Vol. 26, núm. 5, noviembre-enero 2025
Cruzar puentes: entre la vida, el conocimiento y la vulnerabilidad
Luz Gisela Macias Carrillo CitaEn días pasados, Julieta Fierro (Ciudad de México, 1948-2025) concluyó su viaje entre nosotros. Julieta fue física, astrónoma, profesora, divulgadora… También fue bailarina en varios escenarios, en los que nos invitaba a ser planetas, soles y galaxias. Fue curiosa y miró hacia la lejanía del cosmos para comprenderlo. Fue generosa y compartió con la sociedad aquello que la humanidad ha logrado traducir de las estrellas. Finalmente, fue una mujer comprometida, que, entre otras causas, defendió el derecho a disfrutar y vivir la ciencia, una ciencia en la que también se cometen errores y de la que obtenemos verdades parciales.
En sus últimos años, su visión crítica le permitió mirar hacia las ciencias médicas y cuestionarse hasta qué punto la obligación de los profesionales de la salud de prolongar la vida puede sostenerse si esto significa también prolongar de manera innecesaria el sufrimiento físico y mental de adultos mayores y personas con enfermedades terminales. En sus últimos años, Julieta miró hacia estas ciencias y les hizo muchas preguntas sobre la vida, la muerte y el dolor: así comenzó a edificar su puente entre la comprensión de la vulnerabilidad de los seres humanos y su relación con lo que se conoce como el derecho a una muerte digna.
Julieta no sólo nos compartió conocimientos, también nos invitó a adoptar una visión del mundo, donde la ciencia funciona como vínculo entre la emoción del entendimiento y el compromiso con nuestros posicionamientos personales. Esa capacidad de tender puentes inspira este número de la Revista Digital Universitaria, donde exploramos otros puentes en construcción para reconocer distintas vulnerabilidades y el funcionamiento de los sistemas para hacer frente a las amenazas.
Cada artículo cuenta con detalle de relojería y emoción de pantalla grande, las batallas que ocurren dentro y fuera de nosotros, así como las defensas que se despliegan en ellas para contrarrestar ataques y evitar posibles escenarios catastróficos. De esta manera, cruzaremos entre la fascinación por comprender el funcionamiento de nuestro propio cuerpo y otros sistemas, pasando por el asombro de conocer algunas innovaciones tecnológicas y finalmente, nos haremos preguntas en torno a lo ético, que nos permitirán definir una postura o nos generarán más preguntas.
Dentro de cada persona se libran distintas batallas y comenzaremos con las que ocurren en nuestra cabeza. En “La frontera de los pensamientos” conoceremos la compleja movilización que ocurre en la barrera hematoencefálica, una especie de barrera defensiva que rodea nuestro cerebro, protegiéndolo de posibles eventos adversos. Las diversas actividades de comunicación y transporte que ocurren en esta barrera, no las percibimos en nuestro día a día, pero hay otras batallas que pueden turbarnos en lo cotidiano.
Así lo veremos en “¡No es tu culpa!, tal vez estés siendo víctima de gaslighting”. En este texto comprenderemos cómo ocurre cierto abuso psicológico, proveniente incluso de nuestros seres queridos y de médicos, cuya intención es manipularnos y que termina por alterar la forma en que percibimos la realidad. Por su parte, en “Voces de Maratuma: entre la esquizofrenia y la escritura” conoceremos las anécdotas de Maratuma, el nombre común de un grupo de personas que viven con esquizofrenia y que a través de la escritura nos hablan de los traumas, del dolor y del duelo. Las batallas, en estos casos, no sólo ocurren en las barreras biológicas, como las de nuestro cerebro, sino que asedian las trincheras del tiempo, las memorias y los afectos.
Ahora miremos a nuestras defensas, que no son del todo infranqueables. En “Un arma para adquirir resistencia: intercambio de información entre bacterias” aprenderemos cómo las bacterias adquieren resistencia a los medicamentos que tomamos para eliminarlos, es decir, a los antibióticos. ¡Spoiler! La adquieren en más de una manera e incluso algunos virus les resultan aliados, pero también hay más de una medida para disminuir el surgimiento de bacterias resistentes, de las que podemos ser parte.
Existen defensas que se pueden conseguir en gomitas, miel o enjuague bucal: el propóleo. En “Propóleo power: cómo un ejército de abejas defiende tus encías”, conoceremos cómo una sustancia producida por las abejas puede protegernos de bacterias y apoyar en procesos de cicatrización y desinflamación en distintas empresas, desde personas con tratamientos odontológicos, como los brackets, y en pacientes que luchan contra el cáncer. Aunque, claro, una dosis inadecuada de propóleo también puede ser peligrosa.
Continuando con la multiplicidad de defensas al alcance, toca el turno de un grupo muy aromático: los aceites esenciales. En “Avances tecnológicos y sostenibles en la extracción de aceites esenciales”, conoceremos los métodos tradicionales y los más nuevos para extraer los compuestos aromáticos de algunas plantas o frutos, como la lavanda o la naranja. Estas sustancias son sumamente versátiles porque además de proteger a las plantas de depredadores, de usarse para la creación de perfumes, cosméticos o jabones, también tienen propiedades antimicrobianas, desinfectantes, antioxidantes y más.
Ahora damos paso a una forma de energía que está a nuestro alrededor durante el día, que puede hacernos daño si nos exponemos demasiado a ella, pero que también puede ser usada para curarnos: la luz. En “La luz al servicio de la medicina” conoceremos qué es la terapia fotodinámica, cuál es el papel de la luz en el tratamiento del cáncer y cómo ciertas nanopartículas podrían transportar proteínas bioluminiscentes (como las de las luciérnagas) para generar luz en nuestro interior, en particular en tumores profundos.
Pero antes del colapso de cualquier sistema hay señales y la anticipación con la que las reconozcamos puede ser la diferencia entre la prevención y la cura. Un grupo de artículos aborda ciertos bioindicadores, que son aquellos procesos u organismos biológicos que evidencían las características de su entorno, lo que nos da luz sobre el estado de conservación o contaminación del mismo.
En “Virus, plásticos y genes rebeldes: el cáncer en lobos marinos”, se nos muestra un proceso complejo, en el que la desprotección de nuestros mares también vulnera la vida de sus habitantes. Porque entre la contaminación por pesticidas y microplásticos, la presencia de algunos virus y los problemas genéticos causados por la disminución de las poblaciones, son las focas, las morsas, así como los lobos y los elefantes marinos quienes sufren la tragedia que pudo prevenirse.
Por su parte, en “Lengua de perro y pata de cabra: secretos del mar en los mercados de Oaxaca”, encontraremos más señales de alerta en nuestros mares. Descubriremos qué es la pesca artesanal y cómo la falta de regulación no sólo deja en indefensión normativa a las comunidades de pescadores, sino que también pone en riesgo la sostenibilidad de esta práctica, al incidir en la disminución de poblaciones de las especies que se comercializan y de las especies de captura incidental. ¿Qué tienen en común estas dos últimas historias?
Volviendo a la tierra, ahora tenemos una historia de hongos. En “Arquitectos del suelo: cómo los hongos sostienen los ecosistemas”, nos platican cómo los hongos son bioindicadores de la calidad del suelo. Frente a la desaparición y disminución de poblaciones de hongos en nuestro país, como reflejo de daños ecológicos, tenemos ciertas alternativas como la reforestación responsable y algunos aliados, como el palo de tinte. Hay agentes microscópicos que parecen invisibles, pero mirarlos a tiempo puede ser clave en la prevención.
En los ambientes sociales también ocurren vulneraciones a ciertos principios compartidos, como la integridad académica en entornos universitarios. En “Prevención del plagio en el posgrado: curso ‘El formato de citación apa 7’” conocemos los resultados de un taller impartido en la Escuela Superior de Comercio y Administración Tepepan, que como su nombre lo indica, tiene la finalidad de prevenir el plagio. En estos tiempos de inteligencia artificial, estas prácticas han adquirido nuevos matices y dimensiones, por lo que las dudas y preocupaciones de estudiantes y docentes son comprensibles.
Finalmente, en “El valor del error y la confianza en el aula: una mirada desde la experiencia” se comparte la historia de Mateo, un joven que ha transitado por distintas fronteras territoriales e institucionales, sorteando diferentes dificultades en sus procesos de aprendizaje, en los que también encontró el acompañamiento y la guía de docentes. Aprender es un proceso que nos desafía, pero con la mediación adecuada, las murallas resultan más fáciles de derribar.
Espero que esta editorial sirva como una invitación a construir nuestros puentes. Para observar y preguntar, preguntar mucho, sobre lo minúsculo y lo inmenso, lo que existe dentro y fuera de distintas fronteras, lo bello y lo doloroso. Para comprender y defender aquello que nos parece justo: la educación, la ciencia, la vida y la muerte dignas, entre otros. Para recordar a Julieta y su legado.
Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026
Escuchar, comprender y comunicar los procesos naturales y sociales
Mario Alberto Benavides Lara CitaIniciamos este editorial agradeciendo a nuestras autoras y autores y a nuestras lectoras y lectores por su confianza en este proyecto. Gracias a ustedes, la Revista Digital Universitaria sigue expandiéndose en su universo de conocimiento, letras y descubrimientos. Para este primer número del año 2026, que va de febrero a abril, les tenemos preparado un conjunto de artículos que, como ya es costumbre, les llevará desde lo micro a lo macro, desde el mundo de la naturaleza hasta el mundo de lo social y sus hibridaciones.
Escuchar, comprender y comunicar son, más que verbos, procesos humanos sobre los cuales se apoyan los artículos que les presentamos. Escuchar implica darse tiempo para dejar que la naturaleza o la sociedad hablen; exige una actitud de atención plena capaz de reducir el ruido que no nos permite ver lo complejo y polifónico de los fenómenos naturales y sociales. Comprender apela a la capacidad de reflexionar, de desentrañar de manera metódica y analítica los fenómenos de la naturaleza y los humanos, de escudriñar mediante la pregunta constante acerca del porqué de las cosas y de cómo se pueden transformar a favor de una vida más plena y justa.
Por último, comunicar significa, en el contexto de los artículos que presentamos, la actitud de ser generosos para compartir el conocimiento, de saltar la cerca de lo técnico y lo reservado para ciertas comunidades epistémicas a favor de todas aquellas personas que, al leer la revista, encuentran ventanas de entendimiento de los procesos naturales y sociales. Esto es muy importante, ya que tenemos la convicción de que este esfuerzo de movilización del conocimiento de quienes aquí escriben, además de permitir los procesos de generación y acumulación del entendimiento humano, despierta inquietudes y con ello vocaciones, tanto de los más jóvenes como de quienes están en búsqueda de nuevos horizontes.
En este número, el lector irá de menos a más en un sentido literal. Los artículos “Señales de humo bajo la tierra: el lenguaje secreto de plantas y microbios” y “La boca como escudo: realidades y prevención del vph” nos permiten comprender que lo invisible existe como sistema y comunicación, y está presente con consecuencias palpables en la salud y el medioambiente.
Por su parte, los textos “La gran refinería del cuerpo: un viaje al interior del hígado” y “¿Fuera de tiempo? La huella humana tras el desajuste de los relojes biológicos” son invitaciones a escuchar nuestro mundo interno y externo, y a entender de qué manera aquello que es adentro también es afuera. Comprender, como lo señala el artículo de Rubio-Plascencia y Burciaga, el impacto humano en los ritmos de la naturaleza es una invitación a romper con el antropocentrismo.
Este número presenta dos artículos que nos transportan a las profundidades y misterios de la vida acuática y nos dan a cambio una visión más compleja que rompe con nuestros esquemas. El artículo “Medusas: una reproducción extravagante” nos muestra que la reproducción biológica admite una serie de configuraciones que trastocan con las ideas binarias socialmente construidas de machos y hembras; en tanto que el artículo “Más allá del ‘febrero loco’: la respuesta de ríos y lagos ante el calor extremo” nos permite ampliar la mirada y comprender que los efectos del calentamiento global son persistentes no sólo en los océanos sino en los diferentes ecosistemas acuáticos continentales.
Regresando al mundo humano, los artículos “Yo sí me comería un insecto: de la repulsión al superalimento”, “¿Farmacia o jardín? El poder bioquímico de las plantas contra el cáncer” y “El archivo de lo diminuto: la Colección Entomológica del ciidir-Durango” dan cuenta de cómo nos hemos beneficiado de la naturaleza, pero también de los esfuerzos que hemos realizado para conservarla y aprender de ella.
Los seres humanos, además de estar en comunicación con la naturaleza, también lo estamos con esas realidades que hemos construido y que, por sí mismas, constituyen formas de acción sobre la realidad y la virtualidad. Para ilustrar este planteamiento, los textos “La promesa de la nanotecnología en la purificación del agua”, “Aerogeneradores sin aspas: viento que carga tu celular” y “ConCiencia interactiva: un videojuego frente a las drogas” son muestra de cómo, a partir del desarrollo tecnológico, los límites de lo humano se han transformado y de qué manera la comunicación e interacción apoyadas en la tecnología son vistas como una necesidad que nos lleva a detonar procesos creativos, pero también de prevención, apoyo y resiliencia.
Para el cierre de este número, la rdu ofrece, en atención a su propósito de ser un espacio de difusión de las experiencias e investigaciones educativas, dos artículos que refrendan esta convicción. El texto “Cuidar como oficio y como profesión: la historia social de la enfermería” es un trabajo exhaustivo que expone cómo la enfermería ha paso de ser un oficio a una profesión del cuidado. En esa lógica, resalta tanto los aspectos positivos como los negativos que la atraviesan y definen para plantear los desafíos presentes en la formación de profesionales de la salud y en el reconocimiento de esta profesión como de alto valor. Por su parte, el artículo “El derecho a la cultura física: estrategias didácticas en educación física” recupera, desde el contexto de la pandemia, la importancia de esta asignatura y de fomentarla en las adolescencias y juventudes.
Los artículos que aquí se ofrecen de manera generosa son improntas de estos procesos de escucha activa, comprensión profunda y comunicación con sentido que abogan por la necesidad de hacerlos cada vez más presentes en nuestra vida diaria. Esperamos que cada uno de estos textos sea paladeado como un manjar rico en conocimiento. Recordemos que la Revista cambió a una periodicidad trimestral, lo cual da tiempo a que escuchemos, comprendamos y comuniquemos todos los aprendizajes que, con cada palabra, nuestras y nuestros autores nos ofrecen.
Vol. 27, núm. 2 mayo-julio 2026
La especie que imagina
Clementina Equihua Zamora CitaEn esta ocasión, la Revista Digital Universitaria nos trae una colección de artículos que pueden conjuntarse en una sola palabra: creatividad. Para entender este atributo tan humano vale la pena acercarse al libro The Third Chimpanzee, del científico Jared Diamond, quien caracteriza a nuestra especie como el animal que “se comunica por medio del lenguaje, disfruta del arte, hace herramientas complejas y usa ropa”. Pero ¿qué nos distingue de nuestros parientes más cercanos, los chimpancés? Según varios estudios, la diferencia genética entre nosotros y ellos es muy pequeña (por ejemplo, véase Suntsova y Buzdin, 2020). Diamond explica que esa pequeña diferencia se expresa de manera muy marcada en el comportamiento humano.
Por ejemplo, en el registro fósil está documentado el cambio de locomoción de cuatro patas a dos, así como el caminar erguidos. Este mismo registro muestra también el aumento del tamaño del cerebro, lo que permitió a nuestra especie procesar y almacenar más información. Aunque es frecuente encontrar en excavaciones evidencia del uso de herramientas —una demostración de la respuesta de los primeros seres humanos a la complejidad del mundo—, es difícil identificar los genes que controlan esta capacidad creativa y muchas más.
Como menciono, la creatividad es una característica muy humana que, de acuerdo con los psicólogos Robert Sternberg y Todd Lubart, es “la habilidad de producir trabajo que es novedoso y apropiado” a dos escalas: la individual y la social. Explican en The Concept of Creativity: Prospects and Paradigms que la creatividad no es una característica exclusiva de unas cuantas personas, sino que todas la usamos para resolver problemas cotidianos en casa y en la oficina. Añaden que, a escala social, las aportaciones creativas pueden conducir a nuevos descubrimientos científicos, movimientos artísticos o programas sociales, entre otros.
La creatividad ha sido parte del proceso evolutivo del ser humano ya que, como dicen Anthony Brandt y David Eagleman en The Runaway Species, tenemos la capacidad de “absorber la materia prima de las experiencias y manipularla para hacer algo nuevo”.
En un muestrario de creatividad, este número de la rdu inicia con el artículo “La evolución del sueño: un viaje de dos millones de años”. En él, sus autoras y autores nos hablan del dormir, un comportamiento común en los animales que apenas empieza a entenderse mejor en el proceso evolutivo de los homínidos. En el artículo narran los cambios en el comportamiento humano del sueño y la relevancia de los sueños como “un puente entre la experiencia íntima y el mundo cultural que la rodea”, que casualmente pudo haber desempeñado un papel importante en la formación de la creatividad en nuestra especie.
Desde otra perspectiva sobre el sueño, en “Mientras dormimos: lo que la ciencia descubrió sobre los sueños” se aborda la actividad onírica y las dificultades para investigarla desde la psicología. Sus autoras y autores señalan que los sueños son relevantes para manejar, por ejemplo, la sobrecarga de información diaria o para procesar experiencias traumáticas. Como explican, la fascinación por los sueños no sólo implica el reto creativo de investigar algo tan personal y poco accesible para otras personas, sino que también ha impulsado obras científicas y de entretenimiento al alcance de cualquiera.
En “El problema del huevo o la gallina: un camino hacia las ciencias interdisciplinarias”, sus autoras y autores nos llevan a asomarnos a la complejidad de conocer nuestro origen desde una perspectiva interdisciplinaria entre la biología, la física, las matemáticas y la química. Indudablemente, la curiosidad por responder esta pregunta es una manifestación de la creatividad social que ha dado como resultado nuevas áreas de la ciencia a lo largo de muchas décadas.
Acercándonos más al trabajo científico de campo, en “La vida en las playas rocosas: un ecosistema desafiante” sus autoras y autores describen estos ecosistemas ubicados en la frontera entre el agua y la tierra. A pesar de su importancia para la vida en nuestro planeta, padecen las mismas amenazas que muchos ecosistemas del mundo: contaminación, sobreexplotación de recursos, introducción de especies invasoras y cambio climático. El desarrollo de estrategias para conservar estos ecosistemas dependerá del trabajo creativo que involucre a distintas ramas de la ciencia, a las sociedades que conviven con ellos y al desarrollo económico relacionado con su aprovechamiento.
La contaminación abarca muchos ecosistemas del mundo, entre ellos los urbanos. ¿Cómo combatir este problema de manera sustentable? En “Cianobacterias: un tesoro escondido en la naturaleza” se explora el uso de estructuras que aprovechan estos microorganismos por su capacidad para procesar la luz solar y el dióxido de carbono (CO2), y así ayudar a purificar el aire en las ciudades. Las soluciones para construir urbes más saludables dependen de grupos creativos en los que convivan distintas perspectivas y donde la naturaleza sea considerada una aliada indiscutible.
Desde una perspectiva molecular, en “Diversidad genética: la caja de herramientas ante las adversidades”, las autoras proponen estrategias de conservación utilizando dos especies muy mexicanas: el pino chimonque (Pinus leiophylla) y el maíz. La manera de hacerlo consiste en conocer más sobre su diversidad genética, que describen como “el componente más básico de la diversidad biológica”. En particular, su propuesta implica conocer el cambio genético de una población para adaptarse al cambio climático y así contar con información útil para aportar soluciones y estrategias de conservación.
En un nivel más cercano a la vida cotidiana, las autoras y autores de “La segunda vida del agua: el arte de reciclar el recurso más esencial” ilustran, con casos de éxito en Brasil, España y México, cómo es posible recuperar el agua para reutilizarla en ciclos industriales textiles. Repensar los procesos industriales depende de ideas creativas que no sólo benefician a la industria, sino también a los cuerpos de agua naturales y al crecimiento económico.
Por su parte, las autoras y autores de “Zeolita clinoptilolita: la piedra que pone a prueba a las bacterias” hablan de su investigación con este mineral de origen volcánico y de su posible utilidad para combatir la resistencia a los antimicrobianos, un grave problema de salud pública mundial. La capacidad creativa conformada por grupos científicos de calidad representa una oportunidad para que México contribuya con propuestas en beneficio de la salud pública global.
En Continuum educativo contamos con cuatro artículos que, sin lugar a duda, vinculan creatividad y educación. En “Escenificar la justicia: teatro y empatía en la formación jurídica”, su autor nos propone utilizar el teatro como “una vía para humanizar el ejercicio del derecho”. A partir de su experiencia, comparte cómo la enseñanza jurídica puede enriquecerse al vincular razón y emociones.
Desde la perspectiva de la educación no formal, las autoras y autores de “Ciencia ciudadana frente al sargazo: aprender desde la orilla del mar” nos hablan de su proyecto en la región caribeña de México para obtener información útil que permita monitorear las arribazones de sargazo. De acuerdo con sus autoras y autores, la ciencia ciudadana tiene el potencial de fomentar redes de colaboración entre ciudadanía y academia para enfrentar problemas ambientales complejos que afectan a todas las personas. Estas colaboraciones transdisciplinarias son decisivas para transitar hacia la sustentabilidad: el proceso creativo implica no sólo atender el problema en sí mismo, sino también transformar la manera en que trabajamos entre grupos académicos y sociales.
Enfrentando el reto de compaginar educación y nuevas tecnologías, en particular las herramientas de inteligencia artificial generativa (iagen), en “Investigación e iagen: de la actualización a la apropiación” sus autoras y autores comparten la experiencia de diseñar y aplicar una actividad práctica para utilizar iagen. El futuro de nuestra relación educativa con esta herramienta todavía es incierto, pero la creatividad desempeñará un papel importante conforme se incorpore a diversas actividades docentes.
En otro artículo que también utiliza iagen, las autoras y autores de “Cuando el álgebra deja de ser jeroglífico: una experiencia con DeepSeek en el aula” enfocan el uso de esta tecnología en la enseñanza del álgebra. La experiencia creativa no sólo enseñó al estudiantado a utilizar la herramienta para resolver problemas específicos, sino que también abrió un espacio para conversar sobre las implicaciones éticas de su uso.
En la sección Universidades, las autoras y autores de “Innovación pedagógica integrando un enfoque descolonial, transdisciplinario y experiencial en México” comparten su experiencia pedagógica para “construir un espacio de enseñanza-aprendizaje intercultural, horizontal, libre y desescolarizado”, en el que las y los participantes dialogaron sobre sus saberes. Esta experiencia contribuye a transformar el aprendizaje desde una perspectiva que incorpora la transdisciplina en el proceso educativo.
En esta ocasión, la sección Caleidoscopio aborda “Sin polinizadores no hay tequila: la historia ecológica del agave” que, junto con una infografía, explica el ciclo de vida de un grupo de plantas emblemáticas de nuestro país, así como de los organismos que interactúan con ellas. La idea es que, al conocer esta complejidad biológica, se pueda proteger mejor a este grupo vegetal. En un ejercicio creativo novedoso, sus autoras y autores diseñan la infografía mediante inteligencia artificial generativa.
En la sección Impresiones, las autoras y autores de “Te prometieron el futuro, pero era Roma otra vez” nos retan a imaginar la vida cotidiana de la Roma de hace dos mil años y compararla con la actualidad. Así demuestran que muchas cosas no han cambiado. Su herramienta narrativa nos lleva a reflexionar, de manera creativa, sobre prácticas culturales que permanecen a lo largo de miles de años, demostrando que nuestra cultura no necesariamente ha evolucionado en todos sus aspectos.
Y para cerrar este número de la rdu, en la sección Itinerante, el Dr. Melchor Sánchez Mendiola aprovecha la celebración del Día de la Maestra y el Maestro para reflexionar sobre inteligencia artificial y docencia en “La docencia ante la inteligencia artificial: prudencia, imaginación y compromiso”. Una dupla que ya demanda de nuestra capacidad creativa como docentes para incorporar esta herramienta, de manera crítica, a la actividad educativa.
Esta colección demuestra que la creatividad sigue siendo un motor esencial de la actividad humana y de sus manifestaciones en la investigación, las artes y la educación. Nuestro reto, como universitarias y universitarios, es permitir que se manifieste libre y responsablemente para construir sociedades más equitativas y responsables con el planeta. Se lo debemos a las generaciones futuras.
Deseamos que nuestras lectoras y lectores disfruten y se sientan inspirados por el contenido de este número. Les invitamos a incorporar una mirada creativa al leer cada artículo y a compartirla mediante sus comentarios.
Fuentes consultadas
- Brandt, A., y Eagleman, D. (2017). The runaway species. Catapult.
- Diamond, J., y Stefoff, R. (2014). The third chimpanzee: On the evolution and future of the human animal. Oneworld Publications.
- Smithsonian Institution. (s. f.). Human origins. Human Origins
- Sternberg, R. J., y Lubart, T. I. (1998). The concept of creativity: Prospects and paradigms. En R. J. Sternberg (Ed.), Handbook of creativity (pp. 3-15). Cambridge University Press.
- Suntsova, M. V., y Buzdin, A. A. (2020). Differences between human and chimpanzee genomes and their implications in gene expression, protein functions and biochemical properties of the two species. BMC Genomics, 21(535). https://doi.org/10.1186/s12864-020-06962-8