Vol. 22, núm. 4 julio-agosto 2021

Dejando una huella durante el servicio social

Rosa María del Ángel Martínez Cita

Resumen

Como estudiante universitario, una de las oportunidades que se tiene para desarrollar el autoconocimiento, adquirir experiencias, conocer gente nueva y descubrir fortalezas y habilidades se da durante el servicio social. En este apartado, resaltamos la importancia que los prestadores de servicio social tienen para la Revista Digital Universitaria, así como algunas de las destrezas que se pueden adquirir y practicar al colaborar con nosotras.
Palabras clave: servicio social, redacción, revista digital, habilidad laboral.

Leaving a footprint during social service

Abstract

As a college student, one of the opportunities you have to develop self-awareness, gain experiences, meet new people, and discover strengths and abilities occurs during social service. In this section, we highlight the importance that social service providers have for the University Digital Magazine, as well as some of the skills that can be acquired and practiced by collaborating with us.
Keywords: social service, writing, digital magazine, job skills.


Como estudiante universitario, se suelen adquirir muchos compromisos, uno de ellos es el aprovechar al máximo los estudios para obtener el título. Sin embargo, ir a la universidad también se trata de desarrollar el autoconocimiento a través de la adquisición de nuevas experiencias, de conocer gente nueva y de descubrir fortalezas y habilidades que no sabías que tenías. Y, sin duda, una de las oportunidades para desarrollarse en este ámbito es realizando el servicio social. Éste es una manera práctica de aprender nuevas habilidades en una empresa u organización aparte de las adquiridas en las aulas.

Además de conseguir una valiosa experiencia laboral, el servicio social te ayuda a entender si el campo o la industria en la que te gustaría trabajar es el correcto. Esto puede servir para evitar los costos de obtener un título en un campo que no es el adecuado o que no te interesa.

El servicio puede durar de unas pocas semanas a unos meses, con diferentes horas de trabajo, pero puede traer beneficios a largo plazo, como oportunidades de trabajo en la organización y un mayor conocimiento sobre el medio. Además, el supervisor y los colegas pueden ser una referencia para un trabajo, solicitudes universitarias o incluso para solicitudes de becas.

Es por esto que, a lo largo de sus 21 años, la Revista Digital Universitaria (rdu) ha abierto sus puertas a jóvenes que buscan ser productivos, ampliar sus horizontes y redes, y aplicar sus habilidades en proyectos tangibles. Por ello, alentamos a los prestadores de servicio social a encontrar diversas maneras de contribuir con tiempo y talento en las distintas actividades que se realizan en la revista.

Hacer el servicio social en la rdu es como andar en una calle de doble sentido: te beneficia a ti y beneficia a la comunidad universitaria. Uno de los objetivos de la revista es: “crear un espacio de comunicación y visibilización de los docentes y de los estudiantes como sujetos fundamentales en el quehacer académico de la universidad” (Revista Digital Universitaria). Así que, hacer el servicio en nuestra redacción significa comprometerse en una actividad compartida y conectarse a la comunidad universitaria desde otra arista: “es una actividad esencial que consolida la formación profesional y fomenta en el estudiante una conciencia de solidaridad con la comunidad, la sociedad y el país” (Universidad Nacional Autónoma de México [unam], 2018).

Que sirva este texto como carta de agradecimiento a todos los prestadores de servicio social que han colaborado con nosotros a lo largo de los 21 años de la rdu. Gracias por su talento, entusiasmo, tiempo y atención dedicados al cuidado de los contenidos, de las imágenes y de las cápsulas. Sin ustedes, la rdu no podría funcionar de la manera en la que lo hace. Esperamos que también se hayan llevado algo valioso o grato de nosotros.



Video 1. Ana narra su experiencia como prestadora de servicio social en la RDU. Autoría de Ana Perla Ávila.



Video 2. Abi narra su experiencia como prestadora de servicio social en la RDU. Autoría de Abigail Barba.


Referencias



Recepción: 03/05/2021. Aprobación: 28/06/2021.

Vol. 22, núm. 3 mayo-junio 2021

El cómic y el arte pop

Martha Patricia Trejo Cerón Cita

Resumen

En este video hablo sobre las características principales del Arte Pop, usando al comic como centro visual como lo hizo en su momento esta corriente artística de trasmitir un mensaje y llegar con más impacto a la sociedad, en este caso lo uso para captar de una forma más efectiva la atención de mis alumnos de un tema teórico, haciendo el material atractivo y dinámico, con el cual se puedan identificar, reflexionar y comprender lo más representativo del tema.
Palabras clave: Arte Pop, comic, video, superhéroes, pandemia.

Comic and pop art

Abstract

In this video I talk about the main characteristics of Pop Art, using the comic as a visual center as this artistic trend did at the time of transmitting a message and reaching society with more impact, in this case I use it to capture in a way more effective the attention of my students of a theoretical topic, making the material attractive and dynamic, with which they can identify, reflect and understand the most representative of the topic.
Keywords: Pop art, comic, video, superheros, pandemic.


Lo que me encanta del arte es que, en particular a través de sus diferentes manifestaciones artísticas y técnicas de pintura, podemos representar cualquier tema y época. De esta manera, se puede llegar a las personas; con un mensaje en específico se logra compartir un conocimiento o concientizar sobre algún hecho actual que afecte a la sociedad y se despierta su interés, en especial el de las nuevas generaciones, para que se involucren en lo que sucede en el mundo.

Es por ello que durante el curso “Herramientas para la comunicación docente. Entre lo oral y lo digital”, impartido por la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia (cuaieed), realicé un video como proyecto final, sobre el arte pop enfocado al cómic, que es algo que a través del tiempo no pasa de moda, sigue vigente y captura la atención de los jóvenes. Además, es un material que puedo usar como introducción, para esta corriente artística, en mis clases de Taller de Expresión Gráfica, al explicar sus características principales y mostrar imágenes con las que se identifiquen mis alumnos, con lo que se captura su atención y se logra desarrollar de manera más amplia el tema en clase.




Para realizar dicho video, busqué imágenes de diferentes superhéroes con los que las nuevas generaciones se identifican. En los temas musicales, el primero fue la introducción de la serie de Batman de los años sesenta, pues en su opening manejaban partes de comic. La segunda canción fue “Take on me”, del grupo A-HA, ya que su video se desarrolla dentro de una historieta a blanco y negro, y mi objetivo es que todo tuviera relación con el tema del cómic, además de que sea atractivo y deje no sólo un conocimiento, sino también un mensaje. Por ello, al final de mi video, use imágenes de superhéroes con cubrebocas, para dar a entender que, a pesar de sus poderes, no son inmunes a lo que vivimos en la actualidad a nivel mundial. Así, por la pandemia todos debemos tomar precauciones.

Cuando expuse este material en mis clases, noté a mis alumnos muy atentos, divertidos y disfrutando de la música. Yo realmente quedé satisfecha, pero no había imaginado el alcance que tendría el video; no sólo porque desperté su interés en un tema académico, sino porque de verdad hicieron una reflexión con el tema de la pandemia, hablaron de sus experiencias de haber contraído coronavirus, ellos o algún integrante de su familia. Hubo los que lamentablemente tuvieron pérdidas de familiares o amigos y los que daban gracias porque salieron adelante. Al final, el video contribuyó a que sacaran esa carga sobre el tema, ya que muchas veces ellos sólo buscan que alguien los escuche, los apoye, sentir que no están solos. Así, considero que de alguna forma, sin buscarlo, los apoyé. Es por eso que este proyecto me deja una muy grata experiencia y mucho aprendizaje, que me motivan a seguir desarrollando materiales para mis clases.

Referencias



Recepción: 04/02/2021. Aprobación: 18/03/2021.

Vol. 22, núm. 3 mayo-junio 2021

¿Sabías que el japonés tiene miles de onomatopeyas?

Elisa Akemi Shimazaki Miho Cita

Resumen

Las onomatopeyas son esenciales en el uso del idioma japonés; sin embargo, es un tema poco incluido durante el proceso de aprendizaje. Este trabajo es una propuesta para apoyar a los estudiantes de idioma japonés de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (enallt) de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam). Próximamente se incluirá este tipo de material digital en las redes sociales de la mediateca de la enallt.
Palabras clave: onomatopeya, idioma japonés, aprendizaje de idiomas.

Did you know that Japanese has thousands of onomatopoeias?

Abstract

Onomatopoeias are essential in the usage of Japanese language; however, it is a topic little explored during the learning process. This is a proposal to support the students of Japanese language of the enallt at the National Autonomous University of Mexico (unam). This type of digital material will soon be included on the social networks of enallt’s media library.
Keywords: onomatopoeia, Japanese language, language learning.


Incluso desde antes del inicio de la pandemia por la covid-19, en la mediateca de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (enallt) de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), se ha estado realizando un gran esfuerzo para crear materiales digitales de apoyo, que faciliten el estudio autónomo de los estudiantes de idiomas, y el caso del japonés no es la excepción.

En este proyecto se propone crear material sobre las onomatopeyas, pues es un tema poco abarcado dentro de la enseñanza, que, sin embargo, es esencial en el aprendizaje del japonés.

Imagen 1. Korokoro. Onomatopeya al rodar un objeto.

El japonés es una lengua que utiliza mucho simbolismo, no solamente en la escritura a través de los kanji –ideogramas de origen chino, que son similares a los jeroglíficos egipcios o mayas–, sino también mediante los sonidos al hablar.

Imagen 2. Doki doki. Sonido de palpitación del corazón.

Según la definición del Diccionario de la lengua española, una onomatopeya es una “palabra cuya forma fónica imita el sonido de aquello que designa” (Real Academia Española, 2014).

Imagen 3. Guru guru. Onomatopeya usada para decir que algo está rodando o dando vueltas.

Las onomatopeyas existen en todas las lenguas; sin embargo, en el japonés existen miles y adquieren otra dimensión pues no sólo imitan los sonidos de animales y de personas, o de la naturaleza y de objetos, sino también los sonidos que hacen al moverse. Además, también representan sentimientos y emociones; condiciones o estados de ánimo.

Imagen 4. Pyon pyon. Sonido de cuando se salta.

Para los aprendices del japonés, es esencial dominar las onomatopeyas, pues éstas aparecen con gran frecuencia en los animes y mangas que tanto gustan a los estudiantes de japonés. Asimismo, son palabras imprescindibles para poder hablar como un nativo.

Imagen 5. Uki uki. Onomatopeya de cuando se está muy contento.

Gracias a mi participación en el taller de “Herramientas para la educación docente. De lo oral a lo digital”, pude materializar la idea que tenía en mente acerca de las onomatopeyas en el japonés. Próximamente tomará forma y acción, además de en este artículo, al ser publicado en las redes sociales de la mediateca de la unam.

Páginas de interés

Referencias

  • Real Academia Española (rae). (2014). Onomatopeya. En Diccionario de la lengua española (23.a ed., versión 23.4). https://dle.rae.es/onomatopeya.


Recepción: 04/02/2021. Aprobación: 18/03/2021.

Vol. 22, núm. 2 marzo-abril 2021

¿Cómo prevenir la caries dental?

Federico Morales Corona Cita

Resumen

Este podcast tiene como objetivo brindar información importante y puntual acerca de qué son las caries, su origen y cómo se pueden prevenir.
Palabras clave: caries, salud dental, podcast, divulgación de la ciencia.

How to Prevent Tooth Cavities?

Abstract

The goal of this podcast is to give relevant and specific information about what tooth cavities are, their origin and the way we can prevent them.
Keywords: tooth cavities, dental health, podcast, science popularization.

Introducción

A través de mi experiencia como odontólogo, uno de los principales retos que he identificado ha sido la divulgación de la información. Sé sin duda que, comparado con las importantes enfermedades cubiertas por el esquema de vacunación, por ejemplo, la caries dental no parece tan importante. Es precisamente por razones como ésta, que las autoridades del país descuidan la importancia de la salud bucal. No es sino con el esfuerzo del gremio, como en el caso de la odontología, que temas de importancia como la caries dental se logran rescatar y se puede difundir información seria y consensada a la población en general, con el objetivo de reducir los problemas, en este caso, de la caries dental.

Por supuesto que este pequeño podcast es sólo una minúscula parte de toda esa información por difundir, pero, en él, quiero aplicar algo que les comento a los pacientes cuando toco el tema:

—Gran parte de la responsabilidad de la situación de la caries dental en México no es de los pacientes, sino de nosotros los odontólogos, que somos quienes contamos con la información puntual, pero que no la difundimos lo suficiente para provocar un impacto.

La información es una gran herramienta para la solución de los problemas, el contar con ella puede hacer la diferencia.

El desarrollo de este podcast me ha dejado como aprendizaje la motivación para utilizar las nuevas herramientas digitales en la divulgación de la información. Ésta ha sido una actividad que he ido incrementando con el paso del tiempo. Esta experiencia me deja en claro que, no importa lo pequeño que parezca, la aportación puede ser muy grande.

No puedo dejar de agradecer a la cuaieed por la oportunidad de aprendizaje que brindan en las diferentes herramientas digitales, con buenas plataformas, y el desarrollo de nuevas habilidades académicas. Ejemplo de ello es el taller “Herramientas para la educación docente. De lo oral a lo digital”, que sin su ayuda no hubiera sido posible lograr esta participación.



Sitios de interés



Recepción: 14/01/2021. Aprobación: 12/02/2021.

Vol. 21, núm. 6 noviembre-diciembre 2020

Una competencia de pesos pesados por el dominio del mundo

Guillermo N. Murray-Tortarolo y Fabiola Murguía-Flores Cita

Resumen

Los seres humanos somos la especie dominante de nuestro planeta por donde se lo vea. Hemos cambiado los flujos de materia e información, entendido nuestro universo a profundidad y hasta modificado la esencia de la vida, los genes. Pero bajo un indicador ecológico, la dominancia, determinada por la masa de una especie, no necesariamente resultamos como los grandes campeones. En este artículo comparamos la biomasa de los seres humanos contra la de las plantas, los microorganismos y nuestro animal domesticado favorito, las vacas, a través de tres rondas de lucha de pesos pesados. Gracias a los cálculos más recientes, la tecnología satelital y las supercomputadoras, podemos darnos cuenta de que no ganamos ninguno de los tres asaltos, pues la biomasa de nuestros compañeros de planeta es mucho mayor a la nuestra. Acompañamos, entonces, en esta pelea de los gorditos, para descubrir un mundo dominado por todos, menos nosotros.
Palabras clave: biomasa global, dominancia ecológica, biosfera, biología cuantitativa.

A heavyweight competition for world domination

Abstract

We humans are the dominating species of our planet. We have largely modified the matter and information fluxes of our planet, we have a deep understanding of our universe, and we even altered the very essence of life, genes. However, under one key ecological indicator, dominance —determined by the biomass of a species—, we may not be the sole rulers. In this article, we compared the biomass of human beings against plants, microorganisms and our favorite domesticated animal, cows, through three heavy-weight box rounds. Thanks to the most recent calculations, satellite technology, and supercomputers, we will show how we easily lose all three rounds, and how the biomass of our planetary neighbors is much bigger than ours. Join us, in this chubby box championship, to discover a world ruled by everyone, but us.
Keywords: global biomass, ecological dominance, biosphere, quantitative biology.

Introducción

Los seres humanos hemos modificado nuestro planeta como ninguna otra especie. Hemos alterado de manera radical los flujos de energía, materia e información, modificando el clima de la Tierra, la productividad de ciertas especies y hasta la misma esencia de la vida: los genes. Por donde lo veamos, somos seres superiores en nuestro mundo, los grandes amos y señores de la vida en la Tierra… ¿Cierto?

Posiblemente no. Tomemos el ejemplo de la dominancia ecológica para explicarlo. Una de las labores que más les gusta a los ecólogos es determinar la composición y estructura de las comunidades vegetales. Para ello, utilizan distintos índices, entre ellos el famoso índice de dominancia, que usa parámetros como la frecuencia, la abundancia y, en particular, la biomasa de las especies, para con ello determinar su “peso” en un ecosistema. La biomasa es, literalmente, el peso (la masa) que tiene una especie viva, y funciona como un buen indicador de su éxito ecológico (si tienes mucha masa, ¡debe ser porque te va muy bien!).

Entonces, basándonos en este simple indicador, ¿somos los más abundantes en el planeta? ¿Es acaso la biomasa de los seres humanos mayor que la de otros organismos vivos, y somos los ganadores en el campeonato de pesos ecológico? En este artículo te lo platicamos. Como un campeonato de box, a lo largo de tres rondas pondremos a pelear la “gordura” de los humanos contra la de otros organismos y, te adelantamos, no ganamos ni una sola vez.

Round 1: humanos vs. plantas

Ronda uno. En la esquina izquierda tenemos a nuestros favoritos, llenos de sangre y huesos, los seres humanos. En la esquina derecha, a las duras, cafés, verdes e inmóviles, las plantas.

En primer lugar, revisemos la cantidad de individuos de la que estamos hablando y, así, hagamos un cálculo de su biomasa. De acuerdo con los últimos datos que revisamos (junio 2020), en este momento hay 7,790,202,015 personas en el mundo y para cuando leas esta nota seguro se habrá incrementado en algunos cuantos millones. Si el promedio de nuestro peso es de 70 kg, significa que los seres humanos tenemos una biomasa de 545 millones de toneladas. Esto lo sabemos gracias a los impecables récords de natalidad y mortalidad que lleva cada país.

No obstante, este no es el caso para los árboles… No hay ninguna nación que se haya dedicado a contar cada uno de ellos y tomar nota de cómo cambian sus poblaciones. Por suerte, en la era moderna contamos con satélites de resolución espectacular. Gracias a ello Tomas Crowther y colaboradores, en un artículo publicado en la revista Nature en 2015, estimaron que existen 3.04 billones de árboles, algo así como 422 por cada persona. De hecho, encontraron que, gracias a las plantaciones humanas, existen más árboles en la actualidad que hace 35 años. Siguiendo con sus estimados, Yinon Bar-On y colaboradores, calcularon la biomasa vegetal, en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, en 2018, y obtuvieron un valor de 4.5 billones de toneladas. En otras palabras, las plantas tienen algo así como 7500 veces más biomasa que la de los seres humanos. ¡Ups! No ganamos ni por poquito.

Round 2: humanos vs. microorganismos

Bueno, la ronda anterior era algo predecible. Los árboles son demasiado grandes, demasiado pesados y están por todos lados. Seguro que entonces le podemos ganar a los más diminutos, a los invisibles microorganismos.

Comienza así nuestro segundo round. Nuevamente, en la esquina izquierda tenemos a los monos vestidos, que se enfrentan a nuestro nuevo retador, los minúsculos, microscópicos y más viejos habitantes del mundo: los microorganismos (ojo, el coronavirus se quedó afuera, por prevención a nuestra salud).

En la esquina de los pequeñines se encuentran todos los que miden menos de 5 micras, ¿sabes cuánto es eso? Una micra es la millonésima parte de un metro, así que somos como alrededor de 1.7 millones de veces más grandes que estos organismos. Sin embargo, en este caso el tamaño no es lo que importa si no la abundancia. Dentro de la categoría de microorganismos aquí agrupamos a las arqueas y las bacterias. 1 Estos organismos fueron las primeras formas de vida en aparecer en nuestro planeta, por lo que tienen una alta capacidad de adaptación a casi cualquier ambiente. En la actualidad existen microorganismos en cada rincón de nuestro planeta, pueden habitar desde profundas fosas marinas, aguas sulfurosas volcánicas, estómagos de animales, hasta la masilla de nuestros dientes. De acuerdo con un estimado reciente (2019) de Hans-Curt Fleming y Stefan Wuerts, publicado en la revista Nature, hay aproximadamente 1030 bacterias y arqueas en todo el planeta. Este es un número muy grande, es un nonillón, o un 1 seguido de 30 ceros, de bichos; algo así como que el doble de microorganismos en la Tierra sería el mismo número de estrellas en la vía láctea. Tan sólo en una pizca de suelo puede haber hasta 40 millones de células bacterianas y hasta un millón en una gota de agua.

¿Por qué son tan abundantes? Por dos razones: tienen una alta capacidad adaptativa y su ciclo de vida es corto en comparación con los humanos, así que están por todos lados y se reproducen muy rápido. Su capacidad de adaptación es extraordinaria, ya que ningún otro ser vivo en nuestro planeta se atreve a vivir en los barrios donde éstas se la pasan de maravilla. Un ejemplo de estos ambientes son los géiseres y los cráteres de volcanes activos, lugares superinhóspitos e inhabitables por cualquier mortal, ¿cierto? Pues no es así. Existe un amigo llamado Pyrococcus furiosus y como ya lo imaginas por su nombre, esta arquea pueden vivir en ambientes extremadamente calientes, de hecho su temperatura ideal es arriba de los 80ºC (¡temperatura que mataría a cualquier humano!). Otro ambiente muy extremo es el Mar Muerto, en el cual la salinidad es tan alta que si te echas un trago de esa agua te deshidratarías hasta la muerte. Sin embargo, las bacterias del género Halobacterium son más que felices ahí, pues sus adaptaciones les permiten vivir sin problemas en este ambiente salino. También están los microorganismos que soportan muchísima radiación como Thermococcus gammatolerans; los que viven en lo más profundo del mar, donde la presión es muy grande (como para aplastar a un humano y su auto), como Shewanella y Moritellaque se han encontrado a 11,000 metros bajo el mar; también los hay que viven en lo más profundo del suelo, como Bacillus infernus que puede vivir hasta a 2,700 metros bajo la superficie. Así que estos amigos habitan cada rincón y cada nicho de la Tierra.

Gracias a su enorme abundancia y capacidad para vivir en casi todos los ambientes terrestres, las bacterias y las arqueas representan alrededor de16% de toda la biomasa del planeta. Traducido a toneladas, es algo así como 0.7 billones, o mil veces la materia de todos los seres humanos; por lo que nuestros pequeños amigos le ganan por mucho al Homo sapiens en cuanto a biomasa (¡y en su capacidad de vivir en todos lados!).

Round 3: vs. el resto de los animales

¡Que horror! Ni a los grandes, ni a los chicos les ganamos. Pero seguramente es porque son muy distintos a nosotros. Seguro ganaremos si nos enfrentamos a alguien más parecido: nuestros primos móviles, el resto de los animales. Casi exhaustos, pero aquí vamos por última vez, la pelea final: humanos contra el resto de los animales.

A lo mejor en este punto ya te habrás dado cuenta de que hasta ahora no había sido una pelea justa. Estábamos enfrentando a los seres humanos —una sola especie—, contra los miembros de otros reinos (plantas, y bacterias y arqueas, respectivamente), así que claramente hay un poco de trampa. No hagamos lo mismo para los animales, porque de seguro si nos enfrentamos a una única especie, entonces, sí podríamos ganar. Para el caso de los animales, pongamos el terreno un poco más justo, pongamos a “pelear” a los hombres contra su rumiante favorito: las vacas.

Primero, revisemos el número de habitantes vacunos en nuestro planeta. De acuerdo con el último estimado de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (mejor conocida como fao por sus siglas en inglés), para el 2018 —el más reciente estimado— había 1,489,744,504 vacas en todo el mundo. ¡Esto es equivalente a una vaca por cada cinco personas! Y el número sigue creciendo y creciendo, por la incesante demanda por carne y leche en todas partes. Ahora bien, una vaca promedio pesa unos 500 kilos que, multiplicado por el número de vacas, nos da una biomasa de… ¡744 millones de toneladas o un 36% más que la de todos los humanos que habitamos este planeta! Así que perdimos este asalto también. ¡Que desilusión! ¡ Y nosotros pensando que dominábamos este planeta!

Los reyes del mundo

Como les hemos mostrado en estos últimos párrafos, los humanos no somos los dominantes planetarios en términos de biomasa. Bajo cualquier indicador ecológico de dominancia, las vacas son los grandes ganadores cuando se trata de una sola especie y las plantas, cuando hablamos de todo un reino. Esto no quiere decir que deberíamos de “engordar” como humanidad para ganar la competencia y mucho menos significa que debemos eliminar a todos los demás competidores, ¡aunque le estamos echando ganas!

Esta dominancia es el resultado de una estructura ecológica básica global. En primer lugar, necesitamos a las plantas —y las algas—, porque son las productoras de biomasa de nuestro planeta, al llevar a cabo la fotosíntesis. Gracias a ellas todos los demás organismos pueden crecer y existir. Sin plantas, no habría biomasa para nadie más.

Pero la vida no se trata sólo de acumular masa, también necesitamos recircular los nutrientes, a través de la descomposición para seguir creciendo. Para eso tenemos ese enorme número de microorganismos, encargados de mantener el equilibrio planetario, al degradar los restos vegetales y animales, permitiendo que la materia se reintegre al sistema. Los microorganismos son los grandes recicladores que hacen posible la permanencia de la vida en nuestro planeta.

Finalmente, somos muchas —muchísimas— personas en este planeta y necesitamos alimentarnos todos. Dada nuestra evolución, tenemos una tendencia natural a que nos encante la carne y, mientras la dieta dominante siga siendo carnívora, seguiremos teniendo miles de millones de vacas para satisfacer esta demanda. Sólo en esta parte podemos esperar un cambio en la dominancia, si decidiéramos, como humanidad, reducir nuestro enorme consumo de carne. Mientras tanto, seguiremos “pesando” menos que nuestros primos rumiantes.

Así que cada uno de los pedazos de esta historia, de estos rounds, estaba destinado a perderse. No hay manera de que exista un equilibrio global. Si la biomasa humana fuera mayor a la de las plantas o los microorganismos no habría forma de mantener esta dieta carnívora, si no es con muchísimas reses. Esta teoría se conoce como la pirámide ecológica, y fue propuesta por primera vez en 1942 por Evelyn Hutchinson y Raymond Lindeman, pero sólo gracias a la tecnología actual, al fin se ha podido demostrar con estimaciones planetarias.

Como nota final, queremos recalcar que, aunque no dominemos en términos de biomasa, no debemos olvidarnos de los profundos impactos de nuestra humanidad en el mundo. Somos los principales causantes de un calentamiento excesivo y acelerado, de la modificación en la composición química de las capas de fluidos globales —océanos y atmósfera—, de la contaminación masiva de ecosistemas terrestres, de la pérdida de biodiversidad, el cambio en la cubierta vegetal…, por mencionar algunos. Nuestros impactos son muchos y profundos. Ninguna especie en toda la historia había logrado mover la cantidad de materia y energía como nosotros; o modificar el paisaje global de manera tan profunda. Contemplado desde cualquier otro punto de vista —que no sea solamente la biomasa—, realmente somos los reyes del mundo, aunque hasta ahora mantenemos un reinado tiránico.

Referencias

  • Bar-On, Y. M., Phillips, R. y Milo, R. (2018). The biomass distribution on Earth. Proceedings of the National Academy of Sciences, 115(25), 6506-6511. doi: https://doi.org/10.1073/pnas.1711842115.
  • Crowther, T. W., Glick, H. B., Covey, K. R., Bettigole, C., Maynard, D. S., Thomas, S. M., Smith, J. R., Hintler, G., Duguid, M. C., Amatulli, G., Tuanmu, M. N., Jetz, W., Salas, C., Stam, C., Piotto, D., Tavani, R., Green, S., Bruce, G., Williams, S. J., … Bradford M. A. (2015. 10 de septiembre). Mapping tree density at a global scale. Nature, 525(7568), 201-205. doi: https://www.doi.org/10.1038/nature14967.
  • Flemming, H. C., y Wuertz, S. (2019). Bacteria and archaea on Earth and their abundance in biofilms. Nature Reviews Microbiology, 17(4), 247-260. doi: https://www.doi.org/10.1038/s41579-019-0158-9.
  • fao stats. (s. f.). Consultado el 15 de febrero de 2020. http://www.fao.org/faostat/es/.


Recepción: 17/06/2020. Aprobación: 21/10/2020.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079