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Vol. 26, núm. 5, noviembre-enero 2025

El año uno de la autopublicación: Alberto Durero y su Apocalipsis

Raúl Marcó del Pont Lalli Cita

Resumen

La revolución digital modifica todo y no deja ningún punto fijo en el horizonte, por lo que nos presiona para despedirnos de las certezas sobre las que descansó el mundo moderno. Y la edición es uno de los grandes afectados por esta profunda mutación. Como todo se percibe novedoso, el cambio niega o desdibuja los aportes de una larga historia del mundo editorial. Tal es el caso de la autoimpresión, un fenómeno que ha cobrado una fuerza enorme y desafía a la industria establecida del libro. Este artículo reta esa mirada que anquilosa a la edición antes de Amazon y recupera como distinguido antecedente el primer libro autoeditado del que tengamos noticia, producido en un improbable 1498 por Alberto Durero, una de las figuras descollantes del Renacimiento germánico temprano.
Palabras clave: autoedición, Renacimiento, incunables, prensa de vanidad, mundo editorial.

Year One of Self-Publishing: Albrecht Dürer and his Apocalypse

Abstract

The digital revolution changes everything and leaves no fixed points on the horizon of practices, bidding farewell to the certainties on which the modern world rested. Publishing is one of the major players affected by this profound mutation. And, as everything is perceived as novel, such change denies or blurs the contributions of a long history of the publishing world. Such is the case of self-publishing, a phenomenon that has gained enormous strength and challenged the established book industry. This article defies the view that stiffens publishing before Amazon and recovers as a distinguished antecedent the first self-published book we know of, produced in an improbable 1498 by Albrecht Dürer, one of the outstanding figures of the early German Renaissance.
Keywords: self-publishing, Renaissance, incunabula, vanity press, publishing world.


Cinco títulos nuevos cada treinta segundos

En el mundo editorial, una obra enviada para su posible publicación, digamos a Planeta o Random House, tiene todas las posibilidades en contra. Un artículo en The New York Book Review calculó que las probabilidades de un escrito de ser aceptado eran de sólo 2 entre 29,998 (Menaker, 1981, p. 3).

La galopante escolarización posterior a la Segunda Guerra Mundial explica, al menos en parte, que todo ciudadano quiera convertirse en autor. Sin embargo, la escasez de tiempo, de fondos o de energía obliga a las casas editoras a tomar decisiones y escoger una ínfima parte de los materiales recibidos. Y, no obstante este recorte inmenso, el mundo recibe cinco nuevos títulos cada treinta segundos.1

Esa enorme masa de autores y escritos encontró en la autopublicación una salida. Y, aunque fue durante varias décadas ninguneada, se convirtió, en buena medida gracias a las posibilidades de producción y comercialización que abrió la digitalización, en un mundo paralelo y en competencia con los enormes grupos editoriales, como Penguin, Hachette, Anaya, Planeta, que, a pesar de continuar con un enorme poder, han visto notoriamente desafiada su relevancia.

¿Qué es la autopublicación? Podemos entenderla como el proceso editorial donde el autor de una obra es también el principal agente implicado en su publicación. En una editorial comercial la selección de los textos, que realiza un editor, está en el corazón del proceso. Los que se consideran mejores, normalmente los que se estime que puedan dar ganancias, tienen un lugar asegurado en las librerías. En el caso de los autopublicados, ese embudo selectivo fue desechado. Todo el proceso, toda la maquinaria, está dirigido a que el autor, aunque desconozca ese mundo, en poco tiempo pueda encontrarse con su libro impreso y puesto a la venta con un cierto esfuerzo de promoción.

En Book Wars, el sociólogo inglés John B. Thompson (2021) asegura que no hay un mapeo completo de este nuevo continente ni de su historia, pero que es posible delinearlo con brochazos gruesos y dividirlo en tres momentos. La impresión sin editores, la de los autores por su propia cuenta, comenzó de manera más sistemática durante la primera mitad del siglo xx, con lo que por entonces se llamaban despectivamente editoriales de vanidad (vanity presses). Estamos hablando de 1949, cuando los autores tenían que cubrir lo que hoy se antoja una pequeña fortuna: entre 5000 y 25,000 dólares por editar, imprimir y promover su obra.

La segunda fase tuvo lugar cuando hicieron su aparición los autoeditores de impresión bajo demanda, en la década de 1990: la impresión digital ya permitía tirajes reducidos con la misma calidad del offset. Ya no era necesario imprimir mil ejemplares para un costo unitario decente, eso se podía lograr produciendo unos pocos ejemplares y, sin un cargo adicional, imprimir más adelante los que se fueran necesitando. Además, los servicios abonados no superaban los 300 dólares.

Y así llegamos a los inicios del siglo xxi, cuando, nuevamente, el modelo de edición se puso de cabeza. Ahora los autores interesados en publicar no tendrían que pagar por hacerlo; por el contrario, la plataforma en la que publicaran, como Smashwords, Lulu o Blurb, Wattpad y Unbound, y, como iba a faltar, Amazon, le pagarían al autor, siempre y cuando su obra se vendiera, quedándose con una comisión para cubrir sus costes, notoriamente menor, por cierto, a la que se llevan hoy los libreros físicos.

Los datos son difíciles de comparar, en buena medida porque el principal autoeditor, Amazon, no da a conocer sus cifras. Sin embargo, la información derivada de la producción con isbn indica que los autopublicados alcanzan los poco más de dos millones, mientras que la impresión tradicional rondaba los tres millones (Millot, 2023).

Como el mundo del libro se considera un ámbito aferrado a prácticas arcanas y seguridades inalterables, revisar antecedentes vetustos de un proceso novedoso, como la autopublicación, puede verse como una pérdida de tiempo. Es así que varios estudiosos consideran un pasado muy breve. Por ejemplo, Thompson (2021) menciona como una de las primeras vanity presses a Dorrance Publishing, puesta en marcha en Pittsburgh en 1920. Por su parte, Daniel Benchimol, en una revisión del sector en América Latina, destaca como al ancestro más vetusto a Marcel Proust, quien ante el rechazo editorial de Por el camino de Swann, decidió pagar en 1913 con fondos propios no sólo la impresión de su obra, sino a un editor para que “publicara una reseña que él escribió en periódicos de la época, con el fin de fomentar el reconocimiento de su obra” (Benchimol, 2018, p. 13), algo que hoy es una práctica habitual.2 Sin embargo, la autopublicación tiene un inesperado ancestro célebre distante en el tiempo…

El Apocalipsis de la autopublicación

En 1498, el artista alemán Alberto Durero (1471-1528) publicó el Apocalipsis, un libro de quince grabados en madera de gran tamaño, elaborados con una maestría inigualable, y que fue el primero que no se hizo por encargo de algún mecenas. Hacía poco más de cuarenta años que Gutenberg había comenzado a cambiar el mundo con la impresión de su Biblia de 42 líneas. Y Durero, sin dudarlo, echó mano de ese nuevo y poderoso medio de comunicación, y dio a luz la primera obra diseñada, editada e impresa por cuenta y riesgo de un artista del que tenemos noticia (Panofsky, 1982, p. 75; Rublack, 2023, p. 2).3

Eran los tiempos de los incunables (literalmente, en la cuna), cuando el más vetusto de los medios de comunicación estaba tratando de entender hacia dónde podía dirigirse, aunque ya estaba, como decía Francis Bacon, “cambiando la apariencia y la condición del mundo entero” (Eisenstein, 2010, p. 3). Un universo inestablemente cambiante, similar al de nuestra presente mutación digital.

Que Durero fuera el artífice del primer libro autopublicado mucho se lo debe a que fue el artista de inicios de la modernidad que mejor entendió hacia dónde soplaban los nuevos vientos, y como pocos hizo que sus proyectos coincidieran con el rumbo de los cambios.

Autor del primer autorretrato independiente de la historia (Panofsky, 1982, p. 68), mostró una creatividad y una ambición enormes. Produjo un sinfín de obras innovadoras para diferentes soportes que fueron las primeras de su género. Fue también el primer artista visual en cuya obra tanto el arte como la autobiografía están indisolublemente vinculados (ver figura 1).

Autorretratos de Alberto Durero

Figura 1. Algunos de los autorretratos de Alberto Durero (1484, 1493, 1498 y 1500). El primero de ellos es cuando aún era un niño.
Créditos: Durero en Wikimedia Commons.

Impulsado por las posibilidades de una nueva era de la impresión, Durero también produjo xilografías baratas de temas novedosos con detalles naturalistas. Uno de sus grabados más famosos parece como si realmente hubiera visto al rinoceronte indio que desembarcó en Lisboa en 1515, aunque no fue así (ver figura 2).4

Alberto Durero, Rhinocerus (1515)

Figura 2. Alberto Durero, Rhinocerus (1515), Metropolitan Museum of Art.
Créditos: Durero en Wikimedia Commons.

Durero vivía en Núremberg, una ciudad con un enorme movimiento comercial y de ideas, que contaba con varias imprentas en funcionamiento a principios de la década de 1470. Uno de los impresores más destacados, Anton Koberger, publicaba hacia 1475 ediciones de la Vulgata, la Biblia en latín, algunas con grabados en madera, y era, casualmente, padrino de Durero (Rublack, 2023). A esto hay que añadirle que su padre era orfebre, con quien pasó años trabajando y aprendiendo en su taller, hasta que, contra la tradición medieval de continuidad artesanal padre-hijo, obtuvo el permiso de su progenitor para cambiar de profesión y seguir sus deseos y, claramente, sus enormes habilidades.

Durero fue un constante viajero. Una vez decidido su camino como artista plástico, visitó algunos de los talleres de los pintores más famosos de la época, tanto en Alemania como en Venecia. De ellos regresó cargado de ideas y fue entonces cuando compró su propia imprenta y publicó su Apocalipsis (1496-1498), un espectro aterrador de plagas devastadoras, hambrunas y guerras al final de los tiempos.

Apocalipsis o Las revelaciones de san Juan el Divino, como también se le conoce, por ser la imagen de su martirio con la que abre el libro, es sorprendente por ser el primer libro del arte occidental ilustrado y publicado por uno de los principales artistas de su tiempo (ver el video de la versión facsimilar o la galería completa del Apocalipsis de Durero). Como en otra serie de grabados religiosos, Durero previó un mercado interesado y produjo impresiones individuales que le dieron mucha más visibilidad al trabajo, e incluso contrató un agente para que promoviera y vendiera estas obras (Bartrum, 2002, p. 124).

A diferencia de las pinturas por encargo, por ejemplo, los grabados y otras imágenes producidas por Durero tenían impresiones múltiples, lo que multiplicaba el público que podía observarlas. Y esto facilitaba que las impresiones de un maestro venerado como él estuvieran al alcance financiero de individuos que carecían de los medios para aspirar a poseer un cuadro suyo.

Su trabajo, aunque tenía elementos conocidos, incluyó paisajes que no se habían visto en ilustraciones anteriores del Apocalipsis y que no fueron aceptados por quienes ilustraban las numerosas ediciones de la Biblia protestante de Lutero. No obstante, se convirtió en una imagen central del triunfo de la cristiandad sobre el mal, y se trató de manera común como parte del imaginario de la reforma protestante (Batrum, 2002, p. 125), a la que Durero dio su apoyo (véase Los cuatro apóstoles de la colección de la Pinacoteca Antigua de Múnich).

Su Apocalipsis, faltaba más, fue un nuevo tipo de libro ilustrado. Durero decidió que los grabados irían a página completa en las páginas impares (en un libro abierto, la página de la derecha), y las descripciones en la opuesta. El modelo sigue vigente hasta nuestros días, y resulta más adecuado que los modelos carolingios previos, con figuras pequeñas con textos descriptivos breves, o imágenes en el frente y descripciones en la vuelta de la página. A Durero no le interesaba que se comparara el texto con las ilustraciones en un determinado pasaje, sino que se vieran como dos versiones autónomas y continuas del mismo relato (Panofsky, 1982, p. 77).

Y para producir impresiones vívidas, condensó lo más que pudo el texto y transformó “meras situaciones o fenómenos en acción dramática”. Evitó las repeticiones, algo común en la época, y desechó pasajes que le parecieron carentes de dramatismo (Panofsky, 1982, p. 77), porque lo que buscaba era efectismo (ver video 1).



Video 1. Ilustrativo video sobre la vida y obra de Durero producido por la Deustche Welle.
Créditos: Arte y Ciencia (2017).


El ejemplo más sorprendente es su recreación de los cuatro jinetes del Apocalipsis. Los presentó juntos, en un “espacio pictórico coherente”, y no en cuatro láminas separadas, como se hacía de manera tradicional, con el poderoso impacto que esto producía (ver figura 3).

Alberto Durero, Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1498)

Figura 3. Alberto Durero, Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1498).
Créditos: Durero en Wikimedia Commons.

El genio de Durero tiene la costumbre de aparecer en los más extraños contextos. Por ejemplo, es posible observar uno de sus dibujos más logrados, el de unas manos en oración, en la lápida del artista plástico pop Andy Wharhol, por cierto, monitoreada las 24 horas. El premio nobel de literatura, Günter Grass, en Del diario de un caracol de 1972, usa de sus grabados más crípticos, Melancolía i, para reflexionar sobre la inmovilidad del progreso. Y, por último, está Drácula, de Bram Stocker, que produjo Francis Ford Coppola en 1992. El retrato del conde colgado en el castillo se parece mucho al Autorretrato de Durero que se exhibe en la Alta Pinacoteca (el último recuadro en la figura 1), con la diferencia de que los rasgos son los de Gary Oldman, que interpreta al sanguinario vampiro (Ekserdjian, 2023). Tal vez por todo eso no debería sorprendernos que este artesano tardo medieval resulte el ancestro olvidado de una tecnología revolucionaria del nuevo milenio.

El gesto de Durero al publicar su Apocalipsis en 1498 no fue sólo un acto artístico, sino también una declaración de autonomía creativa. Al arriesgar su propio capital y usar la imprenta para llegar directamente al público, rompió con la dependencia del mecenazgo y anticipó el impulso que hoy anima a millones de autores a autopublicar. En su taller de Núremberg, como en las plataformas digitales actuales, se borraban las fronteras entre creador, editor y promotor. Durero buscaba visibilidad, control y permanencia, del mismo modo que lo hacen quienes hoy difunden sus textos en Amazon o Wattpad. Si en el Renacimiento la imprenta abría una era inédita de circulación de ideas, la autopublicación digital cumple un papel semejante en nuestro tiempo: ambos momentos marcan la entrada del autor al mercado sin intermediarios, recordándonos que toda revolución editorial favorece los actos de audacia individual.

Referencias

  • Arte y Ciencia (2017, 21 de enero). Alberto Durero / Documental [Video]. YouTube. https://youtu.be/ns8i_REqtcw?si=Oi8bWH3fwaQYpHhY.
  • Benchimol, D. (2018). Radiografía de la autopublicación en América Latina. cerlalc. https://tinyurl.com/mr3en9h6.
  • Bartrum, G. (2002). Albrecht Dürer and his Legacy. The Graphis Work of a Reinaisance Artist. Princeton University Press.
  • Durero, A. (1484). Autorretrato a la edad de 13 años [Imagen del retrato de la colección del Museo de Albertina, Viena]. Wikimedia Commons. https://tinyurl.com/2hp4r5y2.
  • Durero, A. (1493). Autorretrato [Imagen del retrato de la colección del Museo de Louvre, París]. Wikimedia Commons. https://tinyurl.com/3cp5c75y.
  • Durero, A. (1498). Autorretrato [Imagen del retrato de la colección del Museo del Prado, Madrid]. Wikimedia Commons. https://tinyurl.com/yf2c4pmw.
  • Durero, A. (1498). Los cuatro jinetes del Apocalipsis [Imagen del libro Apocalipsis]. Wikimedia Commons. https://tinyurl.com/3xsuwssy.
  • Durero, A. (1500). Autorretrato [Imagen del retrato de la colección de la Pinacoteca Antigua de Múnich]. Wikimedia Commons. https://tinyurl.com/458j85xv.
  • Durero, A. (1515). Rhinocerus [Imagen de la xilografía de la colección del Museo Metropolitano de Arte, Nueva York]. Wikimedia Commons. https://tinyurl.com/5yta4uad.
  • Eisenstein, E. L. (2010). La imprenta como agente de cambio. Libraria y fce.
  • Ekserdjian, D. (2023). Albrecht Dürer: Art and Autobiography. Chicago University Press. https://tinyurl.com/5fnnfurj.
  • Laquintano, T. L. (2016). Mass Autorship and the Rise of Self-Publishing. University of Iowa Press. https://tinyurl.com/5dp6jukt.
  • Menaker, D. (1981, 1 de marzo). Unsolicited, Unloved MSS. New York Times Book Review. https://tinyurl.com/2pnyw4np.
  • Millot, J. (2023, 17 de febrero). Self-Publishing Is Thriving, According to Bowker Report. Publishers Weekly. https://tinyurl.com/5pfdkttt.
  • Panofsky, E. (1982). Vida y arte de Alberto Durero. Alianza.
  • Rublack, U. (2023). Dürer’s Lost Masterpiece. Art and society at the dawn of the global world. Oxford University Press.
  • Thompson, J. B. (2021). Book Wars: The Digital Revolution in Publishing. Polity. https://tinyurl.com/mr6pk5zf.
  • Zaid, G. (1996). Los demasiados libros. Océano.


Recepción: 2024/07/06. Aprobación: 2025/09/22. Publicación: 2025/11/03.

 

Vol. 26, núm. 5, noviembre-enero 2025

Prevención del plagio en el posgrado: curso “El formato de citación APA 7″

Jaquelin Morales Hernández Cita

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Resumen

Durante 2023, en el Departamento de Posgrado de la Escuela Superior de Comercio y Administración (esca) Tepepan del Instituto Politécnico Nacional, se impartió un curso en línea sobre el formato de citación más reciente de la Asociación Americana de Psicología (apa) para los estudiantes de los programas académicos de posgrado. Este artículo presenta brevemente el proceso de planeación, diseño, implementación y evaluación de dicho curso; además, hace énfasis en los desafíos, áreas de mejora, recomendaciones y aprendizajes derivados de la experiencia, con el propósito de dialogar sobre el papel de los docentes ante el fenómeno del plagio académico.

Palabras clave: educación a distancia, plagio, apa, planeaciones didácticas, cursos en línea.

Prevention of Plagiarism in Postgraduate Studies: The Course “APA 7 Citation Format”

Abstract

In 2023, the Graduate Department of Escuela Superior de Comercio y Administración (esca) Tepepan of Instituto Politécnico Nacional offered an online course on the most recent citation format of the American Psychological Association (apa) for students in graduate academic programs. This article briefly presents the planning, design, implementation, and evaluation process of the course; it also highlights the challenges, areas for improvement, recommendations, and lessons learned from the experience, to discuss the role of teachers in the face of academic plagiarism.

Keywords: distance learning, plagiarism, apa, instructional planning, online courses.


Introducción

En marzo de 2023, la jefatura del Departamento de Posgrado de la Escuela Superior de Comercio y Administración (esca) Unidad Tepepan (adscrita al Instituto Politécnico Nacional) reportó que sus estudiantes necesitaban reforzar conocimientos sobre el formato de citación de la Asociación Americana de Psicología (apa). Esto porque a pesar de que el tema era trabajado en los seminarios de investigación, el saber práctico no se veía reflejado en la entrega de evidencias de aprendizaje.

De igual manera, al revisar algunas de las tesis de los alumnos con el software Turnitin Similarity, se observó que la mayoría tuvo dificultades para usar los diversos tipos de citas y referencias. En consecuencia, era urgente generar estrategias para fortalecer los aprendizajes sobre el tema y, así, prevenir el plagio académico, entendido como aquella práctica en la que “alguien, distinto a su autor, divulga, publica o reproduce una obra o parte de ella y la presenta como propia” (Beltrán et al., p. 3). Por ello, se planeó, diseñó, implementó e impartió el curso en línea “El formato de citación apa 7” a través de las plataformas educativas Google Classroom y Google Meet.

Este artículo presenta, de forma sintética, el desarrollo del curso, sus contenidos y sus resultados, así como algunos comentarios sobre las buenas prácticas en la prevención del plagio académico dentro de la esca Tepepan desde la perspectiva del proceso enseñanza-aprendizaje, con el objetivo de seguir reflexionando sobre el papel de las y los docentes en esta problemática.

Planeación didáctica del curso

Una vez identificada la problemática, se inició el proceso para realizar el curso. Se optó por la modalidad virtual por su apertura y flexibilidad, es decir, para atraer tanto a estudiantes que trabajan como a aquellos de tiempo completo. En primer lugar, se elaboró la planeación didáctica con base en el modelo de la Dirección de Formación e Innovación Educativa del ipn (dfie, s.f.). Para los fines del proyecto, la planeación didáctica se entiende como “una producción académica que organiza las estrategias de trabajo y las formas de evaluación considerando las intenciones pedagógicas, los contenidos seleccionados, los recursos didácticos, las variantes, tiempos establecidos y el propósito a alcanzar” (Sandoval, 2016, p. 61). “Es a través de la planeación didáctica que el profesor identifica, selecciona, organiza, diseña y evalúa su práctica educativa y los procesos formativos que sus estudiantes alcanzan en su curso” (Antonio-Pérez et al., 2015, p. 338).

En ese sentido, el objetivo general del curso es que los participantes refuercen sus conocimientos sobre la versión más reciente de las normas de citación apa y los apliquen en la elaboración de trabajos académicos a fin de prevenir problemas de originalidad. Los objetivos específicos por unidad temática son los siguientes:

  • Unidad 1. Que los estudiantes conozcan las características y etapas del manejo de fuentes para la investigación documental.
  • Unidad 2. Que identifiquen las características y aplicaciones del formato de citación apa 7.
  • Unidad 3. Que reconozcan las causas, tipos y formas de prevenir el plagio académico.

En abril de 2023 se elaboró el diseño instruccional, es decir, una acción de carácter prescriptivo en la que se seleccionan estrategias-actividades, recursos de aprendizaje y métodos de evaluación, entre otros elementos (Rodríguez Mendoza, 2018, p. 154). Después y con el apoyo de plataformas de libre acceso como Genially, se hicieron algunos materiales educativos como cuestionarios interactivos (para la evaluación diagnóstica), infografías, podcast e imágenes animadas. También se redactaron lecturas y se utilizaron recursos abiertos.

Ejemplo de material educativo

Figura 1. Ejemplo de material educativo.

Créditos: elaboración propia.

Configuración en Google Classroom y aprobación del curso

Cuando estuvieron terminados el diseño instruccional y los materiales educativos, se utilizó la plataforma educativa Google Classroom para configurar el curso en abril de 2023. Se eligió dicha plataforma por ser gratuita, intuitiva y de fácil acceso para docentes y estudiantes. En mayo de 2023, el curso fue revisado en plataforma por las encargadas de la Jefatura de Posgrado, la Jefatura de Investigación, la Coordinación de la Maestría en Ciencias en Administración de Negocios y la Coordinación de la Especialidad en Finanzas, quienes determinaron que podría ser impartido en junio del mismo año. Tras la revisión, se diseñaron los instrumentos de evaluación de alumnos y del curso en sí mediante rúbricas y un cuestionario.

Implementación

Con el apoyo del área de Gestión Escolar del Departamento de Posgrado, los alumnos fueron invitados a participar en el curso y éste se impartió del 20 de junio al 8 de julio de 2023. Se inscribieron 30 estudiantes.

Hubo tres sesiones sincrónicas. La primera parte de cada sesión se usaba para presentar el tópico de la semana; el resto, para resolver dudas específicas sobre los contenidos y las evidencias de aprendizaje. A continuación, se presentan algunas observaciones respecto a las actividades de cada unidad temática y el proyecto integrador.

Curso en plataforma

Figura 2. Curso en plataforma.

Créditos: elaboración propia.

En la unidad 1, “Manejo de fuentes de información”, los estudiantes revisaron los recursos didácticos. Posteriormente, elaboraron una infografía sobre los repositorios académicos con los que cuenta el Instituto Politécnico Nacional, seleccionaron una fuente de información de los mismos y llenaron una lista de cotejo para comprobar si, efectivamente, dicha fuente era confiable. Con ambas actividades los alumnos reconocieron las ventajas de usar repositorios académicos y buscadores especializados al momento de realizar trabajos de investigación, e identificaron los requisitos que debe cumplir una fuente de información para ser utilizada en un trabajo académico.

Al presentar en la sesión virtual los temas de la unidad 2, “El formato apa 7”, se observó que los alumnos tenían nociones básicas sobre los criterios de este formato de citación; sin embargo, había dudas respecto a puntos específicos, por ejemplo: ¿por qué en el formato apa no se usan las locuciones latinas idem e ibídem?, ¿cómo se citan una ley mexicana o una norma oficial?, ¿qué es una cita dentro de cita?, ¿cuáles son las diferencias entre las versiones seis y siete? En ese sentido, las actividades de aprendizaje de la unidad consistieron en la elaboración de un listado de diferentes tipos de referencias (libros, tesis, artículos, videos, leyes y podcast) a partir de datos dados por la instructora, así como la redacción de citas directas e indirectas de alguna de las fuentes referenciadas.

En los trabajos entregados por los estudiantes, fue común encontrar errores en el uso de signos de puntuación y cursivas o en la captura de datos, esto fue subsanado mediante retroalimentaciones puntuales. Por otra parte, la unidad contenía material adicional: una infografía de elaboración propia sobre el gestor bibliográfico Mendeley y un tutorial para el uso de dicha plataforma recuperado de YouTube (Elsevier latam, 2021).

Por último, en la unidad 3, “El plagio”, se detectó que los estudiantes comprendían el concepto de plagio en general, aunque desconocían los tipos de plagio que puede haber, principalmente el autoplagio, es decir, cuando un autor utiliza información propia que ya ha sido publicada sin consignarlo o cuando se presenta un trabajo académico que ya ha sido entregado antes para la evaluación de una asignatura (Miranda Montecinos, 2013). Asimismo, los alumnos manifestaron tener problemas para realizar paráfrasis en sus investigaciones, ya que esto implica leer información de diversas fuentes para presentarla de forma sintética y personal, una habilidad que el curso pretende fomentar. En este contexto, como proyecto integrador se les solicitó redactar un ensayo sobre las causas y consecuencias del plagio en las instituciones de educación superior para que analizaran a profundidad el tema mientras aplicaban los conocimientos de las unidades 1 y 2.

Además de los temas referentes al plagio, en la tercera sesión sincrónica se habló sobre el software Turnitin Similarity. En específico, se trató cómo obtener una cuenta institucional y la manera de usarlo e interpretar debidamente sus reportes, pues si bien el programa permite encontrar similitudes entre un documento y una robusta base de datos en internet, requiere de un análisis detenido para establecer si, efectivamente, el texto incurre en plagio o, en realidad, debe ser mejorado en aspectos de citación y consulta de diversas fuentes.

En resumen y tomando en consideración las evidencias de aprendizaje de los estudiantes, se afirma que se cumplió el objetivo principal del curso: reforzar conocimientos sobre el formato de citación apa 7 y sentar las bases para la prevención del plagio académico entre los estudiantes de posgrado de la esca Tepepan.

Resultados

De acuerdo con García Aretio (2009, p. 37), un curso en línea debe evaluarse en todos sus niveles: aprendizajes adquiridos por los alumnos, el curso en sí y el desempeño docente. En ese sentido, se presentan los resultados de tales evaluaciones.

Evaluación de aprendizajes

En total, se inscribieron 30 estudiantes; aproximadamente la mitad ingresó a las sesiones sincrónicas; siete realizaron todas las actividades y acreditaron el curso. Lo anterior se explica por la carga académica y laboral de los alumnos, que usualmente trabajan a la par que estudian un posgrado, pues el curso exigía un mínimo de horas de trabajo semanal. No obstante, quien entregó las cuatro evidencias de aprendizaje adquirió los conocimientos necesarios para realizar el proyecto integrador y obtener los aprendizajes esperados.

Por otra parte, hubo una diferencia significativa en el rendimiento de quienes ya habían trabajado en la modalidad a distancia respecto a quienes habían estudiado exclusivamente de manera presencial. Esto se debe a diversos factores, entre los que destacan la falta de conocimiento sobre la educación en línea, la cual exige capacidades específicas de organización de tiempos y autoaprendizaje.

En efecto, la educación en línea tiene, principalmente, ocho rasgos que requieren tanto una planeación e implementación rigurosas como un trabajo autónomo por parte del alumno: separación profesor-estudiante, utilización de medios técnicos, organización de apoyo-tutoría, aprendizaje independiente/colaborativo y flexible, comunicación bidireccional, enfoque tecnológico, comunicación masiva, producción y distribución de materiales rígidamente programados (García Aretio, 2009, pp. 23-32).

Educación a distancia

Figura 3. Educación a distancia.

Créditos: Canva.

Sobre las calificaciones de los estudiantes, el promedio general del grupo de aprobados fue de 9.2 (nueve, punto dos), con lo cual obtuvieron una constancia de valor curricular al término.

Resultados de la encuesta de satisfacción

Como instrumento de evaluación del curso, los alumnos respondieron un cuestionario de 11 preguntas a través de la plataforma Google Forms. Éste contaba con una escala de medición no comparativa, cuyos valores eran totalmente de acuerdo, de acuerdo, ni de acuerdo ni en desacuerdo, en desacuerdo y totalmente en desacuerdo. Participaron nueve estudiantes (ver tabla 1).

Tabla 1

Crédito: elaboración propia en Canva.

La pregunta 11, ¿cómo mejorarías este curso?, fue de respuesta abierta. Las opiniones más representativas fueron:

  1. [El curso] es muy bueno, pero lo haría menos cargado de información, más enfocado y con casos en las exposiciones.
  2. La información fue suficiente y clara, aunque propondría tener 1 sesión de inducción de una hora máximo y 3 sesiones de análisis y entendimiento de dos horas cada una.
  3. Añadir más ejemplos de citas, por ejemplo, de citas sobre citas. Ejemplos (cortos y largos) como tal tomados de un libro o revista en el momento de explicar la forma de citación. Explicar sobre las sangrías del cuerpo del documento [sic].
  4. Me ha parecido extraordinario el curso, superó mucho mis expectativas. Las actividades me ayudaron a comprender mejor cómo referenciar diferentes tipos de formatos y a resolver muchas dudas. Además, el curso fue muy claro, dinámico y divertido.

Al valorar tanto los elementos de accesibilidad y estructura del curso como el desempeño de quien lo impartió, los participantes proporcionaron información valiosa para evaluar ambos aspectos. No obstante, ha de tenerse en cuenta que fueron pocos los estudiantes que respondieron la encuesta, por ello, dicho cuestionario tendrá que ser aplicado y analizado en futuras ediciones para tener resultados más concluyentes.

Una vez considerado lo anterior, se detectaron las siguientes áreas de mejora:

  1. Inscripciones. Se abrirán más lugares para el curso porque muchos alumnos se inscriben, pero no todos realizan las evidencias de aprendizaje para concluir satisfactoriamente. Asimismo, se dará más tiempo para el registro (el período fue de una semana) y se incluirá un formulario para facilitar el trámite.
  2. Forma de trabajo. Una parte de la primera sesión sincrónica será destinada a explicar las implicaciones y formas de trabajo de la educación a distancia. Se hará énfasis en la importancia del autoestudio y la revisión atenta de los materiales educativos a fin de mejorar la dinámica de trabajo.
  3. Materiales educativos. Los recursos didácticos serán rediseñados para darles un formato más atractivo y enfocar su contenido al área de interés de los estudiantes (ciencias sociales y administrativas). También se añadirá material complementario para que los alumnos tengan acceso a más información sin saturarse.
  4. Evaluación. Por recomendación de la Coordinadora de la Especialidad en Finanzas y con base en los comentarios de los estudiantes, el ensayo como proyecto integrador será sustituido por una actividad más vinculada a las tareas de investigación. De acuerdo con el grado de avance en sus créditos, los alumnos del curso presentarán uno de los siguientes trabajos: a) un anteproyecto de tesis o b) un resumen de su tema de tesis. La evaluación de este proyecto se centrará únicamente en el correcto uso del formato de citación apa 7 y en el adecuado manejo de las fuentes de información. Con este cambio, se pretende que el curso sea más práctico y accesible, que los alumnos trabajen directamente con las referencias que ya utilizan en la elaboración de sus tesis.

Desafíos

La implementación del curso no estuvo libre de dificultades. En primer lugar, fue necesario explicar por qué era importante reforzar saberes que los alumnos “ya deberían” tener al entrar a un posgrado. Como docente, el reto fue dialogar con las autoridades (fuera del Departamento de Posgrado) para hacerles saber que un número significativo de estudiantes llevaba mucho tiempo sin hacer labores de investigación y que incluso algunos de los recién egresados de licenciatura requerían refrescar sus conocimientos sobre el formato apa.

El segundo reto fue que una sola persona se encargó de la planeación, producción e impartición del curso debido a cuestiones administrativas y presupuestales. Esto significó una mayor carga de trabajo, además, los resultados fueron modestos en comparación con los cursos producidos por equipos multidisciplinarios; sin embargo, también fue algo positivo, pues demostró que los profesores pueden apoyarse en plataformas como Classroom, Canva o Genially para afianzar ciertos conocimientos en los estudiantes.

Al final, ambos desafíos sirvieron para reconocer la importancia de la organización a nivel escuela; para afinar las competencias comunicativas y adentrarse en los procesos educativo-administrativos del Instituto Politécnico Nacional, lo cual es benéfico para futuros proyectos.

Conclusiones

Como acción de carácter preventivo, el curso logró su objetivo general, pues los estudiantes reforzaron los conocimientos previos sobre el formato apa y adquirieron otros saberes prácticos para la aplicación del mismo. De igual forma, conocieron las etapas del manejo de fuentes, aprendieron a clasificar éstas según su utilidad, pertinencia y fiabilidad; identificaron las características de la versión más reciente del formato apa al emplearlas en distintos tipos de citas y referencias; reconocieron las diversas formas del plagio académico, sus causas y las herramientas para prevenirlo. Esto es importante, porque muchas instituciones de educación superior se encuentran en el proceso de combatir el plagio mediante acciones preventivas (educación sobre el tema, utilización de software especializado) y punitivas (establecimiento de sanciones adecuadas).

En este contexto, el curso contribuyó a solucionar la problemática planteada en un inicio al dotar a los alumnos de herramientas para la investigación documental y les ayudó a resolver dudas específicas sobre el uso de citas y referencias mediante retroalimentaciones; además, mostró que el papel del docente no debe limitarse a identificar o sancionar el plagio, sino a acompañar a los estudiantes en la adquisición de buenos hábitos de investigación y en la construcción de su integridad académica. Se espera que con las mejoras mencionadas arriba el curso llegue a más alumnos de la esca Tepepan.

Como resultado de la experiencia, surgen algunas recomendaciones para las y los docentes que deseen implementar este tipo de acciones de formación. En primer lugar, es indispensable mantener una comunicación entre pares para atender la problemática del plagio en las instituciones educativas, pues si bien es cierto que, con apoyo de la tecnología, una sola persona planeó e implementó el curso, también lo es que fue acompañada por profesoras involucradas en los procesos de enseñanza y que sus comentarios enriquecieron el proyecto.

En segundo lugar, hay que reconocer que la efectividad de la acción de formación dependerá de un buen diagnóstico, es decir, de la correcta identificación de los conocimientos que los estudiantes deben reforzar e, incluso, adquirir.

En tercer lugar, quien planee un curso como el presente debe estar dispuesto a actualizarlo en función de las necesidades de los alumnos, incluso si eso implica rehacer recursos, ajustar el diseño instruccional, añadir contenido, etcétera, porque el objetivo es atender una problemática que está en constante cambio. En el caso del curso en cuestión, podría considerarse incluir el uso ético de la inteligencia artificial en la investigación, por citar un ejemplo.

Finalmente, el curso en línea El formato de citación apa 7 se suma a otras buenas prácticas para la prevención del plagio en la esca como el uso continuo del software Turnitin Similarity para la revisión de trabajos, la actualización constante en temas de citación y el fomento de la integridad académica por parte de los profesores. Aunque aún falta coordinar los esfuerzos de los docentes para generar más estrategias, el curso se presenta como un antecedente para futuras acciones de formación en pro de la calidad y la integridad académicas.

Referencias

  • Antonio-Pérez, P., García Cué, J., y Aguilar Delgadillo, M. (2015). La planeación didáctica del profesor universitario, características y elementos entre lo deseable y lo real. En M. González Hernández, M. Domínguez Basurto y A. García Durán (Eds.), Educación Ambiental desde la Innovación, la Transdisciplinariedad e Interculturalidad (pp. 335-344). ecorfan. https://tinyurl.com/38wckb5c.
  • Beltrán, R., Estrada, G., Valdés Galicia, J., Vital Díaz, D., y Zacaula Sampieri, F. (2018). Plagio y ética. Universidad Nacional Autónoma de México. http://www.libros.unam.mx/plagioyetica.pdf.
  • Dirección de Formación e Innovación Educativa (dfie). (s.f.). Solicitud de registro para acciones de formación. https://www.ipn.mx/dfie/formatos.html.
  • Elsevier latam. (2021, 9 de marzo). Tutorial #Mendeley [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=BdOrncz0NYQ&t=456s.
  • García Aretio, L. (2009). ¿Por qué va ganando la educación a distancia? uned.
  • Miranda Montecinos, A. (agosto, 2013). Plagio y ética de la investigación científica. Revista Chilena de Derecho, 40(2). http://dx.doi.org/10.4067/S0718-34372013000200016.
  • Morales, J. (2022a). El plagio en las instituciones educativas. https://tinyurl.com/mr3cvdyw.
  • Morales, J. (2022b). Infografía 2. Mendeley. https://tinyurl.com/5es8j2wv.
  • Rodríguez Mendoza, N. (2018). Modelos educativos para aulas virtuales. Instituto Politécnico Nacional.
  • Sandoval Esquivel, Y. (2016, septiembre-febrero). Elementos curriculares de la planeación didáctica argumentada para la generación de aprendizajes. Educando para educar, 17(32), 61-72. https://beceneslp.edu.mx/ojs2/index.php/epe/article/view/7.

Recepción: 2023/08/15. Aprobación: 2024/11/13. Publicación: 2025/11/03.

Vol. 26, núm. 5, noviembre-enero 2025

El valor del error y la confianza en el aula: una mirada desde la experiencia

Silvana Casal Cita

Resumen

¿Qué sucede cuando un estudiante comienza a creer que “no puede aprender”? Este estudio de caso sigue el recorrido de Mateo, un adolescente que, durante su paso por distintas escuelas, enfrentó el miedo al error y la frustración frente a las matemáticas. A través de su historia se revela cómo el clima emocional, el vínculo con los docentes y el modo en que se concibe el aprendizaje pueden marcar la diferencia entre el bloqueo y la confianza. Más que un relato individual, este trabajo invita a repensar el papel del maestro como acompañante sensible y mediador del conocimiento, capaz de reconocer los tiempos y posibilidades de cada alumno. Comprender que enseñar también es cuidar puede transformar no sólo la forma de aprender, sino la experiencia de habitar la escuela.
Palabras clave: aprendizaje significativo, acompañamiento docente, diversidad educativa, autoestima escolar, clima emocional en el aula.

The Value of Error and Trust in the Classroom: A Perspective from Experience

Abstract

What happens when a student begins to believe they “can’t learn”? This case study follows the journey of Mateo, a teenager who, throughout his time in different schools, faced fear of mistakes and frustration with mathematics. His story reveals how the emotional climate, the relationship with teachers, and the way learning is conceived can make the difference between blockage and confidence. More than an individual account, this work invites reflection on the teacher’s role as a sensitive companion and mediator of knowledge, capable of recognizing each student’s rhythm and potential. Understanding that teaching is also an act of caring can transform not only how students learn, but also their experience of inhabiting school.
Keywords: meaningful learning, teacher support, educational diversity, academic self-esteem, emotional climate in the classroom.


Aprender no es un revestimiento, ni siquiera simplemente modificación ni reestructuración cognitiva. Aprender es una vivencia intensa en donde se produce una implicación personal de quien aprende en el hacer.
José Contreras Domingo



El protagonista de este trabajo es Mateo, un adolescente de 14 años a quien he dado seguimiento desde 1.º grado de la escuela primaria hasta 3.º de secundaria.

Su proceso educativo podría dividirse en dos etapas muy diferenciadas, de acuerdo con las vivencias que él mismo relata a lo largo de este trabajo: una primera parte que cubre desde 1.º a 5.º grado (es decir, desde los 6 a los 10 años) en la República Argentina, y una segunda etapa que inicia en Argentina y termina en Morelia (desde 6.º grado hasta 3.º año de secundaria, es decir, de los 10 a los 14 años). Su último año de secundaria lo realizó en una escuela Montessori de Morelia (ya con catorce años).

Mateo comenzó a presentar importantes dificultades en el área de matemáticas en la medida en que avanzaba su escolaridad. No lograba construir aprendizajes significativos a la altura de las exigencias de la escuela, ni, aparentemente, internalizar el conocimiento en esa área. Mostraba un claro bloqueo frente a ese tipo de aprendizajes y siempre se reflejaba, ante un determinado ejercicio, el miedo a equivocarse, porque él —nos contaba— tenía clara conciencia de que no podía lograrlo, y mucho temor al trato de su maestra. Mateo tiene recuerdos muy marcados de su infancia en relación con su paso por la escuela en su primera etapa en Argentina. Define con total claridad esos recuerdos en pocas palabras:

La maestra de matemática gritaba en lugar de explicar y, si te acercabas a su escritorio para preguntarle algo, te decía: “Hazlo solo, no me molestes”.

Si bien sabemos lo importante que es la disposición positiva del alumno frente al nuevo material para lograr aprendizajes significativos, también seguramente podremos coincidir en que crear un clima de cordialidad y de libertad —en el cual sea posible equivocarse y atravesar el error sin miedos— es fundamental.

La escuela cumple una función formadora, es decir, no sólo se aprenden conceptos, sino actitudes y valores que ayudan a definirnos como personas; y, teniendo en cuenta que la construcción del conocimiento, si bien es personal, no se realiza de manera solitaria, coincidiremos también en que requiere de la ayuda del docente y de su orientación para hacer posible dicha construcción.

Ausubel sostiene que la estructura cognitiva de cada persona es única y que, por lo tanto, los nuevos significados también lo serán. Si la estructura cognitiva de la persona es clara, estable y organizada, se facilita el aprendizaje; por el contrario, si es inestable y ambigua, se tiende a inhibirlo. Ahora bien, los maestros, ¿tenemos la preparación para determinar la capacidad intelectual que indicaría si un material determinado puede ser aprendido o no en una etapa dada del desarrollo de los estudiantes? No olvidemos que, si un alumno es expuesto de manera prematura a un conocimiento, no solo no aprende, sino que comienza a temer, detestar y evitar la tarea.

Pupitre

Fuente. Foto de t_Penguin en Unsplash.

A lo largo de toda su escolaridad, Mateo fue, por propuesta de sus docentes y directivos, pasando por todo tipo de tratamientos. Comenzó haciendo terapia individual (psicoanálisis), luego terapia grupal; más tarde, psicopedagogía, después terapia ocupacional, psicomotricidad y, finalmente, en Morelia, constelaciones familiares; además de todo tipo de análisis médicos para descartar problemas neurológicos. Así y todo, sus docentes estaban preocupados porque no había etiqueta posible para él: no tenía problemas neurológicos, no tenía dispraxia, tampoco discalculia; tal vez, simplemente, capacidades y tiempos diferentes frente al aprendizaje de un área en particular. No olvidemos que la mente del niño contiene todos los estadios del futuro desarrollo intelectual en forma completa, sólo están a la espera de hacer su aparición.

Ante esta situación, es interesante plantearse la necesidad de crear una escuela que parta de la salud, buscando aquello que hay de vida y de positivo en el individuo, y que el docente sea un acompañante que no anule ni bloquee, sino que ayude a que ese niño aprenda saludablemente.

Durante esta primera etapa de su educación, Mateo decía: “Soy un tonto, todos los chicos pueden hacer los ejercicios de mate y a mí no me salen”. Está claro que su autoestima estaba muy disminuida y, tal como plantea Coll et al.,

(…) el aprendizaje y el éxito con el que aprendemos desempeñan un papel significativo en la construcción del concepto que tenemos de nosotros mismos (autoconcepto), en la estima que nos profesamos (autoestima) y, en general, en todas las capacidades relacionadas con el equilibrio personal (1993, p. 27).

Por esto es tan importante cuidar la formación del autoconcepto del alumno, ya que

Situándonos en el marco escolar, se ha demostrado la relación entre el autoconcepto y el rendimiento académico, y no existen muchas dudas acerca de que los niños y adolescentes con un alto nivel de autoestima obtienen mejores resultados en la escuela (Coll et al., 1993, p.32)

Cuando este esquema cognitivo se encuentra teñido negativamente, es decir, cuando se trata de un autoconcepto negativo, las expectativas negativas tienden a confirmarse, lo que refuerza una escasa autoestima, estableciéndose así un círculo cerrado difícil de romper (Coll et al., 1993, p. 40).

En relación con la formación de la imagen que tenemos de nosotros mismos, podemos rescatar la frase de Maud Mannoni, cuando habla de niños psicóticos, débiles o caracteriales, y señala:

Estos niños, que apenas saben leer y calcular a los catorce años, tienen un pasado de fracasos difícil de soportar. Se sienten diferentes a sus compañeros y se imaginan que han fracasado en la vida hasta el punto que desearían parar el tiempo para ahorrarse la fatiga de vivirla. Para este tipo de niños, la vida institucional es destructiva… (Mannoni, 1981, p. 16).

De alguna manera, pareciera que la experiencia de Mateo no está tan lejos de estas reflexiones.

Cuando Mateo pasa a 6.º grado —cabe señalar que en toda aquella primera etapa de su escolaridad no tuvo que volver a rendir ninguna materia, es decir, aprobó todas las asignaturas, excepto matemáticas—, su familia decidió que era necesario encontrar otra escuela donde estuviera más a gusto, con menos temores y más confianza en sí mismo, y donde comprendieran sus necesidades frente al aprendizaje. Comienza entonces la segunda fase de su educación en el Centro Cultural Haedo de Buenos Aires, Argentina.

Cuando le preguntamos a Mateo qué significó para él ese cambio, dice:

Fue un buen cambio, fueron los tres mejores años de mi vida en una escuela… Mascam (refiriéndose al profesor de matemática) no gritaba, me ayudaba, me explicaba tranquilo, a mí me daba un nivel más bajo que a los demás… y además me quería mucho.

Tres elementos importantes se desprenden de esta expresión. En primer lugar, que la educación debe atender las distintas necesidades de los alumnos hacia quienes es dirigida, y que una escuela de calidad será aquella que sea capaz de atender la diversidad, que pueda acercarse a cada uno y ayudarlo a progresar. Una escuela así puede ofrecer una enseñanza adaptada y rica, promotora del desarrollo, y plantearle a cada alumno desafíos a su alcance.

En segundo lugar, la importancia —que durante mucho tiempo ha sido dejada de lado— de la interacción entre lo afectivo y lo cognitivo como potenciador de esa relación, en beneficio de la formación global del alumno.

Y, por último, el concepto de zona de desarrollo próximo introducido por Vigotsky:

La zona de desarrollo próximo no es otra cosa que la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz (1979, p. 133).

La zona de desarrollo próximo define simplemente zonas que aún no han madurado, pero que se hallan en proceso, que aún están en un estado embrionario. Lo que un niño es capaz de hacer hoy con ayuda de alguien, mañana podrá hacerlo por sí solo. La zona de desarrollo próximo es un rasgo esencial del aprendizaje, porque despierta una serie de procesos evolutivos internos capaces de operar sólo cuando el niño está en interacción con las personas de su entorno y en cooperación con algún semejante. Defiende la importancia de la relación y la interacción con otras personas como origen de los procesos de aprendizaje y desarrollo humanos.

Cuando la familia de Mateo tomó la decisión de viajar a México, el gran desafío era encontrar una escuela que atendiera sus necesidades. Se decidió por la escuela Montessori, ingresando a “Taller 3” (que concuerda con el 3.º año de secundaria). El grupo constaba de 16 alumnos que trabajaban juntos en las materias tradicionales; además, podían trabajar mezclados con los alumnos del Taller 1 y 2 en el momento de realizar el trabajo de fichas. Este consiste en que, en determinados días, cada alumno elige la ficha de la materia que quiera realizar, haciendo uso de los libros que hay en el ambiente en el que trabaja.

Cuando se le pregunta a Mateo cómo se siente en la nueva escuela, dice:

El trato es muy bueno, los maestros son muy afectuosos, te llaman por tu nombre; si necesitas hablar con el director, vas a su oficina y te atiende. Además, en mate e ifq (Introducción a la Física y a la Química) me hacen sentir mejor porque los ejercicios los puedo hacer, aunque sea con ayuda.

Nuevamente se rescata, por parte del alumno, lo bueno que es para él que adapten los contenidos a sus capacidades, ya que permite que confíe en sus propias posibilidades, y lo importante que es la relación de afecto que se establece con los docentes.

Cabe destacar, por otra parte, que antes de comenzar las clases, Mateo tuvo algunas sesiones con su director, haciendo actividades de diagnóstico para trabajar sus saberes previos. Sabemos la importancia de esta actividad, ya que, desde el punto de vista constructivista, para aprender cualquiera de los objetivos escolares no se parte de cero; el alumno construye un significado sobre la base de los significados que ha podido construir previamente.

Niño escribiendo

Fuente. Foto de Kate Tweedy en Unsplash.

Reflexiones finales

En conclusión, podemos decir que el proceso de enseñanza-aprendizaje es inmensamente complejo, porque implica tener en cuenta elementos de toda índole. Lo más importante es atender a la diversidad de nuestros alumnos y alumnas, reafirmándolos en su individualidad, respetando sus tiempos y capacidades, cuidando su autoestima, motivándolos e intentando que logren encontrar sentido a su paso por la escuela. Tomemos las palabras de Juan Llauder:

Nunca le preguntaré a Vicente lo que está haciendo. Está en un momento muy importante de su vida en el que está construyéndose, y tiene que construirse para él, no para mí (en Contreras, 2002).

Seguramente Mateo hará su despegue en el área de matemáticas cuando sus tiempos sean los adecuados. Bruno Bettelheim plantea:

…ni yo ni nadie podemos limitar la cantidad de tiempo que uno necesita para poder afrontar ciertas cosas o cambiar, y que ese intento de acelerar el proceso es producto de las propias ansiedades y de ninguna otra cosa. Sólo uno mismo puede juzgar cuándo está preparado para cambiar (1991, pp. 39-40).

Mientras tanto, Mateo seguirá siendo un adolescente sensible, respetuoso y compañero, y tal vez nos siga sorprendiendo cuando, mirando un partido de rugby por televisión, nos diga:

Ya está terminado, la única manera en que Francia tiene para ganarle a Argentina sería que en estos 20 minutos haga 6 tries y un penal.

En este caso, las matemáticas sí tenían sentido para él.

Referencias



Recepción: 2025/04/24. Aceptación: 2025/08/11. Publicación: 2025/11/03.

Vol. 26, núm. 5, noviembre-enero 2025

Voces de Maratuma: entre la esquizofrenia y la escritura

Mariel Anahí Pérez Rodríguez Cita

Resumen

A veces, las historias reales se pueden plasmar en pequeños cuentos, posibilitando el traslado de los tiempos y sintiendo paisajes y texturas a través de la escritura. Pero hay historias que no alcanzan con los cuentos: historias fugaces, dolores solitarios, personajes insipientes que terminan llenando de consuelo nuestros corazones. La siguiente historia compila diversas anécdotas de personas que viven con esquizofrenia, cuya soledad los acompaña y que, a veces, la sociedad desconoce. Conozcamos estas historias de personas con esquizofrenia, condensadas bajo un mismo nombre: Maratuma.
Palabras clave: esquizofrenia, historias de vida, salud mental, soledad, aislamiento, estigma social.

Voices of Maratuma: Between Schizophrenia and Writing

Abstract

Sometimes real-life stories can be captured in short tales, allowing the passage of time to be experienced and landscapes and textures to be felt through writing. Yet some stories cannot be fully conveyed through tales: fleeting stories, solitary pains, insipid characters that end up filling our hearts with comfort. The following narrative compiles various anecdotes of people living with schizophrenia, whose solitude accompanies them and whose experiences are sometimes unknown to society. Let us explore these stories of people with schizophrenia, condensed under a single name: Maratuma.
Keywords: schizophrenia, life stories, mental health, solitude, isolation, social stigma.


La historia desglosada en El apartamento 12 nace de la necesidad urgente de dar voz a aquellas personas que permanecen silenciadas bajo el peso del estigma, el desconocimiento y la soledad (Mannarini et al., 2022). Maratuma es el personaje central de la historia, quien representa no solo a una persona con esquizofrenia, sino a muchas otras cuyas vidas y experiencias quedan relegadas a los márgenes del discurso social, a la exclusión e incomprensión. En la actualidad, la enfermedad mental suele reducirse a diagnósticos clínicos (Huertas, 2011). Este texto propone una narrativa alternativa: la de la vida subjetiva, con altibajos, contradictoria, que resiste al olvido con su historia propia.

La principal motivación surge del trabajo clínico, humano y ético con personas diagnosticadas con esquizofrenia, pero también de la inquietud literaria por narrar relatos que no patologicen el dolor, sino que lo hagan poéticamente habitable. El apartamento 12 busca contrarrestar la deshumanización con la que frecuentemente se aborda la “locura”, principalmente la esquizofrenia, intentando narrar el sufrimiento sin encerrarlo en etiquetas, mostrando que detrás del síntoma hay una historia, una infancia, una memoria que se aferra a objetos tan pequeños como una cajita musical. Al mismo tiempo, el personaje logra encontrar, a través de la escritura, un dispositivo de ayuda e introspección.

Trabajar con personas con diagnósticos psiquiátricos me ha enseñado que la vida puede doler en silencio y que sus palabras requieren que la sociedad las conozca sin la necesidad de revestirlas de ominosidad. Usualmente, el sufrimiento de las personas con algún diagnóstico psiquiátrico aparta su humanidad de la sociedad (Mannoni, 2000). Y ante ello cabe preguntarnos: ¿por qué tememos tanto a la locura? ¿Por qué negamos la humanidad de quienes no pueden seguir el ritmo social? La historia de Maratuma refleja una experiencia universal: el deseo de ser escuchado, comprendido, de que nuestras palabras perduren incluso cuando nuestra voz se apaga.

El apartamento 12 es, por tanto, un homenaje y un recordatorio a quienes han sido expulsados del lenguaje, a los que transforman el dolor en escritura, a los que sobreviven en los márgenes de la memoria colectiva. Su pertinencia radica en la posibilidad de abrir un espacio de escucha, empatía y reflexión sobre la salud mental, el estigma y la dignidad humana.

El apartamento 12

Maratuma vivía apartado de la ciudad ordinaria, lejos del bullicio callejero, de los automóviles y principalmente de los seres humanos. Su piel era delgada, helada y delicada; su cabello era como el viento: difuso y rebelde; su voz, un poco muda. De pequeño, prefería quedarse en su habitación, pequeñita y con escasa calidez. Sus padres peleaban casi con la misma frecuencia que las horas de un reloj.

A la edad de cuatro años presenció un evento áspero, que nombró: “La evanescencia”. Tenía una pequeña cajita musical, que daba marcha a ella para silenciar los ruidos estrepitosos de su hogar. Maratuma había dejado los cuatro años hace más de treinta años. La pequeña cajita musical la conservaba, aunque no tangiblemente, pues en lo más recóndito de sus memorias se encontraba ella, esperándolo para hacerse sonar.

Maratuma consideraba que la cajita musical había sido transformada; quizá ya no era precisamente música la que se hacía oír. En algunas ocasiones escuchaba pequeñas vocecitas, pero ¡vaya que aminoraban el malestar! Aunque también el lorazepam, risperidona, aripiprazol, sertralina y clozapina. Este manjar tenía varios efectos secundarios: las palabras salían de su boca lentas, barridas y, a veces, diferentes. También sus ojos no podían enfocarse en un punto específico; divagaban un poco, principalmente su ojo derecho. El sentido del oído se agudizaba tanto que podía escuchar la puerta del frigorífico abrirse en la casa de sus vecinos, lo que lo irritaba demasiado, y por las noches, el sonido de su ritmo cardíaco le robaba el sueño.

Maratuma decía que había perdido algo, ese pequeño impulso que te hace moverte, comer o caminar, y que le llaman “felicidad”. Pareciera que algún día la tuvo, pero después la perdió. Las personas consideran que la felicidad viene dada desde el nacimiento y que la tristeza llega como una enfermedad sin aviso aparente, incrementándose poco a poco, y que con ayuda de medicamentos se puede curar. Pero Maratuma no estaba muy convencido de ello; para él, la felicidad no estuvo desde su nacimiento.

La evanescencia

Los padres de Maratuma jamás desearon concebir hijos. A la edad de veinticinco años, la madre quedó embarazada; en aquel momento entristeció y su cuerpo empezó a cambiar. Nueve meses después nació Maratuma, un bebé físicamente sano y, aunque en general su madre lo procuraba, lo alimentaba y lo vestía, no lo amaba. Su padre nunca estuvo presente; trabajaba demasiado, pero cuando se encontraba en casa, la violencia física y psicológica era perpetua. Cuando Maratuma celebraba su cuarto cumpleaños, los padres discutieron más de lo habitual, golpeando el padre tan fuerte a la madre que Maratuma ni siquiera pudo llorar.

Presenciando aquel evento, su garganta se cerró junto con sus ojos y su corazón. Ese día, su pequeña cajita musical se guardó para siempre en sus memorias. Ese momento quedó borrado de la historia de Maratuma, o quizá así lo hubiera deseado.

Caja de música
Fuente. Foto de Sara en Pexels.

Quizá te preguntes cómo lo sé. Bueno, Maratuma fue ingresado a una casa hogar, donde conoció a su terapeuta, quien lo ayudó en su proceso de readaptación. En ocasiones, las historias y los traumas no se borran; queda una huella siempre.

Digamos que la vida se va dibujando en un papel calca, que sirve para copiar en otra hoja lo que escribes en la primera. Queda una copia casi idéntica; al papel calca le queda una marca, aunque a simple vista no se vea. Y así es como la evanescente historia de Maratuma cobró lucidez cuando se la contó a su terapeuta. En la casa hogar solamente estuvo hasta los quince años; después fue desalojado y dejado a su suerte. Nunca más se le vio, aunque a veces su terapeuta le recuerda e intenta escribir su historia en un par de hojas sueltas.

Maratuma creció más solitario que acompañado. Las personas lo refutaban, a veces se burlaban de él, y lo que siempre sucedía era el juicio y rechazo de los demás hacia él. Las personas son crueles cuando la ignorancia se apodera de ellas. Maratuma no era ignorante; todo lo contrario, sabía perfectamente que aquella sombra del recuerdo evanescente lo acechaba. Y su pasado no estaba completamente borrado como él lo hubiese querido. La pregunta que lo ocupaba la mayor parte del tiempo, y su ardua incertidumbre, vacilaba en lo siguiente: “¿Cómo se puede liberar del pasado evanescente?”

En diversos intentos por responderse, para recordarse y saberse presente, Maratuma reposaba en el apartamento 12, el último piso de aquel condominio, el más cercano al cielo y el más lejano al suelo. Mientras la pregunta permanecía como un eco sonoro, escribió lo siguiente:

Dicen que la muerte es natural, que todos pasamos por ella. A veces intento sentarme a escribir, escribir algo profundo, que perdure o ayude a los demás, pero más bien con la escritura termino ayudándome yo; profundizo en aquello que no se puede decir con palabras habladas, perduro a través de mi escritura. Quisiera recordar aquello que me ha condenado.
Yo me ayudo con escribir: recuerdo y se plasma en una historia, quizá en un cuento, quizá en simples oraciones sin sentido. También dicen que lo primero que se olvida es la voz; yo tuve miedo de olvidar su voz. Recuerdo cuando falleció y corrí preguntando a los cuatro vientos si olvidaría su voz. El viento me respondió diciendo que no, que al cerrar los ojos podría escuchar la voz de mi muerto. Qué curioso el tiempo, que no permite conservar momentos nítidos, que no frena, que no se pausa, pero que trae vestigios fragmentados que pueden trasladarme en el tiempo.
Si pausaras el tiempo para quedarte eternamente allí, ¿qué lugar escogerías? Yo, tal vez, escogería algún día donde existiera naturalmente, donde ni siquiera pensara que algún día se convertiría en un recuerdo agradable. Porque ahí, donde estaba sin pensar en un futuro, ahí se encontraría lo más valioso de la vida: la vida misma, aquella que tiene altibajos, que hace sufrir, pero al final se guarda en la memoria.
Dicen que el dolor es pasajero, como si fuera un tren que pasa bajo un programa determinado de tiempo. Me atrevo a decir que no es así. El dolor puede ser grande, sin tiempo ni lógica; puede permanecer en silencio o puede gritar tan fuerte que queme un bosque. El dolor puede enmudecernos o salir sin filtro en cualquier momento. El dolor puede esperar, pero no para siempre. Puede durar mucho, aunque tampoco para siempre.
El duelo, en cambio, debe durar un tiempo, se debe vivir, porque si no se hace, dicen que uno se enferma. Pero, para mí, enfermarse consiste en saberlo y, aun así, ocultarlo. En cambio, el duelo no se puede ocultar, porque cada día, cada año, existe la ausencia para recordarnos que se ha ido. Uno se enferma de las palabras no dichas a tiempo, de la culpa, del amor frustrado, del tiempo desperdiciado. Uno se enferma porque no puede llegar al epicentro del duelo, de la ausencia y de la presencia que queda de aquellas experiencias sin cuerpo.
Algunas personas dicen oír voces de aquellos que se han ido, incluso pueden verlos cuando ya se han marchado. Será una dicha o una desdicha; para ellos, una desdicha; para otros, una dicha. Al final, uno se queda con su propia voz, resonando en ecos, reflejada en consuelos, compartida en risas solitarias o enmudecidas.
A veces los ecos se pueden convertir en palabras que van saliendo junto con los recuerdos; por eso escribo. Aunque las letras no tengan voz, mi voz queda en cada letra, para aquellos que la necesiten, para mí, que lo necesito.

El reflejo del espejo

Una historia escrita por Maratuma en un invierno empezaba describiendo una familia conversando a un costado de una cálida fogata, los regalos increíbles que se daban entre ellos y un pequeño niño al fondo sollozando. Maratuma se detuvo un momento; las manos ya no respondían y la escritura se detenía junto con su respiración. Vaciló y abruptamente se levantó de la silla para mirar por tres segundos aquel reflejo.

Las historias escritas estaban tan distorsionadas que no sabía cuál era la verdadera, si alguna vez fue niño o si alguna vez enfermó. El tiempo parecía roto, con surcos descompuestos; sus pensamientos eran tan opacos que su nombre le parecía tan lejano a él. Durante tres segundos, su reflejo se esfumó. Maratuma se miró, miró su reflejo, y en el reflejo capturado por sus ojos se demostró el quiebre de su vida: una mirada vacía, un rostro ominoso, una piel con vestigios inefables de angustia, grietas que mostraban el correr de los años, y la soledad incipiente retornando en su reflejo.

En tres segundos recorrió con sus ojos el reflejo incompleto. La cajita musical resonó en su interior; las voces, sonidos, llantos, risas y silencios se revivieron tanto que no pudo más que apartarse de su reflejo. Consternado recordó que su vida sucedió con amargura; su enfermedad lo consumió, dejándole sin reflejo. Sus memorias eran tan inciertas que prefería vivirse a través de su escritura: deformada, acomodada, distorsionada. Las burlas de los otros retumbaban como llantos. Maratuma, solitario, con preguntas y mil dudas, con angustias acalladas bajo sus escrituras, sufrió durante tres décadas. Aceptó que sus memorias escritas en aquellos muros altísimos eran falsas y entendió el tergiverso de sus historias acomodadas en fantasías que ocultaban el desamparo y el dolor exasperante.

Su historia evanescente gritó implacablemente su reconocimiento. Entendió que vivía en un mundo de rechazo, de aquellos que gozaban a costa de su llanto, y comprendió que la vida le era tan difícil que su único refugio se encontraba en sus memorias. Una gran incomprensión de la sociedad, que acarrea el estigma hacia aquellos que permanecen en silencio o ríen a los cuatro vientos “sin sentido”, permeaba su vida desde hace tres décadas.

En el apartamento 12, en el infinito sigilo de la madrugada, Maratuma cerró sus ojos como si intentara dormir, quedándose eternamente en un sueño donde jamás la soledad fuera su consuelo, ni las burlas o el rechazo acecharan sus pasos. Esa madrugada, la cajita musical, sus voces y él dejaron de escucharse para siempre.

Para todos aquellos a quienes la agonía les ha robado sus memorias, donde sus voces se han mudado a su interior, resonando por su salvación.

Escucha el audio: El apartamento 12 (narración sonora).

El apartamento 12

Recursos adicionales

Referencias

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  • Mannoni, M. (2000). El psiquiatra, su “loco” y el psicoanálisis. Siglo xxi.


Recepción: 2024/06/06. Aceptación: 2025/08/15. Publicación: 2025/11/03.

Vol. 27, núm. 1 febrero-abril 2026

La gran refinería del cuerpo: un viaje al interior del hígado

Bibiana Juárez, Lizeth Hernández, Lorna Ruiz y Isabel Méndez Cita
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Resumen

El hígado es un aliado incansable que sostiene el equilibrio de nuestra vida a través de más de 500 funciones vitales. Más que un órgano, funciona como una compleja fábrica biológica encargada de la digestión, la detoxificación, la producción de energía y la defensa contra patógenos. Mediante procesos metabólicos sofisticados, procesa nutrientes esenciales para que cada célula del organismo pueda cumplir su labor. Sin embargo, su resistencia no es infinita: el daño constante derivado de malos hábitos puede conducir a enfermedades crónicas e irreversibles. En este artículo, exploramos la arquitectura hepática y la relevancia fisiológica de este órgano, invitando a una reflexión necesaria sobre su cuidado y protección diaria.
Palabras clave: hígado, metabolismo hepático, salud preventiva, enfermedades del hígado, detoxificación, bienestar.

The body’s grand refinery: a journey inside the liver

Abstract

The liver is a tireless ally that sustains our life’s balance through more than 500 vital functions. More than just an organ, it operates as a complex biological factory responsible for digestion, detoxification, energy production, and defense against pathogens. Through sophisticated metabolic processes, it processes essential nutrients so that every cell in the organism can perform its task. However, its resilience is not infinite: constant damage from poor habits can lead to chronic and irreversible diseases. In this article, we explore the liver architecture and physiological relevance of this organ, inviting a necessary reflection on its daily care and protection.
Keywords: liver, hepatic metabolism, preventive health, liver diseases, detoxification, wellness.


Introducción

Probablemente sabes que es un órgano y que habita en alguna parte de tu abdomen; pero ¿sabes realmente cuál es su función? El hígado es una pieza crítica en el engranaje humano. Todo lo relacionado con él se denomina “hepático” —de la raíz griega hēpatikós— y sus células protagonistas, aquellas que sostienen la vida, son los hepatocitos.

Este órgano participa en múltiples funciones primordiales; razón por la cual nos afecta profundamente si deja de realizarlas debido a factores exógenos —externos al organismo—, como las infecciones virales o el abuso en el consumo de alcohol y alimentos ultraprocesados. También existen factores endógenos, aquellos que provienen del propio cuerpo, como enfermedades genéticas o afecciones congénitas adquiridas durante la etapa intrauterina (Kalra et al., 2024). Pero no hay por qué asustarse: antes de explorar sus padecimientos, descubramos primero dónde reside y qué es lo que hace.

El coloso del abdomen: anatomía y diseño

El hígado se encuentra ubicado en la parte superior derecha de la cavidad abdominal, justo por debajo de los pulmones y por encima del estómago y los intestinos (ver figura 1). Es considerado uno de los órganos más voluminosos del cuerpo humano: su peso representa, aproximadamente, el 2 % de tu masa corporal total (Sibulesky, 2013).

Anatomia_del_higado_en_el_abdomen

Figura 1. Anatomía del hígado en el abdomen y su irrigación sanguínea principal.
Créditos: elaboración propia en BioRender.

Estructuralmente, está formado por dos grandes secciones: el lóbulo derecho y el lóbulo izquierdo. Ambos se separan por una estructura llamada ligamento falciforme, la cual también cumple la función de anclar el órgano a la pared del abdomen (Le Bail et al., 1992); es decir, es el responsable de mantenerlo en su lugar y evitar que caiga hacia los pies.

Tu hígado es un órgano espectacular. Sólo de imaginar que es responsable de aproximadamente 500 funciones vitales, se vuelve un objeto de estudio fascinante. Su tarea principal consiste en filtrar la sangre de impurezas para que los nutrientes lleguen limpios a cada célula; esto lo logra mediante una amplia gama de labores clasificadas en metabólicas, producción de energía, remoción de toxinas —detoxificación— y defensa inmunológica ante agentes patógenos (ver figura 2). Así, el hígado no es sólo un órgano: es la gran refinería y la fábrica central del cuerpo.

A diagram shows the process of producing proteins from amino acids.Contenido generado con IA

Figura 2. El hígado y sus funciones.
Créditos: elaboración propia en BioRender.

Los procesos metabólicos que realiza este maravilloso órgano comprenden todos los cambios químicos moleculares para producir energía y sintetizar nutrientes fundamentales;1 así como la degradación y eliminación de sustancias que el organismo ya no necesita. Además de neutralizar toxinas, el hígado actúa como un centinela: ante una infección, envía señales al cerebro para elevar la temperatura corporal —la fiebre— y así combatir a los invasores (Evans et al., 2015).

Es capaz de realizar tantas proezas porque es un órgano muy vascularizado; esto significa que recibe un flujo sanguíneo constante desde dos fuentes: el sistema digestivo y el corazón. La sangre de los intestinos y el bazo llega a través de la gran vena porta hepática, cargada de nutrientes, grasas, azúcares y, a veces, toxinas y microorganismos. Por otro lado, la sangre del corazón llega por la arteria hepática (González-Olivares et al., 2020), rica en oxígeno (ver figura 1). El hígado filtra este torrente sin descanso para devolverlo a la circulación —vía la vena hepática— depurado y listo para nutrir al resto del cuerpo.

De ahí que se le considere una glándula mixta: exocrina y endocrina. Como exocrino, secreta bilis hacia la vesícula;2 como endocrino, libera hormonas y citocinas que controlan desde el crecimiento celular hasta la actividad de nuestro sistema inmunitario.

Esas pequeñas y grandiosas células

El hígado es multitareas gracias a la diversidad de células que lo conforman; un diseño compartido no sólo por los humanos, sino por perros, gatos y hámsteres. Los hepatocitos son el tipo celular principal: miden apenas 25 micras —la millonésima parte de un metro— y son los encargados de la mayor parte del metabolismo, como la conversión de los nutrientes en energía y la descomposición de moléculas para su eliminación. Aunque conforman el 80 % del órgano con cerca de mil millones de unidades, no trabajan solos.

En el equipo encontramos también a las células endoteliales, que recubren las “tuberías” vasculares por donde se transporta la sangre; los macrófagos y linfocitos, que actúan como soldados de defensa; los colangiocitos, que forman los conductos biliares; y las células estelares, encargadas de almacenar vitamina A (Bogdanos et al., 2013). Finalmente, existen las células troncales: una reserva mínima pero vital capaz de transformarse en hepatocitos para regenerar el tejido tras un daño hepático (Villegas-Serrano et al., 2017).

Estas células no habitan de forma aislada, sino que se agrupan en sistemas armónicos para sostener la vida: el primero es el parénquima hepático, conformado principalmente por hepatocitos (Damm et al., 2013), donde ocurren los procesos de metabolismo y detoxificación. A este le sigue el sistema vascular, integrado por una compleja red de venas, arterias y sinusoides —pequeños tubos que inyectan sangre a cada rincón del órgano—.

También encontramos el sistema biliar, encargado de conducir la bilis hacia la vesícula para su almacenamiento y posterior secreción al intestino; y la matriz extracelular, un tejido estructural hecho de fibras de colágeno que funciona como el andamiaje que da soporte a toda esta red celular. Esta organización perfecta hace posible que el hígado funcione adecuadamente; sin embargo, no todo lo que brilla es oro; los malos hábitos prolongados pueden conducir a que esta perfecta maquinaria comience a fallar.

¿De qué se enferma el hígado?

Al pensar en patologías hepáticas, solemos evocar la cirrosis o el cáncer asociados al alcohol; si bien son frecuentes, no son las únicas (ver tabla 1). Los malos hábitos sostenidos durante largo tiempo pueden conducir a un daño severo, lo que complica que el órgano realice adecuadamente sus funciones. Factores como el sedentarismo, las dietas altas en grasas o azúcares, el consumo excesivo de medicamentos y drogas, así como prácticas sin higiene o relaciones sexuales sin protección, contribuyen de manera importante al desarrollo de enfermedades que, a la larga, pueden tener fatales consecuencias.

Todas las patologías hepáticas implican un daño al tejido que, la mayoría de las veces, se acompaña de inflamación y fallas en el metabolismo. La inflamación es un proceso necesario para que el tejido afectado se repare; sin embargo, si el origen del daño persiste, esta inflamación se vuelve crónica. Esto conduce a un deterioro mayor, a la muerte de los hepatocitos y a complicaciones que derivan en insuficiencia hepática.

Una de estas complicaciones es la fibrosis hepática: ocurre cuando las células estelares producen un exceso de fibras de colágeno ante la muerte de los hepatocitos, lo que genera cicatrices alrededor de las células sobrevivientes (Bogdanos et al., 2013; Cheng et al., 2024) y disminuye las capacidades del órgano.

Recientemente, la comunidad científica especializada actualizó la nomenclatura para eliminar estigmas relacionados con el consumo de alcohol (Chan et al., 2023; Rinella et al., 2023). Así, el término enfermedad hepática esteatósica es el concepto actual para englobar las afecciones relacionadas con el hígado graso. Dentro de esta categoría, existe la enfermedad hepática metabólica asociada al consumo de alcohol, que considera un consumo semanal mínimo de 140 a 350 g para hombres y de 210 a 420 g para mujeres (Castro-Narro y Rinella, 2024).

En la siguiente tabla se enlistan algunas patologías representativas, señalando entre paréntesis sus abreviaturas en inglés:

Tabla 1. Enfermedades hepáticas.
Créditos: elaboración propia.

Enfermedades hepáticas

Al igual que Wolverine, el hígado posee una asombrosa capacidad de regenerarse (Cienfuegos et al., 2014). Ante el daño, los hepatocitos mueren y las células sobrevivientes liberan factores de crecimiento que permiten reparar el tejido y restituir la función. No obstante, si no se trata la raíz del problema, las cicatrices ocupan el lugar de las células sanas y provocan cirrosis (Cheng et al., 2024), la cual es irreversible y puede derivar en hepatocarcinoma (Llovet et al., 2021; ver figura 3). Ambas condiciones requieren tratamientos complejos o, en última instancia, un trasplante para la supervivencia del paciente.

Progresion_de_patologias_hepaticas

Figura 3. Progresión de patologías hepáticas que derivan en hepatocarcinoma. La flecha verde indica el sentido de la progresión si la causa del daño persiste. La flecha roja indica si la condición es capaz de revertirse cuando el origen del daño hepático se elimina.
Créditos: elaboración propia en BioRender.

La falla en la función hepática debido a la insuficiencia o cirrosis puede enfermar también al cerebro, condición conocida como encefalopatía hepática (Moitinho Puigserver, 2000). Esto sucede porque el hígado dañado pierde la capacidad de detoxificar al organismo; al no poder desechar compuestos nocivos, genera tóxicos como el amonio que viajan por la sangre hasta el cerebro. Esta afección se manifiesta con desorientación espacial y temporal, trastornos en los ciclos de sueño-vigilia, problemas motrices y cambios en el carácter.

Finalmente, existen patologías de origen desconocido, genético o autoinmune. En estas últimas, el sistema de defensa desconoce a las células propias y las ataca como si fueran patógenos externos. En cualquier caso, es vital prestar atención a las señales que alertan sobre un hígado enfermo.

Señales de alarma de un hígado enfermo

El gran problema del hígado es su silencio. A diferencia del estómago o los riñones, la mayoría de sus enfermedades son asintomáticas durante años. El hepatocarcinoma o la cirrosis pueden evolucionar ocultos tras una simple fatiga o comezón (niddk, 2019). Señales más graves incluyen la ascitis —líquido en el abdomen que provoca dolor e hinchazón en las extremidades inferiores—, la ictericia —tono amarillo en piel y ojos— y el oscurecimiento de la orina. En casos más graves, pueden presentarse náuseas, vómito y trastornos neurológicos como confusión, olvidos y desorientación; estos últimos derivados de una encefalopatía hepática (Quesada et al., 2005).

El hígado es tu amigo, cuídalo bien

La mejor recomendación es la prevención. Gran parte de estas enfermedades pueden evitarse mediante la mejora sustancial en la calidad de vida: una alimentación balanceada y el ejercicio regular son pilares fundamentales. Asimismo, el bienestar hepático se promueve a través del uso de preservativos para proteger la salud sexual, el mantenimiento de un esquema de vacunación actualizado y la priorización de la higiene personal.

A esta lista es esencial añadir el hábito de leer etiquetas para conocer el valor nutricional de los alimentos industrializados, además de evitar el uso de pesticidas u otras sustancias nocivas. De igual manera, es imperativo abstenerse del consumo de hierbas o medicamentos sin una consulta médica previa (Alqahtani, 2024).

Conclusión

El conocimiento del propio cuerpo es la herramienta más poderosa para tomar decisiones informadas. El hígado es un aliado incansable; cuidarlo mediante hábitos saludables no es sólo una elección estética, sino una apuesta por una mejor calidad de vida.

Agradecimientos

Este trabajo fue posible gracias al apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (secihti) (cf-2023-i-768) y de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico, Universidad Nacional Autónoma de México (dgapa-papiit, unam) (in222821).

Sitios de interés

Referencias



Recepción: 2024/08/29. Aprobación: 2025/07/16. Publicación: 2026/02/09.

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Revista Digital Universitaria Publicación bimestral Vol. 18, Núm. 6julio-agosto 2017 ISSN: 1607 - 6079