Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

¿Farmacia o jardín? El poder bioquímico de las plantas contra el cáncer

Marilyn Shomara Criollo Mendoza, Erick Paul Gutiérrez Grijalva y José Basilio Heredia Cita

Resumen

¿Es posible que el secreto para combatir una de las enfermedades más complejas de nuestro siglo se encuentre en tu jardín? En México, la herbolaria no es sólo tradición; es una compleja red de compuestos químicos que la ciencia moderna está comenzando a descifrar. Desde la albahaca hasta el árbol de tejo, ciertas plantas contienen metabolitos capaces de inhibir células malignas, al grado de ser la base de quimioterapias actuales. Sin embargo, en el mundo de lo natural, la dosis es la diferencia entre el remedio y el riesgo. Este artículo explora la fascinante bioquímica de las plantas medicinales, cómo interactúan con nuestro cuerpo y por qué la “regla de oro” para un uso responsable siempre está en manos de la ciencia y la medicina.
Palabras clave: herbolaria mexicana, tratamiento oncológico, fitoquímicos, medicina tradicional, biotecnología vegetal.

Pharmacy or garden? The biochemical power of plants against cancer

Abstract

Is it possible that the secret to fighting one of the most complex diseases of our century lies in your own backyard? In Mexico, herbalism is more than just tradition; it is a complex web of chemical compounds that modern science is beginning to decode. From basil to the Pacific yew, certain plants contain metabolites capable of inhibiting malignant cells, to the point of serving as the foundation for modern chemotherapies. However, in the natural world, the dose is the difference between a remedy and a risk. This article explores the fascinating biochemistry of medicinal plants, how they interact with our bodies, and why the “golden rule” for responsible use always remains in the hands of science and medicine.
Keywords: Mexican herbalism, oncological treatment, phytochemicals, traditional medicine, plant biotechnology.


El boticario verde: entre saberes ancestrales y el rigor de la ciencia

El uso de plantas medicinales en México para la prevención y el tratamiento de enfermedades es una práctica ancestral; un tejido de conocimientos transferidos de generación en generación (García et al., 2012). Especies como la albahaca, la buganvilia, el romero, la manzanilla, la guayaba, el orégano y la damiana se han consolidado como remedios herbolarios por sus efectos antioxidantes, digestivos, analgésicos, antidiabéticos y antihipertensivos, entre otros. Existen, además, antecedentes de ciertas plantas en la prevención o el complemento del tratamiento contra diversos tipos de cáncer —ejemplo de ello son la sábila, el ajo, la guanábana y la canela (figura 1)—, las cuales han sido utilizadas como apoyo terapéutico para afecciones de hígado, estómago, colon y mama, respectivamente (Gutiérrez et al., 2020; Mugale et al., 2024; Obregón y Alfaro, 2024). De manera general, se estima que aproximadamente un 80 % de la población utiliza la medicina tradicional herbolaria como su primera opción de tratamiento contra las enfermedades (De-Micheli e Izaguirre, 2009).

Plantas medicinales

Figura 1. Plantas medicinales utilizadas de manera tradicional para el tratamiento y prevención de distintos tipos de cáncer.
Créditos: Marilyn Criollo, con imágenes de iNaturalist Mexico (2025).

Anatomía de un enemigo y el camino a la sanación

El cáncer es un enemigo silencioso que inicia cuando las células deciden ignorar las reglas: mutan y se reproducen sin control, formando tumores que invaden y dañan diversos tejidos de nuestro cuerpo. Se trata de una enfermedad crítica para el sector salud debido a su alta tasa de mortalidad a nivel mundial; de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (oms), en 2022 se le atribuyeron casi 10 millones de defunciones.

Aunque los tipos de cáncer más comunes son el de pulmón, mama, colon y próstata —siendo, lamentablemente, de peor pronóstico los de mama y colon—, cabe preguntarse: ¿qué impulsa el desarrollo de esta enfermedad? Algunos de los factores relacionados incluyen nuestros hábitos —como el consumo excesivo de alcohol, grasas, tabaco y alimentos ultraprocesados—, así como la exposición directa a radiaciones solares y contaminantes ambientales (figura 2). Otro aspecto fundamental es la predisposición genética. Por ello, debemos estar pendientes de cualquier síntoma y realizar estudios periódicamente; la atención temprana es un factor determinante en la supervivencia (Organización Mundial de la Salud, 2025).

Factores de riesgo asociados al desarrollo de cáncer

Figura 2. Factores de riesgo asociados al desarrollo de cáncer. El consumo o alta exposición a los factores de riesgo ilustrados puede aumentar el desarrollo de los principales tipos de cáncer con alta mortalidad.
Créditos: Marilyn Criollo.

Si se llegase a confirmar la existencia de cáncer, el primer paso es identificar el tratamiento adecuado. Dependiendo del tipo de padecimiento, puede ser necesaria la administración de quimioterapia, terapia hormonal, radiación o cirugía; procesos que suelen provocar efectos secundarios agresivos y, a menudo, desencadenar enfermedades oportunistas que complican el diagnóstico. Ante estas dificultades, la comunidad científica trabaja en investigaciones orientadas a la búsqueda de tratamientos alternativos que puedan dirigirse de manera selectiva a las células cancerígenas.

Un camino prometedor es el uso de plantas medicinales para demostrar el efecto asociado a su uso tradicional, identificar los compuestos químicos responsables y comprender los mecanismos celulares implicados. Estas investigaciones permiten establecer las concentraciones tóxicas y hallar los verdaderos efectos que provocan en nuestro cuerpo; solo así se podrá promover en la población un uso adecuado (Laza et al., 2003). Es importante mencionar que, aunque la combinación de plantas y tratamientos estándares es común en nuestro país, son pocos los oncólogos que la recomiendan abiertamente. La falta de una regulación precisa sobre las dosis sitúa a la consulta con el especialista médico como la “regla de oro” para evitar interacciones negativas con el tratamiento oncológico establecido (Sánchez et al., 2021).

De la raíz al fármaco: la farmacia natural

De acuerdo con la oms, las plantas medicinales son verdaderas farmacias naturales: especies vegetales que contienen compuestos químicos empleados con fines terapéuticos y que pueden servir de precursores para nuevos fármacos. A través de los años, esta tradición se ha consolidado con el desarrollo de medicamentos derivados de la quina (Cinchona officinalis), la amapola (Papaver somniferum), el leño colubrino (Rauvolfia serpentina), la dedalera (Digitalis purpurea) y el árbol de tejo (Taxus brevifolia L.) (figura 3); los cuales se recetan oficialmente para tratar padecimientos cardiacos y cáncer (Laza et al., 2003).

Tipos de medicamentos

Figura 3. Tipos de medicamentos desarrollados a partir del estudio de plantas medicinales.
Créditos: Marilyn Criollo.

Específicamente en el ámbito oncológico, la tabla 1 muestra algunas plantas clave en el desarrollo de fármacos. Además, investigaciones recientes sobre compuestos encontrados en infusiones, empastes o aceites esenciales demuestran su poder para inhibir el crecimiento de células malignas (Criollo et al., 2023; Fernández y Erasto, 2021; Loraine y Mendoza-Espinoza, 2010).

Nombre común Nombre científico Fármaco Tipo de cáncer
Teresita Vinca rosea / Catharanthus roseus Vinblastina, Vincristina, Vindesina, Vinorelbina Mama, hígado y próstata
Tejo del Pacífico Taxus brevifolia Taxanos: Paclitaxel, Docetaxel Mama, ovarios e hígado
Podofílo Podophyllum peltatum Epipodofilotoxinas: Tenipósido, Etopósido Leucemia, hígado y cerebro
Árbol chino Camptotheca acuminata Camptotecinas: Topotecán, Irinotecán Pulmón, colon y mama

Tabla 1. Plantas medicinales utilizadas en el desarrollo de fármacos para tratamiento de cáncer.
Nota. Basado en Laza et al. (2003). Información con fines informativos; el uso indiscriminado puede causar toxicidad grave.

Al hablar de compuestos químicos de las plantas, nos referimos a su fascinante contenido de metabolitos secundarios, también conocidos como fitoquímicos: verdaderos “superpoderes” bioquímicos que las plantas producen como respuesta a estímulos del entorno —falta de nutrientes, microorganismos patógenos o exposición solar—. Estos compuestos no son indispensables para el crecimiento de la planta, pero sí cruciales para su sobrevivencia (Gutiérrez et al., 2018).

¿Cómo combaten estos compuestos al cáncer? Al ser generados como mecanismos de defensa, los científicos investigan su capacidad para unirse a receptores celulares o vías de señalización, logrando que las células cancerígenas dejen de reproducirse o incluso se “suiciden”. Sin embargo, la mayoría de estos químicos no actúan solo en las células de cáncer, sino también en las normales; por ello es vital conocer hasta qué concentración podemos gozar de sus beneficios sin sufrir efectos secundarios (Sánchez et al., 2021).

Algunos de estos compuestos son sustancias protectoras que otorgan color y aroma y que, gracias a su estructura química (figura 4), actúan como antioxidantes. Estos revierten el daño de los radicales libres: moléculas “ladronas” que roban electrones a componentes vitales de la célula. Nuestro cuerpo se defiende mediante enzimas o antioxidantes externos que neutralizan estos radicales y reparan el adn; además, pueden detener el ciclo celular e inhibir la angiogénesis —la formación de vasos sanguíneos que “alimentan” al tumor— (Gutiérrez et al., 2020).

Tipos de medicamentos

Figura 4. Estructura de algunos de los compuestos químicos que se han encontrado en plantas medicinales.
Créditos: Marilyn Criollo.

El viaje hacia la farmacia moderna continúa con especies como el ginseng (Panax ginseng), la cúrcuma (Curcuma longa), el cardo mariano (Silybum marianum) y el aloe vera (Aloe barbadensis Miller). Aunque muestran potencial antiinflamatorio, es vital recordar que esta información es divulgativa: ninguna planta ha demostrado ser una cura científica que reemplace los tratamientos aprobados (Perejón y García, 2022). Bajo condiciones inadecuadas, el uso de herbolaria puede ser tóxico. La planta gobernadora (Larrea tridentata) se asocia con daño hepático grave; las semillas de ricino (Ricinus communis) contienen ricina, altamente tóxica; e incluso la manzanilla (Chamomilla recutita) posee efectos anticoagulantes que pueden potenciar ciertos medicamentos (García et al., 2013; Mugale et al., 2024). Debemos tener presente que lo natural no significa, necesariamente, que sea inofensivo.

Reflexiones finales: el futuro de la herbolaria consciente

Considerar el tipo de planta, el modo de uso y la cantidad de la misma debe ser, sin duda, lo primordial antes de utilizar cualquier recurso herbolario como tratamiento o complemento en las terapias contra el cáncer. El tipo de compuestos químicos —así como la cantidad presente en cada ejemplar, aun siendo de la misma especie— dependerá siempre de las condiciones de crecimiento y cultivo; de ahí la complejidad de su regulación como medicamentos. Esto significa, en términos prácticos, que no todas las plantas medicinales tendrán el mismo efecto o potencia para un mismo tipo de cáncer o enfermedad.

A pesar de la abundante información disponible sobre la composición química de estas especies y los mecanismos detrás de sus efectos terapéuticos, la recomendación médica es tajante: no deben utilizarse como tratamiento único. Su valor reside en el uso complementario, siempre bajo una vigilancia estrecha que prevenga interacciones negativas con el tratamiento oncológico establecido. Aunque queda un largo camino por recorrer en el análisis de estos remedios tradicionales, estas fuentes naturales representan la base para el desarrollo de nuevos fármacos que deriven en un mejor pronóstico y, sobre todo, en una mayor calidad de vida para los pacientes.

En México existe una constante actualización en la investigación de plantas nativas y sus efectos antitumorales. Este esfuerzo está encaminado a establecer las concentraciones tóxicas en células humanas normales que, simultáneamente, posean el potencial de inhibir células de diferentes tipos de cáncer. La generación de este conocimiento científico es lo que permitirá a la población utilizar estos tratamientos de una forma más consciente y adecuada; siempre contando, desde luego, con la autorización indispensable del personal médico.

Sitios de interés

  • Comisión Permanente de la Farmacopea de los Estados Unidos Mexicanos [cpfeum]. (2021). Farmacopea Herbolaria de los Estados Unidos Mexicanos 3.0. Secretaría de Salud.

Referencias



Recepción: 2024/08/15. Aprobación: 2025/12/05. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

ConCiencia interactiva: un videojuego frente a las drogas

José Mercado, Yahir Hernández-Mella, Ismael Edrein Espinosa-Curiel y Juan Martínez-Miranda Cita

Resumen

¿Qué pasaría si, en lugar de repetir advertencias a los adolescentes, les permitiéramos explorar sus decisiones a través de una experiencia interactiva? De esta pregunta surge ConCiencia contra las drogas, un videojuego serio dirigido a adolescentes mexicanos de 12 a 17 años que transforma información y advertencias sobre el consumo de sustancias en dilemas jugables situados en escenarios cotidianos. En este entorno digital, espacios familiares como la plaza o la cancha se convierten en contextos de decisión donde los jóvenes enfrentan seis minijuegos que abordan, de manera integrada, la toma de decisiones, los efectos de las sustancias, la presión social, los factores de riesgo y protectores, así como el contexto escolar. Evaluado en escuelas secundarias, el videojuego ha evolucionado a partir de la retroalimentación de sus propios jugadores, logrando una cercanía y aceptación que los manuales técnicos difícilmente alcanzan. Al integrar tecnología y psicología, esta propuesta busca que el aprendizaje ocurra entre píxeles y reflexión, abriendo un camino prometedor para la prevención del consumo de sustancias mediante el aprendizaje interactivo.
Palabras clave: videojuegos serios, prevención de adicciones, salud mental adolescente, México, innovación educativa.

Interactive ConScience: A Video Game Addressing Drugs

Abstract

What if, instead of repeating warnings to adolescents, we allowed them to explore their decisions through an interactive experience? From this question emerged ConCiencia contra las drogas, a serious video game aimed at Mexican adolescents aged 12 to 17 which turns data and warnings about substance use into playable dilemmas set in everyday scenarios. In this digital environment, familiar spaces such as a plaza or the school become contexts for decision-making, where young players engage with six mini-games that address, in an integrated manner, decision-making, the effects of substances, social pressure, risk, and protective factors, as well as the school context. Evaluated in secondary schools, the video game has evolved based on feedback from its own players, achieving a sense of closeness and acceptance that technical manuals rarely attain. By integrating technology and psychology, this proposal seeks to foster learning through a combination of pixels and reflection, opening a promising path for substance use prevention through interactive learning.
Keywords: serious games, addiction prevention, adolescent mental health, Mexico, educational innovation.


Píxeles, decisiones y conciencia

Laura tenía 15 años cuando el mundo comenzó a desdibujarse. Notó que su mejor amiga ya no era la misma: evitaba el recreo, llegaba tarde y el aislamiento se convirtió en su refugio. Una tarde, el silencio del baño se rompió con una crisis; su amiga había probado una sustancia por simple curiosidad. Desde ese instante, todo —sus notas, su círculo social, su vitalidad— se transformó. Nadie supo cómo actuar a tiempo.

Historias como esta resuenan en las aulas, los parques y los hogares de todo el mundo. Aunque cambien los nombres o los escenarios, la esencia permanece: muchos adolescentes se adentran en el consumo de drogas mientras los adultos observan sin herramientas claras para intervenir.

El consumo de sustancias no es un frío dato estadístico; es una realidad punzante que afecta a millones, especialmente a los más jóvenes (United Nations Office on Drugs and Crime, 2022). En la adolescencia, ese período de búsqueda de identidad y presión social, las drogas aparecen como una falsa puerta hacia la pertenencia o el escape. Sin embargo, esas decisiones —aparentemente minúsculas— acarrean consecuencias de largo aliento: desde alteraciones en el desarrollo cerebral hasta fracturas emocionales y sociales (World Health Organization, 2023).

La prevención tradicional suele caminar por el sendero de las advertencias directas: “esto te hará daño” o “arruinarás tu vida”. No obstante, la evidencia sugiere que el mensaje es más potente cuando se enfoca en el desarrollo de habilidades para la vida. Aprender a tomar decisiones, gestionar la presión del grupo, regular las emociones y fortalecer la autoestima son competencias que previenen conductas de riesgo y favorecen un desarrollo integral (Behrendt et al., 2009). Por ello, la Organización Mundial de la Salud (oms) y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (unodc) impulsan estrategias que integran prevención, tratamiento y reducción de daños, con el fin de fortalecer la resiliencia desde la infancia (United Nations Office on Drugs and Crime, 2018).

En México, el panorama es de alerta: el consumo entre adolescentes ha crecido, preocupando a los sectores de salud y educación (Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, 2024). Los jóvenes mexicanos navegan entre la violencia, la desinformación y la desigualdad —factores que profundizan su vulnerabilidad—. Aunque existen campañas y materiales como la guía “Conoce sobre las drogas y algo más…” (conasama, 2020), aún persiste una brecha entre el discurso institucional y la conexión real con esta generación. La pregunta es obligada: ¿cómo mejorar la comunicación para generar un impacto positivo y duradero?

Pausar, jugar y reflexionar

Entablar un diálogo con adolescentes sobre las drogas nunca ha sido una tarea simple. Existe la percepción de que ya lo saben todo o de que los discursos adultos no encajan en su cotidianeidad. Las charlas escolares, aunque valiosas, a veces tropiezan al intentar capturar la atención de una generación inmersa en el movimiento constante de las pantallas. Quizá el problema no radique en qué se dice, sino en cómo se cuenta.

En este escenario emergen los videojuegos serios: herramientas tecnológicas diseñadas con un propósito primordial distinto al simple entretenimiento —como el aprendizaje, la salud o la capacitación— que aprovechan la interactividad para abordar problemas del mundo real. Más allá del entretenimiento, estas herramientas educan y fomentan cambios en la conducta (Wattanasoontorn et al., 2013). Al hablar el mismo código digital que los jóvenes dominan, se vuelven aliados estratégicos para la prevención (Haddock et al., 2022). Un videojuego serio no sólo transmite información: la traduce en retos, decisiones y consecuencias dentro de un entorno seguro.

En el mundo virtual, un error no provoca un daño real, pero sí siembra un aprendizaje. Los adolescentes experimentan las implicaciones del consumo y desarrollan habilidades —como reconocer riesgos o poner un alto a la presión social— que pueden trasladar fuera de la pantalla. Estudios recientes confirman que estos juegos favorecen aprendizajes significativos (Martínez-Miranda y Espinosa-Curiel, 2022), aunque la mayoría se han diseñado para contextos ajenos al mexicano. Esto abre una oportunidad para explorar propuestas que aborden la dimensión social y emocional desde una perspectiva local. Además, permiten personalizar la experiencia, ajustando el ritmo y la dificultad según el perfil del jugador, convirtiéndose en un recurso invaluable para docentes y padres.

Un videojuego hecho en México

¿Es posible hablar de drogas sin que los jóvenes desconecten? Esa interrogante dio vida a ConCiencia contra las Drogas (Mercado et al., 2024), un videojuego desarrollado en la Unidad Académica Tepic del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (cicese), con el respaldo del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (conahcyt). La meta era nítida: crear una herramienta educativa que vibrara en sintonía con la cultura mexicana.

Desde el inicio, el equipo comprendió que los datos aislados no bastaban. El juego debía reflejar la vida misma: el barrio, la plaza, la escuela. Se tomó como base la guía de la conasama (2020), pero se transformó de un manual rígido a una experiencia interactiva. El primer paso no fue la programación, sino la escucha. Psicólogos, expertos en adicciones y diseñadores dialogaron para entender no sólo qué debían aprender los adolescentes, sino cómo querían hacerlo.

Así nacieron los primeros bocetos: un protagonista con el que cualquiera pudiera identificarse, una narrativa de decisiones complejas y una serie de minijuegos diseñados para la reflexión. El proceso técnico fue una espiral de prueba y error —un ciclo vivo donde, si un reto frustraba o una escena no conectaba, se rediseñaba hasta encontrar el tono adecuado—. Hoy, esta propuesta busca ser un espacio que acompañe a los jóvenes en cualquier dispositivo, fomentando la curiosidad y el diálogo.

Seis misiones para explorar la realidad de los adolescentes mexicanos

ConCiencia contra las Drogas (Mercado et al., 2024) sitúa al jugador en la piel de un adolescente que navega por una secundaria pública mexicana (ver figura 1), enfrentando dilemas cotidianos en espacios reconocibles como la cancha o la plaza. A lo largo de la experiencia, el jugador cuenta con la guía del Profesor X, un personaje que orienta y acompaña al avatar antes y después de cada reto, brindando contexto, retroalimentación y apoyo durante el proceso de aprendizaje. En este contexto, el jugador participa en seis misiones temáticas que funcionan como metáforas del mundo real (ver figura 2):

Menú inicial y primera escena del videojuego serio “ConCiencia contra las drogas”

Figura 1. Menú inicial y primera escena del videojuego serio “ConCiencia contra las drogas”, con el avatar del jugador en un entorno escolar típico de una secundaria pública mexicana.
Créditos: Mercado et al., 2024.

  1. Tipos de drogas: en una plaza, el jugador clasifica sustancias misteriosas. El objetivo es distinguir entre riesgos reales y prejuicios sociales.
  2. Efectos de las drogas: al observar comportamientos inusuales en sus compañeros —temblores o risas sin causa—, el jugador debe identificar si hay una sustancia (estimulante, depresora o alucinógena) de por medio, agudizando su observación crítica.
  3. Efectos de las drogas en el cerebro: el escenario se vuelve biológico. la dopamina, relacionada con la sensación de placer y con los mecanismos que favorecen la adicción, guía lo que ocurre en el juego. Las drogas entran como enemigos y las conductas sanas como aliados. Cada elección altera los niveles de dopamina y el estado de ánimo, haciendo visible lo que normalmente no se percibe.
  4. Del uso a la adicción: en la cancha, frente a la oferta de “soluciones” rápidas, las decisiones del usuario marcan la frontera entre un consumo ocasional y una sobredosis, mostrando la velocidad con la que puede cambiar el rumbo de una vida.
  5. Factores de riesgo y protectores: un laberinto de historias sobre presión social o tristeza, donde elegir la “llave” correcta permite avanzar y el error obliga a la reflexión. Aquí se aprende que los factores protectores —como el apoyo familiar y de amigos, o las habilidades para resistir la presión de grupo mediante la capacidad de decir no— son el mejor escudo.
  6. Mitos y realidades: una trivia que desarma creencias populares como que “las drogas naturales no dañan”. Cada respuesta es un puente hacia el pensamiento crítico.

En cada misión, los errores no son castigos, sino peldaños de aprendizaje. La retroalimentación es constructiva y guía al jugador con mensajes claros, buscando que la prevención sea una experiencia cercana.

Minijuegos del videojuego serio “ConCiencia contra las drogas”

Figura 2. Minijuegos del videojuego serio “ConCiencia contra las drogas”, cada uno con un reto específico que refleja situaciones reales de la vida adolescente.
Créditos: Mercado et al., 2024.

El veredicto de los controles: ¿qué dicen los estudiantes?

Diseñar un videojuego educativo es una teoría; verlo en manos de adolescentes es la prueba de fuego. En las primeras sesiones en el salón de informática, entre risas nerviosas y el sonar de los teclados, el equipo comprendió que el proyecto aún necesitaba pulirse (ver figura 3).

Estudiantes de secundaria probando el videojuego serio “ConCiencia contra las drogas”

Figura 3. Estudiantes de secundaria probando el videojuego serio “ConCiencia contra las drogas” durante las evaluaciones piloto.
Créditos: Mercado et al., 2024.

Se realizaron cinco sesiones piloto con grupos de nueve a 18 estudiantes. Estas pruebas permitieron observar la interacción directa y ajustar la experiencia. Tras cada sesión, los jóvenes respondieron el cuestionario GUESS-18 (Phan et al., 2016), evaluando narrativa, jugabilidad y facilidad de uso en una escala del uno al siete, obteniendo un puntaje promedio de satisfacción de 36.94 en una escala de 7 a 56, por encima del valor de referencia de 32 establecido por el instrumento, lo que indica una experiencia de juego favorable. Sin embargo, lo más valioso surgió al apagar las máquinas. Frases como “me perdí”, “hay mucho texto” o “¿puedo jugar otra vez?” fueron la brújula para las mejoras definitivas:

  • Controles simplificados: se rediseñaron los tutoriales para quienes no estaban familiarizados con el juego en computadora.
  • Menos texto, más acción: el “Profesor X”, guía del juego, dejó de dar discursos largos para convertirse en una voz breve de apoyo, incorporando narraciones en audio.
  • Tiempos optimizados: se ajustó la duración de las misiones para mantener la chispa del interés.
  • Señales claras: se añadieron iconos y pistas visuales para evitar la desorientación.

Estas evaluaciones demostraron que un videojuego educativo no requiere ser perfecto desde el código inicial, sino tener la disposición de evolucionar. Cuando se escucha a los adolescentes, ellos no sólo detectan fallos; aportan ideas brillantes.

Un final abierto: la historia apenas comienza

Las pruebas piloto confirmaron que los jóvenes no buscan estadísticas frías; buscan historias y desafíos que resuenen en su mundo. ConCiencia contra las Drogas es un proyecto en construcción que se nutre de cada clic y de cada sugerencia. La próxima etapa busca ampliar su alcance y afinar detalles para que más jóvenes vivan una adolescencia informada y libre.

¿Puede un videojuego cambiar una historia como la de Laura? No hay una respuesta definitiva. Pero lo que sí es seguro es que este recurso despierta curiosidad y abre conversaciones necesarias. Quizá no sepamos si habría cambiado el destino de Laura, pero hoy podemos ofrecer a otros jóvenes la oportunidad de detenerse y pensar. Porque prevenir es, también, aprender a contar una nueva historia; una donde el control siempre esté en sus manos.

Agradecimientos

El trabajo descrito en este artículo ha recibido apoyo financiero por parte del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (conahcyt) de México, a través del programa pronaces-Salud, mediante el proyecto de investigación número 3210: “Desarrollo y evaluación de una plataforma tecnológica de ayuda a la detección, seguimiento e intervención temprana de problemas de salud mental y adicciones en la comunidad escolar, primer y segundo nivel de atención”. También, se agradece al conahcyt por el apoyo financiero al primer autor, mediante la beca posdoctoral “Estancias Posdoctorales por México 2022” a través del proyecto “Diseño y desarrollo de aplicaciones interactivas basadas en cómputo persuasivo de ayuda a la prevención e intervención de problemas de salud mental y adicciones en la comunidad escolar”.

Referencias



Recepción: 2024/10/31. Aprobación: 2025/10/10. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

El derecho a la cultura física: estrategias didácticas en educación física

Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez Cita

Resumen

La asignatura de Educación física de iv y v año en la Escuela Nacional Preparatoria busca brindar al alumnado la construcción de la corporeidad, por medio de su motricidad, para lograr un estilo de vida saludable. El presente artículo describe las actividades académicas implementadas durante la pandemia por sars-CoV-2, Estrategias para promover la salud y Estrategias didácticas como alternativa para promover la salud en tiempos de pandemia por covid-19 de la Iniciativa para Fortalecer la Carrera Académica del Bachillerato, implementados en la Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Schulz”. Entre ellas, se resalta la creación de encuestas para identificar los materiales deportivos disponibles en los hogares del estudiantado, la organización de actividades físicas utilizando diversas herramientas digitales, conferencias destinadas a promover los hábitos saludables y el desarrollo de talleres sobre mecánica y uso adecuado de las bicicletas.
Palabras clave: educación física, derecho, salud, estrategias didácticas, herramientas digitales, pandemia.

The right to physical culture: teaching strategies in physical education

Abstract

The Physical Education subject in 4th and 5th year at the Escuela Nacional Preparatoria aims to help students build bodily awareness through motor skills to achieve a healthy lifestyle. This article describes the academic activities implemented during the sars-CoV-2 pandemic: Strategies to Promote Health and Didactic Strategies as an Alternative to Promote Health in Times of the covid-19 Pandemic through the project Initiative to Strengthen the Academic Career of High School, carried out at Escuela Nacional Preparatoria No. 8 “Miguel E. Schulz.” Among these activities, this text highlights the creation of surveys to identify the sports equipment available in students’ homes, the organization of physical activities using various digital tools, conferences aimed at promoting healthy habits, and workshops on bicycle mechanics and proper use.
Keywords: physical education, rights, health, didactic strategies, digital tools, pandemic.


Introducción

Desde el mes de marzo de 2020, la educación en México enfrentó desafíos importantes en la formación educativa de la población estudiantil en todos los niveles debido a la pandemia por sars-CoV-2. Fue necesario modificar la forma de enseñanza de los contenidos curriculares para impartir clases a distancia, en línea, en formatos sincrónicos y asincrónicos.

Ante esta situación, en la Universidad Nacional Autónoma de México (unam) surgieron nuevas estrategias didácticas, que son las acciones planificadas y estructuradas por el personal docente, con el fin de facilitar el aprendizaje y promover la participación del estudiantado a través de métodos, recursos y enfoques pedagógicos adecuados al contexto. Estas estrategias se apoyaron en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (tic) y en las Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (tac) y en modelos educativos como el aprendizaje significativo, el cual busca conectar nuevos conocimientos con experiencias previas; el aprendizaje socioemocional, que promueve la empatía; la gestión emocional y la integración de recursos digitales educativos.

Esta nueva forma de enseñanza afectó directamente a asignaturas como Educación Física (ef), impartida en la Escuela Nacional Preparatoria (enp), pues enfrentó grandes retos para mantenerse vigente en un contexto virtual. Así, durante el confinamiento, surgieron cuestionamientos fundamentales sobre su función: ¿es necesario impartirla en este contexto?, ¿qué pasará si no se dan clases de ef?, y si se dan, ¿cómo lograr que el profesorado de ef genere hábitos de vida saludable en el estudiantado cuando las condiciones impiden el contacto físico, el uso de espacios deportivos y la convivencia directa?

Derecho a la educación física y la actividad física

Sobre la pregunta de si es necesario impartir ef en el contexto de la pandemia, entendemos que no sólo es necesario, sino crucial, pues constituye un derecho humano. Por esta razón, diversas instituciones y organizaciones a nivel mundial promueven la actividad física, el deporte, la ef y la cultura física, que es el conjunto de conocimientos, prácticas, valores y actitudes relacionados con el cuerpo y el movimiento.

Una de ellas es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (unesco), dedicada a fomentar la paz mediante la cooperación internacional en los ámbitos educativo, científico y cultural. En uno de sus documentos emitidos, la Carta Internacional de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte, se establece en el artículo 1º que:

Todo ser humano tiene el derecho fundamental de acceder a la educación física, la actividad física y el deporte sin discriminación alguna, ya esté ésta basada en criterios étnicos, el sexo, la orientación sexual, el idioma, la religión, la opinión política o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica o cualquier otro factor (2018, p. 2).

En México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el artículo 3º establece que toda persona tiene derecho a la educación, la cual debe ser integral y debe considerar el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano.

En la misma Constitución, fracción ix, se reconoce que la cultura física y el deporte forman parte de la educación y que el Estado debe promoverlos en sus distintos desarrollos y niveles; sin embargo, los espacio públicos o educativos para la práctica física fueron limitados durante la pandemia por covid-19, por lo que se implementaron estrategias didácticas en la virtualidad con implementos físico-deportivos o materiales disponibles para continuar con el desarrollo de la corporeidad y motricidad por medio de la práctica motriz del estudiante.

Con respecto a ello, por un lado, la corporeidad se refiere a la vivencia integral del cuerpo como un modo de estar en el mundo, donde convergen experiencias, emociones, historia personal y formas de relacionarse con los demás (Grasso, 2013). Por el otro, la motricidad puede comprenderse como un proceso complejo mediante el cual la persona organiza acciones significativas en relación con el entorno, integrando aspectos biológicos, cognitivos, afectivos y sociales que dan sentido a su actuar (Grasso, 2013).

Por lo anterior, la asignatura de ef en el bachillerato de la enp promueve un enfoque pedagógico social de la motricidad (enp, 2016; enp, 2017 ), en el que ambos conceptos expresan dimensiones profundas de la existencia humana y permiten comprender cómo las personas construyen significado a través de su acción y presencia corporal.

Impacto de la actividad física, inactividad física y sedentarismo en la población

Sobre la pregunta de qué pasará si no se dan clases de ef, la Organización Mundial de la Salud (oms) ha señalado que la actividad física, es decir “cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía” (2022), desempeña un papel fundamental en el bienestar de las personas, ya que es una condición inherente a nuestra naturaleza como seres humanos. El movimiento corporal no sólo es necesario para las funciones básicas del cuerpo, sino que resulta esencial para mantener una vida plena, saludable y funcional.

Su contraparte, la inactividad física, se presenta cuando no se cumplen las recomendaciones mínimas de actividad física establecidas por la oms y, si esta condición persiste, puede conducir a un estilo de vida sedentario. Para evitarlo y mantener una buena salud física y mental, las infancias y adolescencias de entre 5 y 17 años deben realizar en promedio 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa, preferentemente de tipo aeróbico.

Cuando las personas no incorporan suficiente actividad física en su vida diaria, aumenta significativamente la probabilidad de desarrollar sobrepeso y obesidad, condiciones que a su vez aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.1 De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, “el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que representa un riesgo para la salud” (paho, s.f.).

Estadísticas de la práctica de actividad física en las adolescencias mexicanas

A nivel mundial, existe un porcentaje alto de la población que no realiza actividad física; según la oms el 80% de las adolescencias de 14 a 18 años no alcanza los niveles recomendados de actividad física (2018). Esto está asociado con factores como la urbanización, la mala calidad del aire, la contaminación, el uso excesivo de dispositivos móviles y videojuegos, el reducido espacio con el que actualmente cuentan las viviendas, la falta de deportivos o espacios dedicados al esparcimiento públicos y el aumento de la inseguridad (Aburto y Freyre, 2018).

En el contexto nacional, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en 2021 sobre covid-19 (ensanut) reveló que el 27.7% de los mexicanos realizaban actividad física o practicaban algún deporte antes de la pandemia; de esa fracción, el 68.9% indicó que su actividad física disminuyó considerablemente durante la pandemia y de ellos el 71.5% corresponde a adolescentes (Shamah-Levy et al., 2022). Es decir, solamente 3 de cada 10 adolescentes mantuvieron niveles adecuados de actividad física durante la pandemia y 7 de cada 10 incrementaron el tiempo que pasaban sentados o reclinados, principalmente por la educación a distancia y otras actividades virtuales.

Por todo lo anterior, es importante entender que las prácticas, valores y actitudes asociados con el cuerpo contribuyen al desarrollo integral del ser humano mediante la actividad física, el deporte, la recreación y la educación física y éstas a su vez logran que los jóvenes y estudiantes desarrollen habilidades para manejar sus emociones y tomar decisiones responsables (casel, 2020).

Así mismo, Devís Devís (2001) menciona que en la cultura física se integran los saberes, prácticas y valores que una sociedad atribuye al cuerpo y a la actividad motriz como parte de su patrimonio cultural. Esta perspectiva permite comprender que el concepto trasciende el ámbito del ejercicio o del deporte competitivo pues constituye una dimensión educativa, social y cultural, que transforma la manera en que las personas se relacionan con su cuerpo, su salud y su entorno.

Estrategias didácticas implementadas

Para responder a la última pregunta planteada, al cómo lograr que el profesorado de ef genere hábitos de vida saludable en el estudiantado cuando las condiciones impiden el contacto físico, el uso de espacios deportivos y la convivencia directa,se diseñaron los proyectos Estrategias para promover la salud, en 2020, y Estrategias didácticas como alternativas para promover la salud en tiempos de la pandemia por covid-19, en 2022. Lo anterior tenía la intención de fortalecer el proceso de enseñanza y aprendizaje de los contenidos del Programa de ef de iv y v año de enp 8 “Miguel E. Schulz” de la unam por medio de diversas estrategias innovadoras que favorecieron la promoción de la cultura física en el alumnado.

Estos proyectos se desarrollaron gracias a la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (dgapa), ya que ésta promueve el impulso de proyectos académicos con la Iniciativa para Fortalecer la Carrera Académica en el Bachillerato (infocab). Uno de los primeros se realizó el 29 de febrero del 2020 (un mes antes de iniciar el confinamiento social): el primer taller sobre el uso y mecánica de la bicicleta con una participación de 20 estudiantes y 8 docentes en el estacionamiento 8 del Estadio Olímpico Universitario en Ciudad Universitaria en la Ciudad de México.

Durante el taller se abordó el tema de la revisión técnica de la bicicleta y la importancia de la vestimenta, así como los accesorios adecuados para la seguridad previo a la actividad. Posteriormente, las y los asistentes formaron parte de un circuito de destreza enfocado en mejorar sus habilidades específicas de manejo, los cambios de velocidad y el equilibrio sobre la bicicleta; todo ello con la finalidad de desarrollar competencias motrices del uso eficiente y seguro de la bicicleta como parte de una estilo de vida saludable (ver figura 1).

Taller sobre el uso y mecánica de la bicicleta

Figura 1. Taller sobre el uso y mecánica de la bicicleta para alumnos y profesores en el estacionamiento 8 del Estadio Olímpico Universitario en Ciudad Universitaria.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

No obstante, el inicio del confinamiento y de las clases a distancia cambiaron el contexto de alumnos y estudiantes, por ello resultó fundamental conocer las condiciones reales en las que el estudiantado podía participar en las actividades propuestas, por lo que fue necesario identificar con qué materiales deportivos e implementos físico-deportivos contaban en casa para diseñar estrategias didácticas contextualizadas y accesibles. Es así que construimos un instrumento multidisciplinario, la Primera encuesta de materiales deportivos e implementos físico-deportivos desde casa, en el mes de noviembre del 2020.

Se encuestó a un total de 1323 estudiantes que afirmaron tener los siguientes materiales: el 63% un tapete para hacer ejercicio; el 9.7% caminadora; el 6.9 % elíptica; el 19.7% una bicicleta estática y el 2% rodillo para bicicleta. Con los datos obtenidos de esta primera encuesta, se planearon 3 actividades físicas con aparatos o implementos físicos-deportivos desde casa por medio de la plataforma de Zoom, que proporcionó la infraestructura digital de la unam.

En total hubo una participación de 1273 estudiantes en las diversas actividades promovidas con implementos o aparatos físico-deportivos, las cuales permitieron guiarlos y orientarlos en el uso y manejo de los mismos, lo que propició actividad física moderada y vigorosa (ver figura 2).

Actividad física virtual del alumnado

Figura 2. Actividad física virtual del alumnado con aparatos deportivos desde casa en sala individual de Zoom.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Al inicio del ciclo escolar 2021-2022 se realizó la Segunda encuesta sobre la disposición de materiales deportivos e implementos físico-deportivos desde casa en el mes de septiembre. Se encuestó a un total de 1146 estudiantes que afirmaron tener los siguientes materiales: el 68.7% un tapete para hacer ejercicio; el 9.8% caminadora; el 7% elíptica; el 18.1% bicicleta estática y el 1.8% bicicleta con rodillo.

Según los datos, fue necesario empatizar con las limitaciones en casa como la falta de una conectividad estable, dispositivos de uso exclusivo o personal y la disposición de un aparato físico-deportivo (caminadora, elíptica, bicicleta estática, entre otras). Por eso se decidió implementar estrategias didácticas desde casa con el uso de las tic y las tac los fines de semana o en horario de clase.

Una de ellas consistió en realizar actividades físicas en formato virtual sincrónico con aparatos deportivos desde casa: los alumnos debían ingresar a la plataforma de Zoom con un dispositivo electrónico para recibir la bienvenida por parte del profesorado participante; posteriormente un docente dirigió el calentamiento mientras que el resto de participantes, incluidos otros tres profesores, ejecutaban la actividad. Al término, se dividieron en dos salas con dos docentes de ef por sala para implementar las actividades. Se muestra en la tabla 1 el diseño de la actividad con aparatos deportivos y con implementos físico-deportivos.

Tabla 1

Créditos: elaboración propia.

Estas sesiones se llevaron a cabo los domingos entre las 8:00 y 10:00 AM en seis ediciones: la primera en enero, la segunda en marzo, la tercera en abril, la cuarta en octubre y la quinta en noviembre, todas en el año 2021. La sexta edición se realizó en marzo de 2022. En la primera edición, se tuvo una asistencia de 80 personas, pero para la última edición se alcanzó una participación de 208 personas; es decir, que el impacto total de esta actividad alcanzó a más de 850 personas.

Además de realizar estas actividades físicas, las estrategias para favorecer la salud de los alumnos durante la pandemia por covid-19 incluyeron mejorar su bienestar y su regulación emocional que, según Gross implica “procesos mediante los cuales las personas influyen en qué emociones tienen, cómo las experimentan y cómo las expresan en contextos específicos” (2005, p. 7); por lo cual se efectuó una estrategia didáctica centrada en la práctica de yoga con la presencia de dos maestras de la Federación de Yoga de la Dirección General del Deporte Universitario (dgdu) para guiar y proporcionar ejercicios introductorios al alumnado y al profesorado.

La práctica se realizó en un aula virtual por Zoom y consistió en la realización de posturas mantenidas durante tiempos prolongados, con énfasis en la meditación y la respiración controlada entre cada ejercicio, con el propósito de favorecer la flexoelasticidad y promover el bienestar integral de los alumnos. Se tuvo una participación de 137 estudiantes y 6 docentes.

Práctica de yoga guiada a través del aula virtual

Figura 3. Práctica de yoga guiada a través del aula virtual de Zoom con la participación del alumnado.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Además, como parte de las acciones para fortalecer la formación integral y promover una cultura física que beneficie la salud del alumnado, se implementaron dos ciclos de conferencias dirigidos a profesores y estudiantes. La meta fue fomentar la investigación y construir un pensamiento crítico y reflexivo en torno a la promoción de la salud. Las conferencias pueden consultarse en el siguiente enlace: Ciclos de conferencias: promoviendo estilos de vida saludable (ver video 1).



Video 1. Conferencia. Estudio del Derecho en el Deporte (Nohemí González Díaz Barriga, 2024).


Cuando se retomaron las actividades educativas presenciales en el ciclo escolar 2022-2023 se utilizaron aparatos deportivos adquiridos del proyecto infocab: bicicletas estáticas, bicicletas con rodillo, caminadoras y elípticas. Estos recursos permitieron el acceso al estudiantado que, durante la pandemia, no contaba con estos materiales en casa.

Así, en dicho ciclo escolar se diseñaron e implementaron cuatro talleres orientados al uso adecuado de estos aparatos con el propósito de enriquecer el aprendizaje técnico y funcional de estos recursos, y favorecer el desarrollo de competencias motrices y hábitos saludables. La participación fue voluntaria y el acceso fue en horas libres o al concluir su jornada académica (ver figura 4). En estas actividades se abordaron diversos contenidos que articularon la teoría y práctica: se explicó la anatomía de la bicicleta, subrayando la importancia de elegir un modelo acorde con las características físicas de cada persona, así como el reconocimiento de sus componentes esenciales. Asimismo, se revisaron aspectos técnicos básicos como el ajuste del asiento, la presión de las llantas y el mantenimiento preventivo, incluyendo el engrasado de la cadena y la verificación de seguridad antes de rodar.

De igual manera, se hizo énfasis en la preparación integral del ciclista y el uso adecuado de equipo de protección personal (casco, lentes, guantes y calzado), así como orientaciones sobre hidratación y alimentación relacionadas con la práctica física. Finalmente, se abordaron elementos fundamentales para el dominio de la bicicleta, como la postura corporal, la cadencia del pedaleo y estrategias para la conducción segura en espacios urbanos.

Taller sobre el uso y la mecánica de la bicicleta

Figura 4. Taller sobre el uso y la mecánica de la bicicleta con aparatos deportivos en la enp 8 “Miguel E. Schulz”.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Como resultado de los aprendizajes obtenidos en los talleres, los estudiantes tuvieron la oportunidad de aplicar los conocimientos adquiridos en una serie de paseos ciclistas organizados los días domingos en el circuito ciclista de la Ciudad de México. En total, se realizaron seis recorridos con una distancia aproximada de 14 kilómetros cada uno, lo que permitió reforzar la práctica del ciclismo en un contexto real y controlado.

En la edición de abril del 2023, se llevó a cabo un recorrido especial de 6 kilómetros por el circuito ciclista del campus de Ciudad Universitaria, el cual incluyó la explicación de algunos de sus murales emblemáticos. Esta experiencia integradora favoreció la consolidación de habilidades técnicas y el fortalecimiento de la confianza de los alumnos mientras se desplazaron en un entorno urbano y universitario, con un enfoque formativo y cultural (ver figura 5).

Paseo ciclista del alumnado y profesorado por el campus CU

Figura 5. Paseo ciclista del alumnado y profesorado por el campus de Ciudad Universitaria, unam, Ciudad de México.
Créditos: Nohemi González Díaz Barriga y Donaji Méndez.

Conclusiones

La pandemia por covid-19 representó un desafío sin precedentes para la promoción y enseñanza de la cultura física, en donde se limitó el acceso y participación de la comunidad estudiantil. En este contexto, la ef, como asignatura escolar, debió adaptarse de manera inmediata para dar continuidad a los contenidos curriculares en un entorno virtual.

Durante este periodo, las y los profesores participantes de los dos proyectos infocab implementaron diversas estrategias didácticas innovadoras que buscaron mantener el interés y la participación del alumnado desde casa. Entre estas estrategias destacan los talleres con bicicletas estáticas, elípticas y caminadoras, así como las conferencias y paseos ciclistas, los cuales no sólo favorecieron el cumplimiento de los aprendizajes esperados, sino que también promovieron el derecho al uso del espacio público y la movilidad activa, contribuyendo al bienestar físico y emocional.

Si bien no todo el estudiantado contó con las mismas condiciones materiales para participar plenamente, el uso de recursos digitales educativos permitió mantener una conexión entre el profesorado y estudiantes, facilitando la planificación, organización y comunicación de las actividades propuestas. Esto evidenció que, pese a las limitaciones del distanciamiento social, las estrategias funcionaron de manera positiva en las personas que accedieron de forma continua con un aparato o material físico-deportivo, en las sesiones virtuales o en los talleres y paseos ciclistas presenciales. Estas acciones contribuyeron a mejorar su bienestar mediante la actividad física y al fomento de hábitos y estilos de vida saludables.

Finalmente, la experiencia durante la pandemia por sars-CoV-2 demuestra la importancia de fortalecer la cultura física desde una perspectiva de derechos, mediante propuestas que se adapten a las limitantes de acceso a materiales físico-deportivos y a la innovación de estrategias didácticas que respondan a las diversas realidades del estudiantado, dentro y fuera del aula.

Referencias



Recepción: 2024/05/25. Aprobación: 2025/07/20. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

La boca como escudo: realidades y prevención del VPH

Edith Trejo Rivero, Nuria Patiño-Marín y Yolanda Terán-Figueroa Cita

Resumen

La cavidad bucal es mucho más que una sonrisa; es una ventana diagnóstica fundamental para nuestra salud integral. A pesar de su relevancia, el vínculo entre la salud oral y el virus del papiloma humano (vph) suele permanecer en las sombras, alimentado por mitos y estigmas que retrasan la atención médica. Este artículo explora cómo el virus puede manifestarse en la boca y evolucionar hacia lesiones graves si no se detecta a tiempo. Desde la importancia de las barreras de protección hasta el papel crucial del odontólogo en la detección temprana, abordamos las herramientas que permiten proteger nuestro bienestar. La prevención es posible mediante la educación, el monitoreo constante y el acceso a la vacunación en los sectores público y privado. Derribar estos prejuicios no sólo amplía el conocimiento científico, sino que empodera a los jóvenes para tomar decisiones informadas que salvan vidas a largo plazo.
Palabras clave: salud bucal, prevención vph, cáncer orofaríngeo, vacunación vph México, detección temprana lesiones orales.

The Mouth as a Shield: Realities and Prevention of HPV

Abstract

The oral cavity is much more than a smile; it is a fundamental diagnostic window for our overall health. Despite its relevance, the link between oral health and the human papillomavirus (hpv) often remains in the shadows, fueled by myths and stigmas that delay medical care. This article explores how the virus can manifest in the mouth and evolve into serious lesions if not detected in time. From the importance of protective barriers to the crucial role of the dentist in early detection, we address the tools that allow us to protect our well-being. Prevention is possible through education, constant monitoring, and access to vaccination in both the public and private sectors. Breaking down these prejudices not only expands scientific knowledge but also empowers young people to make informed decisions that save lives in the long term.
Keywords: oral health, hpv prevention, oropharyngeal cancer, hpv vaccination Mexico, early detection of oral lesions.


La relación entre la salud bucal y el virus del papiloma humano (vph) es un tema que, a pesar de su relevancia epidemiológica, continúa siendo poco abordado, tanto en la práctica clínica como en la educación para la salud. Al ser una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo (mspsi, 2018), su impacto en la cavidad oral no debe subestimarse. En nuestra trayectoria docente y clínica, hemos constatado un desconocimiento significativo sobre cómo el virus favorece el desarrollo de lesiones preneoplásicas y neoplásicas, convirtiéndose en un factor determinante en el carcinoma de células escamosas oral (Domínguez et al., 2023).

Esta urgencia preventiva cobra una dimensión alarmante ante la realidad nacional: en México se registra un promedio anual de 12 959 hospitalizaciones por cánceres vinculados al vph (Orengo et al., 2024), incluyendo casos de cabeza y cuello que afectan la cavidad oral y la orofaringe. Ante este panorama, la infografía se presenta como el vehículo idóneo para democratizar la información técnica; su formato permite una mejor comprensión visual de datos científicos complejos y favorece la memorización de conceptos clave, resultando útil tanto para estudiantes como para la población general en contextos educativos.

Para evitar estas complicaciones, es necesario incentivar y contribuir en la prevención de la enfermedad. La evidencia científica demuestra que una parte importante de los casos de cáncer orofaríngeo asociados al vph podría evitarse mediante la educación sexual, la promoción de la salud bucal, la detección oportuna y el acceso adecuado a la vacunación; sin embargo, aún persisten prejuicios, mitos y estigmas que dificultan que la población busque información, atención oportuna o que reconozca los signos de alarma.

Para evitar estas complicaciones, resulta imperativo incentivar la prevención. La evidencia demuestra que una parte considerable de los casos de cáncer orofaríngeo asociados al vph podría evitarse mediante la educación sexual, la detección oportuna y el acceso adecuado a la vacunación, cuya eficacia y seguridad han sido ampliamente documentadas (ops, 2023). Este esfuerzo es vital para el público de entre 18 y 35 años, periodo de mayor riesgo de exposición donde, sin embargo, persiste la creencia de que el virus sólo impacta la zona genital. Dicha desinformación se ve alimentada porque la mayoría de los estudios y programas de prevención se centran en pacientes urológicos o ginecológicos (Guerrero-Putz et al., 2018), lo cual genera silencio y una escasa percepción del riesgo ante lesiones orales.

Asimismo, como autoras asumimos la responsabilidad de fortalecer el puente entre la odontología y la salud pública. Mientras que los programas tradicionales suelen omitir la boca como sitio de infección, la visión bucodental ofrece una puerta diagnóstica única: el dentista es, en numerosas ocasiones, el primer profesional en detectar alteraciones iniciales en la mucosa y reconocer síntomas de alarma (nidcr, 2023). Al considerar factores como la disponibilidad y los costos de las vacunas en el mercado mexicano (imvph y Farmacia San Pablo, 2024), la intervención odontológica se vuelve un pilar para orientar a los pacientes hacia decisiones informadas. Incorporar esta perspectiva expande el alcance de la prevención, convirtiendo al consultorio dental en un lugar clave para proteger la vida y el bienestar a largo plazo.

Infografía

Referencias

  • Domínguez., et al. (2023). Infección por papilomavirus humano y carcinoma de células escamosas oral: una revisión sistemática. Revista Cubana de Estomatología, 60(4), e3880. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-31942023000400025.
  • Guerrero-Putz, M. D., Maya-Epelstein, A., García-Galaviz, R., y Olvera-Posada, D. (2018, noviembre-diciembre). Lesiones por virus del papiloma humano en pacientes urológicos. Revista Mexicana de Urología, 78(6), 463-470. https://tinyurl.com/584ubw6r.
  • Instituto Mexicano de Vacunación contra el Papiloma Humano [IMVPH] y Farmacia San Pablo. (2024). Reporte de costos y disponibilidad de Gardasil 9. (Consultado el 9 de octubre de 2025).
  • Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad [MSPSI]. (2018). Infección por el virus del papiloma humano (vph): hoja informativa. Gobierno de España. https://tinyurl.com/4pa7wr23.
  • National Institute of Dental and Craniofacial Research [nidcr]. (2023). El cáncer oral: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. nidcr. https://www.nidcr.nih.gov/espanol/temas-de-salud/cancer-oral.
  • Organización Panamericana de la Salud [ops]. (2023). Una dosis de vacuna contra el virus del papiloma humano (vph) es segura y eficaz contra el cáncer cervicouterino [Infografía]. ops. https://tinyurl.com/3s9my8b2.


Recepción: 2024/10/28. Aprobación: 2025/10/25. Publicación: 2026/02/09.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

Escuchar, comprender y comunicar los procesos naturales y sociales

Mario Alberto Benavides Lara Cita

Iniciamos este editorial agradeciendo a nuestras autoras y autores y a nuestras lectoras y lectores por su confianza en este proyecto. Gracias a ustedes, la Revista Digital Universitaria sigue expandiéndose en su universo de conocimiento, letras y descubrimientos. Para este primer número del año 2026, que va de febrero a abril, les tenemos preparado un conjunto de artículos que, como ya es costumbre, les llevará desde lo micro a lo macro, desde el mundo de la naturaleza hasta el mundo de lo social y sus hibridaciones.

Escuchar, comprender y comunicar son, más que verbos, procesos humanos sobre los cuales se apoyan los artículos que les presentamos. Escuchar implica darse tiempo para dejar que la naturaleza o la sociedad hablen; exige una actitud de atención plena capaz de reducir el ruido que no nos permite ver lo complejo y polifónico de los fenómenos naturales y sociales. Comprender apela a la capacidad de reflexionar, de desentrañar de manera metódica y analítica los fenómenos de la naturaleza y los humanos, de escudriñar mediante la pregunta constante acerca del porqué de las cosas y de cómo se pueden transformar a favor de una vida más plena y justa.

Por último, comunicar significa, en el contexto de los artículos que presentamos, la actitud de ser generosos para compartir el conocimiento, de saltar la cerca de lo técnico y lo reservado para ciertas comunidades epistémicas a favor de todas aquellas personas que, al leer la revista, encuentran ventanas de entendimiento de los procesos naturales y sociales. Esto es muy importante, ya que tenemos la convicción de que este esfuerzo de movilización del conocimiento de quienes aquí escriben, además de permitir los procesos de generación y acumulación del entendimiento humano, despierta inquietudes y con ello vocaciones, tanto de los más jóvenes como de quienes están en búsqueda de nuevos horizontes.

En este número, el lector irá de menos a más en un sentido literal. Los artículos “Señales de humo bajo la tierra: el lenguaje secreto de plantas y microbios” y “La boca como escudo: realidades y prevención del vph nos permiten comprender que lo invisible existe como sistema y comunicación, y está presente con consecuencias palpables en la salud y el medioambiente.

Por su parte, los textos “La gran refinería del cuerpo: un viaje al interior del hígado” y “¿Fuera de tiempo? La huella humana tras el desajuste de los relojes biológicos” son invitaciones a escuchar nuestro mundo interno y externo, y a entender de qué manera aquello que es adentro también es afuera. Comprender, como lo señala el artículo de Rubio-Plascencia y Burciaga, el impacto humano en los ritmos de la naturaleza es una invitación a romper con el antropocentrismo.

Este número presenta dos artículos que nos transportan a las profundidades y misterios de la vida acuática y nos dan a cambio una visión más compleja que rompe con nuestros esquemas. El artículo “Medusas: una reproducción extravagante” nos muestra que la reproducción biológica admite una serie de configuraciones que trastocan con las ideas binarias socialmente construidas de machos y hembras; en tanto que el artículo “Más allá del ‘febrero loco’: la respuesta de ríos y lagos ante el calor extremo” nos permite ampliar la mirada y comprender que los efectos del calentamiento global son persistentes no sólo en los océanos sino en los diferentes ecosistemas acuáticos continentales.

Regresando al mundo humano, los artículos “Yo sí me comería un insecto: de la repulsión al superalimento”, “¿Farmacia o jardín? El poder bioquímico de las plantas contra el cáncer” y “El archivo de lo diminuto: la Colección Entomológica del ciidir-Durango” dan cuenta de cómo nos hemos beneficiado de la naturaleza, pero también de los esfuerzos que hemos realizado para conservarla y aprender de ella.

Los seres humanos, además de estar en comunicación con la naturaleza, también lo estamos con esas realidades que hemos construido y que, por sí mismas, constituyen formas de acción sobre la realidad y la virtualidad. Para ilustrar este planteamiento, los textos “La promesa de la nanotecnología en la purificación del agua”, “Aerogeneradores sin aspas: viento que carga tu celular” y ConCiencia interactiva: un videojuego frente a las drogas” son muestra de cómo, a partir del desarrollo tecnológico, los límites de lo humano se han transformado y de qué manera la comunicación e interacción apoyadas en la tecnología son vistas como una necesidad que nos lleva a detonar procesos creativos, pero también de prevención, apoyo y resiliencia.

Para el cierre de este número, la rdu ofrece, en atención a su propósito de ser un espacio de difusión de las experiencias e investigaciones educativas, dos artículos que refrendan esta convicción. El texto “Cuidar como oficio y como profesión: la historia social de la enfermería” es un trabajo exhaustivo que expone cómo la enfermería ha paso de ser un oficio a una profesión del cuidado. En esa lógica, resalta tanto los aspectos positivos como los negativos que la atraviesan y definen para plantear los desafíos presentes en la formación de profesionales de la salud y en el reconocimiento de esta profesión como de alto valor. Por su parte, el artículo “El derecho a la cultura física: estrategias didácticas en educación física” recupera, desde el contexto de la pandemia, la importancia de esta asignatura y de fomentarla en las adolescencias y juventudes.

Los artículos que aquí se ofrecen de manera generosa son improntas de estos procesos de escucha activa, comprensión profunda y comunicación con sentido que abogan por la necesidad de hacerlos cada vez más presentes en nuestra vida diaria. Esperamos que cada uno de estos textos sea paladeado como un manjar rico en conocimiento. Recordemos que la Revista cambió a una periodicidad trimestral, lo cual da tiempo a que escuchemos, comprendamos y comuniquemos todos los aprendizajes que, con cada palabra, nuestras y nuestros autores nos ofrecen.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079