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Vol. 24, Núm. 6, noviembre-diciembre 2023
Número especial




Ataques de depresión

Morgana Carranco Cita

Resumen

En este texto, la autora describe cómo ha experimentado la depresión. Al mismo tiempo, nos comparte las dificultades de averiguar, comprender y aceptar los trastornos psiquiátricos que padece, así como la importancia de nombrarlos, para poder así enfrentarlos y vivir con ellos. Palabras clave: depresión, trastorno depresivo mayor, trastorno depresivo persistente, neurodivergencia, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, TDAH.
Palabras clave: depresión, trastorno depresivo mayor, trastorno depresivo persistente, neurodivergencia, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tdah.

Depression attacks

Abstract

In this text, the author describes how she has experienced depression. At the same time, she shares the difficulties of finding out, understanding, and accepting her psychiatric disorders, as well as the importance of naming them, in order to be able to face them and live with them.
Keywords: depression, major depressive disorder, persistent depressive disorder, neurodivergence, attention deficit disorder and hyperactivity, adhd.

Crisis

Comienza con un pequeño golpe en la boca del estómago, que se propaga en rápida vibración por todo el cuerpo. En seguida, llegan las ganas de llorar y, por supuesto, las lágrimas. Por último, la desesperanza y el sentimiento de que ya no quiero seguir, que sería mejor desaparecer mágicamente. Que vivir es muy cansado y que en realidad no vale la pena. A veces esa sensación desaparece después de un rato de llanto. Otras, se queda por mucho, hasta que mi cuerpo se cansa y, como protección, consigue dormir.

Esto sucede, no como yo lo esperaría, ante los eventos más nimios: el no poder encontrar cierta blusa, que no me respondan un correo, que mi madre me pida —de la manera más educada que existe— que mueva un fólder que había dejado en la mesa durante días. No pasa, como es de suponerse, ante noticias trágicas. La vez que me dijeron que se había muerto mi tío, además de que no lo podría creer, reaccioné de manera muy controlada: estaba entera. Le pregunté a mi tía que cómo estaba y si podía ayudarle en algo, tras lo cual le avisé a mis papás y hermana. Por supuesto que la tristeza terminó por alcanzarme y lo lloré como lo hicieron el resto de mis primos, exceptuando a sus hijos. Pero eran otro tipo de lágrimas: de despedida, de tristeza, de duelo.

Entonces, ¿por qué la vez que tuve que salir tarde del trabajo terminé así? ¿Por qué si mi hermana dice que hizo algo pensando en mí, siento que soy una carga y lloro? ¿Por qué de la nada, si viene a mí un recuerdo bello o desagradable o me encuentro con una situación difícil, acabo en llanto? Llamo a estos momentos ataque de depresión. Los llamo, porque es importante nombrar las cosas, y porque hasta ahora no he encontrado una descripción acertada de ellos. Y sí, si te has topado con algo parecido, podrías tener síntomas de depresión. Te lo digo desde mi opinión experta en experimentarlos.

Según la Organización Mundial de la Salud (oms):

En un episodio depresivo, la persona experimenta un estado de ánimo deprimido (tristeza, irritabilidad, sensación de vacío) o una pérdida del placer o del interés por actividades. […] Estos episodios abarcan la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas. ( oms, 2023)

A pesar de que me identifico con todo eso, debo de decir que, por mucho tiempo, no sentí que estuviera propiamente diagnosticada. Mi psicóloga de hace años decía que en la adolescencia había tenido episodios depresivos y, de hecho, lo que ella buscaba evitar en mí, al inicio de la pandemia de la covid-19, era que cayera en uno de ellos. No obstante, nunca escuché de ella las palabras “tienes depresión”, así que a veces aún dudaba de ello, porque ningún experto hasta esa fecha me lo había dicho explícitamente. Sí, nombrar es importante.

Un episodio depresivo sigue siendo depresión, pero puede sólo sucederles a las personas una vez en la vida. No es mi caso. Si tuviera que alinearme con alguna descripción de esas páginas de consulta general, sería con el de la National Institution of Mental Health, de Estados Unidos. Ahí exponen que los síntomas —además de ese sentimiento de tristeza, ansiedad o vacío y pérdida de interés, que muchas de las personas le adjudican— son el pesimismo o falta de esperanza, sentimientos de culpabilidad, inutilidad o impotencia, fatiga o sensación de estar más lento, problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones, trastornos del sueño, cambios alimenticios, irritabilidad, dolores físicos y pensamientos de muerte (2021).


Pensamientos negativos en un ataque de depresión

Yo experimento todos esos síntomas. A veces los siento al mismo tiempo; otras, aislados o en sus diversas combinaciones. Pero hasta ahora, en mi búsqueda, no he encontrado lo que yo denomino ataque de depresión. Sí hay, en cambio, muchas páginas de otros tipos de ataque: de ansiedad y de miedo. Al principio pensaba que lo que me pasaba era alguno de estos otros tipos; pero no, es diferente.

Es verdad que en los tres tipos hay una suerte de descontrol, pero te llevan a distintos lugares y, por supuesto, tienen diferentes causas. Si tuviera que emparentar el ataque de depresión de manera más cercana con alguno, diría que se parece más al de pánico, puesto que ambos son repentinos y sin causa aparente —o al menos no una causa nombrable—. A pesar de que no presenta la demás sintomatología —sentir peligro inminente, miedo a morir o a perder el control o desmayarte, taquicardia, sudor, temblores, escalofríos, mareos, náuseas, sensación de que te sofocas y te falta de aliento, y dolor en el pecho, abdomen o cabeza (Mayo Clinic, 2018)—, lo otro que tienen en común es la sensación de irrealidad o desconexión.

En ciertas ocasiones me sucede que en un ataque de depresión puedo percibir, si estoy muy atenta, cómo me voy separando de la realidad; y cómo si dejo que se vaya más allá y tome control, entro en un lugar donde no valgo, en el que nadie me quiere y la desesperación es tanta que necesita acabar. Pero he aprendido una técnica para evitarlo: llorar más fuerte y decirme las cosas que son verdad, pero que olvido: que hay gente que me quiere, que todo va a estar bien, que hay cosas peores. Así, cuando tengo energía, poco a poco logro tranquilizarme. Cuando no, simplemente espero que logre dormir pronto.

Detesto cuando tengo un ataque de depresión, pero el nombrarlos me ha ayudado a tener más control sobre ellos, me ha hecho ver que presentaban en mí un patrón y que puedo hacer algo para remediarlos. Observar sus variantes y ver si otros los han experimentado. Espero que nunca te hayas sentido así, pero si lo has hecho, que sepas que otros hemos estado ahí, y, más importante, que hemos regresado.

Epílogo

Meses después de haber escrito lo anterior, y como resultado de una búsqueda activa de atención psicoterapéutica y psiquiátrica, por fin me diagnosticaron con todas sus letras: “Trastorno depresivo mayor recurrente” —se considera que es recurrente cuando el estado de ánimo depresivo ha durado por más de dos años y se manifiesta durante la mayor parte del día— (Coryell, 2022).

Como consecuencia, me recetaron un antidepresivo: fluoxetina. Durante el primer mes y medio de tomarla no sentí nada. Pero, de manera muy sutil, con el paso del tiempo, fui notando que los ataques de depresión eran menos fuertes. Que la sensación de tormenta y vacío llegaba, pero no se instalaba en mí. Que iba cediendo, apareciendo menos. Ahora siento que las cosas son más llevaderas. No todo el tiempo. No en todas las situaciones. Pero en general estoy más tranquila.


Imagen de una mujer caminando entre los ataques de depresión

Sin embargo, no sólo tenía depresión. También me detectaron Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (tdah), presentación combinada. Según el dsm, “el tdah es un trastorno del neurodesarrollo definido por niveles problemáticos de inatención, desorganización y/o hiperactividad-impulsividad” (apa, 2014, p. 32). La presentación combinada, como su nombre lo indica, implica síntomas tanto de inatención y desorganización como de hiperactividad-impulsividad. Por ello, en cuanto a la inatención, a menos que el tema me interese mucho, me cuesta trabajo prestar y mantener la atención, tengo algunas dificultades de organización y me falta motivación para realizar actividades que requieren un esfuerzo mental sostenido. Al mismo tiempo, en cuanto a la hiperactividad, es raro que me pueda mantener quieta en un lugar por mucho tiempo: me levanto, cambio de posición y muevo mis pies, aprieto mis manos o jalo mi cabello de manera constante. También, en ocasiones, hablo mucho y si no me controlo interrumpo las conversaciones. Odio esperar mi turno, puedo actuar impulsivamente y suelo preferir las recompensas inmediatas en lugar de las de largo plazo (apa, 2014, pp. 59-61)

Tal vez la conjunción de ambos trastornos psiquiátricos es la razón de que yo experimente de esta forma la depresión. Tal vez mi “baja tolerancia a la frustración, la irritabilidad y la labilidad del estado de ánimo” (apa, 2014, p. 61) que causa el tdah hacen que sea más sensible a los estímulos, que las cosas más pequeñas me hagan sentir tan mal.

A la distancia, ambos diagnósticos tienen mucho sentido y no puedo creer que haya pasado toda mi vida culpándome por rasgos y reacciones que están más allá de mí. No obstante, el nombrar mis condiciones me ha ayudado a conocerme más y a tratar de buscar estrategias para vivir con ellas, tanto psiquiátricas y psicoterapéuticas, como herramientas individuales. Es verdad que encontrar y conservar la salud mental es un proceso, es algo constante; parafraseando a Cortázar, la salud mental se debe de abordar como una novela y no como un cuento: se gana por puntos, no por knock out.

Referencias

Recepción: 06/11/2023. Aceptación: 13/11/2023.


Este es un artículo de acceso abierto bajo la licencia de Creative Commons 4.0.




Vol. 24, Núm. 6, noviembre-diciembre 2023
Número especial




Pedagogía y salud mental: un encuentro necesario

Guillermo Martínez-Cuevas Cita

Resumen

La educación en salud mental es de enorme relevancia para la atención de la población, especialmente después de la pandemia. Sin embargo, en muchas organizaciones de prevención y promoción de la salud mental, así como instituciones de tratamiento de los problemas de salud mental, se carece de especialistas en pedagogía, cuyo objeto de estudio es la educación. Este texto señala siete aportaciones que, desde la experiencia del autor, pueden realizar los especialistas en pedagogía al campo de la salud mental: diseño de intervenciones psicoeducativas, materiales didácticos y guías; orientación educativa individual y grupal; divulgación; investigación; formación de recursos humanos, y administración de instituciones de salud mental. La inclusión de estos especialistas se justifica por diversas razones: la escasez de personal en salud mental; las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de formar personal no especializado en salud mental; la importancia de la educación para el cuidado de la salud, y las habilidades propias de los especialistas en pedagogía.
Palabras clave: pedagogía, salud mental, intervenciones psicoeducativas, educación para la salud, educación en salud mental, servicios de salud mental, centinelas, guardianes.

Pedagogy and mental health: a necessary encounter

Abstract

Mental health education is of enormous relevance for the care of the population, especially after the pandemic. However, in many organizations for the prevention and promotion of mental health, as well as institutions for the treatment of mental health problems, there is a lack of specialists in pedagogy, which its object of study is education. This text points out seven contributions that, from the author’s experience, pedagogy specialists can contribute to the field of mental health: design of psychoeducational interventions, teaching materials, and guides; individual and group educational guidance; dissemination and communication; research; training of human resources, and administration of mental health institutions. The inclusion of these specialists is justified for various reasons: the shortage of personnel; the recommendations of the World Health Organization to train non-specialized mental health personnel, and the importance of education for health care and the skills of pedagogy specialists.
Keywords: pedagogy, mental health, psychoeducational interventions, education for health, mental health education, mental health services, gatekeepers.

El contexto: la nueva realidad en salud mental

—Profe, ¿puedo hablar con usted? —En el pasillo, con su mochila al hombro, ojos expectantes, y una mezcla de temor, vergüenza y esperanza, se acercaban a iniciar la conversación. Luego de escuchar con atención, yo les hacía algunas preguntas para tratar de contactarles con algún lugar que tuviera una combinación de calidad en el servicio y velocidad en la atención, para aliviar el malestar lo antes posible. Nunca había derivado tal cantidad de estudiantes con ideación suicida como el semestre agosto-diciembre de 2022. Nunca me había sentido tan vulnerable, a pesar de mi formación en salud mental, al contemplarles, ahí, con su historia y su dolor. Nunca las y los profesionales dedicados a la psicología clínica y la psiquiatría habían tenido tanta demanda.

Y es que, además de los trágicos decesos, la pandemia de covid-19 provocó el cierre de escuelas, pérdida de empleos, teletrabajo, aislamiento, miedo al contagio e incertidumbre. Esto generó un incremento en los problemas de salud mental: ansiedad, depresión, problemas para dormir, aumento de consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, así como el incremento de la violencia familiar (Organización Panamericana de la Salud, 2021). Ante esta necesidad, me propongo aquí describir la manera en que desde la pedagogía puede fortalecerse la atención a la salud mental de la población.

La pedagogía ha sido definida como la ciencia y arte de la educación (Larroyo, 1969; Planchard, 1969). A pesar de este señalamiento, me parece que hay una cantidad muy pequeña de especialistas en pedagogía dedicados al tema de la salud mental. Si bien existe una estrecha vinculación entre educación y salud mental, los equipos para la atención de la salud mental incluyen básicamente especialistas en medicina psiquiátrica, psicología clínica, enfermería y trabajo social. Ante este escenario, ¿es posible el encuentro de dos mundos, la pedagogía y la salud mental?

La respuesta es que es posible y, sobre todo, necesario. Sin embargo, en uno y otro campo hay desconocimiento, a veces temor, y en ocasiones desconfianza, acerca de dicho encuentro. Se impide así la sinergia y se pierden las oportunidades de generar opciones de atención a la población, que, especialmente después de la pandemia, se requieren de manera urgente. En lo personal, son ya veinte años en los que he ayudado a tender puentes entre pedagogía y salud mental. Lo que aquí describo son experiencias que he tenido y observado en otros colegas. Cuando ha sido posible, acompaño el testimonio con vínculos a sitios web, para que el lector pueda consultar la información de primera mano.


Imagen de encuentro

Aportaciones de los profesionales de la pedagogía al campo de la salud mental

—Oye, Guillermo, ¿podrías apoyarnos en una guía para prevenir…? ¿Existirá un taller para…? ¿Por qué no organizan un congreso de…? ¿No habrá un material didáctico sobre…? ¿Habrá investigaciones respecto a…?

Sí, para todo esto hay respuestas. Dejo aquí siete aportaciones que los profesionales de la pedagogía podrían hacer para atender distintas necesidades en el campo de la salud mental.

1ª aportación. Diseño de intervenciones educativas en salud mental

¿Qué debe incluirse en un curso? ¿Con qué extensión? ¿Con qué técnicas didácticas? La decisión sobre los contenidos depende en gran medida de los especialistas clínicos en salud mental. No obstante, los especialistas en pedagogía pueden ayudar con otros aspectos fundamentales, como definir y redactar los objetivos y, de manera muy importante, lograr coherencia entre objetivos, técnicas didácticas, materiales didácticos, tiempo disponible y espacios físicos o las condiciones en línea. Todos estos aspectos no necesariamente son dominados por especialistas en salud mental y por ello se requiere un trabajo conjunto. Por supuesto, un profesional de la pedagogía con entrenamiento en salud mental tendrá una visión mayor y podrá decidir sobre la inclusión de contenidos que hayan mostrado evidencia científica de eficacia para la prevención o tratamiento.

Un par de ejemplos en los que he participado son las metodologías para la prevención del consumo de drogas ¿Qué le falta a su casa? (Centros de Integración Juvenil, 2004) y el paquete preventivo Salud Mental en la Familia (Centros de Integración Juvenil, 2006), éste constituido por un manual del facilitador, cuadernillos para los participantes y videos sobre distintas temáticas como depresión, consumo de alcohol, trastornos alimenticios, educación familiar, sexualidad en los adolescentes, etcétera. Después de quince años, estos materiales se siguen empleando en distintos lugares del país.

Sobre esta aportación, en el área de la salud mental, se ha llamado psicoeducación a las intervenciones en las que tanto a los pacientes como sus familias se les da a conocer las características de la enfermedad mental, cómo se trata y qué se puede esperar, buscando promover la autonomía, el empoderamiento y la reintegración social; se estructura en varias sesiones que buscan transmitir contenidos y desarrollar habilidades. La psicoeducación ha mostrado evidencia de utilidad para mejorar la calidad de vida, pues favorece la adherencia terapéutica, disminuye la posibilidad de recaídas y ayuda a las familias a responder a las crisis que pueden presentarse debido a la enfermedad; además, es costo eficiente, porque cualquier integrante del equipo de salud puede estar a cargo de ella (Godoy et al., 2020). Como puede observarse, el apoyo de profesionales de la pedagogía puede llegar a ser muy importante.

2ª aportación. Elaboración de guías especializadas, materiales didácticos y divulgación de la salud mental

Los profesionales de la pedagogía pueden ayudar en la simplificación de conceptos técnicos para que sean accesibles al público en general, plasmado la información en guías para docentes (ver Centros de Integración Juvenil, 2023; Fundación Nacional Ámbar, 2022), artículos de divulgación sobre patologías mentales, regulación emocional y bienestar (ver Martínez, 2019a, 2019b; Martínez y Keller, 2019), o folletos con temas como ansiedad (Martínez-Cuevas, 2022a) o depresión (Martínez-Cuevas, 2022b).

3ª aportación. Orientación educativa en el área de educación en salud mental

A pesar de que existe en las redes una gran cantidad de información, sigue siendo fundamental la intervención de personas para escuchar, contener emociones y derivar hacia opciones confiables para la atención de la salud mental. En ese sentido, los especialistas en pedagogía pueden realizar procesos de orientación en dos modalidades: a) grupal, a través de la impartición de talleres, cursos, intervenciones psicoeducativas a la población objetivo, y b) Individual, a través de la orientación personalizada. En ambos casos, se puede derivar a servicios especializados y proponer estrategias de autocuidado.

4ª aportación. Difusión en temas de salud mental

La participación de pedagogos y pedagogos se extiende hasta al trabajo en medios de comunicación, para abordar diversas problemáticas de salud mental, las cuales tienen estrecha relación con problemas educativos, o más bien, de una falta de educación integral. En redes se pueden encontrar, por ejemplo, entrevistas sobre el consumo del tabaco. En lo personal, he participado charlas sobre problemas socioafectivos durante la pandemia, salud mental de docentes universitarios, así como conferencias sobre resiliencia, habilidades para la vida, estrés y gratitud en la vida universitaria. Mis estudiantes de pedagogía han contribuido en la impartición de talleres para otros estudiantes universitarios, en temas como manejo del estrés, activación física, sexualidad, regulación emocional y prevención del suicidio, en la Feria de la Salud Mental, organizada por la Facultad de Medicina de la unam.

Como parte de la difusión se puede incluir la organización de eventos orientados a la salud mental, pues el profesional de la pedagogía que ya ha trabajado en estos temas conoce contenidos y personas especializadas que pueden ayudar en su realización. Por ejemplo, el año 2013 y años posteriores organicé el curso Salud mental en contextos escolares, impartido en el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, y recientemente propuse la creación del Día de la salud mental de las y los docentes universitarios (2022), que organizamos con gran éxito desde el Centro de Formación y Profesionalización Docente de la unam, y que en 2023 se denominó Día de la salud mental del profesorado universitario; los videos de esta actividad académica estarán disponibles en la página del Centro. Esta actividad se organizó en el marco del Día de la Salud Mental promovido por la Organización Mundial de la Salud.

5ª aportación. Investigación en salud mental

Con una formación especializada en investigación de temas en salud mental, los profesionales de la pedagogía pueden generar conocimiento y participar equipos de investigación multidisciplinarios. De esta manera, contribuyen a construir evidencia científica que sustente las intervenciones en salud y generar reflexión sobre la relación entre educación y salud mental. Por ejemplo, investigaciones sobre habilidades socioemocionales en docentes universitarios (Martínez-Cuevas et al., 2023) resiliencia, estrés y rendimiento académico (Martínez-Cuevas et al., en prensa), e intervenciones de respiración a través de realidad virtual para la salud mental (Cortez-Vázquez et al., en prensa). Por otra parte, algunas de mis estudiantes egresadas de la Licenciatura en Pedagogía han colaborado con investigadoras en salud mental, contribuyendo con lo que su formación les permite para enriquecer el proceso de investigación.

6ª aportación. Formación de recursos humanos para la educación en salud mental

Desde el punto de vista de la educación formal, a través de una materia optativa del Plan de Estudios de Pedagogía titulada “Educación no formal 1: educación y salud” (Colegio de Pedagogía, Facultad de Filosofía y Letras, unam), varios estudiantes se han formado para intervenir con la población en temas de salud física y mental. Además, algunos de los trabajos de titulación que he dirigido se han relacionado con los temas de interés en salud mental de las egresadas: el papel del arte en el proceso educativo de niños con trastorno del espectro autista, toma de decisiones en adolescentes desde las habilidades para la vida, educación de la afectividad a través de la atención plena, o la función de los padres en la prevención de conductas de riesgo.

7ª aportación. Administración educativa y dirección de instituciones relacionadas con la salud mental

He conocido a egresadas y egresados de pedagogía que contribuyen administrativamente al funcionamiento de las instituciones de salud, en actividades de servicio social, técnicos normativos, jefaturas o direcciones, en lugares como el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, la Facultad de Medicina de la unam o la Escuela Nacional de Enfermería. Incluso, una pedagoga es la actual Directora de Prevención, en Centros de Integración Juvenil, A.C., organismo que tiene sedes en todo el territorio nacional, cuya importancia es reconocida en el extranjero, y que desde hace más de medio siglo se dedica a prevención, tratamiento e investigación en adicciones.

Importancia de los especialistas en pedagogía en salud mental

Una vez señaladas las aportaciones, me parece importante responder, con base en información de la Organización Mundial de la Salud, la siguiente pregunta: ¿por qué es importante la participación de especialistas en pedagogía para la prevención y tratamiento de problemas de salud mental, así como la promoción del bienestar?

Primero. Por la escasez de personal en salud. Si usted asiste a la seguridad social pública, muy probablemente tendrá que estar en lista de espera. La Organización Mundial de la Salud proporciona datos sobre cuántos trabajadores de la salud mental existen por cada 100,000 habitantes: mientras que en Europa hay 45, en la zona de las Américas hay 15, en tanto que en África hay 1.6. En cuanto a las especialidades de estos trabajadores de la salud, en el mundo, por cada 100,000 habitantes, hay 1.7 psiquiatras, 3.8 enfermeras en salud mental, 1.4 psicólogos, 0.7 trabajadores sociales y 0.5 trabajadores especializados en salud mental de otras especialidades (World Health Organization, 2021).

Segundo. Porque, desde hace muchos años, en el mundo existe un movimiento de formar personas NO especialistas en salud mental para atender los problemas de salud mental. La Organización Panamericana de la salud ha publicado la Guía de intervención mhGAP para los trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias en el nivel de atención de salud no especializada. Versión 2.0. En el Prefacio, esta Guía indica:

Existe una idea ampliamente difundida, aunque errónea, de que todas las intervenciones de salud mental son complejas y que solo pueden estar a cargo de personal altamente especializado. En los últimos años, las investigaciones han demostrado la factibilidad de ofrecer intervenciones farmacológicas y psicosociales en el nivel de atención no especializada. (2017)

Por ejemplo: en la Facultad de Medicina, se imparte el programa Centinelas —y en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, se ofrece a la comunidad el taller Guardianes para la prevención del suicidio—, donde personas de distintas formaciones y edades (profesorado, estudiantado y personal administrativo) aumentan sus conocimientos sobre la conducta suicida y desarrollan su capacidad para identificar y derivar a personas que se encuentran en riesgo.

Esta iniciativa también sucede en muchos lugares del mundo, con el nombre en inglés de gatekeepers, que se traduce de manera general como guardián, vigilante; aunque Gabilondo (2020) propone “agentes sociales”, que pueden ser trabajadores sociales, policías, etcétera, y que están en contacto con personas vulnerables. A esos agentes sociales se les capacita para “identificar personas en riesgo, darles una primera ayuda y derivarlas a recursos especializados” (p. 30). “En un sentido amplio, un gatekeeper es alguien que atiende y acompaña un momento emocional crítico de otra persona. Y esto puede suceder en cualquier lugar y contexto […] lo cierto es que todos podemos ser gatekeepers en algún momento de nuestras vidas” (Valdivia, 2021). Así, los especialistas en pedagogía pueden ser parte de ese personal no especializado en salud, que con el debido entrenamiento pueden promover la salud mental y atender a las personas en diversos momentos, a veces, muy inesperados.

Tercero. Porque se reconoce que la educación y las instituciones educativas tienen un papel protagónico para cuidar de la salud mental. La Organización Mundial de la Salud ha impulsado la creación en todo el mundo de escuelas promotoras de salud y universidades promotoras de salud (Martínez y Keller, 2019). En México se ha constituido la Red Mexicana de Escuelas Promotoras de Salud, así como la Red de Universidades Promotoras de Salud. La propia Ley General de Educación (2019) señala que la educación que imparta el Estado debe enfocarse en el desarrollo de resiliencia, educación socioemocional, la promoción de estilos de vida saludables y la educación para la salud.

Una educación integral, que abarca aspectos relacionados con la salud mental, contribuye a una vida más plena y al desarrollo gradual de las potencialidades de cada persona. Las y los especialistas en pedagogía tienen una formación orientada al desarrollo integral, cuentan con una visión filosófica, herramientas didácticas y manejo grupal, lo que puede ser de gran utilidad en el servicio de personas usuarias de servicios de salud mental.

Comentarios finales

Una egresada de pedagogía, que se encuentra en Holanda estudiando un Doctorado en Ciencias de la Salud en la Vrije University Amsterdam, me cuenta de la combinación que hace de su formación en pedagogía y ciencias de la salud: —He aplicado mucho de mis conocimientos pedagógicos de diseño, adaptación y enseñanza de intervenciones para la promoción de la salud mental.

Una amiga psicóloga me comenta: —Tu visión sobre la necesidad de crear sinergia entre los diferentes actores de la comunidad para el cuidado de la salud mental me hace mucho sentido; creo que, aunque falta mucho camino por recorrer y que hay obstáculos como egos, desconocimiento y miedo, coincido en que es importante que sigamos dando pequeños pasos en contra de estos obstáculos.

Estos comentarios dejan ver la importancia del trabajo interdisciplinario.

Finalmente, debo señalar que existen otras experiencias de las cuales no he podido recolectar evidencia. Baste decir que las posibilidades de vinculación entre la visión pedagógica y las acciones en salud mental son muy amplias, y espero que este texto sirva para visibilizarlas. Las personas requieren la mejor educación en salud mental disponible, para lograr optimizar su calidad de vida y potencializar su desarrollo. Trabajar juntos siempre será la mejor opción.

Agradecimientos

El autor desea expresar su agradecimiento a la Lic. Cynthia Lima Cruz (Colegio de Pedagogía, Facultad de Filosofía y Letras, unam), a la Mtra. Cinthia Melissa Salas Bermúdez (Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina, unam) y a la Dra. Dení Álvarez Icaza González (Comité Técnico para la atención de la salud mental de la comunidad de la unam) por sus comentarios al texto.

Referencias

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Recepción: 13/10/2023. Aprobación: 28/10/2023.


Este es un artículo de acceso abierto bajo la licencia de Creative Commons 4.0.

Vol. 25, Núm. 1, enero-febrero 2024

¿Sabes qué significan ©, TM, ® y SM, en propiedad intelectual?

Jesús Francisco García Pérez, Irma Noemí López Chunab, Luis Antonio Muñoz Barrera, Begonia Angelina Percastre Rivera y María Mercedes Álvarez Váldez Cita

Resumen

Al hablar de propiedad intelectual nos referimos a las creaciones originales que se forman en la mente y se expresan a través de cualquier soporte, sean o no tangibles. En este contexto, resulta imprescindible abordar qué significan cada uno de los símbolos que acompañan a la propiedad intelectual, debido a que éstos otorgan prerrogativas exclusivas a los autores e inventores. En este texto se hablará del significado, uso y características de los símbolos: © (del inglés Copyright), TM (del inglés, Trade Mark o Marca Comercial), ® (Registrado) y SM (del inglés, Service Mark o Marca de Servicio).
Palabras clave: derechos de autor, propiedad intelectual, marca registrada.

Do you know what ©, TM, ® and SM mean in intellectual property?

Abstract

When we use the term intellectual property we are talking about the original creations that are formed in the mind and expressed through any medium, whether tangible or not. In this context, it is essential to address what each of the symbols that accompany intellectual property mean, because they grant exclusive prerogatives to authors and inventors. This text will discuss the meaning, use and characteristics of the symbols: © (Copyright), TM (Trade Mark), ® (Registered) and SM (Service Mark).
Keywords: copyright, intellectual property, trademark.


Introducción

La propiedad intelectual se refiere a las creaciones originales que se forman en la mente y se expresan a través de cualquier soporte, sea o no tangible. La propiedad intelectual tiene dos formas de expresión: los derechos de autor y la propiedad industrial.

Los derechos de autor se refieren a la distinción que brinda el Estado al creador de obras artísticas, otorgándole derechos morales —entendidos como el reconocimiento de su labor— y derechos patrimoniales —la oportunidad de obtener beneficios económicos por su creación— (Ley Federal del Derecho de Autor, 1996). En cambio, la propiedad industrial vela por el otorgamiento de patentes, registro de marcas, nombres comerciales, dibujos y modelos industriales (Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, 2020), entre otros, utilizados en diversos productos (creaciones del intelecto humano) y servicios que se ofrecen al público usuario. Tanto los derechos de autor como la propiedad industrial están protegidos por la Ley Federal del Derecho de Autor vigente.

De manera cotidiana convivimos con estas creaciones y expresiones, las vemos a diario en nuestro entorno y en las diversas actividades que realizamos, en productos y servicios ofrecidos por el mercado. Así, en este artículo se pretende abordar el significado, uso y características de los símbolos: ©, TM, ® y SM con el fin de clarificar qué significa cada uno de ellos, cuándo se deben usar, de qué manera protegen al autor o creador, así como a la obra producto de su imaginación y, por lo tanto, cómo deben ser interpretadas y respetadas por los consumidores y otras empresas en el mismo ramo.

© Copyright

El símbolo © o frase copyright es de origen anglosajón y se atribuye específicamente al derecho de copia; éste es aplicable en el entorno de los derechos de autor, y protege obras de índole artística y literaria, como pueden ser libros, pinturas, partituras, etcétera. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (ompi, 2016) menciona que el término copyright “se refiere al acto de copiar una obra original que, en lo que respecta a las creaciones literarias y artísticas, sólo puede ser efectuado por el autor o con su autorización” (p. 6).

Es importante mencionar que el derecho de autor tiene ciertas consideraciones importantes, entre las que destaca la protección a la forma en que las ideas se plasma. Si bien lo correcto es culminar su registro mediante el sistema pertinente de cada país, los derechos de autor comienzan desde el momento de creación de la obra; la calidad y el propósito que tenga no influyen en los mismos. Este derecho es aplicable sobre todos los formatos y soportes, por lo que resulta importante entender que, al adquirir una obra impresa, estamos adquiriendo ese formato —expresión de una obra—, no los derechos sobre la obra en sí.

Así, los objetivos del símbolo ©, como se observa en la imagen 1 (Álvarez, 2023a), son informar que la obra es original y está sujeta a los derechos de autor, advertir que no puede reproducirse sin aprobación del autor o propietario de los derechos patrimoniales, aportar legalidad para los casos de controversia e identificar al titular de los derechos y el año de publicación.

Collage de los derechos de autor de un libro ejemplo de copyright

Figura 1. Collage de los derechos de autor de un libro, ejemplo de copyright. Crédito: María Mercedes Álvares Váldes, 2023.

En general, la nota de copyright está formada por tres partes: “El © símbolo, o la palabra ‘Copyright’ o la abreviación ‘Copr.’; el año de la primera publicación de la obra con derechos de autor e identificación del propietario de los derechos de autor, ya sea por su nombre, abreviatura, u otra designación por el cual es conocido general” (fsymbols, 2010, párr.3).

TM, R y SM

Al margen del símbolo que identifica la existencia de derechos de autor, tenemos tres más, que expresan el estatus jurídico del registro de productos y servicios. Suelen estar escritos al lado del nombre de la marca, en miniatura. Contamos con TM (del inglés, Trade Mark o marca comercial), ® (registrado) y TM (del inglés, Service Mark o marca de servicio). Aunque el nombre pudiera confundirnos de primera instancia, la principal diferencia radica en el grado de legalidad que cada uno aporta al registro de la marca.

La ompi manifiesta la necesidad de contar y nombrar las marcas comerciales de manera que los usuarios puedan diferenciarlas, valorar sus alternativas y elegir en el mercado al proveedor de servicios y productos que mejor satisfaga sus necesidades, esto a razón del aumento considerable de entidades que ofrecen los productos. En general, es conveniente designar las marcas con un elemento representativo para individualizar el producto, lo que a su vez contribuye a que los dueños trabajen por desarrollar mejoras significativas en los bienes que ofrecen y así cumplir con las expectativas de sus usuarios.

De este modo, se define una marca comercial o trademark (TM) como “cualquier signo que individualiza los bienes de una empresa y los distingue de los de sus competidores” (World Intellectual Property Organization [wipo], 1993, p.10); por consiguiente, su fin es advertir que se trata de una marca ya existente para evitar usos fraudulentos. Sin embargo, esto no implica que la marca haya sido registrada ante una instancia de la propiedad intelectual1: puede no estarlo, encontrarse en proceso de registro o incluso puede haber sido rechazada. Por ello, no existe garantía de que el producto esté protegido por la leyes de marcas registradas (International Trademark Association [inta], 2021. párr.1), más bien, sirve para informar que la marca ya está siendo utilizada.

Comic ejemplo de marca comercial o trademark

Figura 2. Cómic, ejemplo de marca comercial o trademark (TM). Crédito: María Mercedes Álvares Váldes, 2023.

Por su parte, encontraremos la letra ® (registrada) en aquellos productos cuyo proceso de registro ha culminado satisfactoriamente. Este proceso comúnmente implica el pago de una tarifa y otorga el derecho exclusivo para usar la marca en cuestión, de manera que sólo podrá ser utilizada por el propietario o mediante un permiso a cambio del pago respectivo, con lo que se tiene certeza y seguridad jurídica (wipo, s.f. párr.3).

No obstante, en algunos países se utiliza el símbolo ® de marca registrada en una marca cuyo proceso de registro no se ha finalizado. Esto puede constituir un delito con sanciones de carácter civil o penal, debido a que se considera una práctica industrial desleal. Por lo anterior, debemos entender que el símbolo ® al lado del nombre de una marca sólo puede ser utilizado cuando ya ha sido registrada oficialmente; de lo contrario, es aconsejable usar el símbolo TM para informar del uso de la marca y en todo caso su estatus en proceso de registro.

Tortillas ejemplo de Registrada

Figura 3. Tortillas, ejemplo de ® (registrada). Crédito: María Mercedes Álvares Váldes, 2023.

Finalmente, identificamos el símbolo SM como una marca de servicio, cuyo funcionamiento es muy similar al de TM. Al respecto, la Oficina de Patentes y Marcas de los EE. UU. define una marca de servicio como:

Una palabra, nombre, símbolo o dispositivo que se utiliza para indicar la fuente de los servicios y para distinguirlos de los servicios de otros. Una marca de servicio es lo mismo que una marca comercial, excepto que identifica y distingue la fuente de un servicio en lugar de un producto. (United States Patent and TrademarkOffice [uspto], 2021)

Con esto, los usuarios, a través de la marca, pueden reconocer y distinguir los servicios de su preferencia de los competidores en el mercado.

En general, el uso de estos símbolos no posee reglas que determinen dónde, cuándo o cómo ubicarlos, pero comúnmente los encontramos como subíndices o superíndices junto al nombre o logo de la marca. En este tenor, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y la Asociación Internacional de Marcas destacan la importancia de colocarlo la primera vez que se use la marca o logotipo, así como en todos los anuncios, etiquetas, sitios web y demás elementos publicitarios.

Para finalizar, se considera importante mencionar que únicamente los símbolos de marca registrada y copyright tienen cabida en la legislación mexicana con algunas adecuaciones. De esta manera se hace referencia a los símbolos ® y M de marca registrada en el artículo 236 de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial. Al respecto se menciona que:

Artículo 236.- Las leyendas “Marca Registrada”, “Marca Colectiva Registrada” o “Marca de Certificación Registrada”, las siglas “M.R.” o el símbolo ®, sólo podrán usarse para los productos o servicios para los cuales dicha marca se encuentre registrada. (Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, 2020)

Por lo tanto, se entiende que en la república mexicana el símbolo, siglas o el nombre de marca registrada pueden ser utilizados tanto en marcas de productos como de servicios sólo hasta que hayan sido registrados.

Por su parte, el símbolo de copyright se incluye en el artículo 17 de la Ley Federal del Derecho de Autor. Un punto por destacar es que esta ley otorga cierto sentido de obligatoriedad al uso del símbolo de copyright debido a que señala que su ausencia no significa pérdida de derechos, pero acarrea sanciones. En este artículo se especifica que:

Artículo 17.- Las obras protegidas por esta Ley que se publiquen, deberán ostentar la expresión “Derechos Reservados”, o su abreviatura “D. R.”, seguida del símbolo © y, en su caso, el Número Internacional Normalizado que le corresponda; el nombre completo y dirección del titular del derecho de autor y el año de la primera publicación. Estas menciones deberán aparecer en sitio visible. La omisión de estos requisitos no implica la pérdida de los derechos de autor, pero sujeta al licenciatario o editor responsable a las sanciones establecidas en la Ley. (Ley Federal del Derecho de Autor, 1996).
Palomitas ejemplo de Registrada

Figura 4. Palomitas, ejemplo de ® (registrada). Crédito: María Mercedes Álvares Váldes, 2023.

Por lo anterior, la República mexicana respalda al autor y protege su obra contra actos ilícitos y mal uso, a pesar de la ausencia del símbolo copyright, la expresión de derechos reservados y los datos antes mencionados. No obstante, prescindir de esos símbolos repercutirá en alguna penalización legal.

Conclusiones

La propiedad intelectual implica tanto el respeto a los derechos de autor como a la propiedad industrial, instrumentos que hacen valer el derecho de los creadores/inventores a ser reconocidos por su obra y a obtener beneficios de ella dentro de la competitividad del mercado. Estos derechos suelen representarse y recordarse tanto a los usuarios como a los competidores por medio de los signos: ©, para el derecho de autor; TM, para las marcas que no cuentan con un registro legalmente culminado y favorable; ®, para aquellas que han realizado el proceso de registro correcto y obtenido respuesta favorable y oficial, y SM para los servicios que no tienen un registro formal.

Para que los derechos exclusivos sobre la marca sean reconocidos por otras empresas y los consumidores, es de suma importancia que los creadores o inventores realicen el proceso de registro oficial. Con ello, se garantiza el respaldo legal en caso de delitos cometidos por infractores de derechos de autor o de propiedad industrial. Una vez obtenido el registro es conveniente utilizar la simbología pertinente, ya que no usarla atrae perjuicios legales, puesto que no se podrá comprobar que el infractor tenía conocimiento del registro de la marca antes de utilizarla.

Es sumamente importante conocer y difundir estos símbolos que día con día son utilizados, sobre todo porque no todos los usuarios conocen su significado ni uso correcto.

Referencias

Otras obras consultadas



Recepción: 01/11/2021. Aceptación: 01/11/2023.


Este es un artículo de acceso abierto bajo la licencia de Creative Commons 4.0.

Vol. 25, Núm. 1, enero-febrero 2024

Bacteriófagos y producción de alimentos

Luis Daniel Moreno Figueroa, Luis Hernández Adame y Eduardo Quiroz Guzmán Cita

Resumen

La acuicultura enfrenta grandes retos y problemáticas, entre los que destacan la activación frecuente de enfermedades de tipo bacteriana. En ese contexto, la aparición de cepas patógenas ha causado graves pérdidas económicas debido su alta mortalidad. Una estrategia innovadora de biocontrol es el uso de bacteriófagos líticos, los cuales eliminan a las bacterias como parte de su ciclo de replicación y evitan la proliferación de éstas de manera inocua para con el organismo y el medio circundante. Recientemente se ha demostrado que el uso de biopolímeros como agentes preservadores de los fagos es una manera eficaz para incrementar su viabilidad, mejorar su estabilidad e incrementar el tiempo de residencia dentro del sistema digestivo de los organismos cultivados. En este sentido, este trabajo pretende explicar de manera clara y sencilla el papel de los fagos líticos en la producción de pescados y mariscos, así como su preservación, para usarlos como tratamiento en el control de bacterias patógenas.
Palabras clave: preservación, fagos líticos, bacteriófagos, acuicultura, biopolímeros.

Bacteriophages and food production

Abstract

Aquaculture faces great challenges and problems, among them, the frequent activation of bacterial-type diseases is one of the most important. In this context, the appearance of bacterial pathogenic strains have caused serious economic losses due to their high associated mortality. An innovative biocontrol strategy is the use of lytic bacteriophages, which eliminate bacteria as part of their replication cycle and prevent their proliferation in a harmless way to the organism and the surrounding environment. Recently, it has been shown that the use of biopolymers as agents for phages preservation is an effective way to increase their viability, improve stability and increase the residence time within the digestive system of culture organisms. In this sense, this paper aims to explain in a clear and simple way the role of bacteriophages in seafood production, as well as their preservation to use them as treatment against pathogenic bacterial diseases.
Keywords: preservation, lytic phages, bacteriophages, aquaculture, biopolymers.


Introducción

En las últimas cuatro décadas, la acuicultura ha sido la actividad agropecuaria con mayor crecimiento a nivel mundial dentro de la industria alimentaria. Su principal función es la de producir organismos acuáticos de importancia nutricional, comercial y económica, con beneficio directo en el sector local, regional o nacional. En México, esta actividad pesquera produce miles de toneladas anuales de mojarra, tilapia, trucha, bagre, ostión, camarón, entre otras especies.

En los últimos años, esta producción se ha visto afectada por una serie de problemas relacionados con la aparición frecuente de enfermedades con alta mortalidad, que son inducidas por bacterias, virus y hongos patógenos. Lo anterior ha reducido considerablemente la producción de alimento de alto valor nutricional y proteico, además de poner en riesgo la continuidad de esta actividad, provocando pérdidas económicas significativas al sector agropecuario.

Para enfrentar dicho reto, se han abordado estrategias como el uso de crías certificadas libres de enfermedades, implementación de buenas prácticas, utilización de medicamentos controlados, entre otros. Sin embargo, la falta de eficacia en estos métodos de control obliga al estudio y desarrollo de nuevas prácticas biotecnológicas que permitan reducir el riesgo asociado a la aparición de enfermedades en las granjas acuícolas a nivel mundial (Moreno-Figueroa et al., 2019).

Bacteriófagos al rescate

Un ejemplo de esta tendencia en biotecnología acuícola es el uso de bacteriófagos como agentes terapéuticos para prevenir y/o combatir enfermedades de origen bacteriano (ej. Vibriosis). Los bacteriófagos o comúnmente llamados fagos son virus formados por un ácido nucleico (adn o arn) envueltos en un saco protector denominado cápside (ver figura 1). Los fagos son capaces de eliminar bacterias patógenas de manera natural como parte de su ciclo de replicación, es decir, utilizan bacterias específicas1 como hospederas para reproducirse y finalmente eliminarlas por medio de una lisis (rompimiento celular) (Principi et al., 2019). Esta selectividad tan específica por un tipo de bacteria es de suma importancia, ya que asegura que los fagos se multipliquen de manera inofensiva en el organismo de cultivo, sin peligro para el medio ambiente y los seres humanos, asegurando la inocuidad del producto alimenticio para su consumo (Jorquera et al., 2015). Por su alta efectividad y nulo efecto secundario, los fagos han sido propuestos como una alternativa viable para reducir el uso medicamentos de uso veterinario y mejorar la calidad y cantidad de los alimentos producidos en el sector acuícola.

Representacion grafica de diferentes virus

Figura 1. Representación gráfica de diferentes virus. A) Bacteriófago de adn. B) bacteriófago de arn. C) Virus genérico. Crédito: elaboración propia.

A la purificación y uso de fagos con fines terapéuticos se le llama fagoterapia. Dentro de la acuicultura, ha mostrado muy buenos resultados ante las principales infecciones provocadas por bacterias pertenecientes a los géneros Vibrio, Pseudomonas, Aeromonas y Streptococcus, lo que aumenta la supervivencia de los organismos hasta en un 100% cuando son infectados con estas bacterias. Estos datos resultan ser muy prometedores, pues la fagoterapia puede ser utilizada como una alternativa viable para reducir el uso excesivo de antibióticos, y, con esto, mantener la inocuidad de los alimentos y reducir la probabilidad de propiciar la proliferación de nuevas cepas bacterianas altamente resistentes, producidas por el uso excesivo de medicamentos.

Se han estudiado diferentes vías de administración de la fagoterapia, para controlar las dosis terapéuticas en peces y crustáceos. De entre las rutas más utilizadas, se encuentran la vía intraperitoneal (inyección muscular) y la vía oral. Se ha observado que la vía intraperitoneal es muy efectiva, pero poco práctica, debido a que es necesario inyectar a cada individuo. Así, cuando hablamos de que en un estanque promedio podemos encontrar hasta cientos de miles de organismos, la aplicación del fago se vuelve inviable con esta práctica. La manera más sencilla y rentable para la administración de fagos es la vía oral, a través de los alimentos. No obstante, esta ruta también presenta retos, debido a que los fagos son sometidos a un intenso estrés, lo que induce la disminución de su viabilidad2. Este estrés es ocasionado por la solubilización del alimento en el agua a diferentes pHs, exposición a temperaturas elevadas durante la extrusión (preparación del alimento), exposición a ácidos gástricos propios del sistema digestivo, o simplemente por efecto de la poca vida de anaquel que presentan los fagos sin la adición de algún preservador o de haber sido sometido a algún proceso para dicho fin.

En cibnor, dentro del grupo de Nanotecnología y Biocontrol Microbiano, se están desarrollando técnicas para incrementar la viabilidad y vida de anaquel de los bacteriófagos. Una de estas técnicas involucra un método de liofilización3 (secado en frío), utilizando sistemas poliméricos biocompatibles y biodegradables como agentes aditivos protectores. Esta técnica es muy prometedora, ya que es capaz de incrementar la vida de anaquel de bacteriófagos de importancia en salud, tanto humana como animal, hasta por lo menos dos meses (Moreno-Figueroa y Cab-Sulub, 2023). Este proceso consta principalmente de dos etapas. En la primera, la biomolécula de interés es congelada junto con algún aditivo protector, mientras que, en la segunda, mediante el uso de un liofilizador, la muestra es sometida a alto vacío y el agua (congelada) es removida por sublimación sin pasar por estado líquido, quedando únicamente la muestra de interés y el aditivo protector en una matriz compacta seca (Manohat y Ramesh, 2019, ver figura 2).

Fotografia de una matriz biopolimerica de bacteriofagos liofilizada

Figura 2. Fotografía de una matriz biopolimérica de bacteriófagos liofilizada. Crédito: elaboración propia.

El principal objetivo de añadir aditivos protectores es el de crear una capa alrededor de los fagos para no dejarlos expuestos al medio externo y, con ello, incrementar su viabilidad. Los aditivos protectores más utilizados incluyen biopolímeros como la gelatina, alginato y azúcares, como la lactosa y trehalosa, los cuales comparten características únicas que incluyen biocompatibilidad, biodegradabilidad, nula toxicidad y alta estabilidad estructural, que permiten transportar a los fagos en diferentes fluidos biológicos con mínimo deterioro (Rosner y Clark, 2021). Un esquema representativo de la matriz biopolimérica de fagos se muestra en la figura 3.

Esquema de una matriz biopolimerica con bacteriofagos

Figura 3. Esquema de una matriz biopolimérica con bacteriófagos. Crédito: elaboración propia.

Una vez liofilizado el caldo de bacteriófagos junto con un aditivo protector, el sistema está listo para poder ser incorporado al alimento de manera práctica y efectiva. De esta manera se asegura que una mayor concentración de fagos podrá llegar íntegro al interior de los organismos de cultivo, lo que aumenta su efectividad ante una posible infección bacteriana (ver figura 4).

Esquema de un estanque de cultivo con organismos alimentados con bacteriofagos, resistentes a bacterias patogenas

Figura 4. Esquema de un estanque de cultivo con organismos alimentados con bacteriófagos, resistentes a bacterias patógenas. Crédito: elaboración propia.

Conclusiones

Una de las ventajas más importantes de la preservación por medio de la liofilización usando agentes protectores es que la concentración inicial de fagos puede mantenerse estable aún si se conservan a temperatura ambiente. Esto podría ser de gran ayuda en aquellas granjas o sitios de producción donde el acceso a la electricidad o cadenas de frío es un impedimento.

Además, la biotecnología descrita en el presente artículo puede ser empleada no sólo para preservar fagos de importancia acuícola, sino también para otros microorganismos benéficos como bacterias y levaduras probióticas, hongos entomopatógenos (que infectan insectos perjudiciales a cultivos agrícolas) o incluso otros fagos de importancia agropecuaria y humana. Por lo tanto, seguir investigando ésta y otras técnicas de preservación podrá contribuir de manera significativa en la disminución de la pérdida de productos agropecuarios por efectos sanitarios (enfermedades ligadas a la producción) y garantizar la soberanía alimentaria de una localidad, región o país.

Referencias

  • Jorquera, D., Galarce, N., y Borie, C. (2015). El desafío de controlar las enfermedades transmitidas por alimentos: bacteriófagos como una nueva herramienta biotecnológica. Revista Chilena de Infectología, 32(6), 678-688. http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182015000700010.
  • Manohat, P., y Ramesh, N. (2019). Improved lyophilization conditions for long-term storage of bacteriophages. Scientific reports, 9,15242. https://www.nature.com/articles/s41598-019-51742-4.
  • Moreno, L. D., y Cab, L. (2023). Bacteriófagos como biocontrol de enfermedades bacterianas en mamíferos. Therya ixmana, 2(2):47-48. https://doi.org/10.12933/therya_ixmana-23-316.
  • Moreno, L. D., Villarreal, H., Naranjo, J., Vargas, M., Mercier, L., Casillas, R., y Hernández, A. (2019). Bioeconomic modelling of the intensive production of white leg shrimp (Litopenaeus vannamei) in a photo-heterotropic hypersaline system, with minimal seawater replacement. Reviews in Aquaculture, 11(3), 685-696. https://doi.org/10.1111/raq.12252.
  • Principi, N., Silvestri, E., y Esposito S. (2019). Advantages and limitations of bacteriophages for the treatment of bacterial infections. Frontiers in pharmacology, 10, 513. https://doi.org/10.3389/fphar.2019.00513.
  • Rosner, D., y Clark, J. (2021). Formulations for bacteriophage therapy and the potential uses of immobilization. Pharmaceuticals, 14(4), 359. https://doi.org/10.3390/ph14040359.


Recepción: 27/03/2022. Aceptación: 01/11/2023


Este es un artículo de acceso abierto bajo la licencia de Creative Commons 4.0.

Vol. 25, Núm. 1, enero-febrero 2024

Métodos para evitar la evaporación de agua en reservas abiertas

Diana Yamilet Gallegos-Alvarado, Francisco de Jesús Balderas-Cisneros, César Garza-Cárdenas, José Rubén Morones-Ramírez y Angel León-Buitimea Cita

Resumen

Nuevo León, situado en una región semiseca al norte de México, enfrenta periodos de sequía recurrentes, agravados por el crecimiento poblacional. La escasez de agua se convierte en un desafío crítico para la región, ya que la dependencia de presas y reservas es afectada por factores como la radiación solar, viento, baja humedad relativa y el diseño de los embalses, contribuyendo a pérdidas significativas por evaporación. Este artículo aborda la problemática proponiendo diversos métodos para reducir las tasas de evaporación, como monocapas de alcoholes grasos, shade balls, sistemas modulares flotantes, paneles fotovoltaicos flotantes, así como coberturas flotantes y suspendidas. La implementación de estas tecnologías se examina a la luz de experiencias exitosas en otros países, destacando su potencial para optimizar la gestión del agua en Nuevo León y ofrecer soluciones sostenibles ante los desafíos climáticos y de crecimiento demográfico.
Palabras clave: evaporación, gestión del agua, sequía en Nuevo León, Tecnologías hídricas, Sostenibilidad ambiental.

Methods to Prevent Water Evaporation in Open Reservoirs

Abstract

Nuevo León, located in a semi-arid region in the Northern part of Mexico faces recurrent periods of drought exacerbated by population growth. Water scarcity becomes a critical challenge for the region as dependence on dams and reservoirs is affected by factors such as solar radiation, wind, low relative humidity, and reservoir design, leading to significant losses through evaporation. This article addresses the issue by proposing various methods to reduce evaporation rates, including monolayers of fatty alcohols, shade balls, floating modular systems, floating photovoltaic panels, as well as floating and suspended covers. The implementation of these technologies is examined in light of successful experiences in other countries, highlighting their potential to optimize water management in Nuevo León and provide sustainable solutions to climate and demographic challenges.
Keywords: evaporation, water management, drought in Nuevo León, water technologies, environmental sustainability.


Introducción

Nuevo León (nl) es un estado ubicado en una región semidesértica con escasa disponibilidad natural de agua. En los últimos cuatro años, ha experimentado una transición de condiciones anormalmente secas a una situación de sequía severa (conagua, 2020a). La precipitación media anual ha disminuido de 682.1 mm en 2016 a 525.5 mm en 2020 (conagua, 2020b). Desde agosto de 2020, nl enfrenta los efectos de la sequía, un fenómeno climático cíclico. Por consiguiente, la falta de lluvias ha llevado a que las presas del estado no cuenten con suficiente agua para abastecer a la población por más de un año (Flores, 2021). Considerando esta situación y anticipando la llegada de más de 1.2 millones de nuevos habitantes para el año 2030, resulta crucial implementar medidas que contribuyan al ahorro de este recurso vital (imco, 2023).

El problema de acumular agua y la pérdida por evaporación

México recibe anualmente aproximadamente 1,489 mil millones de metros cúbicos de agua en forma de precipitación, principalmente en la región sureste. De esta cantidad, el 73% se evapotranspira1 y regresa a la atmósfera, el 22% fluye por ríos o arroyos, y el 6% se infiltra naturalmente al subsuelo (Visión General del Agua en México, s.f.). Según la distribución porcentual del agua concesionada por uso en México (89.6 miles de hectómetros cúbicos [hm³]), el 76% se destina al sector agropecuario, el 15% al abastecimiento público, el 5% a la industria autoabastecida y el restante 4% a las centrales termoeléctricas (Figura 1a; imco, 2023).

En contraste, el estado de Nuevo León tiene un consumo total de 2,069 hm³ al año, de los cuales 1,184 hm³ (57%) provienen de fuentes superficiales, y los restantes 885 hm³ (43%) de fuentes subterráneas (Clariond Reyes y Garza Garza, 2018). Según conagua, los usos consuntivos del agua (ver figura 1b) se distribuyen en el sector agrícola (70.42%), el abastecimiento público (25.48%), la industria (4.09%) y la energía eléctrica (menos del 0.01%) (conagua, 2018).

Distribucion porcentual del uso del agua en mexico

Figura 1. Distribución porcentual del uso del agua en México (a) y Nuevo León (b). Fuente: elaborado con información del Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. 2023 y el Plan Hídrico Nuevo León 2050.

A pesar de las acciones propuestas para hacer frente a las sequías, como el manejo de cultivos y la construcción de nuevas infraestructuras de almacenamiento, aún es necesario llevar a cabo acciones de planeación y generación de mecanismos de alerta temprana (Crespo-Elizondo y Ramiréz, 2018).

En la actualidad, Nuevo León cuenta con presas como El Cuchillo, José López Portillo (Cerro Prieto), Rodrigo Gómez (La Boca), Agualeguas, Sombreretillo, El Porvenir y Loma Larga (inegi, s.f.) para abastecer las necesidades de la población; sin embargo, el nivel de almacenamiento tiende a descender peligrosamente durante las temporadas de sequía y con el transcurso de los años (conagua, 2022). Por ello, es esencial investigar los factores asociados al proceso de evaporación de estos cuerpos de agua, así como implementar métodos que permitan reducir las tasas de evaporación en las aguas superficiales de Nuevo León y México.

Factores que afectan la evaporación del agua

La radiación solar se erige como la principal causa de la evaporación. Aproximadamente la mitad de la energía solar recibida anualmente se destina a la evaporación del agua de continentes y océanos (Water Vapor and Climate Change, s.f). Cuando la humedad relativa desciende por debajo del 100%, las moléculas de agua se dispersan en el aire, desencadenando el proceso de evaporación; cuanto menor sea el porcentaje, más fácil se produce este fenómeno (Boyd, 2019). A este factor se suma el hecho de que en la última década la temperatura promedio del país (22.4 °C en 2020) y del Estado de Nuevo León ha sido ligeramente superior a lo anticipado (Albanil et al., 2017), lo cual agrava la situación. Además, el tamaño del reservorio es otro elemento significativo: el agua se evapora más rápidamente cerca de los bordes del estanque y en mayor cantidad cuando la superficie es más extensa (López Moreno, 2008).

Monocapas de alcoholes grasos

Figura 2. Monocapas de alcoholes grasos. Crédito: elaboración propia.

Tecnologías para la reducción de la evaporación

Con el propósito de minimizar las pérdidas de agua por evaporación, se han desarrollado diversos métodos, entre los cuales destacan las monocapas de alcoholes grasos, los sistemas modulares flotantes de diversas geometrías, los paneles fotovoltaicos, las cubiertas flotantes continuas y las cubiertas suspendidas (Figura 2).

Las monocapas están compuestas por alcoholes grasos, como el alcohol estearílico, que actúan como barrera para prevenir la evaporación (Waheeb Youssef y Khodzinskaya, 2019). Las shade balls, hechas de polietileno de alta densidad con un aditivo de negro de carbón para proteger el plástico de la radiación solar (Kurek, 2018), se utilizaron en 2015 para contrarrestar la sequía en California (ver figura 3). Los sistemas modulares flotantes, fabricados con derivados del plástico y con formas planas geométricas, están diseñados para reducir de manera significativa la evaporación del agua. Por otro lado, los sistemas fotovoltaicos flotantes desempeñan una función dual, disminuyendo la evaporación del agua y generando energía (Schmidt et al., 2020; ver figura 4). Finalmente, las cubiertas flotantes continuas forman una barrera impermeable que flota sobre la superficie del agua para reducir la evaporación (Waheeb Youssef y Khodzinskaya, 2019; figuras 5 y 6). Mientras tanto, las cubiertas suspendidas (mallas sombra; shadecloth) son estructuras suspendidas instaladas sobre superficies de agua que reducen la acción del viento y bloquean la radiación solar para prevenir la evaporación (Waheeb Youssef y Khodzinskaya, 2019).

Shade balls

Figura 3. Shade balls (Luna, 2015).

Paneles fotovoltaicos flotantes

Figura 4. Paneles fotovoltaicos flotantes (The Agility Effect, 2019).

Coberturas flotantes

Figura 5. Coberturas flotantes (Waterlines Solutions, 2024).

Otros sistemas modulares flotantes

Figura 6. Otros sistemas flotantes (Hexa-Cover, 2022).

Aplicación de las tecnologías para la reducción de la evaporación

En la actualidad, existen diversas estrategias que permiten abordar de manera efectiva y eficiente el problema de la evaporación del agua. Países como Estados Unidos, Chile, España, Reino Unido, Japón, entre otros, han implementado tecnologías de este tipo con resultados favorables (Martínez, 2016). Sin embargo, en México, los esfuerzos se han centrado en aplicaciones que no necesariamente están relacionadas con la reducción de la evaporación en embalses o reservorios a cielo abierto.

Por ejemplo, el uso de mallas sombra se emplea en agricultura como una estrategia para proteger a las plantas de la radiación solar directa, reducir la temperatura y prevenir la quemadura de los frutos por el sol (Kriuchkova et al., 2018; ver figura 7). En cuanto a los módulos fotovoltaicos, en México (Puerto Peñasco, Sonora) se está desarrollando el parque fotovoltaico más grande de América Latina (Suárez, 2023). A pesar de esto, no se ha considerado que estos sistemas podrían aplicarse en embalses, donde además de producir energía fotovoltaica, podrían evitar la evaporación y ahorrar grandes cantidades de agua. Un ejemplo de este uso dual se observa en el estado de California, Estados Unidos, donde la implementación de estos sistemas ha sido una solución efectiva para mitigar la sequía severa (Palou, 2022).

Mallas sombras

Figura 7. Mallas sombras. (NetPro, s.f.).

En México, específicamente en el estado de Michoacán, se llevó a cabo una iniciativa donde se implementó una cubierta flotante para reducir la evaporación de agua. En 2016, comenzó a operar el sistema de captación de agua de lluvia más grande de Latinoamérica (Fuentes-López, 2019), que consiste en un reservorio para el almacenamiento del agua de lluvia y una cubierta flotante complementada con sistemas modulares flotantes de policloruro de vinilo, los cuales, entre otras funciones, evitan la evaporación del agua (Cervantes Gutiérrez et al., 2016). Sin embargo, hasta el momento, no se han documentado más casos de la implementación de métodos para reducir las tasas de evaporación en aguas superficiales ni en Nuevo León ni en otros estados del país.

Por lo tanto, los retos fundamentales incluyen el diseño e implementación de estrategias, programas y políticas que impulsen el desarrollo de energías alternativas y su aplicación como parte de los planes hídricos a nivel estatal y nacional. Asimismo, un diagnóstico de la situación actual y prospectiva permitirá construir un escenario futuro en el que se identifiquen los programas y proyectos necesarios, siguiendo el ejemplo de otros países, para promover una transición hacia la sostenibilidad y el cuidado de los recursos.

Conclusiones

Gracias al desarrollo científico y tecnológico, se han creado estrategias para mitigar las altas tasas de evaporación en embalses. La mayoría de los sistemas eficaces, como las cubiertas flotantes o suspendidas, pueden funcionar para estanques de riego pequeños. Sin embargo, los paneles solares flotantes destacan por su doble función de reducir la evaporación y generar energía limpia, a pesar de los altos costos de ejecución. Esta alternativa podría implementarse en las superficies de reservas de agua más afectadas por los factores causantes de la evaporación, por ejemplo, en las zonas menos profundas.

Aunque estas estrategias aún no se han desarrollado en Nuevo León, es recomendable crear condiciones para iniciar la implementación de sistemas que eviten las altas tasas de evaporación, como los paneles solares o sistemas modulares flotantes con altos porcentajes de efectividad, tanto en estanques pequeños del estado como en otras zonas secas de México. Es crucial tomar medidas para hacer frente a las crisis actuales y futuras de agua, desde fomentar la cultura del ahorro de agua hasta mejorar las infraestructuras de riego e investigar nuevas formas de resistir sequías y preservar los ya muy dañados recursos hídricos del estado y del país.

Referencias



Recepción: 28/6/2022. Aceptación: 01/11/2023.


Este es un artículo de acceso abierto bajo la licencia de Creative Commons 4.0.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079