Vol. 20, núm. 6 noviembre-diciembre 2019

Ser docente: inspiración, pasión y perseverancia

Melchor Sánchez Mendiola Cita


“Lo que el maestro es, es más importante que lo que enseña”
Karl Menninger

El tiempo pasa vertiginosamente y cuando nos damos cuenta ya estamos a fin de año y en el cierre de algunos ciclos. La Revista Digital Universitaria (rdu) pasó de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (dgtic) de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam) a la Coordinación de Desarrollo Educativo e Innovación Curricular (codeic) de la misma institución, en el primer semestre de 2017. En estos dos años y meses hemos vivido intensamente la preparación, edición y publicación de seis números anuales de la rdu, con todos los retos, satisfacciones, incertidumbres y sinsabores que implica la creación de una revista de divulgación científica de calidad y la integración dinámica de los diferentes eslabones del proceso. En 2017 llamamos a la etapa que iniciaba la Revista como una “Nueva época”, en la que se generaron varios cambios en el formato, secciones y proceso editorial de la misma, lo que hizo posible mantener una publicación periódica del nivel que requiere la unam. En este lapso se ha consolidado la nueva imagen de la rdu, con una ampliación de los contenidos temáticos que han colocado a la revista en un nicho muy interesante, que la distingue de las demás revistas de divulgación científica.

Este año hemos publicado seis números, 60 artículos, con la participación de más de 100 autores de 30 instituciones. En las estadísticas de consulta en línea, se han registrado 78.19% más usuarios que el año pasado; durante el 2018 se tiene registro de 51,090 usuarios y en el 2019, de 91,038, de los cuales 35% son hombres y 64% mujeres, de entre 18 a 34 años principalmente. La revista está sana y vibrante, recibimos cada vez más manuscritos para el proceso de arbitraje y se está colocando como un referente importante en la divulgación de la ciencia en nuestro país.

Este número está dedicado a la docencia, como se podrá percatar el lector, con una vista somera a los contenidos: la emoción en la práctica docente, la formación de docentes en el uso de la tecnología, trayectorias docentes, una caracterización de los docentes de la unam, el arte en la docencia, la experiencia de nuestros cursos de educación basada en evidencias, entre otros temas. ¿Por qué el énfasis en docencia en una revista de divulgación científica? Principalmente porque la mayoría de las revistas de este tipo tocan escasa e intermitentemente temas educativos y porque de poco sirve la enorme inversión en ciencia, investigación y tecnología, si no va acompañada de reflexiones sobre el proceso educativo. A fin de cuentas, la educación es la misión central de las instituciones de educación media superior y superior (como su nombre lo dice), y es nuestro deber ético difundir ideas, experiencias y reflexiones sobre el rol del docente en la turbulenta y complicada sociedad moderna.

Los docentes de nuestra Universidad y del resto de las instituciones educativas conforman una amplia y heterogénea colectividad de comunidades: profesores de asignatura o de tiempo parcial, profesores titulares, profesores-investigadores, maestros, educadores, educadores profesionales, profesionales de la educación, maestros y doctores en educación, entre muchos otros. Esta pluralidad de personajes con diversas funciones, roles, culturas y necesidades hace que sea particularmente complejo comunicarse con ellos. Es por ello que decidimos dedicar este número de la rdu a la función docente, para ofrecer un amplio panorama de diversas aristas que impactan a nuestros profesores.

La educación es un campo tan amplio del saber y quehacer humano que, para algunos autores como John Dewey, “la educación es la vida misma”. Bajo esta premisa cualquier persona puede enseñar, por lo menos de manera informal, pero los docentes universitarios tienen una gran cantidad de responsabilidades educativas formales. Si nos enfocamos en esta población, podemos identificar muchos roles que nos definen, como son: proveedor de información, generador de recursos educativos, planificadores, evaluadores, facilitadores, mentores, modelos de rol, entre otros. Los diversos papeles que jugamos durante el proceso de enseñanza y aprendizaje requieren apoyo institucional, recursos adecuados en las aulas y demás espacios educativos, formación docente de calidad en diferentes modalidades, entre muchas otras cosas, para contribuir al aprendizaje complejo de los estudiantes.

Con frecuencia los retos que enfrentamos como docentes durante el proceso educativo son muchos y de gran magnitud, por lo que debemos desarrollar asertividad, resiliencia, tolerancia, inteligencia emocional, capacidad de improvisar, innovar y crear, entre muchas otras habilidades. ¿Por qué los docentes dedicamos una parte importante de nuestro tiempo y esfuerzo a enseñar y facilitar el aprendizaje de los estudiantes? Por muchas razones, entre ellas: porque es una manera de devolver a la sociedad lo que hemos aprendido; porque deseamos contribuir al desarrollo de las nuevas generaciones y poner nuestro granito de arena en su desarrollo; porque el enseñar nos permite aprender, recordemos que “enseñar es aprender dos veces” y “enseñar bien, es aprender dos veces bien”; porque nos genera motivación predominantemente intrínseca; porque se vuelve gradualmente parte integral de nuestra identidad profesional; y porque es energizante, nos da una intensa satisfacción personal, y se convierte en parte de nuestro legado en el transitorio paso por la vida. Bien dijo Justo Sierra, en 1910, que le corresponde al maestro: “saturar al hombre de espíritu de sacrificio, para hacerle sentir el valor inmenso de la vida social, para convertirlo en un ser moral en toda la belleza serena de la expresión”.

Invito a nuestros amables lectores a explorar los contenidos de este número de la rdu dedicado a la docencia, para que incorporemos los conceptos vertidos en los artículos a nuestra práctica educativa. Como comenté al inicio de esta editorial, el tiempo pasa y las decisiones difíciles se tienen que tomar con fundamento en las circunstancias y el contexto. He decidido finalizar esta etapa como Editor en jefe de la revista, en virtud de que mis obligaciones académicas y de funcionario universitario se han visto incrementadas sustancialmente, y cada vez es más difícil dedicarle a la rdu el tiempo que requiere para mantener el nivel de calidad de la publicación. Por ello, este es el último número en el que tendré el rol de Editor, aunque continuaré en el Comité editorial y colaborando como árbitro y autor. ¡Felices lecturas!

Vol. 20, núm. 5 septiembre-octubre 2019

Cambios y adaptaciones: lecciones desde la tecnología,
la cultura y la biología

Equipo editorial Cita

Entre la gran cantidad de cambios que vivimos en la actualidad, se pueden detectar un sinfín de adaptaciones, unas a nivel biológico, otros a nivel cultural, social y hasta individual. En este número de la revista se exploran diferentes procesos adaptivos que podemos observar desde del mundo microbiano y los antibióticos, hasta la respuesta de las instituciones de educación superior a los retos ambientales; de los algoritmos criptográficos a la escritura de graffiti. Partimos de la premisa de que los acontecimientos que experimentamos requieren de una constante adecuación, por lo tanto, te invitamos a conocer y reflexionar, a partir de los diferentes artículos presentados en este número, las propuestas que presentan los autores ante las problemáticas abordadas en cada texto.

Comencemos con la sección Varietas cuyo primer artículo, “De biofilms y otras películas”, narra cómo, de la misma manera que un grupo multidisciplinario de seres humanos se organiza para hacer una película, los microorganismos se agrupan para formar placas, delgadísimas películas, en donde el todo es más que la suma de las partes, ya que cada bacteria, arquea, hongo o protista involucrado actúa en un papel específico. Los autores nos comparten qué son los biofilms, cómo están hechos, sus funciones, así como sus implicaciones para los seres humanos, especialmente en procesos de salud-enfermedad. Por otra parte, te preguntarás por qué hasta hace poco tiempo se empezó a conocer con mayor detalle estas asociaciones microbianas, lo cual se ha debido a que no contábamos con los instrumentos necesarios para estudiarlos.

Probablemente has escuchado alguna noticia en la que se menciona la existencia de bacterias resistentes a los antibióticos, las recomendaciones médicas de no automedicarte, o bien de concluir el tratamiento médico tal como fue prescrito. A través del artículo “Resistencia a antibióticos: cuando nuestro armamento se torna ineficiente” podrás ahondar en este interesante tema, pues debido al mal uso que se ha hecho del consumo de antibióticos, hemos propiciado que las bacterias generen ciertos mecanismos de resistencia. Explora en este artículo los matices e implicaciones sobre el tema, así como las indicaciones a seguir.

La idea del desarrollo sustentable es resultado de una cadena de causas y consecuencias. Seguramente estás consciente de que la industrialización generó una sobrexplotación de recursos naturales, lo que a su vez, ha provocado una mayor emisión de gases contaminantes, la destrucción de la capa de ozono, el efecto invernadero y, con ello, la crisis ambiental en la que nos encontramos. Como una adecuación positiva ante esta trágica serie de acontecimientos, el texto “El desarrollo sustentable en las instituciones de educación superior. Un verdadero desafío”, explora el papel que dichas instituciones pueden jugar para alcanzar los objetivos de desarrollo sustentable sugeridos por la ONU.

Otra de las consecuencias de la crisis ambiental radica en la destrucción de ecosistemas y hábitats de diversas especies, entre ellas se encuentra la Rata de Magdalena, de la cual quizá no has escuchado. En el artículo “Rata de Magdalena: un importante mamífero mexicano, poco conocido y en riesgo de extinción”, los autores nos comparten una amplia información sobre este animal endémico, sus características, sus hábitos, los lugares en los que vive. El propósito es, además de dar a conocer esta especie, lograr que se propongan acciones para su conservación.

Haciendo un recorrido por la tecnología que permite enviar y recibir información, nos adentramos en la criptografía como un método para proteger las comunicaciones mediante el uso de códigos, de modo que sólo aquellos a quienes se destina dicha información puedan leerla y procesarla. En los últimos tiempos, la criptografía se ha convertido en un importante campo de batalla entre algunos de los mejores matemáticos e informáticos del mundo, pues implica la llegada de un nuevo paradigma en el cual la computación cuántica resulta en una amenaza a la capacidad de almacenar y transferir, de manera segura, información confidencial; ante esta situación, se están diseñando nuevos algoritmos y estándares. Conoce este tema en el artículo “Un acercamiento a la línea del tiempo de los algoritmos criptográficos” y descubre el conjunto de desafíos que estarán enfrentando los algoritmos del futuro, también llamados postcuánticos.

Las transformaciones en los algoritmos de codificación no sólo se han dado en lo que respecta a la criptografía, también ocurren en nuestros celulares. De esta manera, los desarrolladores web tuvieron que pasar de las pantallas de escritorio a las aplicaciones móviles y, en este contexto, surge la necesidad de utilizar un sólo lenguaje de programación tanto para iOS como para Android. Una adaptación creada ante esta necesidad es React Native, una librearía que permite crear aplicaciones móviles usando sólo JavaScript. Adéntrate en este tema leyendo el artículo “React Native: acortando las distancias entre desarrollo y diseño móvil multiplataforma”.

¿Te has preguntado qué papel juegan los medios de comunicación en la niñez?, ¿sabías que el Programa Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes 2016-2018 establece que se debe garantizar la generación de contenidos desde el enfoque de sus derechos en los medios de comunicación? En el artículo “Medios de comunicación en la protección de la infancia: una lección que aprender”, las autoras plantean una serie de reflexiones con respecto al papel de los medios de comunicación y el impacto formativo que éstos tienen en los elementos culturales y sociales en la infancia. Además, establecen que los medios de comunicación deben trabajar como un engrane más del sistema de defensa de derechos de niñas, niños y adolescentes.

En muchas ocasiones, mientras recorres el lugar en donde vives has visto graffitis. En esta ocasión también los encontrarás en la sección Caleidoscopio, en la que el autor habla de estas formas de expresión como afirmaciones de puntos de vista y proclamas políticas. En el contexto del graffiti el estímulo se vuelve efecto, es a la vez respuesta y provocación, especialmente en el texto “Estéticas de la Calle. 7° edición de un congreso transdisciplinario”, donde el graffiti se vuelve el objeto de estudio.

Probablemente has sentido la necesidad de hacer algo diferente, de trazar tu propio camino. La vida no se trata sólo de lo que ves y haces en tu propio país, ciudad natal, escuela o incluso con tus amigos. ¿Qué hay más allá? En la sección Continuum educativo Luis Alberto Sandoval y Vianey Santiago te platicarán, en el artículo “Explorar la movilidad estudiantil: Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM”, el panorama del intercambio académico en su Facultad; en él descubrirás las distintas modalidades, los países y las principales instituciones a las que acuden los alumnos de intercambio académico. Además, los autores analizan las oportunidades, la importancia y los beneficios que implica la movilidad estudiantil, pues convertirse en un estudiante de intercambio brinda más que conocimiento sobre otro país, su idioma y su cultura; vivir en el extranjero te enseña a construir amistades, asumir la responsabilidad de tí mismo, respetar las diferencias y tolerar las creencias de los demás.

Siguiendo con la temática de enseñanza-aprendizaje, nos preguntamos: ¿Cuáles son los medios tecnológicos que utilizas cuando enseñas o aprendes? ¿Consideras el uso de las TIC en el aprendizaje como una ventaja o una desventaja? ¿En verdad las TIC tienen un impacto en el proceso de enseñanza-aprendizaje? En la sección Universidades podrás averiguar la conclusión a la que llegaron los autores del artículo “Aplicando las TIC en el aprendizaje de la enfermería profesional en pro de su rendimiento académico”. Descubrirás que pese a que hoy contamos con mayor disponibilidad y apoyo a la integración de las TIC en las actividades de enseñanza-aprendizaje, también es cierto que hay una barrera que tiene que ver con la habilidad para manejar estas herramientas y el acceso a internet.

Esperamos que disfrutes este número de la Revista Digital Universitaria. Cada artículo seleccionado para esta entrega busca acercarnos a los principios, las teorías y los avances en cada una de sus áreas. De esta manera, te presentamos un número variado que nos muestra diversos escenarios de conocimiento que los autores dibujaron para todos nosotros. Si eres de los que gusta de estar informado, date permiso para relajarte y gozar los textos aquí reunidos. La RDU es la provocación, tú, lector, determinarás los cambios.

Vol. 20, núm. 4 julio-agosto 2019

El arte y la ciencia de compartir el conocimiento

Morgana P. Carranco Arenas
Cita

Hay una asociación casi exclusiva entre los términos divulgación y ciencia. Sin embargo, ésta última no es lo único que se puede compartir. En la Revista Digital Universitaria creemos en la importancia de divulgar el conocimiento y, por ello, optamos por un tipo de divulgación más abierta, una que dé cabida a las ciencias, las humanidades, las artes y la tecnología. El presente número es un ejemplo de ese ideal, por lo que decidimos incluir artículos que resalten la importancia de la divulgación y que reflejen las diversas fases del conocimiento.

En este sentido, en la sección Varietas publicamos dos textos que hablan sobre la divulgación a partir distintas perspectivas. Por un lado, Guillermo N. Murray-Tortarolo nos da consejos acerca “De cómo escribir un artículo de divulgación y no matar de aburrimiento a tus lectores”. Consideramos que es un excelente punto de partida para todo aquél que escribe por primera vez un texto de divulgación o para quien de tanto escribir ha olvidado lo básico: que la divulgación además de comunicar conceptos debe de ser entretenida y divertida.

Por otro lado, en el artículo “Divulgación científica: enseñanza y evaluación”, Erick Daniel Cruz no sólo nos expone un panorama de la teoría de la divulgación, sino que lo más importante es la interrogante que plantea: ¿la divulgación debería estar sujeta a evaluación? Específicamente evaluar la labor del divulgador y la calidad de sus productos.

Posteriormente, y desde el ámbito del diseño editorial, Nayelli Herzel Arley Dávila nos lleva “Más allá de la imagen: [al darnos] una mirada cercana a la ilustración editorial”. La autora nos ilumina sobre qué es, su importancia de manera general y su papel fundamental en la literatura infantil mexicana. Por último, nos acerca al modelo comunicativo de la ilustración editorial.

En el artículo “¿Para qué decimos «a poco» cuando conversamos?”, Ariel Vázquez Carranza, a partir de la lingüística, nos hace reflexionar sobre el uso que los mexicanos le damos a la frase “a poco”. Este artículo, además de que muestra el uso de “a poco” cuando la información recibida es nueva o inesperada, destaca una de las características importantes y frecuentemente olvidadas de la divulgación: que no sólo se debe comunicar el conocimiento, sino cómo se obtuvo, su método. Así, en este texto observamos la manera en la que se investiga el uso de “a poco” a través de herramientas de análisis conversacional en grabaciones telefónicas y videos.

Desde las ciencias químico-biológicas José Fernando García Guevara trata el “«Tuneo» de proteínas: [y las] herramientas para modificarlas”. El artículo aborda la ingeniería de proteínas, aquella disciplina que se encarga de estudiarlas para influir en su transformación o “tuneao” con distintos objetivos. También se explican algunas herramientas que se usan en ella y cómo se pueden combinar para la obtención de diferentes resultados. Desde la perspectiva de la divulgación, en este texto son significativas dos cuestiones. La primera, que un especialista comunica de manera accesible y divertida el conocimiento que tiene sobre su proyecto de investigación. La segunda, que alude a la importancia de la ciencia en el día a día, en el potencial uso que puede tener la modificación de proteínas en eventos tan significativos como el tratamiento de la influenza.

En la sección Continuum educativo contamos con el artículo “Un tecnólogo en medio de sus raíces” de Guillermo Alfredo Vásquez Ortiz. En él convergen dos asuntos que por lo regular se vislumbran distantes: las formas de vida de los pueblos indígenas y la tecnología. A través de un trabajo de campo para investigar la cultura, el turismo y las festividades en comunidades indígenas de la mixteca oaxaqueña, el autor realiza una reflexión sobre sus orígenes y propone dar a conocer dichas manifestaciones culturales, llevarlas a internet. Esto nos recuerda que el conocimiento tiene diversas fuentes y expresiones, y que la divulgación, ya sea en forma escrita, o al visibilizar un tema en la web, tiene un impacto social y cultural.

En Universidades contamos con el artículo “¿El financiamiento público de las artes es relevante?” de Ana Beatriz Diaz Conty Colunga. Aquí cubrimos un tema que consideramos relevante para la divulgación y que no es muy tratado: las artes. La autora nos cuenta cómo se entiende el arte desde la perspectiva económica y nos encara con los procedimientos que permiten su financiamiento –ya sea público o privado–; de igual manera, nos permite meditar sobre la necesidad de su financiamiento público, ya que la “distribución social del arte debe garantizarse para todos, así como la circulación de contenidos que aporten beneficios”.

Por último, en la sección Caleidoscopio, publicamos las imágenes ganadoras del concurso “Espacios de aprendizaje y enseñanza de la comunidad UNAM 2019”, proyecto coordinado por Julio Arnoldo Prado Saavedra y Patricia González Flores, en el que los docentes y los estudiantes universitarios nos muestran los espacios en donde mejor enseñan o aprenden, respectivamente. Así, se enfatiza la “diversidad de pensamientos, formas y lugares en que cada uno se siente cómodo estudiando”, y se evidencia que la obtención del conocimiento puede ocurrir en espacios inesperados, por medio de métodos no tradicionales.

Esperamos que este número cumpla con la finalidad de la Revista de comunicar el conocimiento y despertar el interés e inquietud de los lectores por las diversas áreas del saber. De proporcionar un lugar donde se pueda conocer por conocer, por el placer y entretenimiento que proporciona, para estar conscientes del entorno, porque puede ser útil. En fin, de ser un ámbito para compartir y difundir –entre especialistas y público en general, lectores y no lectores, y aún más, entre diversas áreas– el conocimiento.

Vol. 20, núm. 3 mayo-junio 2019

Ciencia y sabiduría: ¿tenemos razones para ser optimistas?

Melchor Sánchez Mendiola Cita

“La magia de un hombre es la ingeniería de otro.
‘Sobrenatural’ es una palabra inválida”.
Robert A. Heinlein

“El aspecto más triste de la vida en la actualidad es que la ciencia acumula conocimiento más rápido de lo que la sociedad acumula sabiduría”.
Isaac Asimov

El siglo xxi está lleno de términos que pueden representar mucho y a la vez poco, dependiendo de quién los escucha y quién los dice. ¿Cuántas veces ha escuchado el lector las palabras economía del conocimiento, globalización, cambio climático, big data, pensamiento de sistemas, sustentabilidad, medicina de precisión, bono demográfico, entre muchas otras? Cada uno de estos términos tiene su historia (o historias, ya que algunos tienen presencia en múltiples disciplinas) y su significado se modifica conforme pasa el tiempo, a ritmos diferentes dependiendo de la sociedad en que se expresa. Valga el ejemplo del multicitado término economía del conocimiento, ¿qué quiere decir exactamente? Lo hemos oído en todo tipo de discursos académicos, políticos y pláticas de sobremesa, pero ¿quiénes nos tomamos la molestia de ir más allá del primer hit de Google o de Wikipedia, a revisar el concepto en los frecuentemente densos artículos científicos y libros académicos? Sin minimizar el enorme impacto que han tenido en nuestras vidas (en lo personal, académico y laboral) los motores de búsqueda y los recursos digitales, creo que como ciudadanos responsables debemos hacer el esfuerzo por profundizar cuando nos encontramos con estos términos. Su uso ocasiona que adquieran vida propia y, a veces, se conviertan en lemas y gritos de batalla de organizaciones, universidades e incluso gobiernos, con la consecutiva comprensión superficial del concepto sin reflexión.

Al revisar cualquier referencia formal del tema, encontramos que economía del conocimiento tiene múltiples significados e incluye una gran variedad de actividades e interpretaciones dependiendo del “paraguas” conceptual y paradigma desde el cual es analizado (Powell y Snellman, 2004), con una serie de matices que jamás captaríamos si nos limitásemos a lo que se dice en los discursos. Las primeras referencias al tema se remiten al inicio de la década de los años sesenta, y estoy seguro de que las personas que vivieron en esa década tuvieron una percepción muy diferente de lo que es economía y lo que es conocimiento, de la que tenemos en la segunda década del siglo xxi. En la actualidad la economía del conocimiento puede ser una aspiración, un logro, una amenaza o algo inalcanzable, dependiendo de quién y cómo use el término.

El mensaje que deseo transmitir al lector es que los avances de la ciencia y del conocimiento pueden percibirse de forma totalmente diferente dependiendo del momento en el tiempo y del contexto socioeconómico en que se analicen. Lo que hacemos hoy con nuestro teléfono celular (dizque inteligente, pero, eso sí, muy adictivo) sería impensable para nuestros padres en el siglo pasado, y seguramente lo que harán nuestros hijos y nietos con los dispositivos que reemplacen a los actuales rebasará con mucho lo que pensemos hoy. Una de mis pasiones durante la juventud y edad adulta ha sido la lectura de ciencia ficción, traigo el tema a colación porque los artículos de este número de la revista tocan múltiples campos del saber, y precisamente uno de ellos es el uso de la ciencia ficción en la educación. He leído muchos libros sobre el tema, sobre todo los de la llamada era dorada de la ciencia ficción, de autores como Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert E. Heinlein, Ray Bradbury, John W. Campbell y muchos otros (algunos de ellos que trascendieron el campo de la ciencia ficción a otras áreas de la corriente principal). Isaac Asimov fue uno de los héroes de mi adolescencia, me encantaba su agudo sentido del humor y su amplísimo conocimiento de todos los temas, y he leído una y otra vez varias de sus obras. Creo que las citas de Asimov y Heinlein con que inicio esta editorial, si bien fueron escritas hace muchas décadas, tienen total vigencia en la época actual.

Prácticamente cualquier tema de los explorados por los autores de este número de la rdu parecería magia a habitantes de nuestro pasado: el tratamiento de la retinopatía diabética, el sector hotelero y las pymes, el monitoreo atmosférico, el uso de Glass Cast y la literacidad visual, la programación con R, entre otros. Como dijo Robert Heinlein, la magia de una persona es ingeniería para otra y, desafortunadamente, una de las tragedias de la vida moderna es que sabemos cada vez más como especie, pero con inusitada frecuencia no utilizamos o malutilizamos el conocimiento adquirido. Tenemos cada vez mayor información y conocimiento acumulados, pero este aumento no ha ido acompañado de un incremento paralelo y de dimensiones similares en nuestra sabiduría, con las consecuencias visibles que tenemos en la actualidad: asimetría brutal de condiciones socioeconómicas, racismo, corrupción galopante, maltrato infantil, calentamiento global, contaminación y un muy largo etcétera. La montaña de datos con que contamos en la actualidad es una masa inerte e inútil si no se convierte en información (al darle sentido), en conocimiento (para la aplicación y generación de ideas), y finalmente en sabiduría. Ésta es el nivel último que pretendemos alcanzar para estar en condiciones de reflexionar sobre lo que nos ocurre como individuos y como sociedad, poder planear a corto, mediano y largo plazo, escuchar a las personas que tienen más preparación y experiencia en cada campo del saber para que auxilien la toma de decisiones, e intentar lograr un estado de balance, equidad y logro en términos de felicidad y plenitud.

La cantidad de variables que influyen en nuestra cotidianeidad es prácticamente infinita y, sin embargo, nos movemos en nuestro diario vivir de forma más o menos fluida, enfrentando las situaciones que nos genera la existencia con mayor o menor éxito. Invito a nuestros lectores a explorar los artículos de este número de la Revista (aun los que aparentemente no sean de interés inmediato para sus preferencias), ya que de la lectura de estas temáticas pueden surgir serendípicamente ideas, intereses, exploraciones que pueden llevar al crecimiento personal y de los que nos rodean. Todos tenemos algún familiar con diabetes, preocupémonos de que no pierda la vista; todos nos enfrentamos a una terrible contaminación atmosférica y de ruido, reflexionemos sobre sus efectos y cómo prevenir el daño que nos ocasionan, y así sucesivamente para cada uno de las materias analizadas en los artículos de divulgación que aparecen en este número. Incrementemos nuestro conocimiento, para poder desarrollar la sabiduría que reclaman nuestro planeta y los que lo habitamos.

Referencias

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079