Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

#México19s: transformación digital ante la emergencia

Igor Jiménez y Emiliano Valdés Cita

Resumen

En el contexto del sismo del 19 de septiembre de 2017 las plataformas digitales tuvieron un papel primordial para compartir la información y facilitar la ayuda. Sin embargo, dichas plataformas también se prestaron a la desinformación. En este artículo se reflexiona acerca de la experiencia de uso de las herramientas y medios digitales en dichas circunstancias, para comprender el momento evolutivo en el que estábamos y en el que nos encontramos actualmente con relación a la transformación y cultura digital.
El presente documento se basa en la experiencia de colaboración entre CoDeck (un equipo interdisciplinario que integra la ciencia de datos, el análisis social y la interacción digital en consultorías) y el Huerto Roma Verde (una comunidad activa involucrada en el bienestar común de su entorno que realiza proyectos socio-ambientales). En los álgidos días que devinieron al terremoto se implementó una propuesta, sustentada en la inteligencia artificial, que abarcaba una visión accionable y de herramienta. Precisamente la fricción entre la idea y la implementación en un contexto completamente único, derivado del estado de emergencia, generaron dinámicas dialécticas que se analizan con el fin de compartir el aprendizaje. No sobra decir que todo esto fue posible en un contexto de emergencia donde internet y la electricidad seguían funcionando, y que mucho de lo expuesto aquí no tendría utilidad si el desastre fuera de mayor magnitud.

Palabras clave: sismo, 19s, innovación social, ciudadanía, resiliencia, crisis, empatía, ayuda, cultura digital, transformación digital, modelos matemáticos, inventarios, bases de datos, redes sociales, algoritmos.

#Mexico19s: digital transformation before the emergency

Abstract

During the Mexico City earthquake in September 19th, digital platforms had a primordial role in sharing information and facilitating help. However, those platforms also contributed to disinformation. In this article we reflect about the use of digital media and digital tools in such circumstances in order to understand the evolutionary moment in which we were then and the one in which we are now in the context of digital transformation and digital culture.
This text is based in the collaboration experience between CoDeck (an interdisciplinary team that integrates data science, social analysis and digital interaction into consultancies) and Huerto Roma Verde (an active community involved in common welfare that coordinates socio-environmental projects). A proposal was implemented in those crucial days after the earthquake; it was based on artificial intelligence with the intention of being actionable as well as a useful tool. The friction between ideas and its implementation in this unique context, consequence of the state of emergency, created dialectical dynamics that are analyzed with the objective of sharing what we learned from them. It is important to stress that all of this was possible in an emergency context where Internet connection and electricity were still working, and that much of what we propose would not have been useful if this natural disaster had been of greater magnitude.
Keywords: earthquake, September 19th, social innovation, citizenship, resilience, crisis, empathy, help, digital culture, digital transformation, mathematical models, inventories, database, social media, algorithms.

Introducción

En la 32° conmemoración del terremoto de 1985 nos llegó el recordatorio físico de nuestra condición geográfica, con el pánico en nuestros sistemas nerviosos, comenzamos a conocer las consecuencias de la tragedia y, sobre todo, a comunicarnos; la comunicación verbal no hacía más que precipitarnos a la recepción y emisión de más mensajes digitales. Durante aquellos días, la intersección de estos dos fenómenos, lo humano y lo digital, trabajando como un nuevo ente de la evolución humana, nos dejó muchas cosas para reflexionar y aprender, sobre todo si no olvidamos que lo único seguro para nosotros, los habitantes de la Ciudad de México (CDMX), es que tendremos más terremotos.

La ciudadanía que estaba cerca de los derrumbes originaba cadenas de información valiosa que se replicaba aceleradamente por los medios digitales, re-convirtiéndose en oportunidades para la solidaridad y amplificando el impacto del suceso natural. Debemos visualizar que nos desenvolvemos en un contexto de ingesta de información acelerada, a la que nos sometemos diariamente por voluntad propia, donde se expresa nuestra incultura digital (en tanto proceso inédito en nuestra evolución).

En aquellas horas vivimos bajo los efectos de un cóctel bioquímico extraordinario en nuestros sistemas nerviosos (Charney, 2004: 195) y eso, aunado a la impulsividad y la impotencia del momento, terminó por provocar lo que podríamos llamar patrones de uso indiscriminado de los medios digitales, es decir: todas aquellas cadenas de reenvíos de información que se hacían compulsivamente al calor de esa agitación bioquímica producida por el trauma colectivo y que eran amplificadas en plataformas como WhatsApp, Twitter o Facebook.

En aquellas cadenas, la veracidad se diluía en un trasiego de información que venía de todos lados y que, a fuerza de ser replicadas fuera de contexto, generaban desinformación. Algunas de ellas nacieron con una vocación de posverdad o fake news (Coughlan, 2017), incluso adjudicándose la voz de instituciones oficiales. No obstante, la mayoría eran intentos de colaboración que satisfacían la sensación de pertenencia a la que nos veíamos impulsados desde el estrés y el trauma, el fenómeno se potenciaba con la necesidad de empatía, para terminar por erigirse en una realidad alterna, una suerte de histeria digital, que se mezclaba con ese espacio otro de vida, aquel que nuestros cerebros, desde un punto de vista evolutivo, sólo comienzan a conocer desde hace pocos años y que no es otro sino el espacio digital.

Esta incontinencia digital que nos sobrevino, entró al cabo de los días en un proceso de autorregulación, atribuible en parte a un distanciamiento postraumático, a la consecuente dilución de sustancias bioquímicas producidas por el trauma en los habitantes de la Ciudad, y a la aparición de mensajes digitales que solicitaban la confirmación de la información antes de su reproducción.

Resiliencia e incultura digital

En los días posteriores, la resiliencia 1 se ocupó de la ciudad y del ámbito digital, posicionándose como una práctica nacida desde el instinto mismo de supervivencia. Esa resiliencia se conformó individualmente, pero en un proceso de conciencia colectiva que, cual unidad celular, terminó manifestándose en colectividad y generando sistemas más complejos que disiparon a los primigenios (Maturana y Varela, 2003: 63).

La organización ciudadana comenzó a generar elaborados organismos de innovación social, expresados en grupos que terminarían por empoderar las acciones solidarias. Un fenómeno inédito de gobernanza 2 ciudadana se precipitó para asombro de los negacionistas, las autoridades capitalinas y las federales. La ciudadanía estaba en el poder, y todo ese potencial se fundamentaba en la empatía y la agilidad de la información que de a poco comenzaba a regularse.

El miedo dejó paso a la solidaridad y al desapego, las barreras se derrumbaron. Estremecida, la ciudadanía agitaba las calles con la ayuda que podía mover y, sobre todo, en cuanto lo podía hacer. Se improvisaron centros de acopio en plazas, escuelas y diferentes espacios públicos y privados. Espontáneamente, la ayuda material y humana se concentró en torno a la zona centro de la ciudad, donde se acumula más riqueza y un alto uso de los medios digitales. Las colonias Roma, Condesa, Narvarte, Del Valle, concertaban infinidad de acciones, en una suerte de diagrama radial, también directamente relacionado con la cantidad de emergencias en esas zonas. A diferencia de 1985, donde el sismo golpeó a clases socioeconómicas más bajas, muchos llamaron a este “el sismo de la clase media”.

Transformación digital

Para los integrantes de CoDeck, cuya misión está íntimamente relacionada a la transformación digital más allá de la mera cultura digital, 3 desde las primeras horas se detectaron dos tareas urgentes imbricadas entre sí: 1) moderar la conversación digital estudiando el comportamiento compulsivo y los patrones de uso indiscriminado que encontrábamos en Whatsapp, Twitter y Facebook. Para redirigirlos en función del siguiente y más importante objetivo, 2) la optimización de la ayuda ciudadana.

Nos dimos cuenta que si se estructuraban y digitalizaban los flujos de oferta y demanda para la ayuda a los damnificados, conseguiríamos un conjunto de buenas prácticas que, estandarizadas en los centros de acopio, lograría una verdadera eficiencia en la entrega de los recursos, evitando así el movimiento de cientos de kilos de ayuda y decenas de personas de un lugar al otro, sin conocer la verdadera necesidad y su potencial efectividad.



Figura 1. Ruido digital ante el terremoto del 19s y propuesta para la optimización de ayuda ciudadana.

Paradójicamente, esta visión de optimización de los procesos de ayuda sobrepasaba nuestras capacidades desde la iniciativa privada. Tras una rápida exploración del panorama decidimos concentrar nuestros esfuerzos en un solo lugar: el Huerto Roma Verde (HRV). Es por ello que nuestra reflexión gira en torno a la crónica de lo sucedido en ese centro comunitario, sin el deseo de menospreciar otros esfuerzos o de sobre valorar las acciones que se tomaron en el lugar. Sería motivo de un trabajo mucho más extenso el analizar el contexto general de todo lo sucedido en la ciudad durante los sismos de 2017, por ello, estas reflexiones se realizan desde esa delimitación.

Las habilidades de los que nos acercamos al Huerto Roma Verde crearon una atmósfera inédita de innovación social sustentada en la resiliencia y en la confianza mutua, en la disposición para colaborar sin resistencias ni cuestionamientos y en la superposición de un objetivo que transcendía por mucho la individualidad. Esto permitió la coordinación de cientos (con los días serían miles) de personas que trabajaban incansablemente para ayudar a sus semejantes. Con una masa crítica de tales características y en ese contexto extraordinario, comenzaron a alinearse las esferas online y offline, y en menos de 72 horas se estandarizaron los flujos de procesos y se eficientó el trabajo de todos los voluntarios a través de una acción de transformación digital.

Optimización de la ayuda ciudadana

El volumen de ayuda desmedido que llegaba al HRV aceleró la creación, e iteración, de un sistema de inventario físico que luego se capturaba con rigor en bases de datos. De esta manera, se modelaba la oferta de ayuda al tiempo que se conocía con precisión las carencias de inventario para modelar la demanda, con el fin de satisfacer las carencias en otros puntos de ayuda, zonas de desastres, albergues y comedores comunitarios.

Los inventarios digitalizados, nos permitieron modelar nuestra comunicación con la ciudadanía, pues en pocas palabras: sabíamos que pedir, que se necesitaba realmente y dónde. Este último aspecto se comunicaba con una enorme agilidad a través de medios digitales, pero también gracias a la comunicación verbal contenida en llamadas telefónicas, de modo que el rango de acción pronto se volvió interestatal.

Fue así que comenzamos un mapeo imprescindible de los damnificados y voluntarios con los que podíamos colaborar, utilizando la información que llegaba a través de los medios digitales pero, sobre todo, clasificándola a través de comprobaciones que hacíamos en las llamadas telefónicas e imágenes que nos dieran veracidad acerca de las solicitudes de apoyo. Sobre las mesas aparecían listas escritas a mano, que se convertían en directorios de referencia, cuando estos documentos se intentaban mejorar y pasar en limpio –digitalizar–, el uso demandaba volver a escribir a mano sobre ellos. De forma tal que la innovación social se promovía en cada diálogo de colaboración entre las personas y superaba la intención de digitalizar absolutamente todo, como una manifestación de la cultura digital.

Después de algunos intentos sin éxito de mejorar nuestro sistema de inventario y bases de datos, nos dimos cuenta que al menos una de nuestras metas, en el contexto del Huerto, estaba cubierta, pues la intención primigenia era hallar un modelo accionable que pudiera coordinar los esfuerzos ciudadanos en una base de datos centralizada. Viendo que la metodología ya funcionaba en el Huerto, comenzamos a intentar exportar esos estándares de inventario hacia otros centros de acopio.


Figura 2. Transparencia de las entregas del HRV.

En conversaciones telefónicas y encuentros presenciales todo parecía encajar, casi todos los centros que entrevistamos habían implementado lógicas similares en la parte de comprobación de la información e, incluso, intentos de digitalización. 4

Sin embargo, fue imposible replicar lo que hacíamos en el HRV, pues la sombra de la todavía incipiente cultura digital en la CDMX, y en general del país, nubló nuestras posibilidades.

Aunado a esto, hubo muchos elementos que se convirtieron en las barreras más importantes de adopción de las prácticas utilizadas en el Huerto, como son:

Las condiciones de organización y seguridad de otros centros de acopio, la consideración superficial sobre las prácticas que nosotros sugeríamos al calor del trabajo de acopio y entrega, la falta de visión de algunos líderes de opinión y corporaciones digitales que prefirieron apoyar esfuerzos más cercanos a una cultura digital y no de transformación digital.

Desde un inicio nos acompañaba y fortalecía la visión de poder dar cuenta a la ciudadanía (que donaba aquellos recursos masiva y desinteresadamente) de los procesos de acopio y entrega que sucedían en y desde el HRV. Se trataba de implementar uno de los beneficios característicos de la transformación digital: la transparencia. Pero esa recompensa no era visible en la inmediatez, no era palpable como otros esfuerzos que sí contribuían en el uso de lo digital, pero sin una fuerza transformadora. A fin de cuentas, el resultado de las buenas prácticas que se aplicaron el Huerto, hoy se pueden ponderar en la visualización de las entregas del HRV.

Moderación de la conversación

Llevar un control del inventario nos permitía regular la conversación digital del HRV en sus redes sociales, es decir, se intentaba que las donaciones se abocaran a lo verdaderamente necesario mediante la emisión de mensajes en Twitter, Facebook y WhatsApp, principalmente.

Intentábamos estandarizar ciertos hashtags y cuentas para organizar la conversación, sin embargo, la inercia en las formas de uso de estas plataformas (como rasgo definitorio del nivel de cultura digital) se erigieron como barreras de adopción. El uso tan personal que cada quien hacía de los mensajes que contenían las necesidades, aunado a la omisión del hashtag, hizo muy complejo el rastreo de los mensajes y la organización de la información en torno al HRV.Entre las prácticas deficientes provocadas por esa “cultura digital” o inercia en las formas de uso, se destacan las siguientes:

  • Muchos hacían videos pidiendo lo que se necesitaba en ese momento, sin usar los hashtags o las cuentas sugeridas.
  • Otros pedían lo que se necesitaba, pero usaban imágenes creadas por ellos mismos o fotos de las cartulinas donde informábamos las necesidades para y en el contexto offline del HRV, de modo que al no contar con el hashtag o ser simplemente imágenes, tampoco los podíamos rastrear.

Figura 3. En esta imagen se representa la nube de interacciones con la que se relacionó el HRV en esos días. La falta de adopción de las prácticas dificulta el análisis y segmentación de dichos mensajes.

Intentábamos aprovechar la interacción entre el mundo físico offline y el digital online haciendo extensivos a los usuarios presentes en el Huerto Roma Verde tanto las necesidades como las buenas prácticas de los hashtags y las cuentas, con el objetivo de que estos voluntarios los replicaran en sus propias redes, de manera que todas las tribus digitales 5 que se encontraban inmersas en la ayuda, participaran en la conversación digital. Mientras los medios de comunicación oficiales quedaban fuera de la misma, la ciudadanía no solo ejercía la gobernanza antes mencionada, sino que además moderaba su conversación y, por ende, su logística, bajo sus propias reglas. 6 Es por ello que la escucha de esta a conversación digital, se hacía fundamental para potenciar la eficiencia de la ayuda ciudadana.



Figura 4. Nube de palabras del timeline de Facebook del HRV.

Este intento por sistematizar la conversación le pareció irrelevante a los usuarios al calor de los hechos, evidenciando lo lejos que estamos, como sociedad, de comprender la necesidad de una verdadera cultura digital que nos permita transitar hacia una transformación digital, para no regodearnos en “soluciones” que solo abundan en un contexto de propuesta digital.

Con el fin de profundizar en la moderación de la conversación digital, y con la ayuda de Emmanuel Flores (del equipo de CoDeck), se movilizó y coordinó la ayuda de una empresa holandesa y un equipo de procesamiento de lenguaje natural en Aguascalientes, para establecer un sistema de escucha de Twiter en tiempo real. Así, nació la alianza AiApllied/Infotec/CoDeck 7 quienes nos dimos a la tarea de generar un modelo de clasificación del torrente de tweets en diferentes categorías. Estos modelos trabajan con algoritmos de aprendizaje automatizado (Machine learning en inglés) 8 a fin de separar en conjuntos todo el torrente de tweets.

A grandes rasgos el modelo funciona de la siguiente manera:

  1. Definición de siete categorías relevantes dentro de este contexto: Pide apoyo, Información general, Ofrece apoyo, Opinión, Buenos deseos o empatía, Acopio, No relacionado. 9
  2. Generación programas para leer los tweets y clasificarlos.


Figura 5. Grupo de tweets procesados y las distintas categorías en las que fueron clasificados.

Tras clasificar en conjuntos los mensajes, el modelo de CoDeck se orientaba a los siguientes objetivos: 1) agrupar audiencias por sentimiento, ubicación y el uso del lenguaje; 2) construir audiencias similares basadas en segmentos pequeños a fin de hallar una colección de mensajes más efectivos para esas audiencias; 3) acelerar la distribución masiva de mensajes identificando a influencers o personas que conectaban nuevas comunidades.

Figuras 6 y 7. De la nube de interacciones del HRV se definen las comunidades y los actores que más propagación generaron.

Conclusiones y aprendizajes

Los modelos matemáticos son herramientas que permiten aproximarnos a fenómenos de la realidad para hallar soluciones a problemas que pueden ser más o menos complejos. Estos modelos muchas veces requieren información para arribar a conclusiones contundentes. En este caso, la sociedad organizada conformó la fuente de información de la que se alimentaran distintos modelos. Sin embargo, la estandarización hubiera permitido atender mejor las necesidades durante la emergencia, maximizando el efecto de la ayuda ciudadana, la organización de voluntarios y la clasificación de horarios y habilidades disponibles, para luego poder cruzar los datos con las necesidades y generar un sistema que asignara a cada quién, según sus tiempos y destrezas, ciertas tareas en la ayuda. Y, lo más importante en nuestra visión: minimizar los esfuerzos de la distribución. Destacamos aquí tres diferentes aplicaciones cuya implementación hubiera sido posible de haber tenido un inventario centralizado:

  1. Modelos predictivos de demanda 10 de bienes y servicios que se alimentaran de las actualizaciones de los informantes en campo.
  2. Modelos de agentes autónomos 11 para optimizar las tareas y tiempos de los voluntarios.
  3. Modelos tipo el agente viajero 12 para la optimización de las rutas de distribución de la ayuda.

Al tener el inventario común y centralizado en una única base de datos, se podrían modelar las necesidades de cada centro de acopio para su comunicación. Pero más importante que eso, es la capacidad de aplicar los modelos y algoritmos para hacer más eficaz la recogida de la ayuda en centros de acopio y, a su vez, modelar rutas eficientes de entrega, lo cual significaría más ayuda en menos tiempo y sobre todo ayuda efectiva.

En el HRV teníamos un listado digitalizado de los transportes ciudadanos (contrastados con identificación oficial y placas) a los cuales asignábamos las salidas. Un sistema central que conociera las necesidades de los diferentes tipos de puntos de emergencia, con la recogida de ayuda material y reclutamiento humano previamente digitalizado (en el huerto se registraron más de 4000 personas dispuestas a ser voluntarias), podría sugerir rutas eficientes para la coordinación de los diferentes centros de acopio y sus entregas.

Podemos concluir que el sistema de inventarios, el cual se regía por definiciones genéricas de las cantidades más que por un conteo preciso de la ayuda (las categorías eran: nada, poco, suficiente, sobra.), fue un éxito en el contexto del Huerto Roma Verde tanto para la gestión de los recursos, como para la comunicación de necesidades, así como en el intercambio de material con otros centros de acopio. Y en su aplicación a posteriori fue la base para la generación de la visualización de datos que informa a la población sobre el destino de sus donaciones, erigiéndose en una herramienta de transparencia y confianza entre la ciudadanía (ver la página del Huerto). Sin embargo, la adopción de las buenas prácticas en la emisión de los mensajes para modelar oferta y demanda, se vio coartada por el estado de la cultura digital y algunos factores probablemente emocionales, así como el ruido digital que creaban los patrones de uso indiscriminado de las plataformas digitales.

Un modelo inteligente como el propuesto, puede determinar: qué mensajes difundir, en qué grupos, qué mensajes son vigentes, qué mensajes negativos y cuáles son falsos, incluso qué mensajes apagar o bloquear, pero los cuestionamientos éticos aparecen de inmediato: ¿La magnitud de un desastre como el 19s justifica que cada mensaje compartido se exponga al riguroso escrutinio de la inteligencia artificial y establecer algún tipo de regulación o incluso censura de los mensajes?

Usamos los medios digitales sin una conciencia clara del potencial transformador que podemos implementar con ellos, en ocasiones son medios de comunicación o de expresión que, con el uso desmedido, devienen en un fin en sí mismo en vez de usarlos como medios o herramientas. Sin embargo, el fenómeno de verificación y de cuestionamiento de las fuentes se esparció en una magnitud que podría ser objeto de estudio en este contexto.

Nos queda como especie un largo recorrido para explotar el potencial de las herramientas digitales, y este aprendizaje puede ser violentado por la irrupción de la tecnología en nuestras vidas en muy pocos años, mientras tanto, no parece estar en la agenda de las políticas públicas la preparación para tal transformación digital.

Los movimientos sociales que se potencian por vías digitales, parecen tener una tendencia efímera como muchas otras cosas en lo digital y no se halla una consecuencia o un reflejo a largo plazo generalizado tras la efervescencia.

Aprendimos el potencial organizativo que podemos alcanzar como ciudadanía, fuimos altamente resilientes ante el trauma y superamos a las instituciones, mostrando un nuevo camino de colaboración sobre el cual son necesarios acuerdos entre gobierno y ciudadanía, pero este sismo no hizo sino poner en evidencia; la desconfianza mutua entre gobernantes y gobernados, la poca capacidad y quizás nula voluntad para integrarse a los procesos de conversación social digital de las agencias de gobierno y la imperiosa necesidad de pertenencia y generación de comunidad que tienen los habitantes de la CDMX.



Figura 8. Propuesta de flujo para eficientar la ayuda.

Referencias

  • Charney D. (2004). Psychobiological mechanisms of resilience and vulnerability: implications for successful adaptation to extreme stress. Am J Psychiatry.161:195–216.
  • Chiang, C.L, (2003) Statistical methods of analysis, World Scientific. ISBN981-238-310-7 – page 274 section 9.7.4 “interpolation vs extrapolation”.
  • Crooks, Andrew y Heppenstall, A. J. (2012). Introduction to Agent-Based Modelling. DOI: 10.1007/978-90-481-8927-4_5.
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  • Problema del viajante (s.f.). En Wikipedia. Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Problema_del_viajante.
  • Humberto Maturana y Francisco Varela (2003). De máquinas y seres vivos: autopoieis, la organización de lo vivo. Ed Universitaria Lumen 6ta edición.
  • Lawler, E., Lenstra, J., Rinnooy Kan, A. y Shmoys, D. (1985). The Traveling Salesman Problem: A Guided Tour of Combinatorial Optimization. Nueva York: Wiley.
  • Sameera Abar, Georgios K., Theodoropoulos, Pierre Lemarinier, Gregory M. P. O’Hare (2017). Agent Based Modelling and Simulation tools: A review of the state-of-art software, Computer Science Review. Vol. 24. pp. 13-33.
  • Sean Coughlan (12 de enero de 2017). Qué es la “posverdad”, el concepto que puso de moda el “estilo Trump” en Estados Unidos. BBC Mundo.
  • Shumway, R. H. y Stoffer, D. S. (2000). Time Series Analysis and Its Applications, with R Examples, 2nd ed. Nueva York: Springer-Verlag.
  • Waegeman, Willem, De Baets, Bernard y Boullart, Luc (2008). “ROC analysis in ordinal regression learning”. Pattern Recognition Letters. 29: 1-9. DOI: 10.1016/j.patrec.2007.07.019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Sueños de Carnaval otomí en la Sierra Norte de Puebla

Jorgelina Reinoso Niche Cita

Resumen

En la Sierra Norte de Puebla se practica la medicina tradicional otomí en la cual los curanderos bädi aprenden todo lo que saben gracias a sus dioses llamados antiguas. Cuentan los otomíes que Zithu, el diablo, es la antigua que más poder tiene y es el gran maestro de todos los curanderos, pues posee mucha fuerza, mucho nzahki, por eso se le ofrecen grandes ofrendas durante el Carnaval otomí, pues es en esta fiesta que Zithu llega a jugar, divertirse y encontrarse con los humanos. En el Carnaval todos los curanderos colocan una ofrenda en su casa para Zithu y cada día se visita una casa y se baila alrededor de ella. Sin embargo, para poder poner una ofrenda primero tienen que soñarla, es decir, los curanderos son visitados en sueños por el diablo y éste les dice cómo deben ser.
Este artículo tiene como objetivo exponer el importante papel que tienen los curanderos dentro del Carnaval otomí que se realiza en la comunidad de Ixtololoya, municipio de Pantepec en la Sierra Norte de Puebla.
Palabras clave: otomí, carnaval, diablo, antiguas, bädi.

Dreams of Otomi Carnival in the Northern Sierra of Puebla

Abstract

In the Sierra Norte of Puebla, Otomi traditional medicine is practiced by bädi healers who learn everything they know through their ancient gods called antiguas. The Otomi people affirm that Zithu, the devil, is the most powerful antigua and the great master of all healers, because it has much strength, a lot of nzahki. This is why such deity is proffered great offerings during Otomi Carnival, as this is the feast in which Zithu comes to play, have fun and engage with humans. During Carnival, all healers place an offering for Zithu at their own homes and a different house is visited every day, to dance around the corresponding offering. However, healers first have to dream the offering. In other words, healers are visited by the devil in their dreams to tell them how the Carnival offerings must be.
This article aims to show the important role played by healers within the Otomi Carnival that takes place in the community of Ixtololoya, municipality of Pantepec in the Sierra Norte of Puebla.
Keywords: Otomi, Carnival, devil, antiguas, bädi.

Introducción

Para los otomíes el cosmos está poblado por los vivos y por sus antepasados muertos, dioses llamados antiguas, los cuales son seres sagrados, prehispánicos, que habitan en otro espacio. Según Dow, “El rasgo más importante de los seres que pueblan el mundo es que son entes sociales con quienes el hombre puede tener relaciones” (1974: 95). Así, estas características son fundamentales para entender a las antiguas. Las antiguas siempre se presentan para pedir ofrenda, a la cual los otomíes llaman costumbre, un ritual en donde se les ofrece comida, bebida, ropa, canto y baile: la paga que realizan en agradecimiento a todo lo que les brindan. Al respecto, Galinier menciona:

[…] En otomí, “costumbre” se traduce por la palabra mate, en el sentido del ritual específicamente indígena, y no existe ningún término que designe la tradición o las creencias en general. Ahora bien, cuando un interlocutor otomí dice mate, hace referencia a una institución precisa […] Además, mate está compuesto por dos morfemas, uno de los cuales es el locativo de ma “lugar” y el otro, te, significa “vida”. El lugar de la vida es pues por excelencia el del ritual […] se entiende siempre que en el mate hay una acción de gracias en reciprocidad por una intervención divina (1990: 39-40).

Dentro de las antiguas hay jerarquías y el que se encuentra más arriba es Zithu, luego siguen sus ayudantes, los cuales son otros diablos de menor poder como el Viejo costal o el Señor con cabeza de viejo, y luego las demás. Dentro de las antiguas que piden costumbre encontramos al diablo Zithu y sus ayudantes. Para aproximarnos a las antiguas, Galinier describe al Viejo costal como:

[…] una envoltura universal que contiene todas las experiencias de cualquier sujeto como si fueran acumuladas en “archivos”. Al explorar este almacén, los actores presentes en el sueño capturan estas imágenes anónimas, “universales”. Pueden ser decodificadas y descifradas gracias a una llave maestra: no expresan la experiencia de un sujeto en particular sino, al contrario, los acontecimientos públicos que han ocurrido en el “mundo de abajo”. De acuerdo con esta lógica nativa obsesionada con la polarización de contrarios, esta gente muerta inicia un desgaste energético, es decir la vida: un movimiento de “ida y vuelta” […], característico del proceso circulatorio de los difuntos (2009: 106-107).

Todo lo que existe en la cosmovisión otomí y todo lo que los otomíes saben para sobrevivir en este mundo es gracias a Zithu y a las antiguas. Por esta razón es necesario hacer varios costumbres durante el año y dejarle durante el Carnaval, que es la gran fiesta para Zithu, la ofrenda que él exija.

En este artículo se describe la importancia del bädi otomí dentro del Carnaval, ya que es él quien sueña las ofrendas que se le dejan a Zithu en su fiesta y en los costumbres que se realizan durante ésta.

El Carnaval otomí

El Carnaval otomí, como todos los carnavales del mundo, no tiene una fecha fija establecida, su realización coincide con el calendario judeo-cristiano. Generalmente se realiza a finales de febrero o principios de marzo y dura entre cuatro días a una semana.

Dentro de la antropología, el Carnaval otomí ha sido muy estudiado. En 1960, Roberto Williams García se consolidó como un parteaguas en el tema y desde entonces se siguen produciendo una gran cantidad de investigaciones como la de Siqueiros (1997), Robledo (2005) y, la más importante, la de Galinier (1990, 2001, 2009).

Imagen 1. Bädi curando durante el Carnaval otomí. Reinoso, 2014.

Galinier manifiesta que el Carnaval otomí es un juego en donde los ancestros se presentan en el mundo de los vivos para renovarse. Es un ritual en donde el mundo se vuelve un gran escenario: los actores se disfrazan de antepasados otomíes como el diablo, el Viejo costal, el Señor con cabeza de viejo, entre otros. Estos seres vienen desgastados, arrugados, viejos, cansados y llegan a este mundo de los vivos sin energía, ya podridos y agotados, con el objetivo de renovarse mediante la ingesta de alimentos y bebidas, el baile y la muerte súbita que genera el Carnaval; asimismo, se renueva la energía de la tierra gracias a la energía que se genera en el cosmos por el encuentro entre vivos y muertos.

Imagen 2. Actores que juegan en el Carnaval otomí para renovar la energía del mundo. Reinoso, 2014.

Todas estas deidades y antepasados que se presentan en el Carnaval otomí viven en el mundo de los muertos, la parte de abajo del cosmos, en donde se encuentra lo sucio, lo podrido y los fluidos corporales que contaminan el mundo:

La calidad del ambiente escatológico que constituye el mundo subterráneo revela la fuerza de un imperativo mayor: que el mundo sea ensuciado, más allá de toda media, y la vida renacerá. Está en juego una doctrina energética que descubre en la saturación el punto de reanudación, de impulso de una dinámica cósmica […] el agotamiento permite comprender la degradación energética del universo (Galinier, 2009: 79).

Esta idea manifiesta un intercambio de energía entre vivos y muertos, para agotarse, “morirse” en la fiesta para volver a renacer, debe de haber podredumbre que genere la muerte para que haya vida. Esta vida es la que esperan los otomíes en la siembra de los vegetales, que empezará unos días después de que termine la fiesta.

A este juego que es el Carnaval los otomíes le llaman ëni y le atribuyen una fuerte carga sexual, como ya lo mencionó Galinier (1990). Todo acto sexual que se representa en el Carnaval ya sea entre el hombre y la naturaleza, o entre el hombre y sus antepasados que habitan la naturaleza, genera un juego entre la muerte y la vida, genera una pérdida de nzahki o fuerza corporal y cósmica, que se pierde por medio del intercambio y el agotamiento de fluidos. Los actores en esta fiesta realizan la representación de un acto sexual sagrado que tiene una doble relación, por un lado, el hombre con el cosmos y, por otro, el hombre con sus antepasados.

Imagen 3. Juegos sexuales durante el Carnaval. Reinoso, 2014.

Durante la fiesta el cuerpo de los actores adquiere cualidades de un cuerpo dual femenino/masculino (si es un hombre disfrazado de mujer) y muerte/vida (si es un hombre disfrazado de diablo o alguna otra antigua). En este sentido el Carnaval le permite al humano mediante un juego sagrado aprehender el mundo, pensarlo a través de una relación sexual y cósmica con la naturaleza, para generar una muerte y seguir viviendo en el mundo.

Imagen 4. Juegos sexuales durante el Carnaval. Reinoso, 2014.

Un ejemplo que permite entender mejor las imágenes sexuales que se encuentran dentro del Carnaval otomí es la asociación que existe entre la imagen femenina y el diablo.

Imagen 5. Juegos sexuales durante el Carnaval. Reinoso, 2014.

Menciona Galinier que el Carnaval es el momento del enfrentamiento entre los dos principios opuestos y complementarios, el masculino y el femenino, es la materialización de un gran juego sexual, donde el experto jugador es el diablo, el dueño del mundo, de la muerte, del sacrificio. Por esta razón “se trata de una fecundación de las mujeres, de la creación de nuevas generaciones” (Galinier, 2001: 473). En donde el diablo, o el dios chivo (debido a los cuernos que porta), va a llegar a fecundar a las mujeres; por medio del baile va a perder su fuerza vital hasta que se encuentre viejo y debilitado y muera. Con este ejemplo se ve claramente la relación que hay entre el diablo y la figura femenina, ambos pertenecientes a la mitad inferior del mundo.

Cabe destacar que: “Según las glosas carnavalescas, el sexo de la mujer es el lado “torcido” del mundo” (Galinier, 1990: 540). Por esta razón, todo el tiempo está poniendo en peligro y desequilibrando la armonía que existe entre la comunidad y el cosmos. El diablo, por ser el fecundador que viene a visitar a las mujeres, también representa el deseo, perteneciente al lugar del coito, de lo prohibido, donde las sustancias vitales se van a renovar y purificar para vivificar al mundo. Galinier al respecto menciona:

Los rituales de “apertura” tal como el Carnaval indígena, están destinados precisamente a liberar estas fuerzas psíquicas en el mundo, liberación de la que llevan huella el lenguaje, la movilidad, la subversión temporal de las relaciones de autoridad. Se trata de una “elevación” del “mundo de abajo” materializada por el camino seguido por estos “viejos”, los ancestros salidos del monte (…), que vienen durante algunos días a compartir la existencia de los vivos, a “derramar su sangre” (khi) es decir su esperma, antes de desaparecer de nuevo (Galinier, 2009: 133).

El bädi y los sueños

La obscuridad y el sueño representan para los otomíes la incertidumbre, lo desconocido, se produce una “muerte” durante el sueño, un estado no consciente que se experimenta al entrar la noche, donde los antepasados muertos se hacen presentes y, a su vez, los humanos pueden ir al lugar de las antiguas. Dicha visita es posible gracias a que durante el sueño se pierden algunas partes del cuerpo, por ejemplo, dahi (aire), mbui (corazón), tezä (denominado por Galinier la cosa sexual), entre otras. El estado onírico se vive como algo real y en él se gasta una gran parte de la energía vital del cuerpo humano, sin embargo, la energía se está renovando todo el tiempo gracias a acciones rituales como limpiar al cuerpo, consumir ciertos alimentos, etcétera. Al respecto Galinier manifiesta:

Para los otomíes, el cosmos es el lugar de una necesaria fragmentación. Las leyes del sueño no tienen su explicación en el simple campo de la biología humana. Ellas radican en una cosmología general que utiliza categorías a priori del espacio y del tiempo. Por eso los sueños revisten necesariamente un carácter estereotipado; están almacenados en la memoria colectiva y “brotan” de manera repentina a través de la experiencia de un sujeto dado, al cual no “pertenecen”. El que exista una “clave de los sueños” da la medida de este saber colectivo, que utiliza experiencias individuales para hacerlas explícitas de inmediato. […] La “clave de los sueños” es interna al mismo saber colectivo, como la expresión de una categoría prínceps, 1 interna a la razón cultural otomí (2001: 478).

Imagen 6. Bädi ofrendando en el Carnaval. Reinoso, 2014.

Esta información de los acontecimientos del otro mundo que ve la persona mientras duerme está cargada de un código, un mensaje de los antepasados muertos para los vivos que sólo el bädi, “el que sabe”, va a poder descifrar. Es él quien puede interpretar lo que vive la persona en el sueño, quien conoce “la clave de los sueños”. Es también a través de los sueños que el bädi recibe su don y aprende el trabajo sagrado, donde las antiguas, específicamente Zithu, el diablo, se manifiestan como maestros de los curanderos. Durante el sueño el bädi mantiene comunicación con “el patrón” para realizar su trabajo.

Imagen 7. Bädi limpiando a la gente durante el Carnaval otomí. Reinoso, 2017.

El sueño es parte de la estructura que conforma la realidad otomí y el gran conocedor del sueño es el especialista ritual. Lo que el bädi aprende y ve en el sueño, lo pone en práctica en los rituales, ya sea una limpia, un costumbre o Carnaval, los cuales tienen la función de propiciar el bienestar de la comunidad.

Según las narraciones de los bädi, cuando las antiguas se les aparecen en los sueños tienen una petición constante, siempre piden ofrenda, es decir, costumbre. Por eso, los rituales y el sueño tienen como función primordial establecer un diálogo entre la comunidad y sus deidades. Durante un ritual, el especialista entrará en trance, para prestarles su cuerpo a las antiguas y que ellas hablen a través de él. De hecho, el discurso que manifiestan las deidades durante el sueño es el mismo que manifiestan durante el trance los bädi. Por esta razón, dentro de la cultura otomí, no se pueden separar las vivencias oníricas y los curanderos, el ritual y el trance, ya que forman parte de un mismo diálogo.

Imagen 8. Ofrenda de Carnaval otomí. Reinoso, 2017.

El bädi en el Carnaval otomí de Ixtololoya

El contexto más importante en el que se encuentran los humanos y Zithu el diablo es en el Carnaval otomí. En Ixtololoya el Carnaval es la fiesta para Zithu, la comida, la bebida, el baile, la música y las máscaras son de y para él, sobre el Carnaval en Ixtololoya nos dice Mario Castro:

Se hace aquí el Carnaval, para ofrendar al diablo por dar trabajo, por las cosechas, por darnos la vida y todo lo que nos da. Se comienza a hacer el Carnaval en las fechas cuando empieza la cuaresma porque antes, aquí el diablo andaba buscando a dios. Dios se entera de esto y decide programar la fiesta de Carnaval para ponerse la máscara y que el diablo no lo reconozca. El diablo estaba muy enojado buscando a dios para matarlo. Para que no lo encuentre dios hace esta fiesta en donde todos van enmascarados y se pone la máscara, como los que bailan. El diablo llega a la fiesta y no puede saber cuál de los enmascarados es dios.

Dios manda a sus ayudantes a darle mucha comida y bebida al diablo para entretenerlo y se olvide que estaba enojado buscando a dios. Por eso todas las ofrendas del Carnaval son para el diablo, para que no busque a dios. Por eso el diablo se adueña de todo en la fiesta del Carnaval y ya se quedó la tradición así, de darle ofrenda al diablo, porque la gente se dio cuenta que quien le ofrenda al diablo, le va bien en su cosecha, en su trabajo y hasta hoy le seguimos ofrendando porque nos va bien si lo hacemos (Mario Castro, Ixtololoya, 21/02/2017).

Imagen 9. Bädi con ofrenda de Carnaval otomí. Reinoso, 2017.

Después de ver varios carnavales consecutivos en Ixtololoya, pude reparar en la importancia de la labor del curandero durante esta fiesta. Unos días antes de que comience la festividad, Zithu se les presenta a varios curanderos del pueblo en los sueños, para pedirles ofrenda. Les manifiesta qué es lo que quiere comer y beber en su fiesta. De esta forma, se comienzan a poner los altares en la casa de los curanderos que lo sueñan. No obstante, también son colocados en las casas de los mayordomos.

En 2017 en Ixtololoya el Carnaval otomí se llevó a cabo del 1 al 4 de marzo. Unos días antes, el 26 de febrero, el bädi Leopoldo realizó en su casa un pequeño costumbre en honor a Zithu, ya que se le presentó en el sueño y le dijo que él debía hacer una limpia para todos en el pueblo antes de que empezara el Carnaval porque las personas: “Quieren fiesta, pero en la fiesta hay peleas, hay muertos, por eso hay que hacerle una limpia a todo el pueblo. Por eso los curanderos tienen que trabajar en Carnaval” (Leopoldo, Ixtololoya, 21/02/2017).

Imagen 10. Ofrenda de Carnaval otomí. Reinoso, 2014.

El bädi Leopoldo escuchó las peticiones de Zithu y cuenta que tardó dos días en preparar todo lo que utilizó para esta limpia. Ese día, en primer lugar, el bädi Leopoldo y la bädi María realizaron un pequeño costumbre en la casa del primero enfrente al altar de Zithu. Después Leopoldo prendió velas en la cancha en honor a su maestro, como lo hacen todos los curanderos que participan del Carnaval. Y finalmente dejó ofrenda en la iglesia.

Imagen 11. Ofrenda de bädi para Zithu. Reinoso, 2017.

El papel del bädi es trascendental en el Carnaval, ya que cada curandero que sueña al patrón, le pone en su casa una ofrenda a Zithu, y cada día se visita la casa de un bädi y se baila alrededor de la ofrenda. El curandero invita a los asistentes comida y cerveza. Cuenta Mario, bädi de Ixtololoya, que:

Los curanderos están obligados a poner ofrenda y participar en Carnaval porque Zithu te ayuda todo el año a trabajar, te enseña a hacer tu trabajo y por eso tienes gente que te busca para curarse, por eso cuando es su fiesta, hay que darle algo, no es obligación darle mucho, pero sí, lo poquito que puedas, pues él es el patrón, el Presidente de la tierra, el dueño del mundo, el dueño de todo (Mario Castro, Ixtololoya, 21/02/2017).

Imagen 12. Bädi enfrente de una ofenda de Carnaval. Reinoso, 2017.

Imagen 13. Bädi disfrazado de Zithu, dándole sus riquezas. Reinoso, 2014.

Hay muchos curanderos que ponen ofrenda en honor a su maestro, pero también que hacen “el compromiso de bailar”, que se vuelven bailadores del Carnaval:

Si prometes bailar, tienes que hacerlo por siete años, durante este tiempo tienes que seguir la tradición bailando en Carnaval. En el camino te vas dando cuenta cómo te bendice el baile. Zithu te bendice en todos los aspectos hagas lo que hagas, por ejemplo, si quieres empezar un negocio y no tienes dinero, puedes dar de comer en Carnaval a los que bailan. Pones un plato y una vela y las personas te dejan dinero ahí en el plato, se avisa a la gente que tal señor va a dar de comer y las personas te apoyan, van a tu casa y te ayudan con dinero y con esto das de comer, así se le hace si tú no tienes dinero. Todo el dinero lo ocupas para darles de comer a los bailadores de Carnaval y el dinero que te sobra lo ocupas para empezar a trabajar, por eso dicen que el diablo te ayuda a empezar a trabajar. Porque el mismo diablo anima a la gente a que vayan y te ayuden con dinero. Las personas que dan de comer a los bailadores deben dar de comer por cuatro años, y ahí se empieza a levantar la persona (Mario Castro, Ixtololoya, 21/02/2017).

Otra de las actividades fundamentales que realiza el bädi durante el último día de Carnaval en Ixtololoya es la última limpia, que es realmente grande y requiere del trabajo de varios curanderos. En primer lugar, dos o tres de ellos, disfrazados generalmente de Zithu, limpian a todos los miembros de la comunidad en las puertas de la iglesia.

Imagen 14. Bädi realizando su trabajo durante el Carnaval. Reinoso, 2017.

Posteriormente, los habitantes de la comunidad se dirigen hacia una de las cruces que está en la entrada o salida del pueblo, en donde todos los asistentes al Carnaval son limpiados por última vez por otros curanderos. Después, los curanderos se limpian entre ellos. Al último, se van al monte o a la milpa, a donde nadie los vea, a quitarse el disfraz y agradecerle a Zithu los favores brindados y el trabajo enseñado. Allí le ponen una pequeña ofrenda personal y con esto queda terminada su labor en el Carnaval hasta el próximo año.

Imagen 15. Disfraz del diablo ofrendado al final del Carnaval en la milpa. Reinoso, 2017.

Conclusiones

En los últimos años, debido a que la fiesta de los Tres viernes se superpone con la del Carnaval, las autoridades de la iglesia católica del municipio de Pantepec han pedido a las comunidades que no celebren la fiesta, petición que es rechazada debido al carácter sagrado y a la importancia que tiene para los otomíes.

Mientras el Carnaval transcurre, a través del juego del acto sexual se establece una relación sexual-ritual con el cosmos y las antiguas. El Carnaval otomí es un tiempo de inversión y de descontrol, en donde los muertos llegan a jugar con los vivos. El sueño para los otomíes es un acontecimiento real que antecede al ritual. Observando el Carnaval podemos ver cómo el mundo del sueño y del ritual se unen en un diálogo continuo. Las ofrendas de Carnaval son la materialización de los deseos de Zithu.

Referencias

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Recepción: 15/08/2018. Aprobación: 13/02/2019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Estudio sobre la intuición artificial

Octavio Díaz Hernández Cita

Resumen

En este trabajo se exponen los conceptos y las propiedades de la intuición artificial que se han generado por medio de un análisis de fuentes de información y experimentación propia. Asimismo, se plantea una clasificación para los algoritmos que integran el procesamiento de resolución de problemas a través de la intuición artificial. En este artículo se da a conocer un modelo innovador para que se desarrollen nuevos algoritmos en control de máquinas, donde la intuición artificial es el pilar para que el procesamiento de la información se realice con mayor rapidez y sus requerimientos de procesamiento sean mínimos.
Palabras clave: intuición artificial, algoritmos, modelo, robótica, programación.

Natural perfumes in the choice of couple

Abstract

In this paper we discuss concepts and properties of artificial intuition, synthetized from the analysis of literature and our own experimentation. Also, we report an algorithms’ classification, which embodies artificial intuition in machines for problem solving. This article establishes an innovative model for the development of new algorithms in machine control, where artificial intuition allows a faster information processing and minimum processing requirements.
Keywords: artificial intuition, algorithms, model, robotics, programming.

Introducción

La intuición humana es de interés para los que estudian el arte de generar algoritmos para máquinas, robots u otros entes artificiales. En la actualidad, el tema de la intuición se ha ido derivando desde el campo de la especulación filosófica hacia el campo de la ciencia positiva, siendo considerado más bien un tema de investigación psicológica y neurológica. La palabra intuición proviene del latín intueri, que significa “a considerar” y se puede entender como un tipo de percepción, pero además como un conocimiento implícito de la realidad en la mente inconsciente de los seres humanos. Los mecanismos de intuición realizan un reconocimiento de símbolos o señales que es llevado a cabo sin el procesamiento consciente o racional del individuo. Después del reconocimiento, automáticamente se sintetizan juicios, pensamientos, decisiones o acciones de acuerdo con la información procesada. Este tipo de juicios son caracterizados por ser apropiados, certeros, coherentes, rápidos e incluso evidentes (Jung, 1953; Ferrater-Mora, 1984; Krippendorff, 1986; Hogarth, 2001; Hogarth, 2002; Kahneman, 2003; Simon y Frantz, 2003; Goldstein, 2005; Kant, 2005; Erlhoff, Marshall et al., 2008; Harteis, Koch et al., 2008; Seligman y Kahana, 2009; Kahneman, 2012; Morsella y Poehlman, 2013).

En este trabajo se modela la intuición artificial como punto de partida para una línea de investigación naciente, la cual busca la programación de una “mente artificial” más eficiente, para lo que la intuición artificial se diseña y se programa en forma de algoritmos de bajo gasto computacional, que podrán resolver tanto problemas elementales como complejos.

Para comprender mejor la intuición artificial, es necesario describir la fuente en la que se inspiró: la intuición humana. La mente humana es la responsable del entendimiento, capacidad de crear pensamientos, creatividad, aprendizaje, raciocinio, percepción, emoción, memoria, imaginación, voluntad, intuición, y otras habilidades cognitivas (Sevilla y Casacuberta, 2001; Van-Gulick, 2014). Desde una perspectiva cognitiva, se considera que la mente funciona por dos vías: a) la mente consciente o explícita, discursiva, secuencial, racional, y que requiere un esfuerzo para que funcione. Y, por otro lado, existe una mente inconsciente u oculta, implícita, asociativa, rápida y que no requiere de esfuerzo (Kahneman, 2003; Myers, 2008). De ahí que, en situaciones complejas, en las que se manejan grandes cantidades de información, las elecciones realizadas mediante pensamiento inconsciente pueden resultar incluso más eficaces que las mediadas por deliberaciones conscientes (Dijksterhuis, Nordgren et al., 2006 ). En la figura 1 se muestra una representación de la calidad de las decisiones con relación a los pensamientos conscientes e inconscientes.



Figura 1. Relación entre complejidad y calidad de una decisión, según se afronte mediante el pensamiento consciente o inconsciente (Dijksterhuis, Nordgren et al., 2006).

El inconsciente libera a la consciencia y se ocupa de las cosas en forma automatizada, mientras que el consciente puede ser contradictorio. El inconsciente es un proceso primario y el consciente es un proceso secundario donde están contenidas las funciones cognitivas como la inteligencia, aprendizaje, concentración, entre otras (Hogarth, 2001; Hassin, Uleman et al., 2005; Froufe, Sierra et al., 2009; Morsella y Poehlman, 2013; Van-Gulick, 2014). En la figura 2 se muestra la proporcionalidad de los procesos mentales que son conscientes e inconscientes, y se hace énfasis en que los pensamientos inconscientes sostienen a los pensamientos conscientes. Asimismo, la intuición es un proceso mental de tipo inconsciente.



Figura 2. Proporcionalidad de los procesos conscientes e inconscientes en la mente humana.

El término consciente artificial, normalmente aplicado a robots, alude a que la programación debe controlar acciones características de la “voluntad propia”, siempre en camino de hacer robots eficientes y que muestren “autonomía” (MacLennan, 2005). El problema de la consciencia en robots implica que reflejen ser astutos y autorreflexivos. Lo anterior ha resultado en la complejidad de los algoritmos de consciencia artificial (Molyneux, 2012). Para la formulación e implementación del consciente en máquinas la comunidad científica ha buscado por décadas el lado racional de las habilidades humanas, planteado así la inteligencia artificial –se invita a estudiar su origen y desarrollo en las referencias (Russell y Norvig, 2003; Martínez y Britos, 2004; Anderson, 2007)–. Por otro lado, existe el término inconsciente artificial, que, históricamente, se ha manifestado en la llamada automatización, o mecanización de los procesos. La automatización incluye pero no limita la implementación de acciones repetitivas, predecibles y preprogramadas en un dispositivo, proceso o sistema para que se ejecuten tareas disminuyendo o eliminando la intervención humana, cabe resaltar que en la automatización no hay condiciones ni respuestas aleatorias (Gupta y Arora, 2007). También existen algunos trabajos que hablan de elementos “vestigiales” de la mente humana más útiles que el raciocinio para el control de robots (Brooks, 1991a). Por ejemplo, está la programación de comportamientos reactivos en robots (Arkin, 1998) y las emociones en robots, las cuales podrían considerarse como una aproximación de la implementación del inconsciente artificial; aunque aún no se hace evidente esta relación, propongo clasificarlas de este modo luego de un análisis de la literatura correspondiente (Minsky, 2006; Velasquez, 2007; Yang, Malaka et al., 2010). No obstante, es importante resaltar que la intuición no debe confundirse con las emociones.

Hasta este momento, la intuición artificial ha sido trabajada desde el punto de vista computacional (Anderson, 2007; Weidong y Ping, 2009; Dundas y Chik, 2013); sin embargo, la intuición artificial necesita ser estudiada desde sus fundamentos como una teoría transdisciplinaria.

La intuición aplicada a sistemas artificiales en la actualidad

En años recientes la intuición ha llamado la atención para el mejoramiento del desempeño de las máquinas, teniendo como ejemplo algunos algoritmos computacionales (Gobet y Chassy, 2009). Ese es el caso de Mónica Anderson, quien se ha interesado por la cognición basada en computación y se ha dedicado a buscar alternativas para la inteligencia artificial, lo que denomina intuición artificial, la cual describe como métodos subsimbólicos de bajo gasto computacional que pueden resolver problemas más elementales, y en conjunto podrían resolver los problemas actuales de la inteligencia artificial, por ejemplo el bootstrapping, 1 que requiere alto poder de procesamiento para ejecutar comandos de alto nivel, como el reconocimiento de voz o de rostros (Anderson, 2007). También la intuición artificial se ha planteado como el diseño de software cooperativo entre programadores y usuarios (Weidong y Ping, 2009), además de que otros investigadores insinúan que puede verse simplistamente como un reconocimiento de patrones usando técnicas convencionales de inteligencia artificial (Dundas y Chik, 2013).

Modelo de intuición artificial

A continuación, se aportan al conocimiento algunos conceptos y propiedades de la intuición artificial (InA). Cabe aclarar que los siguientes párrafos son el resultado de una investigación propia a través del análisis de la literatura sobre la intuición humana y otros temas sobre la mente, robótica, inteligencia artificial, entre otros.

Definiciones de la intuición artificial

  1. La InA es un área multidisciplinaria que, a través de las ciencias, tales como informática, psicología y robótica, estudia la creación y diseño de entidades capaces de emular ciertos rasgos de la intuición humana.
  2. La InA es una rama de la inteligencia artificial, que se dedica a emular el reconocimiento automático de patrones de información para generar respuestas rápidas y normalmente certeras o confiables.
  3. La InA es una representación limitada de las capacidades intuitivas del ser humano, programadas en un ente artificial.
  4. La InA es un procesamiento basado en el reconocimiento automático de patrones, lo que la hace extremadamente rápida y no hace uso exhaustivo de la capacidad de memoria ni de procesamiento en la búsqueda razonada o iterativa de soluciones.

Propiedades de la intuición artificial

  1. La InA emula la vía intuitiva de la obtención de soluciones que no necesitaron un largo proceso de búsqueda, en su lugar hubo un reconocimiento de fragmentos relevantes de información que conllevan al descubrimiento de una solución que mejorará la calidad de las respuestas.
  2. La InA funciona con base en un conjunto de algoritmos sintetizados a partir del estudio de las capacidades humanas intuitivas para realizar una tarea en condiciones que estimularon la intuición. Estos algoritmos representan mecanismos inconscientes compuestos por fragmentos o plantillas de conocimiento preadquirido. Las funciones de cada algoritmo trabajan de manera independiente o se presentan bajo el principio de superposición.
  3. La InA y sus algoritmos están embebidos en los elementos de procesamiento del agente artificial como parte de su arquitectura.
  4. La InA se implementa con ecuaciones o fórmulas, cuyas entradas son piezas relevantes de información para la tarea, lo que cumple con la propiedad de un procesamiento automático.
  5. La InA encuentra la respuesta a un problema en cuanto recibe las entradas, discriminando otras posibles soluciones; en consecuencia, se disminuye el tiempo de búsqueda y la cantidad de procesamiento. En la figura 3 se esquematiza el proceso intuitivo para la resolución de un problema (localizado en la parte superior) en comparación con un proceso racional (localizado en la parte inferior).


Figura 3. Comparación de procesos de resolución de problemas. Abajo, con cinco etapas, se muestra el proceso convencional, en relación a un proceso realizado con intuición artificial que se muestra arriba, con tres etapas.

Clasificación de la intuición artificial

Así como las definiciones y propiedades de la InA, en este artículo se clasifican los algoritmos de InA en dos tipos, los cuales serán programados en un ente artificial y pueden funcionar simultáneamente:

  1. Algoritmos de intuición artificial primitiva (InAP). Se reconoce como primitivo a aquel algoritmo que se considera una estructura elemental y necesaria para la continuidad y preservación del agente artificial. Los algoritmos de InAP representan el conjunto de atajos heurísticos desarrollados a lo largo de la evolución.
  2. Algoritmos de intuición artificial adquirida (InAA). Se le llama adquirido al algoritmo que fue definido a partir de la tarea por ejecutar. Se asocia con la repetición de eventos y puede estar inspirado en la intuición humana para ejecutar tareas. Los algoritmos de InAA representan a las asociaciones aprendidas a lo largo de la vida.

Es importante recalcar que la intuición artificial no es aprendida de forma autónoma por el ente artificial, ya que esto implicaría romper con el esquema de un procesamiento rápido y de bajo costo computacional. La razón principal es que se recurriría a herramientas como adquisición y procesamiento de señales de entrada –como lenguaje natural (ej. habla humana) o visión artificial–, los cuales son una característica fundamental de los entes racionales (inteligencia artificial). Por lo que en este modelo de intuición artificial no se contempla el aprendizaje de acciones intuitivas, a partir de las entradas al sistema, por el propio sistema artificial. Por lo tanto, estos algoritmos son programados por una persona de forma “bioinspirada”.

Conclusiones

La intuición artificial está inspirada en el mecanismo de la mente intuitiva humana inconsciente, que posee ventajas como el procesamiento automático de gran cantidad de información, en múltiples dimensiones y sin el decaimiento de la eficacia ante situaciones complejas. La intuición artificial emula la vía intuitiva de la obtención de soluciones que no necesitaron un largo proceso de búsqueda, en su lugar hubo reconocimiento de fragmentos relevantes de información que conllevan al descubrimiento de una solución que mejorará la calidad de las respuestas.

En la intuición artificial influyen dos tipos de algoritmos: por un lado, están los de intuición artificial primitiva, que están diseñados por un programador a partir de las intuiciones humanas, que son las que capacitan a los seres humanos para los juicios rápidos y frugales. Por otro lado, están los algoritmos de intuición artificial adquirida, los cuales también son programados por una persona, pero que toma como inspiración ciertas asociaciones aprendidas gracias a la práctica o experiencia personal de un individuo o de un grupo de personas, obteniéndose un promedio.

Los sistemas actuales de inteligencia artificial sólo han contemplado los elementos racionales, como la inteligencia artificial convencional, redes neuronales y agentes autónomos de aprendizaje, que reconocen patrones o ejercen tareas con medios informáticos orientados a emular la consciencia humana. A partir de este trabajo se clasifica en dos ramas la inteligencia artificial: 1) sistemas de consciencia artificial y 2) sistemas de inconsciencia artificial. Con base en estos últimos se pueden obtener sistemas robóticos semiautónomos y autónomos con una toma de decisiones rápida y acertada.

Debido a que la extensión de este trabajo es limitada, se invita al lector a profundizar en el tema de la intuición humana:

Intuición artificial aplicada al a teleoperación.

Video de algoritmos de intuición artificial y experimentación con un robot.

Estudios antecedentes sobre la intuición humana
Chase y Simon, 1973; Dreyfus y Dreyfus, 1988; Easen y Wilcockson, 1996; Hogarth, 2001; Hogarth, 2002; Kahneman, 2003; Simon y Frantz, 2003; Gladwell, 2005; Kant, 2005; Seligman y Kahana, 2009; Kruglanski y Gigerenzer, 2011; Isenman, 2013; Marcovici y Blume-Marcovici, 2013; Pearson, 2013; Tinghög, Andersson et al., 2013; Woolley y Kostopoulou, 2013).

La intuición humana y sus propiedades

Chase y Simon, 1973; Dreyfus y Dreyfus, 1988; Simon, 1992; Easen y Wilcockson, 1996; Hogarth, 2001; Hogarth, 2002; Kahneman, 2003; Simon y Frantz, 2003; Gladwell, 2005; Minsky, 2006; Seligman y Kahana, 2009; Kruglanski y Gigerenzer, 2011; Kahneman, 2012; Isenman, 2013; Marcovici y Blume-Marcovici, 2013; Pearson, 2013; Tinghög, Andersson et al., 2013; Woolley y Kostopoulou, 2013).

Referencias

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Recepción: 02/03/2018. Aprobación: 25/01/2019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Perfumes naturales en la elección de pareja

Carlos Daniel Juárez-Santiago Cita

Resumen

La teoría de la selección sexual propuesta por Darwin intenta explicar la evolución de ciertos rasgos que son importantes en la elección de pareja. Los animales se comunican mediante señales visuales, auditivas, químicas o táctiles. La comunicación química es una de las más utilizadas a nivel intra e interespecífico y se caracteriza por emplear una serie de aromas o perfumes naturales (feromonas), durante la elección de pareja. Los perfumes naturales presentan diferentes estructuras químicas, dependiendo de factores como función, medio en el que se emplean, y duración y nivel de especificidad de los grupos taxonómicos que los utilizan. El entorno en el que se desenvuelven los organismos es importante ya que trae consigo variaciones en la producción de feromonas y esto está relacionado con la salud del individuo.
En este artículo se abordará el uso de los perfumes naturales en la elección de parejas en diferentes animales y cómo estos son empleados en el proceso de reproducción.
Palabras clave: comunicación química, selección sexual, feromonas, perfumes, elección de pareja.

Natural perfumes in choosing a partner

Abstract

The theory of sexual selection proposed by Darwin tries to explain the evolution of certain traits that are important for mate choice. Animals communicate through visual, auditory, chemical or tactile signals. Chemical communication is one of the most employed at an intra and interspecific level and consists of using a series of aromas or natural perfumes (pheromones) during couple’s choice. Natural perfumes have diverse chemical structures depending of factors like function, medium in which are employed, and duration and level of specificity in the taxonomic groups that use them. The environment in which the organisms developed is important because it implies variations in pheromone production, which is related to an individual’s health.
This article describes perfumes’ use during mate choice in different animals and how they are employed during the reproduction process.
Keywords: chemical communication, sexual selection, pheromones, perfumes, mate choice.

Introducción

La teoría de la selección sexual postula que algunos rasgos que presentan individuos del mismo sexo son resultado de la competencia por el acceso a la cópula y de la elección del otro sexo, que generalmente considera factores como la inteligencia, confiabilidad, salud, posibilidad de aportar recursos y características físicas de los individuos para proporcionar ventajas relacionadas con la reproducción (Hernández y Cerda, 2012; Darwin, 1888). La teoría hace distinción entre dos tipos de caracteres sexuales: los primarios, como los órganos genitales, que se relacionan directamente con la función reproductora; y los caracteres sexuales secundarios, que aparentemente no están conectados directamente con la reproducción, pero que en conjunto participan en el éxito o fracaso reproductivo. Dentro de éstos, el uso de sustancias químicas es considerado un mecanismo importante para la elección de pareja (Cordero y Santolamazza, 2009).

La comunicación química es el principal medio para establecer relaciones entre los individuos, mediante el intercambio de sustancias que se pueden oler o saborear. Aunque es difícil distinguir entre el olfato y el gusto como sentidos independientes, hablaremos de un sentido químico general, que cumple funciones de orientación, obtención de alimento y agua, y reconocimiento de amigos, enemigos y parejas (Juárez, 1987). Los perfumes naturales o feromonas son señales químicas emitidas por un individuo, capaces de alterar el comportamiento o la fisiología de otro. Cumplen con la función de ser mensajeros en la interacción de dos o más individuos, por lo que es importante conocer sus características, su funcionalidad como atrayentes de pareja, los costos biológicos que implica su producción, y los conflictos que conlleva su uso, con el fin de entender cómo se comunican los animales y cómo la comunicación química juega un papel importante en el momento de elegir pareja (Gutiérrez y Contreras, 2002).

¿En qué consisten los perfumes?

Los perfumes naturales son considerados como una forma de lenguaje dentro de las especies, basado en moléculas que pueden ser traducidas por los sentidos químicos (Juárez, 2017). Dichas moléculas son relativamente grandes, compuestas entre 10 y 17 átomos de carbono y con un peso molecular que varía de 180 a 300 daltones. Los compuestos de este tamaño o mayor logran alta especificidad y gran potencia, sin embargo, la síntesis de moléculas grandes y complejas es más costosa, por lo que su producción tiene que ser cuidadosamente regulada por el organismo, sobre todo considerando que el tamaño de las feromonas está relacionado con la volatilidad y por lo tanto la difusibilidad, la cual disminuye al aumentar el peso molecular.

Las feromonas pueden actuar como cebadoras, señaladoras, moduladoras o liberadoras. Para definirlas necesitan satisfacer ciertos criterios: tener efectos conductuales inmediatos y no atribuibles a otro estímulo sensorial, ser sustancias específicas, que exista poca o nula influencia de la experiencia en su funcionamiento, y que se sepa el estado reproductivo de quien las secreta. En la naturaleza los animales no actúan fuera de un contexto ambiental y rara vez secretan perfumes en ausencia de señales sensoriales. Es decir, para que la comunicación sea efectiva, se necesita que se desarrolle una serie de factores físicos, sociales y ambientales. En ratones se han identificado, a partir de la orina, las estructuras químicas de feromonas que sirven como atractores sexuales: pertenecen principalmente al grupo de las cetonas, irazinas, esteres, terpenos y tiazoles (Delgadillo, 2005; Gutiérrez y Contreras, 2002, ver imagen 1). Los dos tipos principales de feromonas en estas relaciones son las feromonas liberadoras que inician modelos de conducta específicos y sirven como poderosos atrayentes sexuales, marcan territorio, provocan una reacción de alarma o la agregación de los individuos; así como las feromonas iniciadoras o cebadoras, que disparan cambios metabólicos o fisiológicos, particularmente el sistema endocrino, que está asociado a la maduración sexual, el crecimiento o la metamorfosis (López, 2002).



Imagen 1. Los ratones son la especie más estudiada en cuanto al comportamiento en función de las feromonas (fuente: Wikimedia cammons).

Los perfumes naturales como atrayentes de pareja

De acuerdo con Darwin ¬–y el conocimiento actual concuerda con él¬–, la selección de parejas se da mediante dos mecanismos: la selección dentro del mismo sexo (intrasexual) y la que ocurre entre diferentes sexos (intersexual). La selección intrasexual funciona como una batalla entre individuos del mismo sexo. De manera general, aunque también ocurre de manera contraria y Darwin estaba consciente de ello, los machos luchan entre sí para tener acceso a la hembra; así, se han seleccionado ciertos rasgos como astas y cuernos que los ayudarían en dicha contienda. El segundo mecanismo, la selección intersexual, en la mayoría de los casos ocurre en las hembras, quienes tienen preferencia por determinado macho, aunque, una vez más, podría ocurrir de manera contraria, que el macho tenga preferencia por cierta hembra. De esta manera, dicho mecanismo ha contribuido a la selección de algunas características como la cola del pavo real, las señales químicas, la coloración de aves y peces, el canto de las aves y los rituales de cortejo, entre otros (Andersson, 1994).

Los perfumes naturales son relevantes pues permiten la comunicación entre miembros de una misma especie. Uno libera estas moléculas volátiles y otro las percibe a través de su sistema olfativo (Paredes Cordero et al., 2016). Y estas señales químicas son utilizadas como un medio para atraer pareja en una gran variedad de especies.

En insectos, tenemos el caso del escarabajo de harina (Tenebrio spp.) que produce olores brindando información del estado y salud de los individuos, lo que les da la posibilidad de elegir un compañero correcto (Pölkki et al., 2012). Asimismo, ciertos insectos presentan especificidad en los compuestos que producen, los cuales varían según la edad del adulto, el sexo y el estado de apareamiento, y participan como feromonas, llamadas kairominas, así como en el reconocimiento de género y especies en el caso de insectos sociales (Peralta Falcon, 2018). En las mariposas se han identificado feromonas sexuales que los machos usan para inducir a las hembras al apareamiento. Por ejemplo, algunas especies poseen un penacho de pelo muy fino y fragante en el extremo del abdomen, a la vista del vuelo de una hembra de la misma especie el macho se ubica sobre la cabeza de la hembra y abre sus finos pelos para desprender las feromonas, entonces la hembra se posa y rápidamente se aparea con el macho. La hormona responsable es la pirrolizidinona, la cual es biosintetizada a partir de los alcaloides que producen las plantas de las cuales se alimentan (Robles, 1994).

Un modelo empleado para el estudio de los efectos de las feromonas en la elección de parejas es el de la salamandra Plethodon jordani, debido al papel primordial en esta especie de la comunicación química en la elección de pareja. Se ha identificado que las feromonas involucradas son producidas por pequeñas glándulas localizadas debajo de la barbilla (Rollman et al., 2000). En los mamíferos, como el ratón, se han clasificado feromonas sexuales y para la reproducción, se han descrito varios de sus pormenores (Gutiérrez y Contreras, 2002, ver imagen 2).



Imagen 2. Estructura química de algunos de los compuestos urinarios que poseen actividad química en el ratón. Se han identificado algunas cetonas como: a) 2-hexanona, 2-heptanona y 4-heptanona; b) ésteres como: n-pentil acetato; c) algunos terpenos como: E-E-a-farneseno (fragmento tomado y modificado de Gutierrez-Garcia, 2002).

Función de los perfumes en la elección de pareja

El funcionamiento de los perfumes y su efectividad se basan en una correcta comunicación entre el emisor y el receptor, lo que vincula coevolutivamente a los órganos que emiten a los perfumes junto con los que reciben estas señales. El desarrollo de glándulas endocrinas y diferenciación del sistema nervioso se relaciona con el uso de los perfumes para funciones de señalización (Gutiérrez y Contreras, 2002; Juarez, 2017). En los mamíferos se identificaron dos sistemas quimiosensoriales independientes, que responden a estas señales químicas, capaces de traducir la información feromonal en el cerebro: el sistema olfativo principal y el sistema vomeronasal (Delgadillo, 2005, ver imagen 3). El sistema olfativo principal tiene como función el recibir olores, pero las feromonas son detectadas por el órgano vomeronasal, este órgano está ubicado en la cavidad nasal y tiene un segmento de mucosa olfatoria localizada a lo largo del tabique nasal (Guevara Guzmán, 2004).



Imagen 3. El sistema olfativo principal y el sistema vomeronasal del ratón (imagen elaborada por José Eduardo Hernández Cortes).

De igual forma las feromonas pueden tener influencia directa en las emociones, los estados de ánimo y los sentimientos tanto negativos como positivos. Las feromonas pueden incluso inducirlos, llegando a cambiar la percepción social de las personas, por una modificación en el procesamiento de la información en las áreas límbicas del cerebro. Por lo tanto, el uso de perfumes permite la manipulación directa de la cognición. Otras funciones de las señales químicas en los mamíferos son el reconocimiento específico de los individuos de la misma especie o camada, la delimitación del territorio e indicación del nivel jerárquico de dominancia. Además, su atractivo junto con el de otras características sexuales secundarias ha moldeado aspectos morfológicos y conductuales de los animales, por lo que es probable que la psicología animal, incluyendo la humana, haya evolucionado paralelamente a los estímulos sexuales para percibirlos, interpretarlos y responder a ellos adecuadamente (Grammer et al., 2003).

¿Es costoso para los animales producir perfumes?

La adaptación de las especies a diferentes ambientes es un factor que influye en los costos y los beneficios en la producción de cada señal, el gasto energético que requiere producirlas dependerá del receptor y del ambiente en el cual está el mensaje; la calidad y la cantidad emitida; y de las condiciones de cada individuo, los que tienen una buena salud toleran una mayor producción de feromonas.

En el caso de la polilla del racimo (Lobesia botrana) se identificó que la producción de feromonas en los machos responde a su condición actual: los machos de mayores tallas son los que producen señales con mayor efectividad, atrayendo una mayor cantidad de hembras, las cuales, se ha visto, tienden a invertir mayor energía en la producción de huevos cuando copulan con machos de mayores tallas (Harari et al., 2001). Los caracteres sexuales secundarios extravagantes son costosos, y al ser demasiado llamativos, en algunos casos, reducen las perspectivas de supervivencia y sólo se pueden mantener si son elegidos entre la población (Grammer et al., 2003).

Los conflictos clásicos relacionados con el uso perfumes durante la elección de pareja

Se han descrito algunos fenómenos relacionados con las feromonas en ratones. Por ejemplo, la orina del macho puede promover un reinicio de los ciclos estrales o reproductivos de una hembra, también llamados celo o calor (Rippe, 2009), así como la sincronización de ciclos cuando están en grupos, a este fenómeno se le conoce con el nombre de efecto Whitten. Incluso si este fenómeno no es costoso de manera directa, sí promueve la descendencia del macho dominante y que las hembras puedan realizar los cuidados parentales en grupo, lo que mejoraría el éxito de las camadas. También se da el efecto Vandenbergh, que consiste en el aceleramiento del inicio de la pubertad en hembras, inducido por la presencia del olor de la orina de un macho, lo que se traduce en una mayor probabilidad de dejar descendencia (Gutiérrez y Contreras, 2002).

Otro conflicto es el efecto Bruce, comúnmente conocido en ratones de laboratorio. Sucede cuando una hembra recién preñada encuentra a un macho distinto que con el que copuló. En este contexto es probable que la hembra sufra de una interrupción de la gestación promovida por la presencia de la orina de los machos. Este efecto se había identificado sólo en ratones y bajo condiciones de laboratorio; sin embargo, en condiciones naturales recientemente se observó a un grupo de primates (Theropithecus gelada) en los que de manera natural el macho tiene la capacidad de secretar sustancias que provocan la interrupción de la gestación, lo que garantizaría que las crías son del macho dominante en curso y promovería el cuidado parental de parte de éste (Wolff, 2003; Roberts et al., 2012; ver imagen 4).



Imagen 4. Dos hembras con sus crías de la especie Theropithecus gelada (imagen tomada de Wikimedia commons).

Otros conflictos que acarrean las señales químicas son la agresión y la territorialidad. Las conductas agresivas se presentan cuando los intereses de dos o más individuos entran en conflicto, y comúnmente se desencadenan cuando los individuos interactúan para establecer una jerarquía de dominancia, o para determinar la territorialidad. En los casos en los que se integra un nuevo individuo a un grupo, puede ser tomado como intruso debido a que las feromonas que libera no son familiares para los demás. En este caso, el nivel de conflicto que determinará la condición social y territorial dentro del grupo dependerá de cómo se interprete la información química y corporal (Gutiérrez y Contreras, 2002).

Conclusión

El empleo de perfumes naturales en el mundo animal es tan cotidiano como el uso de perfumes o lociones en la vida de cada persona; son utilizados como una herramienta al momento de elegir pareja, donde las características de cada individuo se verán reflejadas en los perfumes liberados. Esto ha promovido que en muchos organismos se seleccionen caracteres sexuales secundarios que garantizan su descendencia y la perpetuación de sus genes.

Los perfumes en general cumplen funciones importantes en las interacciones entre individuos, tanto en el medio social como en la elección de pareja, ya que es una manera para identificar la salud de los organismos, aunque posteriormente su presencia puede promover una serie de conflictos como el efecto Bruce o Vandenbergh.

Las feromonas cumplen con la función de ser el mensajero en la interacción de dos o más individuos, por lo que es relevante seguir investigando sus características, su funcionalidad como atrayentes de pareja, los costos biológicos que implica su producción, y los conflictos que conlleva su uso; lo anterior con el fin de entender cómo se comunican los animales y cómo la comunicación química, en particular los perfumes naturales, juega un papel importante en el momento de elegir pareja.

En la actualidad no se ha identificado el valor fundamental de los perfumes en la elección de parejas en los seres humanos, por lo tanto, se requieren investigaciones adicionales para comprender mejor estas conductas. En cambio, los perfumes naturales en los animales representan un campo grande de estudio y el conocer e identificar cómo los organismos los utilizan es importante para desarrollar estrategias en la reproducción o su control.

Referencias



Recepción: 23/01/2018. Aprobación: 12/02/2019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Epigénesis: secuelas de una infancia adversa

Sofia Gonzalez Salinas, Sergio Manuel Sánchez Moguel y Nelida Ramírez Jiménez Cita

Resumen

El maltrato infantil es un problema de salud pública a nivel mundial cuyas secuelas a largo plazo han sido poco descritas. Diversos estudios demuestran que una infancia adversa predispone al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, inmunológicas y psiquiátricas en la edad adulta. Pero ¿cuál es el mecanismo que permite observar estos cambios patológicos varias décadas después de que ocurrieron los eventos adversos? Una posible respuesta reside en las modificaciones epigenéticas del genoma de las células, las cuales influyen en la expresión de la información hereditaria sin alterar la secuencia de nucleótidos del genoma. Los estudios más recientes sugieren que los cambios en la metilación del material genético son uno de los mecanismos epigenéticos a través del cual las historias de maltrato dejan huellas en la salud física y emocional del adulto.
Palabras clave: infancia, maltrato, epigénesis, adn, metilación.

Epigenesis: consequences of an adverse childhood

Abstract

Maltreatment during early-life is a world health problem whose long-term consequences have been poorly described. Multiple studies show that an adverse childhood increases the risk of developing cardiovascular, metabolic, inmunologic and psiquiatric disorders in adulthood. However, how is it that several years after the adverse event physiological and behavioral alterations can still be observed? A possible explanation relies on epigenetic alterations in the cells’ genome, which affects the expression of hereditary information without changing its nucleotide sequence. Recent studies suggest that changes in methylation patterns of genetic material are one of the epigenetic mechanisms through which an adverse infancy leaves a footprint in an adult’s physical and emotional health.
Keywords: childhood, child-abuse, epigenesis, dna, methylation.

Introducción

La Organización Mundial de la Salud reconoce que el maltrato infantil es un problema de salud pública a nivel mundial (Butchart, Harvey, Mian, y Fürniss, 2009). En México, alrededor de 13% de los niños entre 6 y 9 años indican que son maltratados en su hogar (Hernández Dávila, 2013). Por otra parte, se ha reportado que 42.2% de mujeres jóvenes sufrieron violencia física durante la niñez, e incluso cuando estaban embarazadas (Cuevas, Blanco, Juárez, Palma, y Valdez-Santiago, 2006; Olaiz, Rojas, Valdez, Franco, y Palma, 2006). El maltrato a las mujeres embarazadas provoca daños también en el feto, ya que estos bebés presentan mayores complicaciones durante y después del parto y tienen un bajo peso al nacer (Valdez-Santiago y Sanín-Aguirre, 1996); como veremos más adelante, el maltrato infantil podría incluso iniciar desde el útero de la madre.

¿Cómo se establece este vínculo entre lo que ocurrió en los primeros años de vida con afecciones en la edad adulta? La hipótesis de Barker propone que las enfermedades del adulto tienen un origen fetal. Esta hipótesis se fundamentó en la observación de que un bajo peso al nacer se relacionaba con problemas de salud en el adulto (Calkins y Devaskar, 2011). La hipótesis del origen fetal de las enfermedades establece que las afecciones en el adulto son probablemente debidas a etapas ”plásticas” durante el desarrollo, en las cuales el feto puede tener cambios en respuesta a su entorno (Calkins y Devaskar, 2011). La hipótesis de Barker ha ayudado a entender por qué el organismo responde de manera anómala cuando hubo antecedentes de maltrato infantil. Un elemento importante para explicar los cambios a largo plazo de una infancia adversa son las modificaciones epigenéticas. Este tema es poco conocido no sólo en la población en general sino también en las ciencias biológicas y de la salud; sin embargo, su entendimiento provee la posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos para evitar que una infancia adversa deje huellas en la edad adulta.

Alteraciones fisiológicas y psicológicas provocadas por una pobre calidad de vida durante la infancia

Primero, es importante concebir el impacto que tiene el maltrato infantil en la salud física y mental del adulto para después entender procesos que ocurren a nivel celular, tales como la epigénesis, que podrían ser los responsables de mantener a largo plazo las alteraciones en la salud.

Las alteraciones fisiológicas (cambios en el funcionamiento de órganos y sistemas) relacionadas con una pobre calidad de vida durante el período de gestación o infancia se pueden clasificar en: 1) cardiometabólicas, 2) inmunitarias, 3) neuroanatómicas y 4) hormonales. Dentro de las alteraciones cardiometabólicas se ha encontrado que los adultos que vivieron situaciones estresantes durante el período de gestación o infancia –tales como vivir en un entorno de bajo nivel socioeconómico o cuyas madres sufrieron un divorcio durante el embarazo, tuvieron problemas de pareja, o presenciaron alguna catástrofe natural o social– presentan con mayor frecuencia diagnósticos de diabetes, obesidad, altos niveles de colesterol, niveles elevados de glucosa, alteraciones en la coagulación sanguínea, enfermedades coronarias, problemas renales, circulatorios y respiratorios (Entringer, Wüst et al., 2008; Lin y Liu, 2014; Roseboom, Painter, van Abeelen, Veenendaal y de Rooij, 2011; Sotomayor, 2013; Tamayo, Christian y Rathmann, 2010).

Con respecto al funcionamiento del sistema inmune, un estudio encontró que éste responde de manera incrementada en mujeres adultas cuyas madres sufrieron eventos negativos durante el embarazo –por ejemplo, conflictos de pareja, enfermedad grave o muerte de alguien cercano, problemas financieros, desaprobación familiar, etcétera– (Entringer, Kumsta et al., 2008). Una respuesta aumentada del sistema inmune también se ha observado en niños con estatus socioeconómico bajo (Azad et al., 2012).

Cambios en la composición y tamaño del cerebro también se relacionan con una infancia adversa. Un estudio que incluyó a adolescentes que vivían con familias adoptivas, pero que durante su infancia vivieron en orfanatorios rumanos, donde la calidad de atención era muy baja, mostró un menor porcentaje tanto de sustancia blanca (axones neuronales) como de sustancia gris cerebral (somas neuronales) con respecto a adolescentes que siempre vivieron con su familia biológica (Mehta et al., 2009). La amígdala es una región del cerebro localizada en el lóbulo temporal, ampliamente vinculada con la regulación de emociones de tipo negativo. Diversos estudios muestran que los niños que vivieron en orfanatos presentan un mayor tamaño de amígdala (Mehta et al., 2009; Tottenham et al., 2010). Incluso se ha encontrado una correlación directa entre el tamaño de amígdala y el tiempo que vivieron en los orfanatos antes de ser adoptados (Tottenham et al., 2010); un mayor tamaño se correlaciona a su vez con menor capacidad de regular las emociones, mayores niveles de ansiedad y mayor incidencia de desórdenes psiquiátricos (Tottenham et al., 2010). Además de la amígdala, otras regiones cerebrales que presentan un tamaño reducido, relacionado con una baja calidad de vida durante la infancia, son la corteza anterior cingulada, la corteza prefrontal y el núcleo caudado (Cohen et al., 2006; Tomoda et al., 2009), las cuales son importantes en procesos como el control inhibitorio, la atención y la toma de decisiones.

La respuesta fisiológica ante una situación estresante o de peligro está guiada por el eje hipotálamo-pituitaria-adrenal (eje hpa), el cual regula la producción y liberación de hormonas del estrés tales como la adrenocorticotropa, la hormona liberadora de corticotropina, cortisol, corticosterona, adrenalina y noradrenalina. Las niñas y adolescentes que sufrieron abuso sexual muestran alteraciones basales en el eje hpa, pero su sistema hormonal responde de manera adecuada cuando es estimulado (De Bellis et al., 1994). Sin embargo, mujeres adultas con antecedentes de maltrato infantil muestran una respuesta incrementada del eje hpa ante una situación de estrés, la respuesta fue aún mayor en aquellas con síntomas de depresión o ansiedad (Heim et al., 2000). En la figura 1 se resumen las alteraciones fisiológicas observadas en la adultez como consecuencia de experiencias adversas en la infancia.



Figura 1. Alteraciones en el adulto relacionadas con experiencias adversas en la infancia.

En el aspecto psicológico se ha encontrado que los niños y adolescentes que sufren abuso sexual o de tipo psicológico tienen con frecuencia ideas suicidas, mayores intentos de suicidio, presentan distimia –un tipo de depresión crónica–, tienen problemas afectivos, de ansiedad, somáticos, de atención e hiperactividad, y de conducta; incluso, los adolescentes que percibieron a sus padres como más abusivos mostraron mayores problemas psicológicos (De Bellis et al., 1994; Espinoza-Gómez et al., 2010; Iram Rizvi y Najam, 2014; Páramo Castillo y Chávez Hernández, 2007; Pérez-Amezcua et al., 2010). Sin embargo, estos problemas de la infancia no se quedan en esa etapa; adultos con antecedentes de infancia adversa también presentan problemas de ansiedad, depresión, disociación y alteraciones del sueño (Downs y Rindels, 2004; Negele, Kaufhold, Kallenbach y Leuzinger-Bohleber, 2015; Springer, Sheridan, Kuo, y Carnes, 2007). Adicionalmente, algunos trabajos muestran que mayores afecciones en la salud mental del adulto se relacionan con eventos adversos en la infancia en comparación de la ocurrencia de éstos en la edad adulta (McCauley et al., 1997; Shrira, Shmotkin, y Litwin, 2012; Zlotnick, Warshaw, Shea, y Keller, 1997).

A pesar de las experiencias adversas, los niños pueden recuperar habilidades mentales dependiendo de la edad en la que se realice la intervención. En el trabajo de Beckett et al. (2006) se estudiaron niños que vivieron en orfanatos de Rumania y que posteriormente fueron adoptados en Reino Unido. Los niños que vivieron en orfanatos rumanos sólo 6 meses antes de ser adoptados mostraron un desarrollo intelectual adecuado para su edad de estudio (11 años), mientras que los niños que permanecieron más de 24 meses en instituciones de Rumania antes de ser adoptados en Reino Unido mostraron una menor capacidad intelectual. Estos resultados son altamente promisorios, ya que indican que la huella de maltrato es reversible si se interviene en el momento adecuado. Sin embargo, aún no se conocen los detalles de las terapias más efectivas y del alcance de las mejorías con respecto a la predisposición al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, funcionamiento del sistema inmune, funcionamiento del eje hpa y de la composición cerebral.

Epigénesis: hacia el ADN y más allá

Ahora que hemos explorado el impacto que tiene una infancia adversa en la salud del niño y del adulto, tratemos de entender las bases celulares que subyacen a esta huella de maltrato. Si colocamos la palabra “epigénesis” en cualquier buscador en internet encontraremos definiciones relacionadas con el desarrollo de órganos. La epigénesis “molecular” a la que nos queremos referir en este artículo dista mucho de estas definiciones, vamos a ver que prácticamente es la responsable de tener varios tipos de célula en nuestro cuerpo y finalmente distintos órganos y sistemas.

Podemos definir la epigénesis como las marcas químicas reversibles que se añaden al material genético y que no alteran su composición nucleotídica, pero que sí influyen en su expresión. Vayamos ahora explicando cada parte de esta definición. El material genético se refiere a todo el ácido desoxirribonucleico (adn) localizado en una célula, principalmente en el núcleo celular –no hay que pasar por alto que en la mitocondria también hay adn y que también tiene marcas epigenéticas (Ghosh, Singh, Sengupta y Scaria, 2015)–. El adn se conforma por la unión de los nuclétidos adenina, timina, citosina y guanina, por fosfatos y por un azúcar llamada desoxirribosa; estos elementos forman dos cadenas que corren en sentido opuesto (para conocer más sobre la estructura e historia del adn revisar Gil Trejo, Laureano Viveros, y González-Salinas, 2018; González-Salinas, 2018). A su vez, el material genético se compone por regiones codificantes o genes y regiones no codificantes que incluyen zonas regulatorias. Para su correcto empaquetamiento dentro de la célula, el adn se enrolla en un conjunto de proteínas denominadas histonas (¡si lo extendiéramos el adn mediría 2 metros y una célula mide 100,000 veces menos!). A esta unión de adn e histonas se le conoce como cromatina (ver figura 2). A los genes y a las histonas se les pueden añadir modificaciones epigenéticas que, si bien no alteran la secuencia del adn o de las histonas, sí pueden alterar cómo se expresa determinado gen. Con expresión del gen nos referimos al producto que se genera a partir de él, que corresponde primero a un ácido ribonucleico (arn), de tipo mensajero, que ”transmite” la información que posteriormente se traduce en una proteína. Los arn mensajeros (arnm) son una copia de una sola cadena del arn y están compuestos por las bases nitrogenadas adenina, uracilo, citosina y guanina, por fosfatos y el azúcar llamada ribosa y en conjunto forman un cadena sencilla. Por otra parte, las proteínas son los caballitos de batalla de la célula ya que participan en muchos procesos como producción de nuevas proteínas, crecimiento celular, división celular, replicación del material genético, actividad metabólica, entre otras.

El principal cambio epigenético que sufre el adn es la metilación que consiste en la adición de grupos metilo (ch3) en regiones ricas en citosinas y guaninas conocidas como islas cpg. Comúnmente la metilación del adn se asocia con la represión de la expresión génica. Dentro de las modificaciones que sufren las histonas tenemos la acetilación, fosforilación, metilación, ubiquitinación, y sumoilación. A pesar de que aún no se encuentra un código de combinaciones en las histonas que nos indique con claridad el efecto de dichas modificaciones sobre la expresión génica, se sabe bien que la acetilación se relaciona con mayor expresión. Los cambios epigenéticos son reversibles y se valen de diversas enzimas que agregan o quitan las respectivas modificaciones químicas (Delgado-Coello, 2011). Entonces, la expresión de los genes en una determinada región dependerá de las marcas epigenéticas localizadas en ella y, subsecuentemente, la cantidad de arnm disponible y de proteína. El conjunto de genes expresados en determinadas células va a permitir que ciertas proteínas estén disponibles para su funcionamiento; es este particular grupo de proteínas lo que confiere la identidad y función a los tipos celulares y tejidos. Veamos un ejemplo, la rodopsina es una proteína encargada de captar la luz del ambiente y así transmitir a nuestro cerebro información de lo que observamos. Esta proteína se encuentra en altas concentraciones en las células de la retina y se corresponde con un bajo porcentaje de metilación de su gen mientras que el porcentaje de metilación de este mismo gen es muy alto en células del riñón o del cerebro y la cantidad de rodopsina en esos tejidos es prácticamente nula (Merbs et al., 2012).

En los últimos años, múltiples grupos de investigación han inspirado su trabajo en el estudio de los cambios epigenéticos que ocurren en el cerebro y su relación con el estrés, el envejecimiento y enfermedades mentales (Murgatroyd y Spengler, 2011). Durante períodos críticos como la infancia, procesos como el aprendizaje, almacenamiento y formación de la memoria, lenguaje y habilidades motrices tienen un crecimiento exponencial (Taliaz, 2013). A estas habilidades les subyacen etapas del desarrollo cerebral que involucran la generación de nuevas neuronas, migración de neuronas a distintas partes del cerebro, crecimiento de axones y dendritas (prolongaciones de las neuronas), formación de nuevas conexiones entre neuronas (sinápsis), muerte celular, eliminación de algunas conexiones sinápticas y formación de mielina en los axones neuronales –importante para la propagación del impulso eléctrico a lo largo del axón de la neurona– (Kolb, Mychasiuk, Muhammad y Gibb, 2013). Estos cambios deben ocurrir en momentos, lugares y en cantidades precisas, ya que alteraciones en estas etapas se han vinculado con el desarrollo de desórdenes como el autismo, epilepsia o esquizofrenia (Mochida y Walsh, 2004).

Justo después de la fertilización del óvulo, se establecen marcas epigenéticas en algunos de los genes del nuevo ser siguiendo el patrón de marcas encontradas en los padres, a estas primeras marcas se les conoce como impronta genómica. El cerebro expresa particularmete un alto número de genes que sufren impronta genómica y se ha vinculado a este conjunto de genes con el desarrollo del cerebro, la conducta reproductiva, las emociones y la cognición (Ho-Shing y Dulac, 2019). Adicionalmente, se ha encontrado que el establecimiento de las marcas de metilación del adn en una región del cerebro llamada corteza frontal ocurre durante los primeros años de vida y hasta los primeros años de la edad adulta coincidiendo con la formación de conexiones neuronales (Lister et al., 2013). Además, se ha reportado que las neuronas tienen una alta proporción de metilación no canónica en donde se agregan grupos metilo a los pares de nucleótidos ca, cc o ct en lugar de los nucleótidos cg (Lister et al., 2013); la relevancia de este patrón inusual de metilación aún está siendo estudiado.

Papel de la epigénesis en las alteraciones causadas por experiencias tempranas adversas

Los primeros estudios que vincularon las experiencias adversas tempranas con cambios epigenéticos en la edad adulta fueron desarrollados en ratas: un grupo madre proveía cuidado y atención hacia sus crías, y otro mostraba cuidados maternos mínimos. Se demostró que los bajos niveles de cuidado materno llevan a una disminución en el arnm del gen que codifica para el receptor de glucocorticoides –hormona liberada cuando se activa el eje hpa– en el hipocampo de la progenie cuando es adulta; el bajo cuidado materno también se vinculó con un aumento en la metilación del adn (Weaver, 2007; Weaver et al., 2004).



Figura 2. Cambios epigenéticos producidos por experiencias adversas.

Estudios realizados en humanos han tomado un enfoque global evaluando cambios epigenéticos en miles de genes de manera simultánea. Se han analizado muestras post-mortem tomadas de la región cerebral llamada hipocampo, de sangre y de saliva tanto en adolescentes como en adultos (Essex et al., 2013; Labonté et al., 2012; Provençal et al., 2014; Tobi et al., 2009) que sufrieron una infancia adversa como crecer en un estatus socioeconómico bajo, un período de hambruna debido a una guerra, episodios de abuso sexual o niveles altos de estrés dentro del núcleo familiar. Se sugiere que hay un mayor grado de metilación adn en los pacientes que sufrieron una infacia de maltrato (Labonté et al., 2012), mientras que el grado de metilación es reducido en adultos cuyas madres vivieron un período de hambruna (Tobi, van den Heuvel et al., 2018); algunos trabajos indican que los patrones de metilación del adn podrían depender del género (Essex et al., 2013; Tobi et al., 2009). Con respecto a los sitios del genoma donde ocurren los cambios epigenéticos, algunos trabajos sugieren que hay sitios en el genoma más vulnerables a almacenar esas huellas químicas (Borghol et al., 2012; Provençal et al., 2014).

Existen estudios que apoyan la propuesta de que los primeros años de vida son una etapa altamente vulnerable de sufrir cambios en la fisiología humana: se ha encontrado que los cambios epigenéticos en el adulto están mayormente vinculados con una pobre calidad de vida en la infancia que en la misma edad adulta (Borghol et al., 2012). Por otra parte, en muestras provenientes de adultos cuyas madres vivieron su embarazo durante un período de hambruna se observan cambios en la metilación de genes relacionados con el metabolismo; estas marcas de metilación se relacionan a su vez con el índice de masa corporal y con el nivel de triglicéridos en el adulto (Tobi, Slieker et al., 2018).

Modelando matemáticamente los cambios en el epigenoma –conjunto de marcas epigenéticas de todo el material genético– de embriones se ha propuesto que una reducción en la variabilidad de las huellas de metilación del adn después de la fertilización podría ser el vínculo entre experiencias adversas en el útero y el patrón de metilación observado en el adulto (Tobi, van den Heuvel et al., 2018); así, las experiencias adversas que vive la madre durante la gestación estarían restringiendo el establecimiento de marcas de metilación del adn en el feto.

Recientemente se reportó que las alteraciones epigenéticas causadas por eventos adversos podrían heredarse a lo largo de generaciones. En muestras de sangre obtenidas de sobrevivientes del Holocausto judío se observó una alta metilación del gen fkbp5 (fk506 binding protein 5), el cual participa en la regulación inmune y en el plegamiento y tráfico de proteínas). De manera aún más interesante se observan cambios en la metilación de este mismo gen en los hijos de estos sobrevivientes, aunque los cambios fueron menos pronunciados (Yehuda et al., 2016), sugiriendo así una “dilución” de los cambios epigenéticos a través de generaciones, a pesar de que una huella de la información se mantiene.

Conclusiones

Una pobre calidad de vida durante el período de gestación o la infancia causa alteraciones cardiometabólicas, inmunitarias, neuroanatómicas y hormonales en el adulto. Dentro de las alteraciones psicológicas existe una mayor propensión a desarrollar depresión, ansiedad y, en general, desórdenes en el estado de ánimo. La epigénesis, que se refiere a modificaciones químicas reversibles en el adn o histonas, lo que altera la expresión génica, se postula como uno de los mecanismos que permitirían dejar huellas en el genoma, que originarían que varios años después de un evento adverso se observen secuelas en la salud del adulto.

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Recepción: 19/12/2017. Aprobación: 25/01/2019.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079