Vol. 26, núm. 5, noviembre-enero 2025

Voces de Maratuma: entre la esquizofrenia y la escritura

Mariel Anahí Pérez Rodríguez Cita

Resumen

A veces, las historias reales se pueden plasmar en pequeños cuentos, posibilitando el traslado de los tiempos y sintiendo paisajes y texturas a través de la escritura. Pero hay historias que no alcanzan con los cuentos: historias fugaces, dolores solitarios, personajes insipientes que terminan llenando de consuelo nuestros corazones. La siguiente historia compila diversas anécdotas de personas que viven con esquizofrenia, cuya soledad los acompaña y que, a veces, la sociedad desconoce. Conozcamos estas historias de personas con esquizofrenia, condensadas bajo un mismo nombre: Maratuma.
Palabras clave: esquizofrenia, historias de vida, salud mental, soledad, aislamiento, estigma social.

Voices of Maratuma: Between Schizophrenia and Writing

Abstract

Sometimes real-life stories can be captured in short tales, allowing the passage of time to be experienced and landscapes and textures to be felt through writing. Yet some stories cannot be fully conveyed through tales: fleeting stories, solitary pains, insipid characters that end up filling our hearts with comfort. The following narrative compiles various anecdotes of people living with schizophrenia, whose solitude accompanies them and whose experiences are sometimes unknown to society. Let us explore these stories of people with schizophrenia, condensed under a single name: Maratuma.
Keywords: schizophrenia, life stories, mental health, solitude, isolation, social stigma.


La historia desglosada en El apartamento 12 nace de la necesidad urgente de dar voz a aquellas personas que permanecen silenciadas bajo el peso del estigma, el desconocimiento y la soledad (Mannarini et al., 2022). Maratuma es el personaje central de la historia, quien representa no solo a una persona con esquizofrenia, sino a muchas otras cuyas vidas y experiencias quedan relegadas a los márgenes del discurso social, a la exclusión e incomprensión. En la actualidad, la enfermedad mental suele reducirse a diagnósticos clínicos (Huertas, 2011). Este texto propone una narrativa alternativa: la de la vida subjetiva, con altibajos, contradictoria, que resiste al olvido con su historia propia.

La principal motivación surge del trabajo clínico, humano y ético con personas diagnosticadas con esquizofrenia, pero también de la inquietud literaria por narrar relatos que no patologicen el dolor, sino que lo hagan poéticamente habitable. El apartamento 12 busca contrarrestar la deshumanización con la que frecuentemente se aborda la “locura”, principalmente la esquizofrenia, intentando narrar el sufrimiento sin encerrarlo en etiquetas, mostrando que detrás del síntoma hay una historia, una infancia, una memoria que se aferra a objetos tan pequeños como una cajita musical. Al mismo tiempo, el personaje logra encontrar, a través de la escritura, un dispositivo de ayuda e introspección.

Trabajar con personas con diagnósticos psiquiátricos me ha enseñado que la vida puede doler en silencio y que sus palabras requieren que la sociedad las conozca sin la necesidad de revestirlas de ominosidad. Usualmente, el sufrimiento de las personas con algún diagnóstico psiquiátrico aparta su humanidad de la sociedad (Mannoni, 2000). Y ante ello cabe preguntarnos: ¿por qué tememos tanto a la locura? ¿Por qué negamos la humanidad de quienes no pueden seguir el ritmo social? La historia de Maratuma refleja una experiencia universal: el deseo de ser escuchado, comprendido, de que nuestras palabras perduren incluso cuando nuestra voz se apaga.

El apartamento 12 es, por tanto, un homenaje y un recordatorio a quienes han sido expulsados del lenguaje, a los que transforman el dolor en escritura, a los que sobreviven en los márgenes de la memoria colectiva. Su pertinencia radica en la posibilidad de abrir un espacio de escucha, empatía y reflexión sobre la salud mental, el estigma y la dignidad humana.

El apartamento 12

Maratuma vivía apartado de la ciudad ordinaria, lejos del bullicio callejero, de los automóviles y principalmente de los seres humanos. Su piel era delgada, helada y delicada; su cabello era como el viento: difuso y rebelde; su voz, un poco muda. De pequeño, prefería quedarse en su habitación, pequeñita y con escasa calidez. Sus padres peleaban casi con la misma frecuencia que las horas de un reloj.

A la edad de cuatro años presenció un evento áspero, que nombró: “La evanescencia”. Tenía una pequeña cajita musical, que daba marcha a ella para silenciar los ruidos estrepitosos de su hogar. Maratuma había dejado los cuatro años hace más de treinta años. La pequeña cajita musical la conservaba, aunque no tangiblemente, pues en lo más recóndito de sus memorias se encontraba ella, esperándolo para hacerse sonar.

Maratuma consideraba que la cajita musical había sido transformada; quizá ya no era precisamente música la que se hacía oír. En algunas ocasiones escuchaba pequeñas vocecitas, pero ¡vaya que aminoraban el malestar! Aunque también el lorazepam, risperidona, aripiprazol, sertralina y clozapina. Este manjar tenía varios efectos secundarios: las palabras salían de su boca lentas, barridas y, a veces, diferentes. También sus ojos no podían enfocarse en un punto específico; divagaban un poco, principalmente su ojo derecho. El sentido del oído se agudizaba tanto que podía escuchar la puerta del frigorífico abrirse en la casa de sus vecinos, lo que lo irritaba demasiado, y por las noches, el sonido de su ritmo cardíaco le robaba el sueño.

Maratuma decía que había perdido algo, ese pequeño impulso que te hace moverte, comer o caminar, y que le llaman “felicidad”. Pareciera que algún día la tuvo, pero después la perdió. Las personas consideran que la felicidad viene dada desde el nacimiento y que la tristeza llega como una enfermedad sin aviso aparente, incrementándose poco a poco, y que con ayuda de medicamentos se puede curar. Pero Maratuma no estaba muy convencido de ello; para él, la felicidad no estuvo desde su nacimiento.

La evanescencia

Los padres de Maratuma jamás desearon concebir hijos. A la edad de veinticinco años, la madre quedó embarazada; en aquel momento entristeció y su cuerpo empezó a cambiar. Nueve meses después nació Maratuma, un bebé físicamente sano y, aunque en general su madre lo procuraba, lo alimentaba y lo vestía, no lo amaba. Su padre nunca estuvo presente; trabajaba demasiado, pero cuando se encontraba en casa, la violencia física y psicológica era perpetua. Cuando Maratuma celebraba su cuarto cumpleaños, los padres discutieron más de lo habitual, golpeando el padre tan fuerte a la madre que Maratuma ni siquiera pudo llorar.

Presenciando aquel evento, su garganta se cerró junto con sus ojos y su corazón. Ese día, su pequeña cajita musical se guardó para siempre en sus memorias. Ese momento quedó borrado de la historia de Maratuma, o quizá así lo hubiera deseado.

Caja de música
Fuente. Foto de Sara en Pexels.

Quizá te preguntes cómo lo sé. Bueno, Maratuma fue ingresado a una casa hogar, donde conoció a su terapeuta, quien lo ayudó en su proceso de readaptación. En ocasiones, las historias y los traumas no se borran; queda una huella siempre.

Digamos que la vida se va dibujando en un papel calca, que sirve para copiar en otra hoja lo que escribes en la primera. Queda una copia casi idéntica; al papel calca le queda una marca, aunque a simple vista no se vea. Y así es como la evanescente historia de Maratuma cobró lucidez cuando se la contó a su terapeuta. En la casa hogar solamente estuvo hasta los quince años; después fue desalojado y dejado a su suerte. Nunca más se le vio, aunque a veces su terapeuta le recuerda e intenta escribir su historia en un par de hojas sueltas.

Maratuma creció más solitario que acompañado. Las personas lo refutaban, a veces se burlaban de él, y lo que siempre sucedía era el juicio y rechazo de los demás hacia él. Las personas son crueles cuando la ignorancia se apodera de ellas. Maratuma no era ignorante; todo lo contrario, sabía perfectamente que aquella sombra del recuerdo evanescente lo acechaba. Y su pasado no estaba completamente borrado como él lo hubiese querido. La pregunta que lo ocupaba la mayor parte del tiempo, y su ardua incertidumbre, vacilaba en lo siguiente: “¿Cómo se puede liberar del pasado evanescente?”

En diversos intentos por responderse, para recordarse y saberse presente, Maratuma reposaba en el apartamento 12, el último piso de aquel condominio, el más cercano al cielo y el más lejano al suelo. Mientras la pregunta permanecía como un eco sonoro, escribió lo siguiente:

Dicen que la muerte es natural, que todos pasamos por ella. A veces intento sentarme a escribir, escribir algo profundo, que perdure o ayude a los demás, pero más bien con la escritura termino ayudándome yo; profundizo en aquello que no se puede decir con palabras habladas, perduro a través de mi escritura. Quisiera recordar aquello que me ha condenado.
Yo me ayudo con escribir: recuerdo y se plasma en una historia, quizá en un cuento, quizá en simples oraciones sin sentido. También dicen que lo primero que se olvida es la voz; yo tuve miedo de olvidar su voz. Recuerdo cuando falleció y corrí preguntando a los cuatro vientos si olvidaría su voz. El viento me respondió diciendo que no, que al cerrar los ojos podría escuchar la voz de mi muerto. Qué curioso el tiempo, que no permite conservar momentos nítidos, que no frena, que no se pausa, pero que trae vestigios fragmentados que pueden trasladarme en el tiempo.
Si pausaras el tiempo para quedarte eternamente allí, ¿qué lugar escogerías? Yo, tal vez, escogería algún día donde existiera naturalmente, donde ni siquiera pensara que algún día se convertiría en un recuerdo agradable. Porque ahí, donde estaba sin pensar en un futuro, ahí se encontraría lo más valioso de la vida: la vida misma, aquella que tiene altibajos, que hace sufrir, pero al final se guarda en la memoria.
Dicen que el dolor es pasajero, como si fuera un tren que pasa bajo un programa determinado de tiempo. Me atrevo a decir que no es así. El dolor puede ser grande, sin tiempo ni lógica; puede permanecer en silencio o puede gritar tan fuerte que queme un bosque. El dolor puede enmudecernos o salir sin filtro en cualquier momento. El dolor puede esperar, pero no para siempre. Puede durar mucho, aunque tampoco para siempre.
El duelo, en cambio, debe durar un tiempo, se debe vivir, porque si no se hace, dicen que uno se enferma. Pero, para mí, enfermarse consiste en saberlo y, aun así, ocultarlo. En cambio, el duelo no se puede ocultar, porque cada día, cada año, existe la ausencia para recordarnos que se ha ido. Uno se enferma de las palabras no dichas a tiempo, de la culpa, del amor frustrado, del tiempo desperdiciado. Uno se enferma porque no puede llegar al epicentro del duelo, de la ausencia y de la presencia que queda de aquellas experiencias sin cuerpo.
Algunas personas dicen oír voces de aquellos que se han ido, incluso pueden verlos cuando ya se han marchado. Será una dicha o una desdicha; para ellos, una desdicha; para otros, una dicha. Al final, uno se queda con su propia voz, resonando en ecos, reflejada en consuelos, compartida en risas solitarias o enmudecidas.
A veces los ecos se pueden convertir en palabras que van saliendo junto con los recuerdos; por eso escribo. Aunque las letras no tengan voz, mi voz queda en cada letra, para aquellos que la necesiten, para mí, que lo necesito.

El reflejo del espejo

Una historia escrita por Maratuma en un invierno empezaba describiendo una familia conversando a un costado de una cálida fogata, los regalos increíbles que se daban entre ellos y un pequeño niño al fondo sollozando. Maratuma se detuvo un momento; las manos ya no respondían y la escritura se detenía junto con su respiración. Vaciló y abruptamente se levantó de la silla para mirar por tres segundos aquel reflejo.

Las historias escritas estaban tan distorsionadas que no sabía cuál era la verdadera, si alguna vez fue niño o si alguna vez enfermó. El tiempo parecía roto, con surcos descompuestos; sus pensamientos eran tan opacos que su nombre le parecía tan lejano a él. Durante tres segundos, su reflejo se esfumó. Maratuma se miró, miró su reflejo, y en el reflejo capturado por sus ojos se demostró el quiebre de su vida: una mirada vacía, un rostro ominoso, una piel con vestigios inefables de angustia, grietas que mostraban el correr de los años, y la soledad incipiente retornando en su reflejo.

En tres segundos recorrió con sus ojos el reflejo incompleto. La cajita musical resonó en su interior; las voces, sonidos, llantos, risas y silencios se revivieron tanto que no pudo más que apartarse de su reflejo. Consternado recordó que su vida sucedió con amargura; su enfermedad lo consumió, dejándole sin reflejo. Sus memorias eran tan inciertas que prefería vivirse a través de su escritura: deformada, acomodada, distorsionada. Las burlas de los otros retumbaban como llantos. Maratuma, solitario, con preguntas y mil dudas, con angustias acalladas bajo sus escrituras, sufrió durante tres décadas. Aceptó que sus memorias escritas en aquellos muros altísimos eran falsas y entendió el tergiverso de sus historias acomodadas en fantasías que ocultaban el desamparo y el dolor exasperante.

Su historia evanescente gritó implacablemente su reconocimiento. Entendió que vivía en un mundo de rechazo, de aquellos que gozaban a costa de su llanto, y comprendió que la vida le era tan difícil que su único refugio se encontraba en sus memorias. Una gran incomprensión de la sociedad, que acarrea el estigma hacia aquellos que permanecen en silencio o ríen a los cuatro vientos “sin sentido”, permeaba su vida desde hace tres décadas.

En el apartamento 12, en el infinito sigilo de la madrugada, Maratuma cerró sus ojos como si intentara dormir, quedándose eternamente en un sueño donde jamás la soledad fuera su consuelo, ni las burlas o el rechazo acecharan sus pasos. Esa madrugada, la cajita musical, sus voces y él dejaron de escucharse para siempre.

Para todos aquellos a quienes la agonía les ha robado sus memorias, donde sus voces se han mudado a su interior, resonando por su salvación.

Escucha el audio: El apartamento 12 (narración sonora).

El apartamento 12

Recursos adicionales

Referencias

  • Huertas, R. (2011). En torno a la construcción social de la locura: Ian Hacking y la historia cultural de la psiquiatría. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 31(111), 437-456. https://dx.doi.org/10.4321/S0211-57352011000300004.
  • Mannarini, S., Taccini, F., Sato, I., y Rossi, A. A. (2022). Understanding stigma toward schizophrenia. Psychiatry Research, 318, 114970. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2022.114970.
  • Mannoni, M. (2000). El psiquiatra, su “loco” y el psicoanálisis. Siglo xxi.


Recepción: 2024/06/06. Aceptación: 2025/08/15. Publicación: 2025/11/03.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

Yo sí me comería un insecto: de la repulsión al superalimento

Othoniel Hugo Aragón Martínez, Marco Martín González Chávez y Othir Gidalti Galicia Cruz Cita
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Resumen

Ante la crisis climática y el crecimiento poblacional, los insectos han dejado de ser una curiosidad exótica para convertirse en la respuesta sustentable del siglo xxi. Esta propuesta visual explora cómo estos organismos, respaldados por la ciencia y la tradición ancestral, superan en densidad nutricional a las fuentes convencionales de proteína. Más allá del plato, se analizan compuestos con potencial terapéutico contra la obesidad y la diabetes que hoy revolucionan la biotecnología. Es momento de derribar barreras culturales y reconocer que el bienestar planetario reside en lo minúsculo. Explorar este universo no es sólo una alternativa ética, sino una apuesta por una nutrición inteligente, limpia y eficiente.
Palabras clave: insectos comestibles, entomofagia, superalimentos, proteína sustentable, biotecnología alimentaria.

I’d Eat an Insect: From Repulsion to Superfood

Abstract

Faced with the climate crisis and surging population growth, insects have evolved from an exotic curiosity into the sustainable solution of the 21st century. This visual proposal explores how these organisms—grounded in science and ancestral tradition—surpass conventional protein sources in nutritional density. Moving beyond the dinner plate, the work analyzes compounds with therapeutic potential against obesity and diabetes that are currently revolutionizing biotechnology. It is time to break down cultural barriers and acknowledge that planetary well-being lies within the minuscule. Exploring this universe is not merely an ethical alternative; it is a commitment to smart, clean, and efficient nutrition.
Keywords: Edible insects, entomophagy, superfoods, sustainable protein, food biotechnology.


Minúsculos gigantes de la nutrición

Esta propuesta visual nace con el objetivo de transformar la percepción pública sobre el consumo de insectos, presentándolos no como una curiosidad exótica, sino como una solución atractiva y de fácil acceso. Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (fao) ha señalado la entomofagia como una estrategia viable y ecológicamente sustentable para combatir el hambre frente al incremento poblacional previsto para el año 2050 (Karwacka et al., 2024). Para lograrlo, es imperativo derribar las barreras culturales que asocian a estos organismos con la suciedad o la enfermedad, sustituyendo la repulsión por conocimiento científico actualizado (Conway et al., 2024).

En la actualidad se han identificado cerca de 1,000,000 especies de insectos, de las cuales 2,000 se consideran aptas para el consumo humano. Estos animales, tanto en su fase de larva como en su fase adulta, representan una fuente extraordinaria de proteínas, grasas, vitaminas y minerales (Marín-Morales et al., 2022; Sánchez-Estrada et al., 2024). De hecho, el aporte proteico de ciertos insectos supera al de pilares de la dieta convencional como la carne de res, el huevo, la leche o la soya (Karwacka et al., 2024).

Su perfil lipídico es igualmente notable: las grasas de los insectos son ricas en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, incluyendo los esenciales omega-3 y omega-6 (Conway et al., 2024). Además, su consumo aporta vitaminas del complejo b, c y e, las cuales promueven el funcionamiento óptimo del organismo (Sánchez-Estrada et al., 2024). En cuanto a los minerales, se ha reportado que algunas especies poseen concentraciones de calcio y hierro superiores a las de la carne de res, pollo y cerdo; elementos indispensables para procesos vitales como la respiración celular y la contracción muscular.

Más allá de su valor alimenticio, los insectos contienen compuestos con potencial terapéutico e industrial (Cázares-Samaniego et al., 2021; Aragon-Martinez et al., 2023). Estudios in vitro han demostrado, por ejemplo, que los péptidos activos presentes en extractos del gusano de la harina (Tenebrio molitor) tienen efectos benéficos contra la diabetes mellitus, la hipertensión y la obesidad (Sánchez-Estrada et al., 2024).

Por otro lado, la cochinilla silvestre (Dactylopius opuntiae) ofrece una utilidad innovadora: sus extractos pueden mejorar la coloración y preservación de productos cárnicos, como se comprobó en el tratamiento de carne molida para hamburguesas. Este efecto se debe a la riqueza de compuestos antioxidantes y pigmentos naturales del insecto, lo que representa una alternativa sustentable para la industria alimentaria (Aragon-Martinez et al., 2023).

Como ocurre con cualquier producto en el mercado, la seguridad es primordial. El consumo de insectos debe estar regido por normativas locales e internacionales que supervisen su crianza, procesamiento y monitoreo. Es fundamental asegurar la ausencia de contaminantes como bacterias, virus, metales pesados o pesticidas (Conway et al., 2024; Tanga y Ekesi, 2024).

Asimismo, se han identificado compuestos denominados antinutrientes —como oxalatos, ácido fítico y saponinas— que podrían generar reacciones alérgicas o reducir la biodisponibilidad de nutrientes. No obstante, bajo las condiciones actuales de producción, estos compuestos se mantienen en niveles tan bajos que no representan un riesgo para la salud (Conway et al., 2024; Sánchez-Estrada et al., 2024). Integrar estos datos en una narrativa visual permite que el consumidor tome decisiones informadas y reconozca en el insecto un superalimento para el presente y el futuro.

infografia

Sitios de interés

Referencias

  • Aragon-Martinez, O. H., Martinez-Morales, F., González-Chávez, M. M., Méndez-Gallegos, S. J., González-Chávez, R., Posadas-Hurtado, J. C. y Isiordia-Espinoza, M. A. (2023). Dactylopius opuntiae [Cockerell] Could Be a Source of Antioxidants for the Preservation of Beef Patties. Insects, 14(10), 811. https://doi.org/10.3390/insects14100811
  • Cázares-Samaniego, P. J., Castillo, C. G., Ramos-López, M. A. y González-Chávez, M. M. (2021). Volatilome and Essential Oil of Ulomoides dermestoides: A Broad-Spectrum Medical Insect. Molecules (Basel, Switzerland), 26(20), 6311. https://doi.org/10.3390/molecules26206311
  • Conway, A., Jaiswal, S. y Jaiswal, A. K. (2024). The Potential of Edible Insects as a Safe, Palatable, and Sustainable Food Source in the European Union. Foods (Basel, Switzerland), 13(3), 387. https://doi.org/10.3390/foods13030387
  • Karwacka, K., Łobacz, A., Ziajka, J., Lis, A., Małkowska-Kowalczyk, M. y Baranowska, M. (2024). Use of House Cricket (Acheta domesticus) Powder in Yoghurt Products. Foods (Basel, Switzerland), 13(15), 2426. https://doi.org/10.3390/foods13152426
  • Marín-Morales, M. S., Ibarra-Herrera, C. C., Luna-Vital, D. A., Monribot-Villanueva, J. L. y Guerrero-Analco, J. A. (2022). Biological activity of extracts and hydrolysates from early- and adult-stage edible grasshopper Sphenarium purpurascens. Frontiers in Nutrition, 9, 1028543. https://doi.org/10.3389/fnut.2022.1028543
  • Sánchez-Estrada, M. L., Aguirre-Becerra, H. y Feregrino-Pérez, A. A. (2024). Bioactive compounds and biological activity in edible insects: A review. Heliyon, 10(2), e24045. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2024.e24045
  • Tanga, C. M. y Ekesi, S. (2024). Dietary and Therapeutic Benefits of Edible Insects: A Global Perspective. Annual Review of Entomology, 69, 303–331. https://doi.org/10.1146/annurev-ento-020123-013621


Recepción: 2024/10/15. Aprobación: 2025/07/11. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

La boca como escudo: realidades y prevención del VPH

Edith Trejo Rivero, Nuria Patiño-Marín y Yolanda Terán-Figueroa Cita

Resumen

La cavidad bucal es mucho más que una sonrisa; es una ventana diagnóstica fundamental para nuestra salud integral. A pesar de su relevancia, el vínculo entre la salud oral y el virus del papiloma humano (vph) suele permanecer en las sombras, alimentado por mitos y estigmas que retrasan la atención médica. Este artículo explora cómo el virus puede manifestarse en la boca y evolucionar hacia lesiones graves si no se detecta a tiempo. Desde la importancia de las barreras de protección hasta el papel crucial del odontólogo en la detección temprana, abordamos las herramientas que permiten proteger nuestro bienestar. La prevención es posible mediante la educación, el monitoreo constante y el acceso a la vacunación en los sectores público y privado. Derribar estos prejuicios no sólo amplía el conocimiento científico, sino que empodera a los jóvenes para tomar decisiones informadas que salvan vidas a largo plazo.
Palabras clave: salud bucal, prevención vph, cáncer orofaríngeo, vacunación vph México, detección temprana lesiones orales.

The Mouth as a Shield: Realities and Prevention of HPV

Abstract

The oral cavity is much more than a smile; it is a fundamental diagnostic window for our overall health. Despite its relevance, the link between oral health and the human papillomavirus (hpv) often remains in the shadows, fueled by myths and stigmas that delay medical care. This article explores how the virus can manifest in the mouth and evolve into serious lesions if not detected in time. From the importance of protective barriers to the crucial role of the dentist in early detection, we address the tools that allow us to protect our well-being. Prevention is possible through education, constant monitoring, and access to vaccination in both the public and private sectors. Breaking down these prejudices not only expands scientific knowledge but also empowers young people to make informed decisions that save lives in the long term.
Keywords: oral health, hpv prevention, oropharyngeal cancer, hpv vaccination Mexico, early detection of oral lesions.


La relación entre la salud bucal y el virus del papiloma humano (vph) es un tema que, a pesar de su relevancia epidemiológica, continúa siendo poco abordado, tanto en la práctica clínica como en la educación para la salud. Al ser una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo (mspsi, 2018), su impacto en la cavidad oral no debe subestimarse. En nuestra trayectoria docente y clínica, hemos constatado un desconocimiento significativo sobre cómo el virus favorece el desarrollo de lesiones preneoplásicas y neoplásicas, convirtiéndose en un factor determinante en el carcinoma de células escamosas oral (Domínguez et al., 2023).

Esta urgencia preventiva cobra una dimensión alarmante ante la realidad nacional: en México se registra un promedio anual de 12 959 hospitalizaciones por cánceres vinculados al vph (Orengo et al., 2024), incluyendo casos de cabeza y cuello que afectan la cavidad oral y la orofaringe. Ante este panorama, la infografía se presenta como el vehículo idóneo para democratizar la información técnica; su formato permite una mejor comprensión visual de datos científicos complejos y favorece la memorización de conceptos clave, resultando útil tanto para estudiantes como para la población general en contextos educativos.

Para evitar estas complicaciones, es necesario incentivar y contribuir en la prevención de la enfermedad. La evidencia científica demuestra que una parte importante de los casos de cáncer orofaríngeo asociados al vph podría evitarse mediante la educación sexual, la promoción de la salud bucal, la detección oportuna y el acceso adecuado a la vacunación; sin embargo, aún persisten prejuicios, mitos y estigmas que dificultan que la población busque información, atención oportuna o que reconozca los signos de alarma.

Para evitar estas complicaciones, resulta imperativo incentivar la prevención. La evidencia demuestra que una parte considerable de los casos de cáncer orofaríngeo asociados al vph podría evitarse mediante la educación sexual, la detección oportuna y el acceso adecuado a la vacunación, cuya eficacia y seguridad han sido ampliamente documentadas (ops, 2023). Este esfuerzo es vital para el público de entre 18 y 35 años, periodo de mayor riesgo de exposición donde, sin embargo, persiste la creencia de que el virus sólo impacta la zona genital. Dicha desinformación se ve alimentada porque la mayoría de los estudios y programas de prevención se centran en pacientes urológicos o ginecológicos (Guerrero-Putz et al., 2018), lo cual genera silencio y una escasa percepción del riesgo ante lesiones orales.

Asimismo, como autoras asumimos la responsabilidad de fortalecer el puente entre la odontología y la salud pública. Mientras que los programas tradicionales suelen omitir la boca como sitio de infección, la visión bucodental ofrece una puerta diagnóstica única: el dentista es, en numerosas ocasiones, el primer profesional en detectar alteraciones iniciales en la mucosa y reconocer síntomas de alarma (nidcr, 2023). Al considerar factores como la disponibilidad y los costos de las vacunas en el mercado mexicano (imvph y Farmacia San Pablo, 2024), la intervención odontológica se vuelve un pilar para orientar a los pacientes hacia decisiones informadas. Incorporar esta perspectiva expande el alcance de la prevención, convirtiendo al consultorio dental en un lugar clave para proteger la vida y el bienestar a largo plazo.

Infografía

Referencias

  • Domínguez., et al. (2023). Infección por papilomavirus humano y carcinoma de células escamosas oral: una revisión sistemática. Revista Cubana de Estomatología, 60(4), e3880. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-31942023000400025.
  • Guerrero-Putz, M. D., Maya-Epelstein, A., García-Galaviz, R., y Olvera-Posada, D. (2018, noviembre-diciembre). Lesiones por virus del papiloma humano en pacientes urológicos. Revista Mexicana de Urología, 78(6), 463-470. https://tinyurl.com/584ubw6r.
  • Instituto Mexicano de Vacunación contra el Papiloma Humano [IMVPH] y Farmacia San Pablo. (2024). Reporte de costos y disponibilidad de Gardasil 9. (Consultado el 9 de octubre de 2025).
  • Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad [MSPSI]. (2018). Infección por el virus del papiloma humano (vph): hoja informativa. Gobierno de España. https://tinyurl.com/4pa7wr23.
  • National Institute of Dental and Craniofacial Research [nidcr]. (2023). El cáncer oral: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. nidcr. https://www.nidcr.nih.gov/espanol/temas-de-salud/cancer-oral.
  • Organización Panamericana de la Salud [ops]. (2023). Una dosis de vacuna contra el virus del papiloma humano (vph) es segura y eficaz contra el cáncer cervicouterino [Infografía]. ops. https://tinyurl.com/3s9my8b2.


Recepción: 2024/10/28. Aprobación: 2025/10/25. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 2 mayo-julio 2026

Sin polinizadores no hay tequila: la historia ecológica del agave

Elia Ballesteros Rodríguez, María José García Castillo, Fabiola Escalante Erosa y Lorenzo Felipe Sánchez Teyer Cita

Resumen

Detrás de cada botella de tequila o mezcal existe un equilibrio biológico que corre peligro. El agave no es sólo una materia prima; es una planta con un ciclo de vida épico que puede tardar décadas en culminar. Cuando se cosecha prematuramente para satisfacer la demanda, se impide el nacimiento del quiote, anulando la producción de semillas y dejando sin alimento a los murciélagos nectarívoros, sus polinizadores. Esta ruptura en la cadena natural reduce la diversidad genética y amenaza la supervivencia de los ecosistemas áridos. Entender la interdependencia entre la planta y sus visitantes nocturnos permite replantearnos nuestra forma de consumir. Al final del día, proteger el vuelo de los polinizadores es la única vía para garantizar que el mezcal siga siendo parte de nuestra cultura y nuestras celebraciones.
Palabras clave: agave, polinización, tequila y mezcal, murciélagos nectarívoros, biodiversidad y conservación.

No pollinators, no tequila: the ecological story of agave

Abstract

Behind every bottle of tequila or mezcal lies a fragile biological balance. Agave is not just a raw material; it is a plant with an epic life cycle that can take decades to complete. When it is harvested prematurely to meet demand, the emergence of the quiote is prevented, stopping seed production and leaving nectar-feeding bats—its main pollinators—without a food source. This disruption in the natural chain reduces genetic diversity and threatens the survival of arid ecosystems. Understanding the interdependence between the plant and its nocturnal visitors invites us to rethink the way we consume. Ultimately, protecting pollinators’ flight is the only way to ensure that mezcal remains part of our culture and celebrations.
Keywords: agave, pollination, tequila and mezcal, nectar-feeding bats, biodiversity and conservation.


Introducción

La industria del mezcal representa una de las actividades económicas y culturales más significativas en diversas regiones de México; no obstante, la creciente demanda de materia prima ha intensificado la sobreexplotación de especies de Agave. Este fenómeno ocurre, sobre todo, por la cosecha prematura de los ejemplares antes de completar su ciclo reproductivo y florecer. Dicha práctica interrumpe la regeneración natural de las plantas y reduce la producción de semillas, lo cual limita la recuperación de las poblaciones y disminuye la diversidad genética. Las especies que dependen sólo de la reproducción sexual enfrentan, por tanto, un riesgo mayor.

Los polinizadores —como los murciélagos nectarívoros, colibríes y diversos insectos— desempeñan una función esencial en este proceso. Sin su intervención, muchas especies de Agave no podrían reproducirse y la floración perdería su propósito ecológico. La ausencia de estos agentes altera redes biológicas más amplias, que abarcan desde la dispersión de semillas hasta el control de plagas; esto demuestra que la explotación del maguey no es un problema aislado de la industria, sino un factor que vulnera la estabilidad de ecosistemas enteros.

En este contexto, divulgar el ciclo de vida de los agaves y la labor de sus polinizadores permite que las comunidades comprendan por qué es vital proteger la floración para salvaguardar la biodiversidad y asegurar la continuidad de la producción de mezcal y tequila. Esta labor de comunicación social del conocimiento se transforma en una herramienta para la toma de decisiones y el fomento de prácticas responsables que apoyen la supervivencia de los ecosistemas donde crece el Agave.

Para este fin, se diseñaron dos infografías complementarias. La primera, titulada Ciclo de vida del agave: de la semilla a la floración, describe el desarrollo de la planta desde la germinación hasta el surgimiento del quiote —el tallo floral de gran altura que emerge del centro del agave—, proceso que culmina con la producción de semillas y la posterior muerte del ejemplar. La segunda pieza, Los polinizadores en la producción del tequila y el mezcal, ilustra las interacciones con la fauna y resalta su importancia para la reproducción sexual. Este enfoque visual permite apreciar la interdependencia ecológica: la planta requiere de los polinizadores para perpetuarse, mientras que ellos dependen del néctar de las flores como fuente de sustento.

Hoy en día, el conocimiento biológico está estrechamente ligado a la sostenibilidad comercial. Ya existen iniciativas para permitir que las plantas florezcan antes de ser cosechadas y para proteger los refugios de murciélagos; reconocer estas interacciones es imperativo para mantener la riqueza ecológica, económica y cultural asociada al Agave para las generaciones venideras.

Ciclo de vida del agave


Polinizadores

Sitios de interés

Referencias

  • Eguiarte, L. E., Barrón, O. A. J., Aguirre‐Planter, E., Scheinvar, E., Gámez, N., Gasca‐Pineda, J., Castellanos‐Morales, G., Moreno‐Letelier, A., y Souza, V. (2021). Evolutionary ecology of Agave: Distribution patterns, phylogeny, and coevolution (an homage to Howard S. Gentry). American Journal of Botany, 108(2), 216–235. https://doi.org/10.1002/ajb2.1609.
  • Flores-Abreu, I. N., Trejo-Salazar, R. E., Sánchez-Reyes, L. L., Good, S. V., Magallón, S., García-Mendoza, A., y Eguiarte, L. E. (2019). Tempo and mode in coevolution of Agave sensu lato (Agavoideae, Asparagaceae) and its bat pollinators, Glossophaginae (Phyllostomidae). Molecular Phylogenetics and Evolution, 133, 176–188. https://doi.org/10.1016/j.ympev.2019.01.004.
  • Flores-Torres, A., y Galindo-Escamilla, A. (2017). Pollination biology of Agave horrida (Agavaceae) in the Chichinautzin mountain range, Central Mexico. Botanical Sciences, 95(3), 423–431. https://doi.org/10.17129/botsci.1022.
  • Trejo-Salazar, R. E., Scheinvar, E., y Eguiarte, L. E. (2015). ¿Quién poliniza realmente los agaves? Diversidad de visitantes florales en tres especies de Agave (Agavoideae: Asparagaceae). Revista Mexicana de Biodiversidad, 86, 358–369. https://doi.org/10.1016/j.rmb.2015.04.007.


Recepción: 10/03/2025. Aceptación: 23/03/2026. Publicación: 11/05/2026.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079