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Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Derechos de autor: la exposición de Barragán

Ángel Villalba Roldán e Iván Hernández Quintero Cita

Resumen

En este video se explican los conceptos fundamentales sobre derecho de autor, derechos conexos y gestión colectiva de derechos de autor. Se presenta brevemente la aplicabilidad de estos en el caso de la exposición “Jill Magid. Una carta siempre llega a su destino. Los Archivos Barragán” (2017). El contenido nos invita a reflexionar sobre la importancia de los derechos de autor y su relevancia en el contexto mexicano.
Palabras clave: derechos de autor; Jill Magid; Luis Barragán; México.

Copyright: the exhibition about Barragan

Abstract

This video explains the fundamental concepts of copyright, related rights and collective management of copyright. The applicability of these is briefly presented in the case of the exhibition “Jill Magid. Una carta siempre llega a su destino. Los Archivos Barragán” (2017). The content invites us to reflect on the importance of copyright and its relevance in the Mexican context.
Keywords: copyright; Jill Magid; Luis Barragan; Mexico.





Recepción: 16/01/2018. Aprobación: 25/01/2019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Implicaciones de las TIC en los derechos de autor

Raquel Cruz Coronel, Carlos David Cuesta Mundo, Jesús Francisco García Pérez, Javier Guadalupe Martínez, Luis Enrique Luna Martínez, Marinelsy Rosario Sierra, Scarlet Tejeda Pérez y Martha Urrutia Ramírez Cita

Resumen

Las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) son un conjunto de herramientas tecnológicas, electrónicas y digitales que, desde mediados del siglo XX, han mejorado la comunicación y la gestión de la información. Un conjunto de productos de almacenamiento, procesamiento y transmisión rápida y sencilla de información o datos que posibilitan la comunicación a largas distancias de manera multidireccional y muchas veces impersonal.

Por otro lado, los “derechos de autor” son prerrogativas legales que determinan privilegios y obligaciones de autores y derechohabientes sobre las creaciones literarias, arquitectónicas, artísticas, musicales, escultóricas, fotográficas, etcétera. Estas se dividen en “derechos morales” (derecho de los autores a decidir sobre la modificación, publicación, reproducción e integridad de sus obras) y los “derechos patrimoniales” (goce de las regalías que surjan del uso comercial, publicación, reproducción, traducción, adaptación, ejecución o trasmisión de las obras).

Las TIC han modificado la generación, representación, distribución y recuperación de la información. Los derechos de autor se han enfrentado a problemas respecto a la regulación de los procesos de reproducción, distribución y comunicación pública. El derecho de modificación, reproducción y distribución se ven vulnerados dadas las características de reproducción, gestión y transmisión de la información digital en nuestros días.
Palabras clave: derecho de autor; propiedad intelectual; tecnologías de la Información y comunicación; TIC; información.

Implications of ICT in copyright

Abstract

Information and Communication Technologies (ICT) are a set of technological, electronic and digital tools that, since the mid-20th century, have improved communication and information management. A set of products for storage, processing and fast and simple transmission of information or data that enable communication over long distances in a multidirectional and often impersonal manner.

On the other hand, “copyright” are legal prerogatives that determine the privileges and obligations of authors and rights holders over literary, architectural, artistic, musical, sculptural, photographic creations, et cetera. These are divided into “moral rights” (right of the authors to decide on the modification, publication, reproduction and integrity of their works) and the “patrimonial rights” (payment of the royalties arising from the commercial use, publication, reproduction, translation, adaptation, execution or transmission of works).

ICT have modified the generation, representation, distribution and retrieval of information. Copyright has faced problems regarding the regulation of reproduction, distribution and public communication processes. The right of modification, reproduction and distribution are violated given the characteristics of reproduction, management and transmission of digital information in our days.
Keywords: copyright; intellectual property; information and communication technologies; ICT; information.





Recepción: 07/02/2018. Aprobación: 25/01/2019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

El lado humano de la ingeniería de sistemas: principios para la vida

Tomás Bautista Godínez Cita

Resumen

Ante la crisis tecnocrática que enfrenta la ingeniería de sistemas tradicional, en este artículo se propone, a través de un decálogo, el desarrollo de una ingeniería de sistemas desde una perspectiva humanista. Se trata de aplicar a la ingeniería de sistemas un enfoque sistémico basado en la hospitalidad, la contradicción, el diálogo democrático entre quienes creen y piensan diferente y el uso de los conceptos, para intervenir fenómenos que resultan de las interacciones de la sociedad, la tecnología y la naturaleza.
Palabras clave: ingeniería de sistemas humanista, dialéctica, método de investigación, desarrollo.

Decalogue of Humanistic Systems Engineering

Abstract

In the face of the technocratic crisis of traditional systems engineering, in this article we propose, through a Decalogue, the development of a type of systems engineering that includes an humanistic perspective. It consists on applying a systemic approach based in a hospitality setting, contradiction as a source of innovation, a democratic dialogue between those that believe and think differently, as well as the use of concepts as means for intervention in phenomena that result from interactions among society, technology and nature.
Keywords: humanistic systems engineering, dialectics, research methodology, development.



“¡Qué vida! La verdadera vida está ausente.
No pertenecemos al mundo.
Voy adonde él va,
hago lo que él quiere”

Rimbaud

Introducción

La ingeniería de sistemas humanista (ISH) es un método acompañado de un estilo para intervenir fenómenos que resultan de las interacciones de la sociedad, la tecnología y la naturaleza. El humanismo es un pensamiento y práctica continuos, conducidos por la ética, para penetrar fenómenos. Sus dimensiones son la hospitalidad (Derridá, 1998) y el diálogo democrático entre quienes creen y piensan diferente (Žižek, 2013) para diseñar sistemas que impulsen el desarrollo de la vida.

Actualmente, la ingeniería de sistemas tradicional enfrenta una crisis de identidad a nivel mundial (Akeel y Bell, 2013). Según los estudios, este vacío se debe a que predomina un pensamiento tecnocrático (Sato, 2007). Debido a la necesidad de llenar dicho vacío, se incorporó la práctica del humanismo en el programa de maestría y doctorado en Ingeniería de Sistemas de la UNAM.

A pesar de que su práctica aún no se encuentra en un plan curricular, quienes durante sus estudios de posgrado abordaron fenómenos con un pensamiento humanista desempeñan su profesión de manera exitosa y realizan funciones estratégicas para el bien de la sociedad. Otro de los resultados corresponde a la propia construcción de lo que aquí difundimos (ver figura 1).

Para llevar a la práctica la ISH, proponemos un decálogo, que facilita su operatividad. En primera instancia, definimos los principios éticos para intervenir el fenómeno y el estilo de la hospitalidad. Como parte del método describimos las etapas para encontrar los orígenes del fenómeno, diseñar e implementar sistemas.

Decálogo

1. Condúcete éticamente

Como un proceso coherente de intervención, la ética permite la identificación del fenómeno, el reconocimiento del vacío, el adversario que lo originó, y el nombramiento de una alternativa ética para continuar (Badiou, 2002). Al trasladar a nuestro caso este proceso genérico pero sustantivo, diremos que el fenómeno corresponde a la ausencia de recursos destinados al desarrollo de la disciplina por parte del CONACyT, ya que en sus últimas dos evaluaciones no fue considerado un programa de calidad. 1 El vacío está representado por la ausencia de identidad de la ingeniería de sistemas, el adversario es el pensamiento tecnocrático, y el opuesto ético es el pensamiento humanista que conduce a la ingeniería de sistemas que aquí difundimos.

2. Practica la hospitalidad

La puerta abierta, la hospitalidad, es un rasgo distintivo de quien profesa la ISH. Con este gesto el anfitrión se vuelve el invitado (Derrida, 1998). Este estilo penetra (Derrida, 1981) y construye, a partir de un trato amable, espacios de cordialidad, donde se respeta el conocimiento de los individuos y de las disciplinas, y donde se inhibe al polemista y la apatía. En espacios como éstos, las investigaciones se comparten, reciben realimentación y crítica de personas que son y piensan diferente a nosotros. Se ventila éticamente nuestras opiniones, percepciones, intuiciones y reflexiones que emanan de nuestros procesos de indagación. Ahí converge la ciencia, el arte, la política y la fraternidad. Traen consigo y hacen posible la construcción de nuevas ideas.

3. Promueve el diálogo democrático

El diálogo en una atmósfera de hospitalidad nos permite compartir las ideas propias y conocer las de quienes piensan diferente. Hace posible revelar el concepto que origina las ideas, el pensamiento y la conducta de quien las crea. Posibilita el contraste y la confrontación. Este ejercicio crea ideas distintas e innovadoras para potenciar la justicia social (Žižek, 2013). Esto último es conciencia de clases.

El diálogo expone los sistemas de ideas de nuestros interlocutores; es decir, la ideología que los conduce. El reconocimiento de ésta orienta nuestra atención hacia quienes tienen un pensamiento diferente a nosotros. Esta forma de operar desentume y construye las relaciones entre los diferentes actores para facilitar un diseño innovador de los sistemas y la implementación de éstos.

La socialización ética de nuestras ideas entre nuestros adversarios se realiza durante el proceso de investigación, que consiste en resolver un problema. Propiciemos el diálogo cuando cada producto se encuentra aún inacabado.

Los espacios de diálogo corresponden a nuestra propia disciplina y a otros entornos. La no presentación de nuestras ideas en otros espacios trae consigo un enquistamiento de éstas. La repetición del sistema es el riesgo que corremos si no abrimos otros espacios; de este modo, los cambios que logremos establecer solamente serán del orden cuantitativo.

Nuestra participación como ingenieros de sistemas en el espacio educativo, nos ha permitido apropiarnos de conceptos que vienen de las ciencias sociales y las humanidades. Esto se refleja en el manuscrito que aquí presentamos.

4. Reconoce el fenómeno

Se consideran tres tipos de fenómenos: los originarios o naturales, los empíricos y los científicos (Hegel, 2017). Un fenómeno originario es un caso representativo, que es válido para infinidad de casos; por ejemplo, los huracanes. Un fenómeno empírico es aquello que aparece y desaparece. Es una apariencia. Es lo que se encuentra presente a partir de nuestros sentidos y ante la mirada común. Deviene de la apariencia sensible, psicológica y moral. Se crea a partir del pensamiento común generado por la forma ideológica del obrar humano en la cotidianidad. Por ejemplo, y vinculado con el caso anterior, debido al recorte presupuestal al desarrollo de la ingeniería de sistemas tradicional los estudiantes de bajo nivel socioeconómico tienen menos probabilidad de concluir el sistema escolar. Un fenómeno científico es el resultado de los ensayos que se practican ya sea en el fenómeno puro o en el fenómeno empírico. Estos ensayos permiten retener lo que se replica para explicarlo.

El reconocimiento de un fenómeno nos permite identificar los resquicios o al menos encontrar la grieta por la cual debemos introducirnos para revelar la relación entre lo que parece ser y aquello que es independientemente a nuestras percepciones.

Escuchar opiniones es el comienzo para bordear el fenómeno. Éstas son expresiones genéricas relacionadas con un sentir generalizado. Es lo que se conversa en la cotidianidad. Son expresiones que surgen en lo inmediato. Es lo que manifestamos a partir de lo que creemos captar. La opinión da entrada a la percepción. ¡Nos han expulsado porque no saben cómo evaluarnos! Estos son algunos ejemplos de opiniones.

La percepción es una aprehensión que se construye a partir de la opinión. Transita por un proceso de asimilación consciente para determinar lo verdadero a partir de un ejercicio de reflexión personal, marcado, por supuesto, por nuestro pasado. Las percepciones y los acontecimientos históricos determinan nuestra realidad. Por ejemplo, los ingenieros de sistemas perciben que resuelven problemas técnicos y sociotécnicos, pero creen que su función es confundida con la ingeniería industrial o la investigación de operaciones.

5. Construye categorías

Para introducirnos en el fenómeno es necesario realizar trazos de lo que parece ser. Cada una de las partes trazadas se denominan formalmente categorías y son el reflejo de un concepto. Son los modos en los que se representa el fenómeno. Agrupan cualidades similares de éste. Las apariencias del ser se reflejan en las cualidades, en las relaciones, incluso, en los elementos. Las percepciones se robustecen en el recuento de hechos y evidencias documentadas. Por esta razón es importante la documentación del fenómeno que deseamos abordar. La ingeniería tecnócrata y la ingeniería humanística son dos categorías que se deberían abordar para conocer su origen conceptual.

Los objetos de estudio se encuentran alojados en cada categoría y esto corresponde a la unidad de análisis. Tanto las categorías como los objetos se encuentran siempre en movimiento.

6. Define el objeto

La selección de una de las categorías y la configuración del objeto de estudio se realiza de manera arbitraria. La concepción del objeto deviene de nuestra memoria y de nuestro dominio científico. En esto radica la importancia de la convergencia de las disciplinas. La concepción del objeto es de dos tipos: como objeto inerte o como sujeto en movimiento. El objeto inerte se construye para que el sistema instituido opere, es creado y exigido para que funcione en dicho sistema. Es reemplazable. Este caso es ejemplificado con la ingeniería de sistemas tecnocrática. Su pragmatismo hace que la comunidad de ingenieros carezca de identidad.

7. Entiende el fenómeno

Después de haber definido la categoría y el objeto, debemos adoptar un concepto para conocer el origen del fenómeno. El concepto funciona como ariete y como luz para revelar las estructuras y las relaciones propulsoras de eso que llamamos realidad. El entendimiento es diferente a la comprensión. Ésta última consiste en leer sobre la línea lo que se encuentra escrito, lo que podemos ver y que repetimos sistemáticamente, incluso, usando conceptos para transferir una idea.

Para adoptar el concepto es necesario formular preguntas de indagación, por ejemplo, ¿por qué prevalece un pensamiento tecnocrático en la ingeniería de sistemas? O bien, ¿qué pensamiento prevalece en la ingeniería de sistemas? La pregunta de investigación surge de las percepciones y de los acontecimientos históricos. La realidad propicia la originalidad y la sencillez del cuestionamiento. Éste orienta nuestros intereses y preferencias sobre lo que pretendemos investigar.

Luego, necesitamos formular una hipótesis de trabajo. Ésta es una proposición cuya verosimilitud tiene que contrastarse con el fenómeno. Partimos del principio de verdad. Apuntemos siempre a la explicación. Así, por ejemplo, nuestra hipótesis sería: “la ingeniería de sistemas tradicional carece de identidad porque en ésta prevalece el pensamiento tecnocrático”. La corroboración de esta hipótesis, necesariamente nos conduce a la adopción de un concepto. En este caso sería el de coerción, la que se ejerce en esta profesión –entendemos como coerción a la acción de represión a través de un castigo–.

8. Define el sujeto como un opuesto ético al objeto

El sujeto se encuentra en continuo movimiento. Evoluciona. Tiene la capacidad de transformarse, deviene en vida. Lo que fue, lo que es y lo que hubiera sido son los vértices que confinan el devenir. Entre lo que fue y lo que es se encuentran los hechos; entre lo que hubiera sido y lo que es, la empatía; y entre lo que fue y lo que hubiera sido, la vida azarosa. Éste es el sujeto que sugerimos nominar. Siguiendo con nuestro ejemplo, es decir, lo que ha dado origen a este decálogo, aquí es donde se nombraría a la ISH. Nuestro atrevimiento, de acuerdo con Badiou (2002), encuentra sus bases en que el humanismo es comprendido y reconocido de manera universal y ética.

9. Diseña el sistema a partir del entendimiento del sistema que opera

El concepto adoptado da origen al sistema que opera, es decir, lo que hay. El contraste entre el concepto y el contexto ofrece evidencias tanto de los hechos como de la vida. Esto nos permite disponer de información para responder las siguientes interrogantes: ¿qué símbolos predominan para ejercer el dominio del sistema?, ¿qué implicaciones tienen estos significados que inciden en nuestra voluntad?, ¿cuál es el discurso y la carga ideológica que ha logrado imponerse?, ¿cuáles son los hechos?

En nuestro ejemplo, nosotros documentamos que la ingeniería de sistemas es tecnocrática. Se gestó desde la coerción. El concepto ha dado origen a que este estilo de ingeniería opere a través del contrato. El hecho que ha predominado sobre su existencia es que surge del entorno armamentista (Sato, 2007). De esto deviene tecnocracia. Así, es el pragmatismo nuestra característica como ingenieros; es decir, en palabras del poeta Rimbaud, ¡la vida está ausente! Esto ha generado un vacío simbólico. Nos encontramos en un punto de inflexión donde nos tenemos que repensar y nominarnos de manera diferente. Tenemos la posibilidad de cambiar nuestro devenir; es decir, lo que llegaremos a ser. Éste es el referente sobre el cual nos tenemos que reconstruir.

Porvenir es la palabra más común que hace referencia al diseño ideal y no idealizado, porque éste último es una simplificación que todos comprendemos y es lo que nos permite operar. Es la gran idea ética que nos conduce a partir del devenir. Es la imagen de la vida que queremos ver en el futuro. La conexión devenir-porvenir es lo que posibilita hablar de un continuo como es la vida. ¿Cuál es el concepto que nos permitirá construir esa vida? No hablo sólo del individuo, sino de la comunidad, pensando incluso en el pensamiento del adversario, es decir, quienes piensan diferente. Fijemos un concepto que conduzca al desarrollo de la vida. Construyamos sus dimensiones y reconozcamos las implicaciones de cada uno de ellos.

Como ingenieros de sistemas representemos los trazos del sistema que nos conducirán al porvenir a partir del concepto. Mostremos las geometrías logradas a quienes tienen ideas de pensamiento diferentes a nosotros por su disciplina o por sus ideologías. Actuemos bajo principios de ética para definir las reglas del juego, siempre en una atmósfera de hospitalidad y ejerciendo el diálogo democrático. Como un opuesto a la coerción hemos propuesto el concepto de emancipación, como acto de liberación para adquirir identidad profesional.

10. Implementación

Nuevamente vuelve el concepto a ser el protagonista del que emana el sistema para el desarrollo de la vida. ¿Cuál es el discurso que sensibilizará la adopción del nuevo sistema? ¿Cuáles son los símbolos y los portadores del significado de dichos símbolos? ¿Quién o qué objetos tendrán que portar el significado? ¿Qué técnicas o metodologías posibilitarán su instrumentación y lograrán su sistematización? Éstas son las interrogantes que debemos responder desde un ejercicio creativo transdisciplinario, sin desprendernos del concepto para poner en marcha el nuevo sistema.

Una tentativa para replicar lo que ahora hemos avanzado consiste en incorporar la ISH en el plan curricular. Estamos convencidos, en primera instancia, que su implementación posibilitará a nuestros estudiantes realizar investigaciones en beneficio de la sociedad. Además, con este método y estilo, sin duda, nos desprenderemos de la invención de temas de investigación separados de la realidad sistémica. En consecuencia, la explicación escrita, como una segunda etapa de todo lo que aquí hemos plasmado se convertirá en una tesis, artículo, reporte, síntesis, o conocimiento. Cambiemos la forma de ver, actuar y pensar. El cometido es abonar al desarrollo de la vida y no el escrito mismo. Este escrito es sólo es un testigo de nuestro movimiento.

Referencias

  • Akeel, U. U. y Bell, J. S. (2013). Discourses of systems engineering. Engineering Studies, 5(2), 160-173. DOI: https://www.doi.org/10.1080/19378629.2013.795575.
  • Badiou, A. (2002). Ethics. An essay on the of Evil. New York: Verso.
  • Derrida, J. (1981). Espolones. Los Estilos de Nietzche. Valencia, España: Pre-textos. Recuperado de: http://files.bereniceblanco1.webnode.es/200000069-ae67baf620/derrid%C3%A13.pdf.
  • Derrida, J. (2002). Universidad sin Condición. Madrid, España: Trotta.
  • Derrida, J. (1998) Adiós a Emmanuel Lévinas. Palabra de Acogida. Madrid, España: Mínima Trota.
  • Hegel, G. W. F. (2017). Fenomenología del Espíritu. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.
  • Sato, Y. (2007). Systems Engineering and Contractual Individualism: Linking Engineering Processes to Macro Social Values. Social Studies of Science, 37(6): 909-934. DOI: https://www.doi.org/10.1177/0306312707076601.
  • Žižek, S. (2013). Introducción. En Sobre la Práctica y la Contradicción. Madrid, España: Akal.

Agradecimientos

Trabajo realizado gracias al Programa UNAM-DGAPA-PAPIIT IA304517.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

Eso que siempre nos acompaña: la evaluación escolar

Joshua Vazcoy Cuéllar y Luis Ángel Rosas Martínez Cita

Resumen

Somos Joshua y Ángel, dos buenos amigos que se conocieron en el bachillerato. Allí pudimos tratar con maestros que cultivaron nuestro gusto por la historia; gusto que orientó nuestra vocación y la pervivencia de nuestra amistad. Gracias a él fuimos empleados por una maestra al terminar el bachillerato y nos decidimos a estudiar la Licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En ella hemos experimentado muchas vivencias, algunas gratas y otras no tanto; vivencias que al final nos han motivado a continuar con nuestra vocación y amistad. En este artículo abordamos algo de nuestra experiencia con las diferentes formas con las que nos han evaluado los profesores universitarios, ciertas dificultades relacionadas con ellas y breves reflexiones orientadas a solucionarlas.
Palabras clave: experiencia, obligaciones, evaluación, Licenciatura en Historia, presión social.

What always accompanies us: school evaluation

Abstract

We are Joshua and Angel, good friends that met in high school. In there some teachers cultivated our liking for history. This liking has guided our vocation and has maintained our friendship. Thanks to it we were employed by a teacher at the end of high school and we decided to study a history degree on the School of Philosophy and Literature (FFyL) of the National Autonomous University of Mexico (UNAM). There we have lived many experiences, some pleasant and other not so much; experiences that in the end have motivated us to continue with our vocation and friendship. In this article we set out some of our experience with the different ways in which university teachers have evaluated us, certain problems of those ways and a brief reflection on how to solve them.
Keywords: experience, obligations, evaluation, history degree, social pressure.

Una historia común

Es difícil ofrecer una presentación de uno mismo, siempre se corre el riesgo de caer en omisiones o ser demasiado optimista. En honor a la verdad trataremos de ser justos con nuestra descripción. Somos Joshua y Ángel, buenos amigos desde hace cinco años, lo cual quiere decir que desde 2013 iniciamos este vínculo que se ha ido reforzando, entre otros motivos, por ciertos gustos y afinidades como el que tenemos por las artes, las humanidades y, sobre todo, por la historia.

El comienzo de nuestra amistad fue en la Escuela Nacional Preparatoria plantel 5 “José Vasconcelos” de la UNAM, en donde, junto con muchos otros chicos, buscamos una actividad que nos apasionara de tal forma que decidiéramos dedicarnos a ella toda la vida. Sin mucha complicación, a diferencia de varios amigos, orientamos nuestra vocación e intereses hacia la carrera de historia, que está ensombrecida por los prejuicios y las tendencias de buena parte de nuestra sociedad. Pero ¿por qué nos apasionó una carrera de la que dicen que “no te va a dar de comer”? No lo sabemos, diremos que fue un llamado espontáneo que nos inquietó continuamente y nosotros lo atendimos. Además de que hemos visto que sí se puede vivir de esto; tal vez no sea fácil, pero con trabajo, esfuerzo, dedicación y con el respaldo de otros seguramente se puede.

Muchas veces hemos discutido nuestra elección y en ocasiones llegamos a la conclusión de que, más allá de nuestro aparente innato gusto por la historia, influyeron varias cosas más. Entre ellas nuestra convivencia con los maestros de historia de la misma prepa de Coapa, la que también cultivamos fuera de las aulas. Conocimos al maestro Juan Manuel, severo a veces, gracioso otras tantas, crítico de su presente, con quien convivimos gozosamente durante los tres años del bachillerato. Nuestras maestras de sexto también nos orientaron: la maestra Laura, tan mesurada, sabia, graciosa y admirada por todos; Gabriela, de carácter fuerte, por el que todos le temían, pero una persona virtuosa que nos enseñó bastante. Convivimos mucho con ellas ese último año. Esas clases fueron sinceramente magistrales.

En dicho año también inició nuestra relación con la maestra de Historia de la Cultura, quien dirigió nuestro desmedido interés por el conocimiento histórico hacia algo más serio. Asimismo, lo hizo al terminar el bachillerato: fuera de las aulas nos dio la oportunidad de desarrollar las habilidades necesarias para la carrera que decidimos estudiar. Hasta la fecha mantenemos un vínculo sólido con ella, nuestra maestra Blanca Alicia. Gracias a ella pudimos escribir estas líneas sobre nuestra experiencia con la evaluación universitaria.

Al escribir estas líneas nos concientizamos de que las vivencias que hemos tenido durante la primera mitad de la carrera en Historia, las que diariamente tuvimos con los maestros, compañeros, las tareas y exámenes en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, giran en torno a la educación. Parece obvio cuando lo reflexionamos, pero como no lo habíamos hecho previamente no lo supimos hasta ahora. Nunca las pensamos con atención debido a que no tuvimos motivos para hacerlo, ni siquiera lo extenuante que puede ser el estudiar en la Facultad nos motivó a ello; aunque sí sabemos que cursar la primera mitad de la carrera no fue fácil, como lo piensan muchos compañeros, amigos y familiares: que en estas carreras humanistas sólo hay que “pasársela suave”. ¡Claro que no!

¿Fue buena idea elegir la carrera de Historia?

Desde la primera clase en la licenciatura vimos que las cosas eran harto distintas. Escuchar a ciertos profesores fue como una lluvia torrencial de conocimientos que nos empapó de inmediato. ¡La prepa había quedado atrás! No pasó mucho tiempo para que dimensionáramos el nivel de rigor que exigían los maestros, la complejidad de los temas, de los interminables trabajos que debíamos entregar y de las diversas formas de evaluar el conocimiento histórico. Esa sensación de enfrentarse a algo que te sobrepasa es lo que se siente durante todo el semestre.

Sin duda ser parte de la licenciatura implica un privilegio, pero como consecuencia (no siempre negativa) debemos afrontar una gran carga de trabajo que con el tiempo nos formará como historiadores. El trabajo no se reduce a concentrarnos en lo que exponen los maestros en las aulas, sino que continúa en el hogar con la realización de lecturas, ensayos de distintas cuestiones, preparación de exposiciones y trabajos que se deben construir a lo largo del semestre con la asesoría de los profesores.

El grado de exigencia de estos trabajos depende, concretamente, de factores como la concepción de historia que tenga el profesor y del tipo de asignatura, pues no es lo mismo una que tenga por objeto revisar la historia de los mayas del clásico temprano, que otra cuyo fin sea reflexionar la naturaleza del conocimiento histórico o la utilidad de éste en las sociedades contemporáneas. También depende del tipo de profesor, pues hay unos que están convencidos de que el rigor y la exigencia deben ser parte del proceso de formación de los universitarios; en cambio, otros piensan que es mejor que el propio estudiante marque su ritmo de aprendizaje, que descubra lo que le interesa en este gran campo de la historia.

De manera cotidiana experimentamos las diversas maneras de enseñar y evaluar de cada profesor. Por su exigencia y ciertas circunstancias, a veces nos satisfacen y otras, nos consumen. Sin embargo, después de todo, tales actividades y tareas son más un gozo que un hastío. Por ejemplo, disfrutamos escuchar a un sabio profesor como Miguel Soto, pues al hablar del siglo XIX mexicano nos lleva a imaginarlo con un realismo tal que parece que estamos ahí viviendo la historia; leer una obra del magnífico Edmundo O’ Gorman; examinar un descolorido e interesante documento; contestar un examen; y escribir un ensayo. O cuando se entrega un trabajo, se acaba un curso o el semestre; pero cuando sucede esto, más que gozo, se siente alivio de haber acabado con las obligaciones escolares.

Nuestra experiencia con la evaluación universitaria

Como estudiantes estamos obligados a hacer trabajos de calidad para conseguir una buena calificación en la evaluación y así evitarnos complicaciones durante la licenciatura. En nuestra facultad los profesores nos evalúan con exámenes, reseñas, reportes de lectura, ensayos, proyectos de investigación, exposiciones, videos, podcasts, participaciones en clase con base en lecturas, entre otros. Estas tareas nos las exigen al inicio, a mediados, al final o durante todo el curso; cada clase, semana o mes…, es decir, no paramos hasta que acaba el semestre.

La tendencia es hacer uno o varios exámenes y el último de éstos puede ser el más difícil porque no está hecho bajo las mismas pautas que los anteriores, ya que es un examen planeado para evaluar de forma global los conocimientos y habilidades que el profesor espera que hayan aprendido los estudiantes a lo largo del curso.

Esto aplica también para los profesores que evalúan con un solo examen o trabajo final. Así lo hacen por sus infinitas ocupaciones, ya que laboran en varias instituciones que no los dejan evaluar con muchas actividades.

No obstante, el examen o trabajo final lo revisan minuciosamente, llegan a señalar hasta el más pequeño error ortográfico.

Sin embargo, consideramos que esa manera de evaluar no es la más adecuada ya que no incluye la mayoría del trabajo que está detrás del examen o escrito final.

No por ello estamos en contra de la manera en que dan clase, ya que son magistrales. Su grandiosa sabiduría se distingue en cada sesión cuando exponen complejos temas con una amena claridad; por lo que tomar nota se vuelve esencial para aprobar. Es difícil seguirles el ritmo por su profunda y un tanto rápida exposición: en una clase pueden tocar varios temas. Entonces, no sólo apuntamos las ideas principales, sino muchas más, porque nos parecieron interesantes. Nuestro apunte termina siendo un lago de información del que es difícil pescar las ideas principales. Esta situación nos complica contestar un examen o realizar la actividad acordada. Usualmente, los exámenes los contestamos con lo que recordamos de las lecturas, de lo que dijo el profesor y con nuestro discernimiento. Aunque hay exámenes que se pueden contestar sólo con lo recordado de las clases y lecturas, esto varía de acuerdo a la exigencia del tema que se trate.

Contestar dos cuartillas y media dentro del salón con otros cuarenta compañeros que también están cansados y estresados no es el mejor ambiente. Así sucede por las circunstancias previas: es común que el día en que se hace un examen también se deba realizar otros o entregar tareas. Hay uno que otro maestro que para cada clase pide una actividad y eso contribuye a no tener tiempo suficiente para estudiar lo requerido de la mejor manera. Además de que el tiempo que nos dan para contestar el examen (de una a dos horas) no es suficiente para hacerlo concienzuda, tranquila y reflexivamente. Nos parece insuficiente debido a la costumbre que tenemos de recordar lo que no nos están preguntando, por lo que debemos recapitular varias cosas para contestar con precisión. Mejor dicho, no nos acordamos porque normalmente las preguntas no están hechas para que contestes el dato preciso, sino que te preguntan cómo entiendes determinados temas o cómo los conciben los autores cuyas obras se leyeron durante todo el curso. Por lo que es necesario, para contestar de la mejor manera, recordar y tener la noción de varias cuestiones.

Ante dichas circunstancias a las que se enfrenta el estudiante, además de las que tiene que vivir cotidianamente, es esencial habituarse a desvelarse o a no dormir para seguir el ritmo del semestre. Hábito continuo porque además se debe investigar, actividad primordial para hacer cualquier tarea, en especial para los proyectos o trabajos finales, ya que éstos consisten en temas inmensos y es fundamental basarse en lo que han escrito otros para idear cómo hacerlos y evitar planteamientos errados.

Facultad de Filosofía y Letras, UNAM (crédito: Morgana Carranco).

Es cierto que examinar los textos de otros es el pan de cada día de la carrera de historia y seguramente de cualquier otra, no lo sabemos a ciencia cierta. Dicho ejercicio nos sirve no sólo para los trabajos finales, sino también para los que van pidiendo cotidianamente: reseñas, reportes de lectura, pequeños ensayos, discusión de lecturas y exposiciones en clase. En estas actividades se trabaja sobre los planteamientos de los autores en lugar de usarlos como fundamento de nuestras ideas, lo que requiere de un estudio minucioso del texto.

Hay compañeros que se enfocan en las generalidades de los textos, a nosotros nos es más práctico concentrarnos en las particularidades para escribir lo más pronto posible. Siempre queremos dedicarles poco tiempo a esas actividades porque tenemos otras que resolver, ya que es normal que se acumulen, además de que hay que afrontar las distintas situaciones en nuestras vidas. ¿Nuestras? Cuando irrumpen las circunstancias dejan de ser nuestras para ser parte de las de familiares, amigos, maestros y compañeros. Al participar en clase estás dando algo de tu vida al grupo: una interpretación de lo leído, un complemento de lo que otro compañero dijo o de lo que expuso el profesor. Sin embargo, en muchas ocasiones se trata de reiteraciones, contestaciones y, pocas veces, rebatimientos.

Esta atmósfera nos agobia porque cuando asistimos a clases, como podrán imaginar, ya estamos agotados por el semestre y otras situaciones. Además de que casi toda nuestra vida hemos tenido pena de hablar en público por miedo a que nuestra opinión no sea bien recibida, o a que lo que podamos decir sea impertinente. Ese temor se debe, en parte, a que las opiniones de los compañeros pueden confundirnos, ya que cada quien expresa sus ideas de una singular manera. En ciertas ocasiones, sus puntos de vista nos hacen dudar de que si lo que creíamos era cierto, entonces, empezamos a reformularlo, a veces, intentando integrar todo lo dicho en una “sesuda” respuesta que no siempre llega, por eso callamos.

Reflexiones finales

Hemos hablado de algunos rasgos de nuestra experiencia respecto a la evaluación, los que dan una idea del ambiente en el que nos movemos. Como se ha descrito en ocasiones nuestro contexto se torna desgastante a un grado casi indescriptible, pero bien vale la pena por los resultados, ya que al final del día se convierten en granos de arena que coadyuvan a nuestra formación. Lo que nos falta es abordar los momentos agradables de las actividades con las que nos han evaluado, ahora es tiempo de mencionar algunos.

En aquel instante en que estamos respondiendo una pregunta, a veces recordamos y visualizamos al profesor de la materia cuando nos dijo algo útil para contestar; asimismo, recordamos el contenido de las lecturas que nos pueden ser de utilidad. Ese momento es placentero porque nos abstraemos de las presiones del examen y nos concientizamos de saberes que no imaginábamos que poseíamos, el problema es que uno puede divagar si deja que se pierda la conciencia en las imágenes mentales, aunque esto es de utilidad para responder lo que se desconoce en aquel instante. Confesamos que tardamos mucho en pensar las respuestas y redactarlas, tanto así que acabamos de contestar el examen después del tiempo que nos dieron, por lo que el adjunto o el mismísimo profesor tiene la amabilidad de esperarnos más tiempo, lo normal es que no seamos los únicos que faltan de contestar. En esos últimos minutos es cuando nos apuramos a responder las preguntas.

Las demás actividades son parecidas a ese placentero o apurado momento en el que buscamos responder una pregunta, lo que varía es la duración y forma del trabajo, de la investigación y del estudio de lo hallado, duración que depende de las costumbres del estudiante, del tiempo otorgado por el profesor y en general de lo necesario para escribir, por ejemplo, un ensayo o una reseña. Estas actividades son más enriquecedoras para el aprendizaje que los exámenes, es más fácil comprender los temas al realizarlas.

Lo cierto es que aprender cuesta mucho y dependiendo de las circunstancias puede costar demasiado, es por ello que cansa. Más aún porque muchos profesores dejan bastante trabajo, por lo que es más complicado aprender de todo ello. Sin embargo, así lo hacen para que adquieras nociones de la complejidad de los temas que se están estudiando, no para que busques comprenderlos exhaustivamente. Aun así, nos es difícil dejar de intentar comprender lo que se estudia, creemos que si no se intenta el estudiante puede cursar la licenciatura aprendiendo poco; si no se estudia detenidamente lo poco de los grandes temas que vemos en la facultad, el estudiante puede tender a no aprender lo necesario para constituir una incipiente noción de ellos.

La verdad es que la duración del semestre no es suficiente para estudiar de manera pausada todos los temas implicados en el trabajo que dejan los profesores. Si lo haces, como nos ha pasado, te condenas a dejar de lado cierta tarea y a perder una buena calificación. Estudiar detenidamente fue una costumbre que cultivamos en la prepa, debido a que disfrutábamos de tiempo de sobra para estudiar lo obligatorio y lo que nos gustaba. En la facultad no disfrutamos de esto, más que nada, debido a otras circunstancias: cuando entramos a la facultad empezamos a contraer otras obligaciones, fuimos empleados, nos responsabilizamos de más quehaceres con la familia y practicamos cierta militancia. Vivimos la necesidad de organizarnos mejor, de distribuir nuestros tiempos, de renunciar a las actividades recreativas que solíamos hacer. Aun así, la exigencia de la facultad es la más grande, le dedicamos mucho tiempo a estudiar.

Como en cualquier actividad humana, son las circunstancias que viven día a día los profesores, estudiantes y demás integrantes de la facultad las que repercuten en lo que se aprende y evalúa. Unos no tienen problemas porque sus circunstancias los favorecen, mientras que a otros les es más difícil hacer llevaderas las tareas para evaluar o ser evaluados. En realidad, la situación no es tan tajante, sino que existen matices, ya que las circunstancias son cambiantes: a veces favorecen y otras veces no, como nos ha pasado. Es esta variabilidad lo que complica aprender y hacer lo necesario para evaluar y ser evaluados.

Es también por dicha situación que lo relacionado a la evaluación ha sido criticado y estudiado por funcionarios, investigadores, profesores y estudiantes. Sin embargo, suponemos que diversas circunstancias no han permitido que sus propuestas sean aprovechadas por las instituciones educativas y por lo que el ámbito de la evaluación no ha podido armonizar con las necesidades consecuentes de las circunstancias variables de quienes constituyen dichas instituciones.

¿Qué podemos hacer para propiciar la armonía que se necesita? Antes que nada, creemos que profesores y estudiantes deben dialogar más entre ellos para saber cuáles son esos problemas comunes, trabajar en conjunto y disminuirlos. Debido a lo que hemos vivido en nuestra facultad, sabemos que no todos los profesores pueden dialogar entre ellos sobre sus problemas; de igual manera, que los estudiantes no siempre dialogan entre sí al respecto. Además de que no todos los estudiantes y profesores han construido los lugares de confianza para dialogar mutuamente, a pesar de que se ven de manera cotidiana en la facultad. Entonces, ambos grupos debemos conocernos mejor para planear soluciones, apoyarnos en lo que ya han dicho otros en relación a nuestros problemas y organizarnos para impulsar acciones que promuevan dicha armonía.

Lo anterior suena irrealizable por la diversidad que existe en las comunidades de la facultad, lo que hace que no todos estén de acuerdo en las soluciones. Sin embargo, se debe comprender al otro para que se dialogue de tal forma que sea posible priorizar los problemas y en consecuencia se hagan los consensos necesarios para poder resolverlos. Esto sería benéfico tanto para nuestra facultad como para el resto de las instituciones que están en Ciudad Universitaria debido a que muchos de los problemas de la UNAM son los mismos para todas sus facultades y escuelas, ya que compartimos los mismos espacios. De la misma manera, por tratarse de lugares públicos ubicados en la Ciudad de México, sufrimos de los problemas que afectan a los citadinos.

Muchas veces, es sencillo identificar los problemas que nos aquejan en las circunstancias que vivimos cotidianamente, lo difícil es solucionarlos. En general, sabemos ciertas formas de resolverlos, pero cada manera tiene una desventaja y, por lo tanto, hay que esforzarse para tener la posibilidad de solucionarlos. Sabemos que hay asuntos que se pueden resolver de inmediato, sin embargo, los problemas sociales son diferentes: aunque parezcan diminutos, en realidad, constituyen una cuestión mayor.

Un ejemplo de problema social es el siguiente. Un estudiante vive en la zona de Aragón de la Ciudad México, todas las mañanas después de tomar clases en la FFyL debe ir a trabajar a un taller mecánico próximo a su casa hasta la noche, por lo que constantemente reprueba materias. La solución para que deje de reprobar es que ya no trabaje en el taller, sin embargo, sus padres no lo apoyan económicamente en sus estudios, por lo que no podría dejar de trabajar. O podría conseguir una beca, pero como adeuda materias no se la darían, además de que en la FFyL están muy limitadas.

Como vimos en el ejemplo anterior, lo que parece un problema individual en realidad es uno social porque está relacionado con instituciones como la familia y la facultad. Si quisiéramos indagar más al respecto veríamos que el problema de las becas está condicionado por el presupuesto de la facultad y otras instituciones que forman parte del Estado. En realidad, los problemas sociales están vinculados y como éstos suceden en ciertas circunstancias, éstas también se relacionan (Bourdieu, 1997). Así, los problemas que rodean a la evaluación están igualmente conectados.

Torre II de Humanidades, UNAM (crédito: Morgana Carranco)

Breves recomendaciones

¿Cómo podemos, entonces, erradicar los problemas de evaluación? Por lo que hemos vivido, creemos que hay que empezar acostumbrándonos a actuar de una manera benéfica con nosotros, evitando aquellas acciones que nos perjudican y que realizamos de manera constante; por ejemplo, navegar mucho tiempo en las redes sociales o ver demasiados videos en línea; tener malos hábitos alimenticios y de estudio; dedicarle poco tiempo a las actividades académicas por entretenernos con otras cosas; y violentar de una u otra manera a los demás. Creemos que, al evitar estas acciones perjudiciales, estos vicios, seremos humanos que tenderán hacia las acciones benéficas, a las virtudes; por ejemplo, al utilizar los recursos digitales para mejorar el aprendizaje y estar informado de nuestro presente, al realizar las actividades con más empeño y al respetar a los demás.

Muchos de los puntos que se han tratado en este relato, como la evaluación, el aprendizaje y otros, han sido abordados desde distintos ángulos por estudiosos de la pedagogía, la psicología educativa y la filosofía. No queremos poner punto final a este pequeño ensayo sin añadir, aunque sea un mínimo listado de obras que pueden ser una guía inicial para todo el que se interese por investigar algunas de las cuestiones aquí tratadas.

Referencias

  • Álvarez Méndez, J. M. (2001). Evaluar para conocer, examinar para excluir. Madrid: Morata.
  • Díaz Barriga Arceo, F. (1998). Una aportación a la didáctica de la historia. La enseñanza-aprendizaje de habilidades cognitivas en el bachillerato. Perfiles Educativos, núm. 82, octubre y diciembre. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/132/13208204.pdf.
  • González Mangramé, I. (1993). La enseñanza de la historia en el bachillerato: la visión de los alumnos (tesis de doctorado, Universidad de Barcelona-Lleida). Recuperado de: http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/8224/TIGM4de4.pdf?sequence=4.
  • Salinas, D. (2002). Mañana examen. Barcelona: Grao.
  • Sánchez Quintanar, A. (1993). El sentido de la enseñanza de la historia. Tempus. Revista de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras, 1, otoño, pp. 173-184.
  • Seisz R. y Merchán Iglesias, D. (2006). Enseñanza, examen y control: Profesores y alumnos en la clase de Historia. Biblio 3W, Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, XI (680). Recuperado de: http://www.ub.es/geocrit/b3w-680.htm.
  • Vargas, B. A. y Cruz, M. (2018). ¿Cómo evaluamos el aprendizaje de la Historia? Experiencias y reflexiones. Revista Digital Universitaria (RDU), vol. 19, núm. 6 noviembre-diciembre. DOI: http://doi.org/10.22201/codeic.16076079e.2018.v19n6.a9.
  • Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona: Anagrama.


Recepción: 18/09/2018. Aprobación: 19/02/2019.

Vol. 20, núm. 2 marzo-abril 2019

¿Qué piensan los profesores de las TIC?

Carmen Nolasco Salcedo Cita

Resumen

En este artículo se pretende dar a conocer y entender la percepción que tienen los docentes, en el Centro Universitario de la Ciénega de la Universidad de Guadalajara, respecto al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), para proponer desde la comunicación estrategias efectivas que propicien el incremento de su uso como herramientas didácticas.
Palabras clave: TIC, docentes, educación, centro universitario, Moodle.

What do teachers think of ICT?

Abstract

In this article we want to explore and communicate the teachers’ perception on Information and Communication Technologies (ICT) at Centro Universitario de la Ciénega from the University of Guadalajara, in order to propose effective strategies that promote its use as didactic tools.
Keywords: ICT, teachers, education, university center, Moodle.

Introducción

Ante la creciente evolución de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), el Centro Universitario de la Ciénega ha incrementado las herramientas didácticas apoyadas en éstas, dando con ello un giro orientado a un cambio de paradigma, al facilitar el acceso y tratamiento de la información, y al reconocer las formas en cómo las TIC se pueden utilizar como apoyo en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Las TIC representan un paso hacia la creación de nuevas formas de comunicación, ya que son herramientas dinámicas síncronas y asíncronas que facilitan la emisión, acceso y tratamiento de la información. La incorporación de estas tecnologías en la docencia conlleva a una nueva modalidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, la Universidad de Guadalajara se ha propuesto incorporar las nuevas tecnologías educativas y con este fin inició un proceso de inversión-modernización en las TIC, a fin de perfilar dicha institución hacia una nueva cultura de la calidad y aumentar la competitividad académica. Para ello, ha modificado su naturaleza y quehacer en procesos de planeación, organización académica y evaluación, con el propósito de adecuarse a los retos ocasionados por la actual sociedad del conocimiento, donde ahora las TIC siguen el ritmo de los continuos avances científicos en un marco de globalización económica y cultural.

El Centro Universitario de la Ciénega (ver imagen 1) surgió en 1994, a través de tres sedes en donde se construyó infraestructura muy variada para el desarrollo de las funciones académicas: Ocotlán, La Barca y Atotonilco El Alto. La transformación de este centro universitario en la actualidad ha sido relevante, pues cuenta con una infraestructura idónea e integral que justifica la posición de vanguardia del Centro Universitario de la Ciénega por la calidad de sus instalaciones y planta académica.

Imagen 1. Centro Universitario de la Ciénega.

Como parte del proceso de modernización, la Universidad de Guadalajara crea el Centro Universitario de los Valles (CU Valles) y el Centro Universitario del Norte (CU Norte), los cuales nacen con un modelo académico que trata de adecuarse a los requerimientos de flexibilidad y de apoyo en las TIC. Con ello, la Universidad de Guadalajara se compone de seis centros universitarios metropolitanos y nueve centros universitarios regionales; la misión de cada uno es formar profesionales de calidad que mantengan un elevado sentido de responsabilidad social, que sean creativos y que puedan solucionar los problemas a los que se enfrentan con una visión sólida y equilibrada por el respeto a los valores y manteniendo un compromiso con el desarrollo local y regional de nuestra sociedad.

En el año 2000, los centros universitarios CU Valles y CU Norte comenzaron sus actividades académicas, con instalaciones y equipamiento tecnológico necesarios, además de un innovador modelo académico-pedagógico, que implicaba diferentes estrategias tales como capacitación al personal docente en ambientes virtuales, para que contaran con el perfil académico pertinente, material instruccional en línea, asesoría presencial y virtual, entre otras. CU Valles y CU Norte han crecido y progresado con un cúmulo de experiencias y desafíos, han logrado ser un componente dinámico que aporta conciencia crítica, conocimiento autónomo, formación profesional, tecnologías y cultura a la sociedad.

El caso del Centro Universitario de la Ciénega

El Centro Universitario de la Ciénega atraviesa tiempos de cambios propiciados por el desarrollo de las TIC, que han transformado las relaciones sociales y que a su vez influyen en la relación tecnología-educación. Se ha intentado incorporar de forma gradual las TIC en la educación, por lo que se han ofrecido cursos de capacitación al personal académico, con la finalidad de que conozcan los beneficios que éstas aportan a su labor docente, para que luego las utilicen como apoyo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. No obstante, aun cuando los docentes tratan de adaptarse a las TIC, tienen muy arraigada la idea de que la enseñanza tradicional es un mejor método.

Dado que el papel de los profesores es fundamental para la efectividad del proceso de apropiación de las TIC y con el fin de que el Centro Universitario de la Ciénega esté un paso más cerca de alcanzar las condiciones favorables para su uso pedagógico, decidimos investigar la percepción que tienen los docentes acerca de las TIC y del cambio institucional que generan, especialmente en los programas educativos de Ingeniería en Informática e Ingeniería en Computación, que se relacionan directamente con dichas tecnologías.

Para profundizar apropiadamente sobre las diferentes percepciones y experiencias de los docentes respecto a las TIC en el Centro Universitario de la Ciénega se empleó un enfoque mixto. Se utilizaron dos técnicas para la recolección de datos: un cuestionario y una entrevista semiestructurada. A continuación, se describe cada una de ellas.

Cuestionario

El cuestionario consta de varios apartados:

  1. Información general del docente. Recolección de situación profesional en donde están implicadas características tales como sexo, edad, puesto actual y años de experiencia.

  2. Actividades prácticas docentes. Este apartado se refiere al recorrido profesional en la Universidad, incorporando las TIC en la práctica docente. Incluye preguntas tales como frecuencia del uso de las TIC en las diversas actividades docentes, si se consideran las TIC como apoyo fundamental en la docencia, y razones para incorporarlas en su práctica.

  3. Opinión sobre las TIC e implicaciones para el docente. Incluye propuestas de mejora respecto a la apropiación de las mismas.

Respondieron el cuestionario un total de 51 profesores, todos activos. Con respecto al género, 24 (46.1%) eran mujeres y 28 hombres (53.9%). La distribución por edad se presenta en la tabla 1. Los grupos más representativos corresponden a las edades de 32 a 46, los cuales suman más de 70% de la muestra, todos adscritos al departamento de ciencias básicas e imparten clases en las áreas de Ingeniería en Computación e Ingeniería en Informática. Asimismo, 51% de los encuestados tiene una antigüedad en la práctica docente de más 16 años en la Universidad (ver tabla 2).

Rango-Edad Frecuencia %
32-38 años 10 19.6
39-42 años 12 23.5
43-46 años 15 29.4
47-50 años 9 17.6
51-55 años 5 9.8
Total 51 100.0

Tabla 1. Distribución de la muestra por grupos de edad.

Antigüedad Frecuencia %
9-15 años 25 49
16-18 años 11 22
19-21 años 8 16
22-24 años 6 12
25-27 años 1 1

Tabla 2. Distribución de la muestra por experiencia profesional.

Entrevista

Se realizaron 5 entrevistas semiestructuradas, a 3 hombres y 2 mujeres. En ella se trataron las condiciones de organización de la Universidad respecto a la capacitación y/o formación en TIC, satisfacción personal a lo largo de la trayectoria como docente, y problemas y limitaciones para la incorporación de las TIC en el aula. De esta técnica de recolección de datos surge un análisis interpretativo en torno a las percepciones del docente respecto a la transformación del mismo como facilitador y las implicaciones que conllevan a ser parte de la revolución tecnológica en el ámbito educativo.

¿Qué piensan los docentes de las TIC?

De manera general, el personal docente de los programas educativos Ingeniería en Informática e Ingeniería en Computación del Centro Universitario de la Ciénega (93.8%) afirma que está consciente de que las TIC son una herramienta necesaria y que son muchas sus aportaciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje en este modelo educativo; pero también señala, por un lado, que la incorporación de las TIC no garantiza per se que la educación sea mejor; 95% considera que requiere mayor motivación por parte de la institución para convencerse de que estas herramientas son portadoras de una mejora en la calidad de la educación, de que realmente vale la pena si no de dejar totalmente el modelo tradicional de enseñanza, sí combinar ambos modelos y convertirlos en un modelo de educación optimizado.

En este mismo orden de ideas, 84% de los docentes señala que es el catedrático quien con su práctica determina la calidad didáctica-pedagógica durante el proceso de enseñanza-aprendizaje (tabla 3). El que aumente la interacción profesorado-estudiante, según Sanabria y Hernández (2011: 288), “depende de dos cuestiones importantes: las actividades de enseñanza-aprendizaje que genere el docente y la actitud del propio profesor hacia la expresión del estudiante”. Así, sería también “precisamente a través de la apropiación como el individuo hace suyas las herramientas tecnológicas para utilizarlas en su relación con los escenarios socioculturales y contextos de actividad en los que se desenvuelve” (Colás y Jiménez, 2008: 196). Por lo anterior, es necesario que la institución educativa realice aportes específicos en la formación de docentes en lo que respecta al uso de las TIC y a su implementación en el aula.

¿Consideran las TIC como apoyo fundamental en la práctica docente? %
Son una herramienta necesaria y son muchas sus aportaciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje en este modelo educativo 93.8
Se requiere mayor motivación por parte de la institución para convencerse de que estas herramientas son realmente portadoras de una mejora en la calidad de la educación 95.0
El catedrático es quien con su práctica determina la calidad didáctica-pedagógica durante el proceso de enseñanza-aprendizaje 84.0

Tabla 3. Percepción respecto a la incorporación de las TIC en la práctica docente.

Asimismo, 74% del profesorado se esfuerza en integrar las TIC en la enseñanza, pero no ve recompensado su trabajo en la actitud de los jóvenes, debido a que los estudiantes se interesan más por el contacto directo con el profesor, lo que implica la necesidad de fortalecer en aquellos los procesos educativos independientes que ayuden a desarrollar otras potencialidades.

En opinión de 72.5% de los profesores, la comunidad estudiantil prefiere sus clases en el aula, donde el docente es transmisor y el alumno receptor (tabla 4). Sin embargo, como señalan Olcott y Scmidt, “el profesorado ya no es guardián del conocimiento… El papel que un docente deberá desempeñar en un futuro puede ser parecido al de un director de orquesta: por un lado, deberá motivar, dirigir y dar autonomía a los músicos (el alumnado) y además deberán cuestionar, facilitar y crear un todo que sea más que la suma de los estudiantes individuales” (2002: 269-270).

¿Con qué frecuencia recomiendas a los alumnos hacer uso de las TIC para el enriquecimiento de su proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula y extra aula? %
Los estudiantes se interesan más por el contacto directo con el profesor 74.0
La comunidad estudiantil prefiere sus clases en el aula, donde el docente es transmisor y el alumno receptor. 72.5

Tabla 4. Percepción respecto a la incorporación de las TIC en la práctica docente.

Habría que comprobar que, efectivamente, la comunidad estudiantil tiene dicha percepción. De ser así, es menester capacitarla e informarla respecto a las ventajas que las TIC proporcionan a su proceso de aprendizaje y las habilidades que redescubrirán en sí mismos. Lograr que los estudiantes reconozcan que las TIC no son sólo un espacio para jugar, charlar y pasar el tiempo.

Cabe mencionar que los docentes tienen diferentes alternativas para innovar en el aula, co-construyendo aprendizaje significativo, de dirigir la mirada a otras herramientas como Facebook, Twitter, YouTube, que si bien no fueron creadas precisamente para la actividad educativa sí se han vuelto espacios para compartir materiales académicos con los estudiantes, debido a que éstos pasan gran parte de su tiempo conectados en dichas redes sociales. Es necesario crear espacios de diálogo, de debate, para involucrar a los alumnos en la actividad formativa, en el conocimiento de los beneficios que se producen en el contexto, insertándolos en las redes sociales para lograr un aprendizaje activo en el cual todos los miembros del grupo colaboren en la construcción del conocimiento y contribuyan al aprendizaje de todos.

Los profesores piensan que es necesario que su institución fomente estrategias que los motiven a apropiarse de las TIC: 91.3% de los encuestados considera importante que haya una mejora en el reconocimiento de la labor docente, 85.1% propone intercambio de experiencias entre ellos, 81.4% coincide en que se creen espacios para compartir prácticas docentes y 73.3% expresa la necesidad de acciones formativas que incidan en los docentes (tabla 5).

Propuestas de mejora respecto a la apropiación de las TIC %
Reconocimiento de la labor docente 91.3
Intercambio de experiencias docentes 85.1
Crear espacios para compartir prácticas docentes 81.4
Acciones formativas que incidan en el personal docente 73.3

Tabla 5. Propuestas de mejora respecto a la apropiación de las TIC.

Con las encuestas también se encontró que la mayoría de los docentes (58%) ha conocido las herramientas de las TIC por iniciativa propia, lo que expresa el interés de utilizarlas como apoyo en el aula; otro grupo significativo (42%) conoció las herramientas a través de cursos de capacitación, lo cual puede reflejar cuán interesados están los profesores en emplear tecnologías que apoyen los procesos educativos (tabla 6).

De esta manera, es evidente que la falta de formación en TIC es la razón principal para que tanto el personal docente como la comunidad estudiantil se resistan al cambio de rol que implica esta nueva era del conocimiento. Lo anterior está en concordancia con lo que plantean Roa y Stipcich, que “en ocasiones, debido a la falta de información, la informática se percibe como una amenaza, un desafío, una innovación más, manteniendo el profesor una actitud escéptica frente a las potenciales mejoras que puede aportar” (2009: 166).

¿De qué forma conoció las herramientas que ofrecen las TIC en el ámbito educativo? %
a través de cursos de capacitación 42
Iniciativa propia 58

Tabla 6. Noción respecto a las herramientas que ofrecen las TIC.

TIC utilizadas entre los docentes universitarios

Según las encuestas, se observó que de las herramientas que las TIC proporcionan para la generación de conocimiento, las más utilizadas por el personal docente son los motores de búsqueda, presentación de información a través de videos y PowerPoint para las exposiciones orales. Para la comunicación usan el correo electrónico y las redes sociales, más específicamente Facebook para resolver dudas o para envíos de trabajos. Algunos profesores mencionaron que utilizan podcast y blogs.

Se pudo determinar que más de la mitad de los encuestados (85%) conocía Moodle y de éstos 30% ya tenía su curso publicado en dicha plataforma, ya sea en desarrollo o activo para la comunidad universitaria, mientras que 15% la utiliza sólo para aplicar exámenes. Los docentes ven esta plataforma como un espacio a través del cual se puede beneficiar el proceso educativo en cuestiones de tiempo, además de convertirse en el punto de referencia de los estudiantes para consultar y adelantar los contenidos de la clase y útil como una herramienta de apoyo para la aplicación de exámenes y actividades. No obstante, hay quienes consideran este tipo de plataformas como mecanismos muy cerrados y poco utilizables, ya que, en primer lugar, sólo permiten la interacción entre los usuarios que tienen una cuenta y clave para acceder; y, en segundo lugar, les parece un espacio poco amigable, donde se requiere la habilidad de la creatividad para lograr resultados satisfactorios. Además, los estudiantes no están tan familiarizados con este tipo de plataformas como con las redes sociales, de ahí que algunos docentes prefieran publicar sus contenidos en sitios más públicos, para que también se pueda incluir a quienes no son parte del proceso educativo formal.

Percepción de las políticas universitarias para la integración de TIC

Riascos-Erazo, Quintero-Calvache y Ávila-Fajardo (2009: 137) manifiestan dos perfiles acerca de la interacción de los profesores con las innovaciones en el proceso enseñanza-aprendizaje: aquellos docentes que se resisten a involucrase con los nuevos instrumentos o formas de enseñar, aduciendo que los métodos que han utilizado durante tanto tiempo han funcionado bien y que no consideran necesario hacer cambios, y aquellos otros que, con mentalidad más abierta, están dispuestos a integrarse en este rol de docente innovador, en busca de mejorar las técnicas existentes de aprendizaje y planteamiento de nuevos ideales pedagógicos.

De esta manera, la actitud de los docentes respecto al uso de las TIC difiere mucho, pero, debido al esfuerzo del Centro Universitario, la percepción ha ido mejorando, manifestándose en un aumento en la utilización de las mismas. Sin embargo, se deben seguir haciendo gestiones por parte de las instituciones para que la enseñanza tradicional en la práctica docente se cambie por una modalidad educativa apoyada en el uso de las TIC. Así también lo consideran los docentes: de acuerdo con ellos, para poder aceptar el cambio de rol que implica esta modalidad es necesario que el Centro Universitario mantenga un elevado sentido de responsabilidad académica, con un firme compromiso con los docentes, proporcionándoles diferentes estrategias que coadyuven a potenciar los mecanismos que se emplean actualmente a través del Programa Integración de las TIC a la docencia. De esta manera, el papel que juega el Centro Universitario de la Ciénega en el proceso del uso de las TIC como herramientas de apoyo a la enseñanza-aprendizaje debe ser dinámico y motivador respecto a la actividad académica, impulsando a que el docente haga uso de las herramientas tecnológicas en su quehacer educativo, para que se inserte en el proceso de transformación institucional.

Imagen 2. Aula de estudio: docente, en el proceso de enseñanza-aprendizaje del estudiante.

Conclusiones

El Centro Universitario de la Ciénega ha ampliado su infraestructura tecnológica (ver imagen 3) considerando las TIC como herramientas para el apoyo a los procesos de enseñanza-aprendizaje, que permiten una conformación, dinámica y colaborativa entre los participantes, donde se facilitan instancias de evaluación formativa permanente respecto al proceso de aprendizaje del alumnado.

Imagen 3. Módulo de Tutorías e Investigación.

No obstante, la tendencia en el empleo de las TIC entre los docentes universitarios sigue siendo limitada a la búsqueda y presentación de contenidos, ya que, de momento, su uso no ha promovido cambios substanciales en los procesos educativos en curso y en la mayoría de los casos se siguen utilizando herramientas tradicionales. Cabe mencionar que cuando se introducen las TIC en el aula, las actividades dirigidas por el profesor disminuyen en beneficio de las actividades independientes y cooperativas, el enfoque didáctico se inclina hacia uno más constructivista y los estudiantes tienden a integrar el pensamiento verbal y visual.

El personal académico todavía se resiste al cambio, sobre todo aquellos que han sido formados con el modelo tradicional y consideran que ese es la mejor opción para seguir impartiendo sus clases en el aula. Es por esto que es necesario contar con personal capacitado que muestre a los profesores cómo las TIC pueden volverse aliadas para fortalecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. En este contexto, el Centro Universitario debe establecer estrategias didácticas para presentar las ventajas de las TIC como herramientas de apoyo en el proceso de enseñanza-aprendizaje a los profesores que más se resisten al cambio (ver imagen 4).

Imagen 4. Profesores en el programa de formación académica.

De la misma forma, es necesario que haya una inclusión por parte de los alumnos, que éstos se vayan adaptando a las herramientas que ofrecen ambientes virtuales con actividades y recursos realmente innovadores y que puedan entender poco a poco las potencialidades que esta práctica puede tener para el proceso formativo. Por lo tanto, la utilización de las TIC en el quehacer educativo implica formación en la incorporación de las TIC tanto a personal docente como a estudiantes, así como el establecimiento de estrategias educativas que aumenten la motivación y disminuyan la brecha generacional entre ambos.

Se debe fomentar, asimismo, la comunicación en este tipo de procesos, pues sensibiliza, informa y genera redes colaborativas que permiten que la apropiación de las tecnologías tenga una verdadera repercusión positiva en el sistema educativo.

Recomendaciones

El uso de las TIC en la práctica docente no se adquiere de la noche a la mañana ni con sólo un curso de capacitación. Es un proceso lento, gradual y lleno de altibajos. Por ello, se recomienda al docente que quiera iniciar una experiencia de uso de las TIC en el aula que planifique adecuadamente, que no improvise y que sea consiente de los problemas y dificultades técnicas que puedan surgir.

Otro factor importante para el uso de las TIC en el aula es la necesidad de formación del personal docente. Los profesores deben ser los primeros en usar las tecnologías y deben de dominarlas totalmente antes de incorporarlas a su proceso de enseñanza.

El profesorado debe saber analizar y perfeccionar su práctica educativa, trabajando colaborativamente con colegas en proyectos comunes basados en una formación permanente y en la reflexión de la práctica educativa, como requisitos fundamentales para el desarrollo de procesos de enseñanza adecuados a los nuevos contextos y entornos tecnológicos.

Se debe potenciar el trabajo colaborativo mediante las TIC, al participar en comunidades de aprendizaje donde todos se beneficien del conocimiento del resto de los miembros participantes.

Referencias



Recepción: 02/05/2017. Aprobación: 05/12/2018.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079