación de todos los que vivieron en el pasado y que viven en el presente de una comunidad, utilizando el lenguaje como un marco general para transmitirla y reconstruirla; y se manifiesta más allá de los grupos humanos, en las relaciones que establecen comunidades de especies nativas de un ecosistema para reconstruir el entorno en el que viven cuando su hábitat ha sido perturbado.

Conclusiones

La complejidad y la transdisciplina todavía tienen mucho que aportar al mundo contemporáneo, sobre todo ante la necesidad de enfrentar problemas que nacen de las condiciones sociales, económicas, políticas, culturales y ecológicas actuales, que exigen formas novedosas e incluyentes para abordar los problemas. El tema de la memoria es un ejemplo de cómo se pueden tender puentes hacia terrenos poco visibles desde un pensamiento lineal y mecánico. Vemos cómo un nivel puede influir en otro, desde la genética hasta el conocimiento, la memoria aparece como hilo conductor de la especie humana.

También se ha observado cómo la memoria es resultado de una estrategia más amplia que han desarrollado los seres vivos en su evolución para sobrevivir exitosamente. La memoria no sólo es un mecanismo de conocimiento que trabaja en lo individual, sino un patrimonio colectivo que alcanza su mayor punto cuando los sujetos comparten esos conocimientos y refuerzan el saber grupal, fortaleciendo a la sociedad a la que pertenecen. La colaboración permite que sobreviva el más apto debido a que coopera con su comunidad y aporta trabajo, saberes, recuerdos, imágenes y formas de convivencia entre sus semejantes.

La fortaleza del grupo se expresa muchas veces en situaciones de riesgo, cuando se enfrenta condiciones o grupos adversos que atentan contra su integridad, y la memoria colectiva recupera sucesos, lugares, personajes que activan el sentido de origen, los cuales se cubren de símbolos para mover a la emoción e impulsan otros tipos de memoria, siendo la emoción un componente básico de la memoria que involucra lo genético, al liberar hormonas que preparan al cuerpo para situaciones críticas o favorables; lo lingüístico, en las lenguas que atesoran una forma de recrear el mundo; y lo cognitivo al representar conocimientos que han sido transmitidos por generaciones en un entorno cada vez más hostil para las culturas ancestrales frente a los riesgos que representa el mudo actual para muchas sociedades que resisten una globalización que violenta su forma de ser, pues en última instancia la memoria es una forma de conservar la identidad y la vida en sociedad.

Referencias

  • Balderas, M. I. y Bermúdez, F. (2007). Modificaciones estructurales del cerebro durante la formación de la memoria, en Ojeda Martínez, Rosa y Mercadillo Caballero, Roberto, De las neuronas a la cultura. Ensayos multidisciplinarios sobre cognición, (pp. 103-114). México, INAH-ENAH.
  • Consuegra, N. (2010). Diccionario de psicología, Bogotá, Ecoe Ediciones.
  • Halbwachs, M. (2004). La memoria colectiva. Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza.
  • Hoebeke, J. (2014). Breve historia del concepto de la cooperación en la evolución. Recuperado de http://www.jaimelago.org.
  • Mendoza García, J. (2015). Sobre memoria colectiva. Marcos sociales, artefactos e historia, México, UPN.
  • Montenegro, R., et. al. (2004). Biología evolutiva humana, Córdoba, Editorial Brujas.
  • Morin, E. (1986). El Método. El conocimiento del conocimiento, Madrid, Cátedra.
  • Morin, E. (2001). Introducción al pensamiento complejo. Gedisa, Barcelona.
  • Morin, E. (2002). El método. La vida de la vida. Madrid, Cátedra.
  • Nicolescu, B. (1996). La Transdisciplinariedad. Manifiesto. Mónaco: Ediciones Du Rocher.
  • Toledo, V. y Bassols, N. (2008). Memoria biocultural. La importancia ecológica de las sabidurías tradicionales. Barcelona, Icaria Editorial.

Vol. 19, núm. 2 marzo-abril 2018

Cultura graffitera brasileña

Marco Tulio Pedroza Amarillas Cita

Resumen

En este artículo se describe la vivencia de internarse en la cultura graffitera brasileña a través de un recorrido por Rio de Janeiro, Curitiba, Feira de Santana, Salvador y Recife, cinco ciudades en donde nos encontramos por primera vez con tan imponente cultura. Mediante la investigación de campo, conversamos a profundidad con los sujetos que la conforman y comprendimos que la cultura graffitera brasileña se integra por dos culturas diversas entre si: la pixação y el graffiti de escritores. Una de las características más importantes de la cultura graffitera brasileña es que está constituida por las dos culturas mencionadas, y que simultáneamente en cada estado, en cada ciudad, en cada barrio, ambas culturas se diversifican aún más a través de las particularidades de cada uno de los sujetos que la practican.
Palabras clave: Brasil, graffiti, pixação.

Brazilian graffiti culture

Abstract

This article describes the experience of entering the Brazilian graffiti culture through a tour of Rio de Janeiro, Curitiba, Feira de Santana, Salvador and Recife, five cities where we find ourselves for the first time with such an impressive culture. Through field research, we talked in depth with the subjects that comprise it and we understood that the Brazilian graffiti culture is integrated by two different cultures: the pixação and the graffiti of writers. One of the most important characteristics of the Brazilian graffiti culture is that it is constituted by the two cultures mentioned, and that simultaneously in each state, in each city, in each neighborhood, both cultures are further diversified through the particularities of each one of the subjects that practice it.
Keywords: Brazil, graffiti, pixação.

Entre graffiti de escritores y pixação

Nuestro interés por el graffiti surge con el inicio del siglo XXI, un análisis del graffiti de escritores en la Ciudad de México junto con las identidades que genera fue el resultado de nuestra primera investigación (Pedroza, 2010). Dando continuidad a este tema, en una segunda investigación (Pedroza, 2012) definimos las características visuales de este tipo de graffiti en la misma ciudad. A partir del año 2014 tuvimos la oportunidad de investigar la cultura del graffiti de escritores y la pixação en distintas ciudades brasileñas. Como resultado de esta tercera investigación (Pedroza, 2016), realizamos un análisis comparativo entre las culturas del graffiti de escritores en México y Brasil. El artículo que el lector tiene entre sus manos presenta parcialmente los resultados de esta última investigación.

En 2014 realizamos nuestras primeras visitas a Brasil a través de las cuales percibimos dos culturas urbanas alternativas que se articulan: 1) la pixação y 2) el graffiti de escritores. Ambas se unen entre ellas, y simultáneamente a la cultura planetaria del graffiti de escritores. Para el año 2015 realizamos un período de dos meses de trabajo de campo durante el cual asistimos a importantes festivales dentro del calendario anual del graffiti brasileño. En este período convivimos con una cantidad significativa de escritores de graffiti y de pixadores originarios tanto de las cinco ciudades que visitamos (Rio de Janeiro, Curitiba, Feira de Santana, Salvador y Recife) como del resto de Brasil.

En nuestro planeta existen diversas identidades derivadas de la utilización de tags por parte de los sujetos para diferenciarse. A partir del surgimiento del tagging y del bombing neoyorquino en la década de 1960, la caligrafía urbana ha sido concebida como un estilo de vida para distintas culturas urbanas alternativas. Como es sabido, la escritura urbana se ha realizado a lo largo de la historia de la humanidad; sin embargo, sólo actualmente, es vivida como una identidad practicada en todo el planeta. El caso de Brasil es interesante pues la caligrafía urbana ha generado distintas identidades entre las que destacan la de los pixadores y la de los escritores de graffiti.

Los estilos que utilizan los escritores de graffiti en Brasil, son los utilizados actualmente por los graffiteros de todo el planeta. Algunos de los más utilizados en orden de aparición e importancia son: tag (o firma), escurrido (o drip), bomba (o bubble-letter), throw-ups (o vomitados), pieza (o piece), carácter (o character), 3-D (o three-D), wild-style (o estilo salvaje), top-to-bottom (o de arriba abajo), y producciones. Un tag es la firma de un escritor de graffiti, realizada de manera muy estilizada, veloz y por lo regular con un solo color de tinta o pintura. De este estilo de escritura de graffiti fueron derivando los otros que hemos mencionado.



Imagen 1. Graffiti de escritores, Curitiba, 11/09/14.
Producción realizada en Curitiba con caracteres (personajes) por los escritores de graffiti (de izquierda a derecha) AUMA originario de Curitiba, COF originario de Argentina, JAPEM originario de Curitiba, ACRA originario de Argentina y STEEP originario de Colombia, empleando pinturas en aerosol sobre muro con recubrimiento de concreto. Fuente: Pedroza Amarillas, Marco Tulio (2014).

Pixação es un estilo de graffiti exclusivo de Brasil, una cultura de escritura urbana alternativa basada en la ejecución de firmas sobre la ciudad entera y más allá. Los pixadores asocian la pixação a firmar, marcar, manchar, pero principalmente a la protesta y a la trasgresión. La pixação trasgrede la imagen visual de la mayoría de los espacios públicos de las ciudades por todo Brasil. Su estética trasgrede la estética hegemónica, dicha trasgresión implica firmar excesivamente todo lo que los pixadores encuentran a su paso, razón por la que está criminalizada.

La pixação puede ser definida casi en los mismos términos que el tagging, pues se realiza exclusivamente en condiciones ilegales de producción. Al igual que sucede entre los escritores de graffiti, los pixadores utilizan un tag en forma de apodo, alias o pseudónimo, y mantienen con él la relación que se tiene con un nombre propio. Este tag, deviene en un mecanismo que otorga al pixador una identidad pública, que le garantiza el anonimato hacia el exterior de su cultura y simultáneamente gana el reconocimiento de sus trabajos hacia el interior, esto puede ser expresado en distintos casos como: fama, prestigio, admiración o respeto.

En otro artículo (Pedroza, 2016) hemos realizado una tipología de los estilos de la pixação, la cual se originó en distintas ciudades brasileñas en la década de 1960 y se ha seguido desdoblando hasta la actualidad. Algunos de los estilos más utilizados en orden de aparición en la cultura de los pixadores son: pixo o pixação, tag recto, eternos, grapixo o pixo contorneado. Xarpi es una palabra utilizada exclusivamente entre los pixadores para referirse a la pixação, xarpi es pixar pronunciado al revés.

Rio de Janeiro

La ciudad de Rio de Janeiro, como cualquier entorno urbano, alberga una diversidad de culturas, y como entorno urbano brasileño alberga necesariamente las culturas urbanas alternativas de la pixação y el graffiti de escritores. Comenzamos dimensionar la diversidad en la pixação y el graffiti brasileño a través de las charlas que tuvimos Gustavo Coelho quien en 2011 dirigió el video documental Luz, Câmera, Pichação. Coelho explica que existen diferencias entre la pixação de las ciudades de Rio de Janeiro y São Paulo, esas diferencias se refieren principalmente a las características de las tipografías utilizadas por los pixadores de cada ciudad. En São Paulo las caligrafías son rectilíneas y de grandes dimensiones, en Rio de Janeiro las caligrafías son curvilíneas y con dimensiones menores.

BOBI fue el primer graffitero que conocimos personalmente en Brasil durante nuestra primera visita a la ciudad de Rio Janeiro en septiembre de 2014, él nos presentó a otros escritores de graffiti de la ciudad: KAJAMAN y NEXT2. Estos tres graffiteros forman parte de la organización de uno de los festivales mas importantes de esta ciudad, ellos lo definen como el mayor evento de graffiti voluntario del mundo: Meeting of Favela (MOF). MOF surge como contraposición al festival internacional nacido en Alemania llamado Meeting of Styles (MOS) en el que la única manera de participar es mediante carta de invitación. Volvimos a Rio de Janeiro en noviembre de 2014 a presenciar la novena edición del MOF en Villa Operaria, en Duque de Caxias, Rio de Janeiro, en ella pudimos apreciar el diálogo y la interacción cultural que graffiteros de todo Brasil y de otros países tienen con esta ciudad.

Imagen 2. Pixação, Curitiba, 10/09/14.
Tags rectos realizados por pixadores desconocidos utilizando
pintura látex y rodillo sobre muro con recubrimiento de concreto.
Fuente: Pedroza Amarillas, Marco Tulio (2014).

Curitiba

Curitiba fue la segunda ciudad brasileña que conocimos en 2014, como en los otros escenarios urbanos investigados, la pixação y el graffiti de escritores se articulan con todas las culturas que conforman la ciudad. AUMA fue el primer graffitero brasileño que contactamos desde México, pudimos hacerlo gracias a EKER quien es el ejecutivo de ventas de la marca mexicana de pinturas en aerosol Ilegal Skuad. Posteriormente, EKER, nos puso en contacto con José Ángelo da Silva y Ana Luisa Fayet Sallas. Una pareja de sociólogos quienes también investigan la cultura de los escritores de graffiti en México, ambos imparten cátedra en la Universidad Federal do Paraná y en el Colegio de México.

Gracias AUMA tuvimos la oportunidad de documentar las prácticas y las narrativas de: TOM 14, graffitero curitibano quien vivió en la ciudad de Guadalajara, México; de CAFE, otro graffitero curitibano que gusta de imprimir en sus trabajos la temática de la cultura africana; de los pixadores GRYPE, LINGÜIÇA y BIDU, quienes paradójicamente practican indiscriminadamente la pixação y en algunas ocasiones el graffiti de escritores.

A través de AUMA conocimos a CIMPLES, uno de los pixadores más antiguos de la ciudad quien abandonó la práctica de la pixação por la de las Artes Visuales. CIMPLES definió la pixação de Rio de Janeiro por su pequeño tamaño y letras curveadas; la de São Paulo por su tamaño grande, y sus letras rectas y anguladas; y la de Curitiba por sus letras mas rectas y grandes que en São Paulo.

DAVIS, otro de los graffiteros curitibanos que conocimos mediante AUMA, comenzó practicando la pixação para posteriormente dedicarse a la práctica del graffiti de escritores exclusivamente. Es la cabeza de la organización del festival de graffiti curitibano Street of Styles y dueño de Capsula graffiti Shop. En 2015 volvimos a Curitiba para presenciar el festival, que al igual que el MOF también se opone al MOS.

Feira de Santana y Salvador, Bahia

En nuestro primer acercamiento a las culturas de la pixação y del graffiti brasileños, es decir, en 2014, tuvimos la oportunidad de asistir al 2º Encontro de graffiti de Feira de Santana, Bahia. Conocimos este encuentro gracias a BOBI, quien también nos presentó a graffiteros como KAJAMAN, NEXT2 y Heitor Corrêa de Rio de Janeiro; BIGOD, NOTEM, VIDAL, FUMAX, KBÇA, PIPIPNO, FTX y Julio Costa de Salvador, Bahía; MAO de São Paulo, CHERMIE de Amazonas, DEZA de Recife; y CAMELO y DNIELLE de Teresina, Piauí.

Después del encuentro conocimos el centro de Salvador y la Ladeira da Preguiça, donde los graffiteros locales realizan intervenciones constantemente. En esa ocasión se realizó una producción entre varios graffiteros que participaron días antes en el encuentro de Feira de Santana. En este lugar, conocimos a SINS un graffitero nacido en Australia quien fue el primero en establecer en Salvador, Bahia, una tienda especializada en graffiti.

A nuestro regreso en 2015 pudimos documentar la creación del festival de graffitiBahia de Todas as Cores” (BTC), el cual articuló la celebración de una reunión nacional de escritores de graffiti con un amplio programa de actividades y eventos de interés cultural-artístico que tuvieron lugar en diversos espacios públicos en la ciudad de Salvador, Bahia y más tarde en otros municipios. La primera edición del BTC, con sede en Salvador, se celebró los días 12 al 15 de marzo de 2015, este festival ya está considerado dentro del calendario anual de festivales de graffiti en Brasil.

Imagen 3. Pixação, Curitiba, 10/09/14.
Grapixo o pixo contorneado realizado por POBRES Crew, pixadores originarios de la
ciudad de Curitiba, utilizando pintura látex y rodillo sobre muro recubierto de concreto.
Fuente: Pedroza Amarillas, Marco Tulio (2014).

Recife

La última ciudad de Brasil que conocimos durante el trabajo de campo en marzo de 2015 fue Recife, acudimos a presenciar la 7ª edición del festival denominado Recifussion (RF7). Fuimos invitados a este festival por Nika Dias, integrante de la 33 Crew responsable de la realización de Recifussion. En el festival internacional de graffiti RF7 conocimos a otros destacados integrantes de la 33 crew como JOHNY C y AREM. Además de asistir al festival, simultáneamente pudimos conocer el barrio de Pina y el trabajo que realizan algunos pixadores locales para luchar contra el consumo de drogas y para fomentar la interacción de la comunidad.

En este importante acercamiento conocimos a los pixadores SHELLDER, STILO, MENOR, BOLADO, TAB e INSANO, quienes paradójicamente también son escritores de graffiti. Estos pixadores-escritores de graffiti pertenecientes a las Crews OSMO (Os Mais Odiados), ADP (Anarquistas Detonadores da pixação), 100 Parar (Sem Parar) y VQ (Varias Queixas), realizan un servicio social llevando graffiti a las comunidades menos favorecidas de esta ciudad. Dichas comunidades se encuentran en la periferia de la Favela de Bode y se componen de construcciones a las que denominan palafitas, las cuales son edificadas con madera y materiales reciclados a las márgenes del río. A esta acción de realizar graffiti de escritores en las comunidades constituidas por palafitas la han denominado Palaffiti.

Consideraciones finales

Como mencionamos al inicio, este artículo muestra parcialmente los resultados de nuestra tercera investigación (Pedroza, 2016) acerca del tema. Para realizarla utilizamos la propuesta epistemológica de Haidar (2006), de la cual utilizamos como ejes teóricos: la Epistemología de la Complejidad (Morin) y la Semiótica de la Cultura (Lotman). A partir de los ejes mencionados analizamos la cultura urbana alternativa de los graffiteros como una cultura planetaria. Consideramos que la cultura del graffiti de escritores comenzó a consolidarse en Brasil en la década de 1990, la cultura de la pixação se consolidó aproximadamente dos décadas antes, lo que le aseguró la existencia hasta la actualidad.

Planteamos que la cultura graffitera brasileña se compone por dos culturas complejas que se articulan con la cultura del graffiti planetario; nos referimos a la cultura urbana alternativa de la pixação y a la cultura urbana alternativa del graffiti de escritores. La primera posee un carácter marcadamente nacional mientras que la segunda posee un carácter planetario: en la primera los resultados de las prácticas son exclusivamente firmas o tags, mientras que en la segunda la tipología de estilos abarca tags, bombas, piezas, wildstyle, caracteres, producciones, etc.

Referencias

Vol. 19, núm. 2 marzo-abril 2018

La fotografía: de la imagen fiel de la realidad
a la imagen transdimensional

Carolina Buenrostro Pérez Cita

Resumen

En este artículo se aborda cómo la imagen fotográfica, reconocida oficialmente en el año 1839 en pleno auge del conocimiento científico, pasó de ser concebida como un medio de registro fiel de la realidad, a una imagen compleja que guarda múltiples dimensiones; y que responde a condiciones de producción, circulación y recepción determinadas por la ideología y el poder.
Palabras clave: imagen fotográfica, complejidad, transdisciplina.

Photography: from the faithful image of reality to the trans-dimensional image

Abstract

This article deals with how the photographic image, officially recognized in 1839 at the peak of scientific knowledge, went from being conceived as a means of faithful recording of reality, to a complex image that holds multiple dimensions; and that responds to conditions of production, circulation and reception determined by ideology and power.
Keywords: photographic image, complexity, transdiscipline.




Un conocimiento no es el espejo de las cosas o del mundo exterior. Todas las percepciones son a la vez traducciones y reconstrucciones cerebrales, a partir de estímulos o signos captados y codificados por los sentidos; de ahí, es bien sabido, los innumerables errores de percepción que sin embargo nos llegan de nuestro sentido más fiable, el de la visión. Al error de percepción se agrega el error intelectual.

Morin.

Introducción

El surgimiento oficial 1 de la fotografía sucedió en 1839, cuando en la Academia de Ciencias de Francia, Louis Daguerre presenta el daguerrotipo, procedimiento fotográfico por medio del cual se logra fijar la imagen en un soporte que puede perdurar en el tiempo. Esto fue en el siglo XIX, cuando está en pleno auge el positivismo, un pensamiento filosófico que afirma que el único conocimiento verdadero es el científico; por lo tanto, se buscan certezas, orden y organización, a través de un método que puede ser verificado. Este pensamiento establece que sólo el conocimiento científico podría llevar a la humanidad al progreso y deja fuera de ‘la verdad’ a todas las demás formas de conocimiento y producción de conocimiento.

Si bien sabemos que la fotografía está ligada a un desarrollo científico, ya que utiliza a las ciencias como la química, la óptica, y ahora a la informática, para su mejora y desarrollo; este hecho también implicó que en ese momento, y aún mucho tiempo después, se le haya otorgado el atributo de ser el medio por el cual se retrataba fielmente la realidad. De esta manera, las imágenes capturadas por la cámara fotográfica se convirtieron en las ilustraciones perfectas que acompañaban algunos textos, como los periodísticos, los trabajos arqueológicos y los antropológicos, por ejemplo.



Imagen 1. Ruinas de San Juan Teotihucán, México, autor desconocido. 2

En aquel momento se creía que la fotografía no podía mentir, porque lo que se veía en la realidad era tal cual lo que se mostraba después en la imagen impresa. Sin embargo, ahora sabemos que esa idea no es del todo cierta, ya que, desde las primeras imágenes que se realizaron podemos percatarnos que los fotógrafos del siglo XIX y posteriores producían imágenes con una intención estético-artística. Podemos corroborar esto al ver las fotografías que se inspiraron en algunos géneros de la pintura, como el retrato, la naturaleza muerta o el paisaje. Esto quiere decir que su uso no fue solamente el de una ilustración que acompañara investigaciones científicas.



Imagen 2. L’Atelier de l’artiste (El taller del artista), Louis Daguerre, 1837. 3

Más tarde, con la producción a gran escala de cámaras portátiles y la proliferación de lugares donde se podían imprimir los rollos fotográficos (sin que fuera necesario tener todos los conocimientos de técnicas de revelado que conocían sólo los fotógrafos profesionales), la fotografía adquirió un uso recreativo; se convirtió en el medio por el cual las familias (que tenían posibilidad de comprar este aparato) podían guardar sus recuerdos de viajes, fiestas y ceremonias. Asimismo, el fotoperiodismo se benefició de estos modernos aparatos, que pueden ser fácilmente transportados a los lugares donde se encuentran las noticias.



Imagen 3. Anuncio cámaras fotográficas, 1913, George Eastman Museum. 4

Actualmente, en pleno siglo XXI, el uso de la cámara fotográfica se ha extendido de manera sorprendente, las nuevas tecnologías han permitido que estos dispositivos se encuentren integrados a teléfonos portátiles, tabletas digitales o computadoras personales; haciendo más accesible que cualquier persona pueda realizar una fotografía. Pero no sólo ha evolucionado la tecnología de los dispositivos fotográficos, la idea de que la fotografía es un retrato fiel de la realidad se ha ido desvaneciendo con el paso del tiempo; no se está afirmando que la fotografía mienta (aunque sabemos que la imagen puede manipularse y pueden producirse imágenes con esa intención), lo que se quiere plantear en este texto es que la fotografía no es solamente el resultado mecánico de disparar una cámara, sino el resultado de una práctica de sujetos transdimensionales.

Este cambio fue posible porque surgieron nuevas corrientes de pensamiento como la complejidad y la transdisciplina, que ubican a los sujetos en otras realidades que la ciencia simplista no ha querido reconocer. Mientras que la ciencia simplista apuesta por una división por disciplinas, en donde la hiperespecialización es la forma de conocimiento de la sociedad contemporánea, las ciencias de la complejidad y la transdisciplina apuestan por superar y transgredir las fronteras establecidas entre las disciplinas (Nicolescu, 1996).

Estas nuevas corrientes también plantean que existe un continuum entre la ciencia y la naturaleza, reconocen el azar, la desorganización y la auto-organización; así como también se reconoce la existencia de emociones en los procesos de aprendizaje o de creación de conocimiento de los sujetos. Insisten además en que hay otras formas de conocimiento heredados por culturas ancestrales (que en otros momentos fueron tachados de supersticiones y subdesarrollo); así como que otras manifestaciones del hombre pueden crear conocimiento, como el arte, y que existe un continuum ciencia-arte.

Con base en estos planteamientos, el fotógrafo, que en siglos pasados se consideraba como un sujeto que no interfería con la realidad, ahora se presenta como un homo complexus; es decir, un ser atravesado por distintas dimensiones: social, política, histórica, económica, estética y emocional, por mencionar sólo algunas. A este cúmulo de dimensiones se le denomina transdimensionalidad. Esto quiere decir que cuando alguien produce una fotografía, no la realiza desde su dimensión individual solamente, sino que existen otras dimensiones que inciden de manera directa en las imágenes que produce.

Estas dimensiones siempre son colectivas, es decir, el sujeto las aprende e interioriza porque vive en sociedad. Además, no están separadas, se producen y reproducen al mismo tiempo; es decir son complejas, 5 recursivas. Con esto queremos decir que vamos y venimos de una a otra dimensión, en menor o mayor grado; somos sujetos pensantes, históricos, culturales, al mismo tiempo que emotivos, económicos y políticos, sin que alguna de estas dimensiones sea menos o mejor que la otra. Ser sujetos complejos significa, entre otras cosas, que no estamos solos en el mundo, que vivimos en una sociedad y cultura, que existe una gran variedad de formas de pensar, sentir y habitar el mundo, y que estas condiciones distinguen la forma en que retratamos a través de un aparato fotográfico.

Esta transdimensionalidad del sujeto debe llevarnos a pensar que existen factores sociales, políticos, culturales, etcétera, que determinan la producción, circulación y recepción de la imagen. Siendo el poder y la ideología los mecanismos que limitan esta producción, circulación y recepción. Pongamos un ejemplo. Las imágenes 4 y 5 pertenecen a un video 6 que lanzó MACMA (Movimiento Ayuda Cáncer de Mama), 7 como parte de una campaña para promover la detección del cáncer de mamá.



Imágenes 4 y 5. Imágenes que hablan sobre la censura de los senos desnudos de la mujer en redes sociales. 8

Como podemos observar, la imagen 4 muestra a una mujer de frente, desnuda y los íconos de Facebook e Instagram que cubren sus pezones. Esta campaña denuncia la censura que hacen las redes sociales de las imágenes de los senos desnudos de las mujeres, aun cuando su fin sea el de enseñar al público cómo prevenir los riesgos del cáncer de mama mediante la autoexploración. Es por eso que recurren a los senos de un hombre, que no son censurados en redes sociales, para mostrar cómo debe realizarse una autoexploración mamaria.

Estas imágenes son evidencia del funcionamiento de la ideología y del poder, que determinan cómo se producen, circulan y se reciben las fotografías. En este ejemplo podemos observar cómo pueden producirse imágenes que escapen a la censura de las redes sociales; que son las que determinan cuáles imágenes son aptas o no para el público que participa en estas redes, censurándolas y excluyéndolas. Esta campaña lanzada por MACMA cuestiona por qué es permitido ver el pecho de un hombre desnudo, y no el de una mujer desnuda en redes sociales. Además, es muy directa y debemos considerar, por lo tanto, quién la realiza; se trata de MACMA una organización que busca que las mujeres tengan más información sobre su salud; que insiste en terminar con el tabú del cáncer que existe en torno a esta enfermedad; y que quiere llegar a la mayor cantidad de público posible, por eso se atreve a desafiar a estas compañías poderosas mediante una campaña creativa.

Hay otros ejemplos de fotógrafos que realizan imágenes para denunciar algún problema social, que se producen, no desde aquella fotografía que procuraba retratar la realidad fielmente, sino que aprovechan al máximo las dimensiones estético-artística y emotiva, para conjuntarlas con otras dimensiones sociales, políticas, históricas que los atraviesan. Por ejemplo, el trabajo fotográfico Reliquias (2012), de Olivia Vivanco, tiene como objetivo mostrar las condiciones de precariedad económica e inseguridad en las que viajan los migrantes centroamericanos para llegar a los Estados Unidos, y a los que retrata en su paso por el albergue “La 72”, en Tenosique, Tabasco. Es un trabajo que conjuga la poética y las emociones, con una realidad de desigualdad social y económica en un contexto de violencia.



Imagen 6. Imagen perteneciente a la serie fotográfica Reliquias (2012), de Olivia Vivanco. Copyrigth© 2015olivia-vivanco-torres. 9

Este trabajo no busca la denuncia directa de las precarias condiciones y violencia en que viajan estos migrantes centroamericanos; más bien recurre a las emociones que puede despertar en el espectador que observa en las fotografías la importancia que le dan los migrantes a los pocos objetos que llevan consigo; y que son el único recuerdo de su país y de sus seres queridos, la dimensión emotiva es donde se centra la fuerza de este trabajo fotográfico. ¿Por qué no se les ve la cara a estos migrantes? ¿Por qué se ocultan si retratar su rostro sería la mejor prueba de que ese sujeto existe? ¿No sería un retrato fiel de la realidad de la migración fotografiar su rostro? ¿Por qué se hace hincapié en la ficha que contiene los datos de estos migrantes? Podemos lanzar varias hipótesis que contesten a estas preguntas, sólo dejo en la mente del lector que estos sujetos fueron fotografiados en “La 72” en Tenosique, Tabasco, un lugar que fue nombrado así para recordar a 72 migrantes secuestrados y asesinados por el crimen organizado, cuyos cuerpos fueron encontrados en el año 2010, en el Municipio de San Fernando, Tamaulipas.

Hemos visto cómo las imágenes fotográficas nos revelan que existen múltiples dimensiones en la cultura humana, y que tienen diferentes funciones como ser memoria y comunicar un mensaje (Lotman, 1996); que transmiten esta información de diferentes formas, ya sea produciendo imágenes artísticas-estéticas que apelen a las emociones que pueden despertar en el público receptor, o produciendo fotografías más cercanas al fotoperiodismo, por poner sólo algunos ejemplos. Asimismo, nos permiten conocer cómo piensan y ven los sujetos que producen estas fotografías, considerando que éstos están atravesados por múltiples dimensiones y que la ideología y el poder juegan un papel importante en su producción, circulación y recepción.

El papel de la fotografía no es pasivo, interactuamos con la imagen como sujetos complejos, nos alejamos cada vez más de considerarla un mero registro fiel de la realidad a la que pretendía constreñirla el pensamiento hegemónico del siglo XIX. Estas nuevas posiciones existen no sólo porque han pasado casi dos siglos de su nacimiento oficial, sino porque estamos descubriendo y aprendiendo otras formas de conocer el mundo que nos llevan a otros rumbos muy lejanos de la ciencia positivista, que desconoce todas las problemáticas que tratamos.

Referencias

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  • Bajtín, Mijaíl (1989). Teoría y estética de la novela. Madrid, España: Taurus.
  • Carrizo Luis, et al. (2004). Gestión de las Transformaciones Sociales MOST Documento de debate – no. 70. Transdisciplinariedad y Complejidad en el Análisis Social. Paris, Francia: UNESCO.
  • Haidar, Julieta (2006). Debate CEU-Rectoría. Torbellino pasional de los argumentos. Ciudad de México, México: UNAM. Recuperado de: http://www.posgrado.unam.mx/publicaciones/ant_col-posg/31_Debate_CEU.pdf.
  • Lotman, Iuri (1982). La estructura del texto artístico. Madrid, España: Libro de bolsillo Itsmo.
  • Lotman, Iuri (1996). La Semioesfera I. Semiótica de la cultura y el texto. Navarro, D. Sel. y Trad. Madrid, España: Cátedra. Recuperado de: http://culturaspopulares.org/populares/documentosdiplomado/I.%20Lotman%20-%20Semiosfera%20I.pdf.
  • Morin, Edgar (1977). El Método I. Madrid, España: Cátedra.
  • Morin, Edgar (1997). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona, España: Gedisa.
  • Morin, Edgar (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Paris, Francia: UNESCO.
  • Nicolescu, Basarab (1996). La transdisciplinariedad. Manifiesto. Recuperado de: http://www.ceuarkos.com/manifiesto.pdf.
  • UNESCO (2002) Manual de iniciación pedagógica al pensamiento complejo. Paris, Francia: UNESCO.

Vol. 19, núm. 2 marzo-abril 2018

Continuidad entre la ciencia y el arte en el movimiento
Zapatista: una mirada desde la complejidad

Francisco De Parres Gómez Cita
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Resumen

Como una de las perspectivas más actuales de la ciencia, existen posicionamientos que invitan a romper con las barreras disciplinares; lo anterior se plantea como una necesidad para solucionar infinidad de problemas que enfrentamos de manera conjunta como sociedad en crisis y donde es preferible que los científicos ya no se posicionen en un solo campo de conocimiento. Así, desde la perspectiva de la complejidad, se propone que es necesario tender puentes para unir desde los conocimientos más abstractos como las matemáticas y la física, pasando por la antropología o la historia, hasta conocimientos prácticos y sensibles como los que nos propone el arte; sin embargo, como exploraremos en el texto, este tipo de propuestas no sólo pertenecen a la academia, sino que también se están retomando como parte de algunos movimientos sociales de avanzada en México, en especial por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Palabras clave: complejidad, ciencia, arte, zapatismo, movimientos sociales.

Continuity between science and art in the Zapatista movement: A look from the complexity

Abstract

As one of the most current perspectives of science, there are positions that invite us to break with disciplinary barriers, which is considered as a necessity in order to solve the countless problems that we face together as a society in crisis and where it is preferable that scientists no longer position themselves in a single field of knowledge; In this context, Complexity perspective proposes the necessity to build bridges to unite from more abstract knowledge such as mathematics and physics, through anthropology or history, to practical and sensitive knowledge such as those proposed by art; However, as we will explore in this paper, this kinds of proposals not only belong to the academy, but have also being reconsidered by some advanced social movements in Mexico, especially by the Zapatista Army of National Liberation.
Keywords: complexity, science, art, zapatism, social movements.

Sobre los fundamentos de la ciencia moderna



Divide las dificultades que examinas en tantas partes
como sea posible para su mejor solución.

René Descartes



Dentro del desarrollo y construcción de lo que se conoce como ciencia, la humanidad siempre se ha caracterizado por estar continuamente en la búsqueda de respuestas que nos ayuden a comprender mejor al mundo en el que vivimos; es así que, como parte de este proceso, han existido ideas que marcaron profundamente los distintos periodos de la historia; por ejemplo, las investigaciones realizadas por los pensadores del periodo del Renacimiento del siglo XVII y la Ilustración a mediados del siglo XVIII en Europa, entre los que destaca René Descartes, considerado como uno de los principales fundadores de la ciencia moderna.

Si bien, en su momento, las propuestas que trataban de establecer las características del método científico produjeron amplios e interesantes debates, parte de las críticas que se pueden hacer hoy a esta forma de producir conocimiento (que en algunas investigaciones se sigue utilizando), es que se basa en entender que existen divisiones entre el cuerpo y la mente, o entre la razón y las emociones.

Lo anterior, para justificar que el modo de actuar de los científicos debe de ser “objetivo” y así hacer investigaciones “verdaderamente científicas” con resultados comprobables; sin embargo, en la realidad más cotidiana podemos observar que esto ocurre de una manera muy distinta, basta observar cómo las personas, cuando se interesan por algún tema en especial, lo hacen porque se sienten atraídos y quieren conocer más, de tal manera que la curiosidad misma ya está cargada de emociones, al menos de aceptación o rechazo.

Ilustración por Alberto Montt. S/f.
Recuperada de: http://www.dosisdiarias.com/, Creative Commons.

Así, los pensadores que fundaron la ciencia moderna, concebían, a grandes rasgos, que los investigadores debían ser imparciales y no dejarse influir por las emociones, lo que provocó que se establecieran como acciones opuestas el conocimiento científico y a las prácticas que surgen desde lo que sentimos, como el arte. Pero en realidad no advertían que existe una continuidad entre todas estas formas de conocimiento.

Para entender mejor cómo estaba fundamentado el modelo de la ciencia moderna, se defendía, por ejemplo, que los investigadores se encontraban separados de sus temas de estudio, además de que para ser más exactos en lo que se intentaba descubrir, era necesario que tuvieran un conocimiento altamente especializado y por lo tanto más simplificado y fragmentado, tal como decía Descartes respecto a dividir lo que se quiere estudiar en el mayor número de partes posibles, de tal forma que, si se procede de esta manera, es difícil encontrar diálogos que den cuenta de la complejidad de la vida de manera extensa.

Es pertinente decir que en ese tiempo el conocimiento estaba reservado para las clases ilustradas. Además, estos principios del método científico fueron fundados en Europa, por lo tanto, eran excluyentes tanto a los diferentes estratos de la sociedad como a otras poblaciones que no formaran parte del mediterráneo, con esto se dejaba fuera a toda la sabiduría de otros pueblos que se consideraban atrasados o incivilizados, y así se hicieron aún más grandes las separaciones y las brechas entre las poblaciones del mundo.

En esta misma línea, es necesario apuntar que la realidad es mucho más densa y compleja, empezando por reconocer, ya no desde una posición científica sino de la manera más amplia, como seres humanos, que todos interactuamos constantemente con distintos campos de conocimientos, es decir, ponemos en práctica la transdisciplina pero necesitamos ser conscientes de ello: hacemos uso de la física en nuestros desplazamientos diarios; utilizamos la química cuando cocinamos; nuestro cuerpo tiene procesos biológicos, microcelulares y neurocerebrales sin los cuales no podríamos vivir; ponemos en práctica nuestra inteligencia matemática y económica cuando adquirimos algún producto o servicio; al mismo tiempo que pertenecemos a una historia global como parte de un periodo específico en el tiempo; es decir, constantemente en nuestro día a día retomamos muchos terrenos de conocimiento que, en realidad, están más unidos y continuos que separados o sin relación; por lo tanto, para reconocer esa transdisciplinariedad y complejidad tanto de los sujetos como de la vida, surgen nuevos caminos que nos invitan a replantear la ciencia como hasta ahora la hemos conocido.

La complejidad y la transdisciplina como propuestas contemporáneas



…la complejidad aparece allí donde el pensamiento simplificador falla, pero integra en sí misma todo aquello que pone orden, claridad, distinción, precisión en el conocimiento. Mientras que el pensamiento simplificador desintegra la complejidad de lo real, el pensamiento complejo integra lo más posible los modos simplificadores de pensar…

(Morin, 1997: 3)



Es así que, como una de las propuestas más actuales cuyo objetivo es superar estas separaciones creadas de manera artificial (por la ciencia moderna) dentro de las disciplinas científicas, surge la teoría de la complejidad y la transdisciplina, cuyos principales impulsores son Edgar Morin y Basarab Nicolescu. En consecuencia, desde esta perspectiva se busca integrar el conocimiento de campos que antes se estudiaban de forma separada o simplificada, es decir, se aspira hacia un abordaje complejo de nuestros objetos de estudio, y se deja claro que estas propuestas no deben verse como un pensamiento acabado o delimitado, ya que se concibe la construcción del conocimiento como un continuo proceso de transformación, a diferencia del pasado donde se defendía una visión acumulativa del conocimiento como si se intentara llegar a tener la última verdad.

¿Pero, qué entendemos cuando hablamos de complejidad y transdisciplina? De forma básica, lo podemos pensar como la construcción de una red que busca unir conocimientos que antes se estudiaban de forma aislada, donde se integran incluso aquellos que previamente se consideraban como excluyentes, por ello hay que mirar la realidad desde una perspectiva que se define como transdimensional, es decir, que la realidad se compone de diferentes dimensiones muy diversas que van desde la social, la psicológica, la económica, la histórica, la política, la del lenguaje, y demás niveles que nos interesen que se relacionan con nuestro tema de estudio y que hay que analizar de manera articulada. Como ejemplo, podemos pensar que cuando estudiamos un fenómeno desde una sola disciplina, como tradicionalmente se hacía, es como si alumbráramos con una linterna el objeto que queremos conocer pero sólo alcanzáramos a dar luz a una de sus caras, por lo tanto, necesitamos más linternas, o en nuestro caso, disciplinas y sus herramientas para alumbrar nuestro tema desde el mayor número de ángulos posibles, lo que nos ayudará a comprenderlo mejor.

Autor desconocido. Imagen recuperada de:
https://sociedadcriticaco.wordpress.com/
Creative Commons (Consultado el 15 de marzo de 2018).

Desde la perspectiva de la complejidad y la transdisciplina, lo que se planeta es que esta forma de conocer impacte en todos los niveles de la investigación, desde cómo concebimos lo humano y la realidad, nuestra posición frente al cómo conocemos, qué herramientas utilizamos, cómo las aplicamos y hasta los temas que elegimos; por lo tanto, es fundamental en este planteamiento que se logren ampliar las posibilidades de hacer investigación, contribuyendo a una reflexión crítica y sobre todo ética acerca de cómo nuestro trabajo transforma la realidad.

En la actualidad aún existen varias rupturas entre las ciencias naturales, las ciencias sociales, las ciencias cuantitativas y las ciencias artísticas (sólo por mencionar algunas), donde es preciso pensar la necesidad de replantear el conocimiento para tender puentes, transgredir las barreras y encontrar las continuidades desde las ciencias más “duras” hasta el conocimiento que se produce desde el arte, en palabras de Velilla: “…no se trata de suprimir las disciplinas, sino por el contrario de hacerlas aún más útiles, coordinándolas e integrándolas, lo cual implica una educación mental y una estructura de pensamiento capaz de afrontar la complejidad, que es el mejor antídoto contra los pensamientos únicos.” (Velilla, 2002:8).

En ese sentido no sería lo mismo complicado que complejo, ya que podríamos definir lo primero como la incapacidad de comprender cierto tema o problema, mientras que lo complejo corresponde a una riqueza de conocimiento que desborda en sí mismo tanto nuestro propio pensamiento como a nuestros temas de estudio.

Uno de los retos más grandes con que se encuentra el planteamiento de la complejidad y la transdisciplina, es que no bastaría con unificar las diferentes ciencias y artes que se producen desde la academia, sino además es necesario integrar otros conocimientos igual de valiosos como los que se dan en la vida cotidiana y fundamentalmente, los que históricamente han estado fuera de los grupos de poder de las universidades o los países que son potencias mundiales, es decir, lo que se produce fuera de los círculos intelectuales y, sobretodo, el conocimiento de los pueblos originarios.

Por ello, como veremos a continuación, además de unificar el conocimiento que se produce desde las diferentes esferas de la vida de manera compleja, es necesario que este se pueda aplicar para mejorar las condiciones de existencia de toda la población a nivel mundial. En ese sentido, actualmente experimentamos periodos de fuerte descomposición del tejido social producto de una inequitativa distribución de la riqueza, que se traduce en un acceso desigual a los recursos que posibiliten tener una vida digna; no obstante, si bien existen innumerables movimientos sociales que pugnan por los derechos de los más desfavorecidos, no en todos los casos se hace énfasis en que el factor más importante para salir de la crisis es la continuidad existente entre las ciencias y las artes; sin embargo, en las comunidades autónomas zapatistas del sureste mexicano, se comienza a discutir sobre la urgencia de recuperar estos planteamientos.

En ese sentido, es importante señalar cómo desde el Zapatismo se están articulando conocimientos, por ejemplo, desde la política con la crítica que hacen los movimientos sociales al Estado, la sociología que plantea nuevas formas de organización, la historia que reconoce a los pueblos originarios como sistemáticamente excluidos, la antropología que rescata el valor de los diferentes grupos culturales, el arte como herramienta de denuncia, además de áreas como la agroecología, la medicina, la geografía, la física y demás dimensiones del conocimiento que en articulación todas ellas pueden construir mejores formas de existir de manera global.

Preparando el terreno: practicar la ciencia y el arte para construir un mundo nuevo



Es nuestra creencia que la posibilidad de un mundo mejor (no perfecto ni acabado, dejemos eso para los dogmas religiosos y políticos) está fuera de la máquina y su posibilidad se sostiene en un trípode. O más bien en la interrelación entre tres columnas que han pervivido y perseverado, con sus altibajos, sus pequeñas victorias y sus grandes derrotas, a lo largo de la breve historia del mundo: las artes…las ciencias y los pueblos originarios con los sótanos de la humanidad.

Subcomandante Insurgente Galeano, 2016



Si bien el movimiento indígena conformado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha tenido diferentes momentos de recomposición desde su levantamiento en armas el 1 de enero de 1994; a partir del 21 de diciembre de 2012, cuando más de 50,000 de sus integrantes hicieron una marcha en algunas de las principales cabeceras municipales de Chiapas, en lo que se conoció como la “Marcha del silencio”, podemos decir que se dio paso hacia una nueva etapa de vinculación y apertura de los y las zapatistas para con la sociedad mexicana y la internacional (Arcos y Zagato, 2017: 82-85), proceso que iniciaron con esta especie de performance artístico-político, donde sus integrantes marcharon de manera silenciosa en filas que formaban espirales de caracol, para al final todos y cada uno subir a una tribuna y alzar el puño, con lo que simbólicamente representaban que comparten el poder como se ejerce en sus comunidades, es decir, a través del principio zapatista del “mandar-obedeciendo”, o en otras palabras donde “el pueblo manda y el gobierno obedece”.




Como se puede observar, este acto artístico-político fue una multitudinaria reaparición del en la vida pública cuando se decía que ya había desaparecido, aunque en realidad sólo no había tenido atención de los medios de comunicación comerciales; con esto se demostró, que se mantuvieron reorganizándose al interior de sus comunidades para construir su autonomía en colectividad (Ibídem: 83-84).

Dentro de esta continuidad de eventos del movimiento que también identifican autores como Arcos y Zagato (2017) o Aguirre Rojas (2017), posteriormente, en 2013 y 2014, se convocó en un llamado masivo para aprender de las y los zapatistas en lo que ellos denominaron como La Escuelita Zapatista, serie de eventos en los que se invitó a todos los miembros de la sociedad, simpatizantes con la causa del movimiento, a conocer de cerca cómo las comunidades indígenas ejercen nuevas formas de organización con base en sus 13 demandas colectivas: Democracia, justica, libertad, paz, salud, tierra, alimentación, trabajo, comunicación, independencia, cultura y educación; las mismas demandas por las que se levantaron en armas hace más de 20 años y que actualmente son una realidad gracias a la organización; lo que se hizo evidente no sólo fue la vigencia de esta lucha, sino la concepción compleja y transdisciplinaria que tienen las comunidades zapatistas de todas las dimensiones de la vida que deben estar en equilibrio para vivir dignamente.

Estos dos eventos la marcha y la escuelita, el primero de naturaleza político-artística como una afrenta hacia los grupos en el poder y el segundo más enfocado hacia la educación desde donde se hizo una crítica hacia el privilegio exclusivo que se da al conocimiento que se produce desde las universidades constituyeron parte de los antecedentes de lo que para el 2016 y 2017 presentarían los y las zapatistas; es decir, otra serie de encuentros destinados a unir lo que en sus propias palabras “rescata lo mejor de la humanidad”, esto es: las ciencias, las artes y los pueblos originarios.

Los festivales zapatistas CompArte y ConCiencias por la Humanidad



La política, la economía y la religión dividen, parcelan, parten. Las ciencias y las artes unen, hermanan, convierten las fronteras en ridículos puntos cartográficos. Pero, cierto, ni unas ni otras están exentas de la feroz división de clases y deben elegir: o contribuyen al mantenimiento y reproducción de la máquina, o contribuyen a mostrar su necesaria supresión. Como si en lugar de re-etiquetar la máquina, embelleciéndola o afinándola, el arte y la ciencia plantaran, sobre la cromada superficie del sistema, un letrero lacónico y definitorio: “CADUCO”, “Tiempo Transcurrido”, “para continuar viviendo deposite otro mundo”.

Subcomandante Insurgente Galeano, 2016



Como se puede leer en este epígrafe de autoría del Subcomandante Insurgente Galeano (antes Marcos), en la actualidad el EZLN convoca a las ciencias y a las artes para construir alternativas en que todas y todos podamos vivir de una manera más justa, una posibilidad que sólo se puede ubicar, según Galeano y los zapatistas, “fuera de la máquina”, es decir, fuera del sistema capitalista que se basa en la acumulación de la riqueza en manos de unos cuantos; por lo tanto, para buscar soluciones que trasciendan fronteras y que unan la complejidad de todos los conocimientos en beneficio de la humanidad, se convocó recientemente a los encuentros “CompArte por la Humanidad” y “L@s Zapatistas y las ConCiencias por la Humanidad” que tuvieron lugar en Chiapas, México, y que se extendieron a todo el mundo gracias los linderos virtuales del internet.

Estos encuentros, durante los dos años en que se han realizado, convocaron a miles de personas de diversos países, entre zapatistas, miembros de varios pueblos originarios, artistas, científicos y asistentes de todo el mundo, para conocer cómo es que las comunidades autónomas que han resistido al neoliberalismo trasnacional, plantean ahora las artes y las ciencias como ejes fundamentales que articulan sus demandas.



Festival CompArte por la Humanidad, 2016. Presentación musical de las Bases de Apoyo Zapatistas, Caracol de Oventic, Chiapas, México. Fotografía: Francisco De Parres Gómez (Creative Commons).

A continuación, recupero parte del comunicado que dio a conocer el EZLN en donde se invita a los artistas y científicos a participar, en el cual se hace evidente cómo es que las y los zapatistas conciben la continuidad entre las ciencias y las artes como elementos constitutivos de la resistencia:

  • Primero: que la grave crisis que sacude al mundo entero y que habrá de agudizarse, pone en riesgo la supervivencia del planeta y todo lo que lo puebla, incluyendo los seres humanos.
  • Segundo: que la política de arriba no sólo es incapaz de idear y construir soluciones, también es una de las responsables directas de la catástrofe ya en curso.
  • Tercero: que las ciencias y las artes son quienes rescatan lo mejor de la humanidad.
  • Cuarto: que las ciencias y las artes representan ya la única oportunidad seria de construcción de un mundo más justo y racional.
  • Quinto: que los pueblos originarios y quienes viven, resisten y luchan en los sótanos en todo el mundo son poseedores, entre otras, de una sabiduría fundamental: la de la supervivencia en condiciones adversas.
  • Sexto: que el zapatismo sigue apostando, en vida y muerte, por la Humanidad.
  • (Subcomandante Insurgente Moisés, 2016a).

En relación con los artistas asistentes a los CompArte, simpatizantes con la causa, mas no miembros del EZLN, cabe señalar que, si bien no se trató de un acercamiento de carácter protocolario u “oficial”, estos contaron con la asistencia de otros movimientos sociales en resistencia a nivel nacional e internacional, entre los que estuvieron los representantes del pueblo Mapuche de Argentina y Chile, así como miembros de las Black Panthers (Panteras Negras) de Estado Unidos, militantes del Movimiento Sin Tierra de los trabajadores de Brasil o los fundadores del Festival Artifariti, evento artístico que lucha por la liberación del pueblo Saharaui en África, por mencionar algunos. Además de personas en México que luchan contra los proyectos extractivistas como la minería, la tala de bosques o el fracking y demás actividades que están acabando con la naturaleza y desplazando a poblaciones enteras.

Entre las disciplinas artísticas que se apreciaron se contó con danza, pintura, teatro, performance, música, malabares, actos circenses, títeres, conferencias, muestras editoriales, fotográficas y de carteles, talleres de grabado, serigrafía, cuento, literatura, expresión corporal, escultura, poesía, entre muchas otras.

Por otra parte, los eventos ConCiencias contaron con la participación de científicos quienes discutieron temas como agroecología, astronomía, matemáticas, medicina, genética, saberes ancestrales, geofísica, inteligencia artificial, epidemiología, filosofía de la ciencia, geometría, geociencias, biología, biotecnología y astrofísica, por mencionar algunas.



Festival ConCiencias por la Humanidad, 2017. Conferencias científicas para los Zapatistas, CIDECI-Unitierra, San Cristóbal de las Casas, México. Fotografía: Francisco De Parres Gómez (Creative Commons).

Para citar un caso, en los temas relacionados con la naturaleza que tanto importan a los y las zapatistas, podemos ver que dentro de sus diferentes manifestaciones artísticas el maíz tiene un papel central, además de que se representan las comunidades cultivando la tierra como parte de sus trabajos colectivos, en ese sentido, el arte funciona como transmisor de conocimientos, y en simultaneidad, en el área de las ciencias se discutió sobre las nuevas formas de cultivo y cómo estas benefician o afectan a la tierra, de tal manera que se articulan conocimientos que pueden provenir desde el arte o las nuevas tecnologías, pero en convivencia con los saberes ancestrales de los pueblos originarios que tienen un amplio conocimiento sobre estos temas, todo ello dirigido a abordar asuntos relacionados con la vida digna y cómo, por ejemplo, formas de producción poco éticas como los transgénicos están provocando tantas enfermedades.

Así, desde una visión compleja y transdisciplinaria vemos como la naturaleza para los pueblos originarios además de ser fuente de subsistencia forma parte de su territorio, su cosmovisión y cultura, perspectivas que anteriormente en relación a la ciencia se podían considerar excluyentes u opuestas, sin embargo, aquí vemos posible cómo articularlas; a esta vinculación de varias perspectivas y dimensiones desde la complejidad le llamamos dialogicidad, en referencia a los diálogos que se establecen desde posiciones distintas.

Como se observa, estas experiencias organizadas por el EZLN en forma de festivales artísticos y encuentros científicos fueron fundamentalmente un amplio intercambio de conocimientos, donde se lograron establecer diálogos entre miembros del movimiento zapatista, líderes obreros, campesinos e indígenas, colectivos artísticos, estudiantes e intelectuales, grupos de científicos, así como cualquiera que se sintiera interpelado por el llamado a fortalecer la resistencia de la mano de las ciencias y las artes, y donde el objetivo fue y seguirá siendo la construcción de un mundo mejor fuera de la máquina: “Imagina…, imagina que todo lo que se gasta en política…, se dedicara a las ciencias y las artes. Que en lugar de campañas electorales y militares hubiera laboratorios, centros de investigación y divulgación científica, conciertos, exposiciones, festivales, librerías, bibliotecas, teatros, cines, y campos y calles donde reinaran las ciencias y las artes, y no las máquinas.” (Subcomandante Insurgente Galeano, 2016).

Reflexiones finales “¿y tú, qué?…”



A ustedes, la juventud consciente, a los creadores y multiplicadores de artes y ciencias, los reconocemos como una gran luz en medio de tanta muerte y oscuridad, los necesitamos para seguir soñando, luchando y haciendo cada vez más grande eso que los poderosos tanto temen y que se llama democracia, libertad y justicia.

María de Jesús Patricio Martínez,
Vocera del Concejo Indígena de Gobierno, 2017



Como se pudo apreciar de manera breve al inicio del texto, anteriormente existía una visión de la ciencia que para entender el mundo fragmentaba y simplificaba el conocimiento del mismo, además de que ésta se encontraba reservada para grupos de élite donde la población a nivel más general se encontraba excluida. Posteriormente, en el siglo XX y como una de las propuestas más actuales, surgieron nuevos caminos con un posicionamiento ético que plantearon que es preciso construir puentes entre el mayor número posible de variables que den cuenta de la complejidad y transdisciplinariedad de la vida misma, donde es necesario incluir no sólo lo que se produce desde la academia sino además el conocimiento propio de la humanidad global integrando de manera igualitaria a los pueblos originarios.

Para finalizar, abordamos el ejemplo de cómo el Ejército Zapatista de Liberación Nacional hace posible esto; quienes en su práctica conciben múltiples factores de la vida que tienen que ser garantizados para todos y con ello construir un mundo nuevo; o como dicen ellos: una “casa nueva” más justa, digna y equilibrada, encontrando las continuidades que recorren desde las ciencias hasta las artes de manera compleja y transdisciplinaria.



Festival ConCiencias por la Humanidad, 2017. Palabras del Subcomandante Insurgente Galeano, CIDECI-Unitierra, San Cristóbal de las Casas, México. Fotografía: Francisco De Parres Gómez (Creative Commons).

Es necesario decir también que la tarea de escapar de la crisis que cada vez se agudiza más y construir una nueva sociedad nos involucra a todas y a todos, no será posible hacerlo de otra manera ya que desde una posición compleja y transdisciplinaria cada ser humano que busque una solución ética tiene algo que aportar.

Para concluir, nos quedamos con esta invitación que nos hacen los compañeros y compañeras zapatistas en voz de los Subcomandantes Insurgentes Moisés y Galeano para reflexionar… ya tocará a cada uno de nosotros si atendemos a su llamado:

A nosotros nos toca primero saber que esa casa es posible y necesaria. Y luego, pues bueno, lo más fácil: nos toca construirla. Y para eso necesitamos el saber, el sentir, la imaginación, necesitamos las ciencias y las artes. Necesitamos otros corazones. Ya llegará el día en que nos encontremos con quienes hacen las artes y las ciencias. Ese día les daremos un abrazo y, como bienvenida, les recibiremos con una sola pregunta: “¿Y tú qué?”
(Subcomandante Insurgente Moisés, Subcomandante Insurgente Galeano 2016a).

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Vol. 19, núm. 2 marzo-abril 2018

De las redes hacia el ciberespacio

Rodrigo Ardissom de Souza Cita
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Resumen

El siguiente trabajo es un recorrido socio-histórico por las teorías de redes en las ciencias humanas y un acercamiento a las relaciones, desde una perspectiva transdisciplinar. Las redes son parte de un proceso epistemológico que se inicia en la física, con formulaciones desde un concepto explicativo de las relaciones sociales, y se consolida como eje fundamental para entender las relaciones contemporáneas en Internet. El artículo busca problematizar y entender de forma breve cómo el concepto de redes se conecta con el desarrollo de la técnica y cómo la Internet despliega su tecnicidad en el ciberespacio/cibertiempo.
Palabras clave: redes, ciberespacio, transdisciplina, Internet.

Abstract

The following work is a socio-historical journey through the theories of networks in the human sciences and an approach to relationships, from a transdisciplinary perspective. Networks are part of an epistemological process that begins in physics, with formulations from an explanatory concept of social relations, and is consolidated as a fundamental axis to understand contemporary relationships on the Internet. The article seeks to problematize and briefly understand how the concept of networks connects to the development of technology and how the Internet displays its technicality in cyberspace / cybertime.
Keywords: networks, cyberspace, transdiscipline, Internet.

Introducción

Vivimos un periodo de intensos cambios en la sociedad contemporánea, lograr comprender estas inquietantes problemáticas implica repensar las metodologías, los caminos epistémicos y los referentes teóricos de las ciencias sociales. En la búsqueda de una comprensión más profunda de los cambios contemporáneos fue necesario traer a la superficie las particularidades de los procesos propios de las redes sociotécnicas —redes de computadoras que promueven un espacio propio de relación, redes que dependen de una interacción entre los hombres y las máquinas—, desarrollando un esfuerzo teórico para el entendimiento de una sociedad compleja, dinámica y organizada en redes, donde el aceleramiento en las vivencias del tiempo-espacio interfiere en la sociabilidad.

Para este ejercicio, problematizamos lo que significa actuar en una relación mediada, lo que implica estar adentro de esta red, los procesos de las relaciones virtuales mediadas por la técnica, y el mismo concepto de “redes”. Esto significa construir un panorama histórico del concepto de “redes” y de la constitución de este espacio-tiempo, estructura base de la construcción de las experiencias de las redes sociotécnicas desde las humanidades, así como la consolidación de un espacio de encuentros lleno de posibilidades, un aporte recursivo entre tecnología y sujeto, donde se puede estar conectado y en interacción en una temporalidad propia y dinámica.

¿De dónde vienen las teorías de redes?

Comenzamos con un breve recuento del actual concepto de red en las ciencias humanas desde un punto de vista histórico analítico. Nos situamos en el año de 1929, cuando Frigyes Karinthy escribió un corto relato titulado Cadenas, marco conceptual de la reconocida teoría de los “seis grados de separación”, una de las bases de la teoría de redes que usamos hasta hoy (Busón, 2011: 45). En el relato se intenta comprobar la conocida frase de “el mundo es un pañuelo”: conectar a un individuo con otro, a través de cinco personas las cuales deben ser conocidos de los individuos en cuestión. Entonces, el número de vínculos crece exponencialmente al número de enlaces de una cadena simple de conexiones, 1 y sólo un número pequeño de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera (Watts, 2003).

Esta tesis puede ser comprobada en la vida social, al pensar cómo interaccionan las personas de su colonia con la ciudad, los individuos que ahí viven y sus relaciones afuera del espacio territorial de residencia. O el caso de las redes virtuales, redes sociales como Facebook, Orkut, Badoo, Twitter, entre otras, que además de promover la interacción y dominación de nuestros metadatos nos ofertan nuevas relaciones y posibilitan experimentar la teoría de los seis grados de separación.

Las redes sociodigitales funcionan hoy como el principal canal de comunicación con el mundo para gran parte de la población; más precisamente, de tres a seis billones de usuarios directos, más del doble que hace ocho años (Tracto, 2017). La manera en la que está formada la red nos proporciona una comunicación a gran escala y en un corto periodo de tiempo; así como una alta posibilidad de conexión, al tener datos como el número de amigos comunes, número de amigos de los amigos, número de amigos de los amigos de amigos, etcétera. Esto es uno de los ejemplos más claros de la teoría: aunque se tomen en cuenta sólo unos cuantos usuarios de estas redes, los números crecen exponencialmente.


Imagen 2. Diagrama representativo del estudio de Frigyes Karinthy 2

El desarrollo sistemático de las teorías de redes en las ciencias sociales ocurre a partir de los años sesenta, anclado a la teoría del reconocido matemático Leonhard Euler, que en el siglo XVIII ideó la teoría de grafos, derivada de la búsqueda de una solución al enigma de los puentes de la ciudad de Königsberg, que consistía en intentar cruzar los siete puentes de la ciudad sin pasar dos veces por el mismo punto (Busón, 2011).

Euler resolvió el problema de los siete puentes de Königsberg al repensar las estructuras de las conexiones. Entonces, propuso representar las conexiones en grafos, o sea, en aristas conectadas por nodos. De esta manera, Euler demostró la imposibilidad de que todos los cruces se completaran en el problema de los puentes. Los grafos son la estructura base de una red que conocemos hasta la actualidad: Internet (Barabási y Watts, 2003).


Imagen 3. Trabajo desarrollado por Euler, en la ciudad de Königsberg 3

Carlos Reynoso, profesor de la Universidad de Buenos Aires, considera que en los años sesenta, John Barnes fue el primer antropólogo y etnógrafo que incorporó la perspectiva de las redes al análisis de las relaciones interindividuales en su estudio “Class and committees in a Norwegian Island Parish”. A grandes rasgos, en él defiende la inexistencia de una teoría específica para las redes sociales, ya que las estructuras de redes se aplican en cualquier campo de pensamiento, sin necesariamente poseer una forma rígida.

Su objetivo era explicar la organización social de pequeñas comunidades utilizando un complejo análisis de los conjuntos de relaciones de los participantes. El autor defiende que, si un individuo con características “A” posee relación con un individuo con características “B”, y éste una segunda relación con un individuo con características “C”, luego existe también una gran posibilidad de que “A” y “C” tengan una relación, aunque indirecta. Lo anterior significa que en potencial todos los nodos de las redes pueden tocarse, que aunque no exista un cruce central entre la información, sí existe la posibilidad de que la información se encuentre de forma indirecta. 4 Como afirma Barnes (1954: 163) “Las redes son los análisis y las descripciones de procesos sociales que envuelven conexiones que traspasan los límites de grupos y categorías”.

Así, el concepto de red nos proporciona una explicación de los comportamientos sociales basados en la interacción de los agentes con otros agentes y esferas sociales, en específico nos interesa la relación con las comunicaciones. En este sentido, es significativa la historia de Paul Baran. En 1964, Baran había recibido un importante encargo de la RAND Corporation (Ugarte, 2007) para establecer qué estructura debían tener las comunicaciones de datos para sobrevivir a un ataque nuclear soviético. Baran identificó tres formatos centrales para las redes: Red Centralizada, Red Descentralizada y Red Distribuida (Bernardo Gutiérrez, 2012). Al estudiar una red descentralizada, Baran descubrió que ésta era más robusta, porque no centralizaba los poderes y caminos, y no podría ser del todo eliminada, pues al atacar diferentes puntos de la red nada más algunos nodos se desconectarían. La apuesta en las “redes distribuidas”, fue la apuesta para conectar los ordenadores de las grandes universidades que recibieron fondos de investigación de la defensa norteamericana, conocida como proyecto ARPANET (Sánchez, 2015) y que más adelante se convirtió en la Internet que conocemos hoy.

La red distribuida rompe con la posibilidad de derrumbe total de la red, una vez que las redes se organizan de forma no jerárquica, sin un punto único que centraliza los flujos. La red descentralizada ya ofertaba un camino nuevo, que dividía las centralidades, pero todavía no proponía una red neutral (Canales, 2017), sin pesos diferentes a los usuarios y a los proveedores de Internet.


Imagen 4. Formatos posibles de red: red centralizada, red descentralizada y red distribuida 5

Primeras redes y sus usos

La capacidad de las redes para introducir nuevos actores y nuevos contenidos en el proceso de organización social, con relativa independencia de los centros de poder, se incrementó a lo largo del tiempo, con el cambio tecnológico y más concretamente con la evolución de las tecnologías de la comunicación. Ugarte, 2007.

Ugarte, en su libro El poder de las redes, presenta las nuevas posibilidades de la red y sus nuevos usos. Esto es lo que nos interesa, entender cómo los usuarios se apropian de esta tan diversa red de posibilidades. El objetivo aquí no es hacer una reconstrucción de los orígenes de la Internet, esto ya fue realizado con gran capacidad teórica por los más diversos autores; nos interesa contextualizar y repensar lo que conocemos hoy como Internet, sus implicaciones y las relaciones políticas dentro del ciberespacio.

La Internet existe en un modelo específico de red, las redes distribuidas, pensadas por intelectuales y activistas como un espacio desde donde se puede entender el concepto de redes en la historia, lo cual significa trabajar variadas concepciones de las experiencias cotidianas del mundo globalizado. Una red se configura como un conjunto de nodos interconectados, cada uno con su grado de relevancia en una relación de cambios constantes, siempre con conexiones directas con otros nodos y con las vivencias y necesidades de las personas en este entorno. Una red siempre es el todo, la constitución compleja de sus elementos, nodos y flujos, nunca un nodo va a ser entendido separadamente, y esto conduce hacia la comprensión de la Internet como la totalidad de nodos, una configuración que sólo se puede ver desde adentro.

La Internet o las redes virtuales son un espacio amplio, que presentan una diversidad inmensa de posibilidades, que se convierten en un nuevo campo de batalla, uno en el que los grandes y fuertes del espacio materializado invierten mucho dinero para controlar, pero cuyas características descentralizadas hacen que esta red de encuentros necesite de otras estrategias y que genere sus propias personalidades, otra forma de actuar del capitalismo, otra esfera en disputa, tal vez más difícil de controlar, con más posibilidades de escape.


Imagen 5. Interconexiones

Pero, como en todo reinado, siempre existen posibilidades de disidencias, profanaciones, líneas de fugas, por donde los caminos son reconstruidos por sujetos que sufren un control más grande de lo que pueden soportar, física o ideológicamente. En estas redes la paradoja de la libertad y el control nos parece ampliada, con posibilidades todavía no exploradas, con un mar de rutas no experimentadas, caminos para el control y para la libertad que alteran las experiencias de los sujetos en las redes y generan nuevos espacios de encuentro. Diversas son estás posibilidades de disidencia, como las marchas que se organizan en Facebook como herramienta de encuentro, o los colectivos que utilizan Google como herramientas de difusión de formas no hegemónicas de vivir y pensar.

Entre dichos lugares de encuentro, el más amplio e importante es el ciberespacio, un espacio que redefine las relaciones con el tiempo y con el lugar. Las ubicaciones ya no importan tanto como antes, pero existen como encuentros, en un cibertiempo particular, que no se separa de las experiencias materializadas, construyendo características propias al utilizar como mediador una pantalla, cables, redes de utilización social y técnica.

Ciberespacio y nuevos encuentros

En la consolidación de un espacio propio, en una acción generada por estas redes sociotécnicas, los datos son convertidos en símbolos cuando son leídos por los usuarios. Esta conversión ocurre en contextos territoriales específicos, y el almacenamiento y el procesamiento computacional de los datos ocurre en servidores que existen en territorios distantes, generando, entonces, una materialidad propia de las redes, de sus configuraciones que ahora son desterritorializadas, de ruta de los datos, de nuevos caminos. La transición de la lógica de las redes hacia la lógica de la existencia en el ciberespacio ocurre en la posibilidad de encuentros de los sujetos, de la creación de comunidades en un lugar específico, en la estructura de una red que potencialmente no tiene jerarquías, un encuentro de sujetos que aunque no compartan la misma ubicación tienen la posibilidad de compartir experiencias al instante.

Castells defiende que al tiempo que las redes globales se conectan y desconectan de acuerdo con sus propias decisiones estratégicas, ellas se organizan ancladas a lo que realmente son o creen ser, generando una cibersocialidad (Lemos, 2008: 140); es decir, una nueva concepción de territorialidad, tiempo, espacio y estética, alimentadas por lo que podríamos denominar tecnologías del ciberespacio, confluyendo en un nuevo espacio social y tecnológico, donde los flujos de los usuarios son transmitidos y encuentran otros nodos.

Esta es la base de la formación de las identidades dentro del ciberespacio, como usuarios propios de las redes, caso de los hackers, crackers lammers, o usuarios propios de las redes. Naturalmente que, como en todos los otros espacios, las diversas identidades entran en conflicto en cada sujeto, dentro de cada papel social, en cada territorio; pero también sirven como base para pensar las múltiples posibilidades de constitución del ciberespacio y de sus agentes. La sociedad globalizada y dinámica se encuentra ante la emergencia de un nuevo paradigma organizativo en torno a las tecnologías de información, flexibles y poderosas, que día tras día son controladas por agentes, estatales y privados, modificando la experiencia del usuario y privatizando los encuentros en estas redes.

Una alteración por medio de la estructura lógica de una sociedad que se conecta en red y centra sus análisis en nuevos órdenes económicos y sociales, tocando todas las diferentes esferas de la vida, las relaciones en pareja, las formas de ganar dinero, y generando un enorme campo de interacción constante, el ciberespacio.

Lévy, al desarrollar el concepto de “principio de la movilidad de los centros”, considera que “La red no tiene centro, o mejor, posee permanentemente diversos centros que son como puntas luminosas perpetuamente móviles, saltando de un nodo al otro, atrayendo una ramificación infinita de pequeñas raíces, rizomas, finas líneas blancas que esbozan en dado instante un mapa cualquiera con detalles delicados, y luego corren para dibujar más adelante otros paisajes de sentido” (Lévy, 1998: 16).

No podemos ni siquiera afirmar que esta formación de la red, de la constitución del ciberespacio, presentada por Lévy, esté presente nada más en nuestras computadoras, tampoco sólo en las redes. No es posible establecer una ubicación exacta, pues no es algo mensurable, se encuentra en la diversidad de posibilidades y de vivencias, cambiando la experiencia de los sujetos. Este nuevo espacio ha sido pensado y estructurado para no poseer centralidad; está configurado en potencia en un “nosotros”, en una tela de coparticipación que existe atemporalmente, en fluidos, y sin lugar de encuentro definido, pero siempre vinculado a encuentros infinitos.

Sin embargo, es visible y mensurable la existencia de centros tecnológicos donde parte considerable del contenido de la Internet se aloja, lo que les otorga fuerza política diferenciada a estas localidades. Conforme a la lógica de dominación de siglos, centros más desarrollados económicamente siguen controlando a los demás, y con ello hay una perpetuación del poder de los mismos, una ampliación de la dominación.

De forma sintética, la formación del ciberespacio es una relación necesariamente sociotécnica, esto ocurre debido a la formación de una relación social entre pares mediada por aparatos tecnológicos, pero que la transciende. Se necesita de una configuración propia de la red, que se genera según las condiciones establecidas de una red distribuida, proporcionando un espacio de confluencia de conocimientos, de acciones, de lo común, y que altera significativamente las experiencias de los sujetos en la comunicación preexistente.

Este nuevo espacio-tiempo tiene características propias, como la velocidad de transmisión de los datos; la fuerza de una estructura descentralizada; la atemporalidad de su funcionamiento; la acción hologramática, donde parte de la red necesariamente es el todo y el todo es la parte; las posibilidades que conllevan el anonimato; la colectividad de las prácticas; el compartir constante con herramientas que facilitan y auxilian en la producción, distribución y en la capacidad de viralización del contenido y de las experiencias como sujeto productor y receptor en el ciberespacio.

Esto si pensamos la red como una estructura sin vicios, sin dueños y sin jerarquías, no obstante, ello no es cierto en el escenario actual, ya que las disputas en las redes como mencionamos llevaron al desarrollo de redes sociotécnicas privadas, mediadores de búsqueda, así como a la disputa desproporcionada entre agentes públicos, mercado y sociedad civil, soterrando las libertades de los sujetos, la construcción de una red horizontal y distribuida.

Las relaciones mediadas que poseen el potencial de construir un espacio democrático, como “Ágora Digital”, sufren con las imposiciones del fin de la neutralidad de red promovidas oficialmente ahora desde los Estados Unidos, y que tienen repercusiones en todo el mundo, ya que la jerarquía de los servidores siempre estuvo en las manos de las potencias económicas globales.

Este escenario propio de las redes posibilita que estas características nos proporcionen una configuración de las redes que necesita ser revisitada, repensada e incluso modificada. Las posibilidades y los cambios sociales que nos proporciona la red sólo pueden existir con una técnica que abrace la diversidad y que no intente reproducir en las redes lo que se encuentra afuera de ellas.

Esta velocidad y la desterritorialidad de las redes, en conjunto con la facilidad de comunicación entre diferentes personas/grupos/contenidos, sólo hace sentido cuando no se esclavizan y no se generan constantes pérdidas de derechos como en las nuevas aplicaciones (por ejemplo, Uber, AIRBNB…), o en nuevas posibilidades del Home Office, que generan una transnacionalización del mundo del trabajo, que posibilita un espacio-tiempo distinto, que por consecuencia cambia las experiencias de trabajo, de vida, y todo el discurso de distribución de la red en una sociedad con potenciales diversos y con otras formas de control, sofisticadas y globales.

De tal manera que, existe la necesidad de ampliar los conocimientos tecnopolíticos de las redes, entender los límites de hacer lo que hacemos y de disputar espacios con las grandes corporaciones, utilizando otras redes sociales, promoviendo la profanación de sus herramientas con apropiaciones distintas de cómo pueden ser utilizadas, además de incentivar el desarrollo de nuevas aplicaciones, dar vida a movimientos de softwares libres, de derechos digitales, de ciber y hacker activismo, así como conectarse a los movimientos contra las censuras en las redes y defender temas pétreos en la red, como en el caso de la neutralidad de la red y soberanía tecnológica.

Referencias

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079